¿Quiénes son los «hijos de la desobediencia»? Son las personas que viven alejadas de la voluntad de Dios, que viven según su propio corazón, camino y voluntad.
Cuando el hijo es obediente, incluso si no le gustan las órdenes del padre, obedece.
Entonces, los «hijos de la desobediencia» son los que Le dicen a Dios: «No me importa Tu voluntad, haré lo que yo quiera».
De esta manera, la mayoría de las personas en el mundo es hija de la desobediencia y hay un espíritu que opera en ellas, y, sin que lo sepan, están siendo usadas.
Creen que buscan la libertad, pero son esclavas de la desobediencia.
Busca no sentirse mal con eso.
El espíritu de la desobediencia es el que susurra en el oído, como sucedió en el Jardín del Edén (lea Génesis 3).
La persona dice: «No debes ser tan correcto. No hay problema. Todo el mundo lo hace. No debes hacerlo al pie de la letra».
Cuando la persona está libre de ese espíritu, logra decir que no.
Hace lo incorrecto, pero, además, da una explicación de sus errores.
Por ejemplo: el marido traiciona a la mujer y dice que tiene derecho a ser feliz.
¿Recuerda que el diablo usó la Biblia (lea el salmo 91) para justificar que el Señor Jesús debía arrojarse desde de lo alto?
¿Cuántos cristianos justifican sus pecados usando la Biblia?
«Cauterizada» es «anestesiada», «insensible».
Su conciencia ya no pesa.
Bonus: las personas andan según el curso de este mundo.
Pero nosotros no.
Nosotros entramos por la puerta angosta.
Si usted se identificó con estas señales, debe clamar a Aquel que expulsa este espíritu de la desobediencia: el Señor Jesús (lea Efesios).
¿A quién quiere servir? ¿A Dios o al espíritu de la desobediencia?
Vea el siguiente video y compruebe este mensaje.
los mandamientos de Jehová vuestro Dios, y os apartareis del camino que yo os ordeno hoy, para ir en pos de dioses ajenos que no habéis conocido” (Dt. Dios, no ha cesado de hablar al hombre desde sus orígenes.
obediencia y la desobediencia, con las respectivas implicaciones de cada una.
repitiendo y se seguirá repitiendo.
un fruto determinado; esa sólo fue la acción consumada.
y del mal no comerás; porque el día que de él comieres, ciertamente morirás” (Gn.
Las consecuencias de semejante pecado, hasta el día de hoy las estamos sufriendo.
que Dios había diseñado, y su proyección futura, en lugar de una vida de paz y felicidad.
Las maldiciones que cayeron sobre Adán y Eva fueron terribles.
haciendo que se arrastrase sobre el polvo.
manera los dolores en su embarazo y alumbramiento.
que con mucha dificultad sacara el fruto de ella.
huerto del Edén.
hubiera dado al hombre la oportunidad de la eternidad.
de Dios.
Sólo tenemos que someternos a los mandamientos de Dios, de todo corazón.
crees en Dios, hay una manera objetiva, veraz e indubitable: no seas rebelde a sus ordenanzas.
nuestro lado siempre.
de la gloria de Dios.
morada con él.
mía, sino del Padre que me envió” (Jn.
El origen de la palabra obedecer es: oír, persuadir, dar crédito para obedecer.
digno de ser puesto por obra.
habéis oído no es mía, sino del Padre que me envió”.
discípulos que oyeron y creyeron, fue que el Padre y el Hijo harían morada en él.
Pero la consecuencia de haber oído y no haber creído fue la desobediencia y ésta trae consigo,el castigo, pues todo transgresor no quedará impune ante la justicia de Dios.
Leamos: “Por tanto, es necesario que con más diligencia atendamos a las cosas que hemos oído, no sea que nos deslicemos.
Porque si la palabra dicha por medio de los ángeles fue firme, y toda transgresión y desobediencia recibió justa retribución, ¿cómo escaparemos nosotros, si descuidamos una salvación tan grande?…” (He.
vosotros andar en santa y piadosa manera de vivir?…” (2 P.
tiempo se acerca y la venida de nuestro Salvador Jesús es inminente.
reabrió el camino al árbol de la vida, que fue clausurado por él mismo en el huerto del Edén.
al morir en la cruz.
Ahora toca nuestro turno, igual que lo tuvo Adán y Eva.
desobedece.
ciencia del bien y del mal (Satanás).
¿Cuál escoges tú?
decisión.
Si estás en la iglesia afírmate de una vez por todas.
cuanto antes, pues puede que sea muy tarde cuando lo hagas.
Amén y Amén.
En un mensaje que tituló «El 99% de obediencia es el 100% de desobediencia», Graham explicó las circunstancias de la historia en 1 Samuel 15.
En el pasaje, Dios ordenó a Saúl «ve y ataca a los amalecitas ahora mismo.
Destruye por completo todo lo que les pertenezca» (1 Samuel 15:3, NVI).
«¿Qué le agrada más al Señor: que se le ofrezcan holocaustos y sacrificios, o que se obedezca lo que él dice?
«La desobediencia aflige el corazón de Dios, y hay algunos de ustedes aquí hoy que están afligiendo el corazón de Dios.
«Dios llora por nuestra nación. Llora por nuestras iglesias. Llora por nuestros hogares.
Y continuó: «Hoy es común que culpemos a los demás de nuestra propia desobediencia.
Que culpemos a otros. Que culpemos a las normas. Que culpemos al gobierno.
Que culpemos a las mala situación en la que nacimos.
Que culpemos a la economía. Que culpemos a nuestros padres.
«Hemos sido llamados a arrepentirnos.
«La desobediencia hará que te separes de Dios.
Hará que te alejes cada vez más de Dios, hasta que ya no puedas oír a Dios o ya no quieras escuchar a Dios», dijo.
«Puede que ése sea el caso de algunos de los que están aquí ahora mismo.
Dios está lejos de tu vida.
«Quizá digas: “He estado orando, pero no oigo nada de parte de Dios. Dios no me habla”», continuó.
«Amigo mío, no es Dios. Somos nosotros.
Al girar la conversación del problema al remedio, Graham dijo: «Hemos sido llamados a arrepentirnos.
¿Cómo podemos esperar que otras personas de este mundo se arrepientan del pecado si nosotros, como cristianos, no lo hacemos primero?
Como creyentes, hemos sido llamados a arrepentirnos.
¿Cuándo fue la última vez que confesaste tus pecados ante Dios?
«Oro, amigos míos, para que Dios mantenga sus corazones blandos, que los pode de vez en cuando y les quite esos callos.
From the life of a reluctant and disobedient prophet, Jonah, we will learn about 4 affects that can result from disobeying God.
Like Christian’s today, not every prophet of God was a willing participant in God’s work and mission.
Do we really think that disobedience to God can happen without there being consequences?
This is not an exhaustive list of all the effects for disobeying God but rather just four that we can be pretty sure will come about if we choose not to join God on His mission!
Jonah Chapter 1I. Disobedience To God Will Not Only Affect You But Others As Well.
All the sailors were afraid and each cried out to his own god.
And they threw the cargo into the sea to lighten the ship.
When we intentionally disobey God and refuse to join Him on His mission our decision will not only affects us but also those around us!
There were others on the ship with Jonah and they all were affected by the storm.
II. Disobedience To God Will Appear As Though You're Not Concerned About Others.
“But Jonah had gone below deck, where he lay down and fell into a deep sleep.
The captain went to him and said, “How can you sleep? Get up and call on your god!
Maybe he will take notice of us so that we will not perish.” (v. 5b-6NIV)
Where was Jonah as the storm developed?
He was asleep in the bottom of the ship.
When the captain of the ship found him he could hardly believe what he saw and in disbelief asked, “How can you sleep?”
The captain was shocked!
It appeared to him that Jonah could care less about the situation they were “all” in.
The issue wasn’t that Jonah didn’t care.
The issue was that Jonah knew exactly what was happening and why.
When we disobey God we develop a “HARDEN HEART” to God and His will that it comes across to others as an uncaring and heartless.
III. Your Disobedience To God Will Be Found Out By Others!
“Then the sailors said to each other, “Come, let us cast lots to find out who is responsible for this calamity.”
They cast lots and the lot fell on Jonah. (v. 7)
This part of the story proves once again that old saying, “Your sins will find you out.”
Through the throwing of dice, God was able to show everyone on the ship that Jonah was the cause of their perilous situation.
This story of Jonah not only shows that though you can run from God you can’t hide from God but also that you will be exposed by God.
We would love to hide our disobedience and sin to God deep in a closet so no one will know about them but God has a way of exposing them so that we will have to deal with them and is usually done in plain view of others.
IV. Disobedience To God Won't Stop God From Pursuing You.
“So, they asked him, 'Tell us, who is responsible for making all this trouble for us? What kind of work do you do?
Where do you come from? What is your country? From what people are you?' He answered, 'I am a Hebrew and I worship the Lord, the God of heaven, who made the sea and the dry land.'
This terrified them and they asked, 'What have you done?' (They knew he was running away from the Lord, because he had already told them so.)
The sea was getting rougher and rougher.
So, they asked him, 'What should we do to you to make the sea calm down for us?' 'Pick me up and throw me into the sea,' he replied, 'and it will become calm. I know that it is my fault that this great storm has come upon you.'
Instead, the men did their best to row back to land.
But they could not, for the sea grew even wilder than before.” (Vs. 8-13 NIV)
Even after the sailors discovered that Jonah was the cause of the storm and what they needed to do to stop the storm (throwing Jonah overboard) they tried as hard as they could to get the ship to shore but to no avail.
They did want to see Jonah die on account of them but even their best efforts wasn’t going to be able to stop God from calling Jonah to account for His disobedience.
Here’s a spiritual truth that you can count on!
If God has a mission for you to accomplish, He will not stop pursuing you and nothing will prevent him from getting your attention if you choose to disobey Him.
Don’t think that just because you have told God that you refuse to obey him that He will leave you alone!
He won’t!
Our God is a tenacious God and He never gives up on His pursuit of us.
Instead, Of Disobedience Let’s Choose Obedience To God!
Instead, Of Suffering The Effects Of Disobedience Let’s Enjoy The Blessings Of Obedience.
Obedecer a Dios significa vivir conforme a sus mandamientos.
Este acto refleja nuestra reverencia, amor y confianza en su sabiduría.
En Juan 14:15, Jesús enseñó: “Si ustedes me aman, obedecerán mis mandamientos”.
El valor de la obediencia es muy grande.
Cuando seguimos los mandamientos de Dios, fortalecemos nuestra relación con él y alineamos nuestra vida a su voluntad.
Obedecer a Dios puede requerir renuncia.
Muchas veces, significa dejar a un lado nuestros propios deseos y caminos aparentemente fáciles para seguir lo que él nos pide.
La obediencia también nos protege.
Cuando seguimos las enseñanzas divinas, evitamos errores que pueden traer dolor y consecuencias negativas.
Aunque pueda ser difícil, la obediencia fortalece nuestra fe y nos acerca a Dios.
Cuando nos sometemos a su voluntad, experimentamos paz y propósito.
La obediencia a Dios es un camino de crecimiento espiritual, protección y bendiciones.
Según la Biblia, la obediencia a Dios es una manera de demostrar amor, respeto y confianza en él.
Más que simplemente seguir reglas, obedecer implica entregar el corazón a Dios y confiar plenamente en su dirección para nuestras vidas.
La Biblia enseña que la obediencia trae protección y bendiciones.
En Deuteronomio 5:33, leemos: “Sigan por el camino que el Señor su Dios les ha ordenado seguir, para que les vaya bien y vivan muchos años en la tierra que van a poseer”.
En Deuteronomio 28:1-2, Dios promete aún más bendiciones para quienes lo obedecen: “Si tú escuchas con atención la voz del Señor tu Dios, y cumples y pones en práctica todos los mandamientos que hoy te mando cumplir, el Señor tu Dios te exaltará sobre todas las naciones de la tierra.
Jesús es el mayor ejemplo de obediencia.
Siguió la voluntad del Padre hasta la cruz (Filipenses 2:8), mostrando que la verdadera obediencia nos acerca a Dios y nos conduce a la vida eterna.
Obedecer a Dios significa confiar en él y seguir sus caminos, sabiendo que él tiene lo mejor para nosotros.
Bendiciones y prosperidad: La obediencia a Dios es recompensada con bendiciones en todas las áreas de la vida.
Paz y tranquilidad: Quienes obedecen a Dios experimentan la paz que sobrepasa todo entendimiento.
Crecimiento espiritual: La obediencia es un reflejo del amor por Dios.
Causa de sufrimiento: La desobediencia al Señor trae sufrimiento.
Separación de Dios: La desobediencia resulta en alejamiento de Dios, quien no puede habitar con aquellos que viven en rebeldía.
Destrucción: La desobediencia lleva a la destrucción, ya sea en relaciones, finanzas o incluso en la salud.
La Biblia nos enseña que la obediencia a Dios trae vida y paz, mientras que la desobediencia nos conduce al sufrimiento y a la separación de su presencia.
La obediencia a Dios no es solo un acto de sumisión, sino una demostración de fe y confianza en su plan.
Jesús: obedeció al Padre hasta la muerte en la cruz, cumpliendo su voluntad.
Abraham: estuvo dispuesto a sacrificar a su hijo Isaac por orden de Dios, demostrando una fe absoluta.
Moisés: a pesar de sentirse inseguro, aceptó la misión de liberar a Israel de Egipto.
Noé: construyó el arca según lo que Dios le ordenó, aunque no comprendía completamente el propósito.
Daniel: se negó a dejar de orar a Dios, incluso bajo amenaza de muerte.
La obediencia nos acerca a Dios y nos permite experimentar sus promesas en nuestras vidas.
¿Quieres saber más sobre ellos?
Para obedecer a Dios, necesitamos conocer su voluntad, la cual está revelada en la Biblia.
Puedes comenzar leyendo y estudiando la Palabra, buscando comprender sus mandamientos y valores.
Obedecemos a Dios cuando practicamos el amor al prójimo, la honestidad y el perdón, reflejando el carácter de Cristo en nuestras acciones.
Cuando obedecemos a Dios, recibimos sus bendiciones.
La historia del pueblo de Israel y la caída de los muros de Jericó lo ilustran.
Al seguir las instrucciones de Dios y marchar alrededor de la ciudad durante siete días, vieron cómo los muros caían y conquistaron Jericó (Josué 6:1-20).
Dios exige obediencia porque nos ama y conoce nuestros caminos mejor que nosotros mismos.
Los beneficios de obedecer a Dios incluyen paz, protección, sabiduría y comunión con él.
Jesús nos promete que aquellos que guardan su palabra encontrarán estabilidad y fortaleza, como una casa edificada sobre la roca (Mateo 7:24-25).

tags: #disubbidire #alla #guida #spirituale