La mente tiene tres niveles de desarrollo: consciencia, subconsciencia e inconsciencia. A nivel consciente, se encuentra el «nidra«, es decir, donde se dan las huellas o hitos de vivencias pasadas (samskaras), que se guardan en el subconsciente y en el inconsciente. Quizás esto te haga pensar que se parece a la meditación; y así es. Se trata de relajar la mente y el cuerpo con la respiración.
Para poder entrar en un estado de relajación consciente, y practicar yoga en general, la habitación o el espacio que elijas debe ser silencioso, estar ventilado, pero que no tenga corrientes de aire, y con la luz apagada, pero no totalmente a oscuras. Lo más importante es que el cuerpo esté en una posición equilibrada para poder mantener la misma posición durante toda la sesión. Puedes hacer uso de mantas, almohadas y cojines de yoga para estar más cómoda.
Si te quedas dormido… ¡no te preocupes! Centra tu mente en el ahora. Al igual que en la meditación, te llegarán pensamientos y preocupaciones fruto de tu rutina y estrés diarios. Déjalos pasar y trata de abandonarlos poco a poco. Aunque yoga nidra sirva para dormir mejor, no quiere decir que debas dormirte. De hecho, es importante que intentes no dormirte durante la práctica, para estar totalmente consciente.
Según vayan pasando los minutos, notarás que tu cuerpo pesa más en determinadas partes (brazos, pies, espalda…). Pon un cojín debajo de las piernas, a la altura de las rodillas, y no las juntes. Los profesores deben ir guiando la práctica, o bien ir siguiendo un audio. Los mejores momentos son la mañana (nada más levantarte) y por la noche (antes de acostarte).
Hay yoguis que prefieren una sesión larga y otros a los que les gusta más hacer dos cortas. Eso dependerá de tu disponibilidad y del momento que prefieras para hacerla. Otra posibilidad es hacerlo al acabar tu práctica de hatha yoga (u otro estilo de yoga), ya que terminas en savasana. Quienes lo practican lo describen como una práctica regeneradora y reconfortante.

10 min de Yoga Nidra - Meditación guiada para RELAJAR cuerpo y mente (en español) Práctica de *NSDR*
Principios clave para practicar yoga nidra
- Crear un ambiente propicio: silencio, ventilación, luz suave y temperatura agradable.
- Elegir una postura estable y cómoda que permita permanecer inmóvil durante la sesión.
- Concentración en la respiración para entrar en un estado de relajación consciente.
- Aceptar los pensamientos sin aferrarse a ellos y volver la atención al momento presente.
- Guiado por un instructor o por un audio para mantener la estructura de la práctica.
La práctica puede adaptarse según el momento del día y la experiencia del practicante: sesiones más cortas para días apretados o bloques más largos para una renovación profunda. Se recomienda incorporar yoga nidra tras una sesión de hatha yoga, para terminar en savasana y aprovechar la transición entre las fases corporales y mentales.
Beneficios y resultados esperados
La práctica regular facilita un estado de relajación profunda que favorece la reducción del estrés, mejora la calidad del sueño y promueve una mayor claridad mental. También se describe como regeneradora y reconfortante, ayudando a resetear la tensión acumulada en el cuerpo y a procesar vivencias del pasado a nivel subconsciente e inconsciente.