Estas palabras de Tomás de Celano encuentran una confirmación plena en las meditaciones de Divo Barsotti sobre algunos textos fundamentales de la oración franciscana, especialmente sobre el Oficio de la Pasión, sobre el Testamento y sobre la Chartula, que, según el místico toscano es una de las cosas más santas que existen en el mundo.
Barsotti se sumerge con san Francisco en el abismo del Amor de Dios, donde sólo es posible perderse cuando se tiene una conciencia plena de la propia pequeñez.
Biografía y contexto espiritual
DIVO BARSOTTI (Palaia 1914 - Florencia 2006) se trasladó, pocos años después de su ordenación sacerdotal, por intervención de Giorgio La Pira, a Florencia, donde comenzó su actividad de predicador y escritor. En nuestros días es unánimemente reconocido como místico y como uno de los escritores de espiritualidad más importantes del siglo que acaba de pasar. Su producción literaria es notabilísima: más de 150 libros, muchos de los cuales han sido traducidos a diferentes lenguas, y varios cientos de artículos en diarios y revistas de espiritualidad.
Ha escrito comentarios a la Sagrada Escritura, estudios sobre vidas de santos, obras de espiritualidad, poesías. Entre sus libros más importantes figuran: Misterio cristiano y año litúrgico, El Señor es uno, Espiritualidad del Éxodo, La Teologia spirituale di san Giovanni della Croce, El Apocalipsis, una respuesta al tiempo. Fundó la Comunidad de los hijos de Dios, familia religiosa de monjes (sacerdotes y hermanos), que viven en casas de vida común, hermanas y laicos que viven en el mundo; en la actualidad cuenta con unos dos mil miembros. Barsotti, próximo a la sensibilidad del cristianismo oriental, tiene también, entre otros, el mérito de haber dado a conocer con su obra Cristianismo ruso a figuras de santos de Rusia como Sergio de Radonez, Serafín de Sarov, Silvano del Monte Athos.
Temas centrales de la meditación barritiana
El estudio de Barsotti se centra en la experiencia de la presencia de Dios en la oración. El místico toscano enfatiza que la verdadera unión con lo divino ocurre cuando la conciencia de la propia pequeñez se hace constante y radical, permitiendo que el amor de Dios guíe cada gesto y cada respiración.
El Oficio de la Pasión, el Testamento y la Chartula emergen como textos fundantes que iluminan la intensidad de la oración franciscana. Barsotti subraya que la oración no es meramente palabras, sino una totalidad de ser que se transforma en vida de adoración, entrega y abandono en Dios.
La oración como refugio y presencia interior
La contemplación de Francisco, “ausente del Señor en el cuerpo” pero presente en el espíritu, sirve como modelo de la aspiración a una oración que trasciende la piel y alcanza la comunión con Dios. El objetivo es que el ser entero se adhiera a Dios, tanto en el interior como en cada miembro, incluso en la casa, donde el corazón ya respira en la dimensión de lo divino.
Cuando oraba en selvas y soledades, Francisco expresaba su fervor con gemidos, lágrimas y un cuerpo que se golpeaba para abrirse al santuario más recóndito. En esas circunstancias, “hablaba muchas veces con su Señor”. Barsotti toma este ejemplo para mostrar que la oración progresiva interioriza lo externo y eleva el espíritu hacia los cielos.
Rumiaba muchas veces en su interior sin mover los labios; así, al interiorizar lo externo, elevaba su espíritu a los cielos. En esta síntesis, la vida de oración se vuelve acción y mirada, una dirección única hacia lo único que se busca en el Señor.
La dualidad entre vida orante y persona orante
Así, hecho todo él no ya sólo orante, sino oración, enderezaba todo en él -mirada interior y afectos- hacia lo único que buscaba en el Señor. Barsotti propone que la verdadera espiritualidad cristiana está en la unidad de acción y contemplación, en la fusión de vida y oración que transforma la manera de estar en el mundo.
Contribuciones y legado de Barsotti
La obra de Barsotti no solo profundiza en la oración franciscana, sino que también abre horizontes hacia una espiritualidad de la vida comunitaria y del seguimiento radical. Fundó la Comunidad de los hijos de Dios, que agrupa monjes, hermanas y laicos, y articuló una visión de vida en común que convivió con el mundo moderno.
Su interés por la espiritualidad oriental y su labor de difundir figuras de santos de Rusia, como Sergio de Radonez, Serafín de Sarov y Silvano del Monte Athos, enriquecen un imaginario de oración que trasciende fronteras y tradiciones. Barsotti, con su abundante producción, se mantiene como uno de los grandes intérpretes de la espiritualidad del siglo XX y principios del XXI.
- Textos fundamentales de la oración franciscana: Oficio de la Pasión, Testamento, Chartula.
- Experiencia de la presencia de Dios a través de la pequeñez y la humildad.
- Estilo de vida comunitaria y apertura a tradiciones espirituales diversas.

nº 534 ¿Qué es la oración?
En síntesis, Divo Barsotti propone una espiritualidad que, a la vez que profundiza en la oración, invita a vivir en andas de humildad, santidad y comunión con Dios y con la humanidad.