El prólogo y los apartados iniciales del texto ofrecen una visión clara de que la antropología trascendental no es una mera extensión de la metafísica, sino un desarrollo que sitúa al ser humano como sujeto de estudio único, con trascendentales que deben ampliarse más allá del elenco clásico.
El autor defiende que la antropología no es una ontología regional ni un capítulo de la metafísica, porque trata del ser personal, el cual no se reduce al sentido del ser que estudia la metafísica. Además, propone la ampliación de los trascendentales para incluir aspectos del ser humano que no aparecen en el elenco tradicional.
En este marco, la distinción real de ser y esencia, formulada por Tomás de Aquino, sirve como punto de partida. Sin embargo, se argumenta que esta distinción no es enteramente compatible con todas las nociones tomistas, lo que justifica una depuración y una ampliación orientadas a estudiar el acto de ser humano, es decir, la persona, en su sujeto único y concreto.
La idea central es sacar partido a la tesis nuclear del tomismo sin retroceder a una visión medieval cerrada, sino continuando una filosofía abierta que reconoce que la filosofía clásica no está terminada y puede ser continuada a partir de la antropología del ser humano como co-existencia.
El método y la tercera dimensión del abandono del límite mental
El texto enfatiza que la filosofía moderna tiende a simetrizar la metafísica clásica y a confundir acto y actualidad, lo que dificulta una comprensión adecuada del ser humano. Por ello, se propone una metodología que preserve la distancia crítica con la metafísica tradicional, pero que permita ampliar los trascendentales con la experiencia del sujeto personal.
La antro-pología trascendental se entiende entonces como una disciplina que investiga la co-existencia y la intimidad del ser humano, distinguiendo entre la existencia personal y la esencia del hombre. En este marco, surgen conceptos como la transparencia del intelecto, la experiencia de la búsqueda y la libertad trascendental como eje de la realidad humana.
La propuesta se apoya en una lectura profunda de Tomas de Aquino y se esfuerza por evitar equívocos comunes en la filosofía moderna, manteniendo un compromiso con la verdad y la amplitud temática que caracteriza a la antropología trascendental.
La co-existencia como tema central
La co-existencia humana se presenta como un tema central que no aparece en la filosofía de Tomás de Aquino, pero que resulta crucial para entender la realidad del ser humano en su relación con el cosmos y con la metafísica. Esta idea no pretende sustituir la doctrina tomista, sino ampliarla para contemplar la convivencia y la interioridad de la persona.
La distinción entre acto de ser humano y esencia del hombre permite una lectura más precisa de lo que significa ser persona, consciente y libre, con un desarrollo que no se agota en categorías metafísicas anteriores.
Desarrollo de la libertad trascendental
La libertad es presentada como un trascendental personal, diferenciado de otras visiones modernas. Su análisis incluye el valor metódico y temático de la libertad trascendental, así como su relación con el pasado y el futuro, y con la responsabilidad de la persona frente a la realidad y a la verdad.
Se discuten las tensiones entre la libertad y la limitación del conocimiento humano, así como la necesidad de mantener una visión que permita ampliar la comprensión de la libertad sin caer en absolutismos metafísicos.
La estructura de la obra se desplaza desde las aporías de la doctrina trascendental hacia tres tesis principales sobre la ampliación trascendental: el carácter distintivo de la antropología, la simetría con la metafísica clásica y el método de investigación que guía la ampliación de lo trascendental.
Tesis sobre la ampliación trascendental
Primera tesis: el carácter distintivo de la antropología propone sostener que la antropología debe distinguir entre ser y esencia de una manera que no se reduzca a la metafísica clásica, incorporando la co-existencia y la cooperación entre la persona y el cosmos material.
Segunda tesis: la filosofía moderna como simetrización de la metafísica clásica describe cómo la tendencia moderna iguala acto y actualidad, lo que dificulta la distinción entre ser y esencia y afecta la comprensión de lo trascendental.
Tercera tesis: el método de la investigación enfatiza la limitación del conocimiento humano y la necesidad de una investigación que, aunque reconoce límites, continúe la vía de la antropología trascendental sin abandonar la continuidad con la tradición.
La persona y la libertad en clave trascendental
La tercera parte aborda los trascendentales personales y se centra en la co-existencia, la intimidad e inmanencia, y la relación entre la persona y el yo. Se examina la transparencia del intelecto, la búsqueda y el don como estructura de la personalidad, así como las distintas dimensiones de la libertad trascendental y su relación con el pasado y el futuro.
La sección también discute la relación entre el amar y el aceptar personales, la ética de la libertad y el valor temático del actuar humano dentro de la esfera trascendental, manteniendo un enfoque que busca articular experiencia personal y enseñanza filosófica.
- La co-existencia como núcleo de la antropología trascendental.
- La intimidad y la inmanencia como rasgos de la persona.
- La libertad trascendental y su relación con el futuro y el pasado.
En conjunto, el texto propone una lectura de la antropología que amplía los trascendentales para incorporar la experiencia personal y la co-existencia, manteniendo un diálogo con la tradición tomista y con la filosofía moderna, pero sin caer en la limitación de la metafísica clásica ni en la absolutización de la metafísica contemporánea.
