Ulpo tha, Sri Lanka, describe un eco village que durante seis meses abre sus puertas a turistas y se transforma en un retreat de yoga, meditación y terapia ayurveda. Ritiri nella natura, corsi personalizzati e ore di meditazione con vista sul mare y la tranquilidad del entorno contribuyen a hacer de este lugar uno de los retreat de yoga más increíbles y auténticos del mundo. Los huéspedes participan en dos semanas de actividades que incluyen dos clases de yoga diarias, consulta con un médico ayurveda, un masaje y una excursión de un día.
Ya desde la antigüedad, el ayurveda y el yoga han estado unidos. Por un lado, el ayurveda es la medicina tradicional que prima en la India y, por otro, el yoga es una disciplina también tradicional que busca la unión entre cuerpo, mente y espíritu. Para entender mejor en qué consiste el yoga ayurvédico como tal, es necesario conocer que en el cuerpo existen puntos de energía vital (marmas) que se comunican entre ellos mediante canales o flujos (nadis) y a través de ellos fluye la energía o prana. Concretamente, en la práctica de asanas es necesario saber qué marmas están implicados en cada postura para conseguir mayores beneficios.
Si quieres saber más sobre el yoga ayurveda conoce sus tres principios fundamentales con este vídeo de Lucía Liencres, en el que te explica no solo en qué consiste la filosofía ayurveda, sino también cuáles son sus beneficios. Los doshas son desequilibrios a nivel global que es necesario compensar, determinados por la constitución de cada persona, y es en lo que se basa el ayurveda. En la India, la comida es uno de los rituales más importantes y está determinada por la religión, la cultura, la clase social o la zona geográfica de cada población. A modo de resumen, la base de la comida hindú es el arroz y la crema de lentejas, los lácteos y las verduras. Sin embargo, el consumo de proteínas como carnes o pescados es más minoritario, dejándose este para ocasiones especiales o ritos sagrados.
Más concretamente, la dieta ayurvédica o alimentación ayurveda se basa en consumir aquellos alimentos que, basándose en los principios o doshas, mejor le vengan a cada persona. En este sentido, todos los alimentos constan de 5 elementos: tierra, aire, agua, fuego y éter. Es decir, cuando se ingieren ciertos alimentos, estos interactúan sobre nuestro dosha equilibrándolo, incrementándolo o disminuyéndolo. En la dieta ayurvédica es fundamental que se ajuste a las necesidades específicas de cada persona, buscando siempre el equilibrio y evitando abusos que podrían desequilibrar aún más.
Este enfoque personal requiere examinar cuál es el metabolismo, el tipo de piel, problemas digestivos u otros desequilibrios, y debe hacerlo un profesional capacitado. Así, se identifican los doshas y cuáles se deben equilibrar. Si tienes fiebre, estás en el primer trimestre de embarazo, congestión, dermatitis o sufres trombos, no es aconsejable hacerse un masaje ayurvédico de este tipo. El ayurveda es la “ciencia hermana del yoga” porque ambos nacen de la filosofía Sankhya; la meta de ambos es erradicar el dolor y la miseria, y aunque el pancha karma es una técnica médica, los shat kriyas del yoga se enfocan en la purificación mental y espiritual.
Hoy en día, muchas personas acuden al yoga para disminuir el estrés, perder peso y mantenerse en forma, y no tanto por sus beneficios espirituales. Por otro lado, muchos practicantes de yoga por razones espirituales suelen sufrir estrés y desgaste físico; a veces no pueden practicar todas las disciplinas, y ahí entra el ayurveda como complemento de la práctica. Según el Yoga Sutra, hay cinco estados de la mente: perturbada, distraída, aturdida, enfocada y bien controlada. El cuerpo y la mente están interrelacionados, y quienes están en los tres primeros estados suelen mostrar condiciones físicas deficientes. El yoga auténtico necesita de un cuerpo y una mente saludables para iniciar la práctica.
Las técnicas ayurvédicas de rejuvenecimiento alimentan y revitalizan el cuerpo, permitiéndonos desarrollar una práctica de yoga más productiva. Con estas técnicas, el cuerpo se vuelve más sano y fuerte, menos tóxico, más flexible y energético; la mente se aclara y se libera de la pereza. ¿Qué es el rejuvenecimiento ayurvédico? Existen programas de diferente duración e intensidad, y hay cientos de recetas herbales. Un vaidya, médico ayurvédico, sabe adaptar las preparaciones a cada necesidad. Las hierbas rejuvenecedoras pueden ser muy potentes y deben ser administradas con precaución si el sistema está débil o cargado de toxinas.
La diferencia entre rejuvenecimiento ayurvédico y las técnicas del yoga radica en la orientación: pancha karma es un sistema médico, mientras que los shat kriyas del yoga son espirituales. Aunque ambos buscan desintoxicar, se deben combinar con supervisión adecuada; pancha karma puede requerir médico, mientras que los shat kriyas pueden practicarse de forma independiente, progresando en complejidad a medida que se gana experiencia. Una evaluación inicial por un yogui experto y un doctor ayurvédico facilita diseñar un programa adecuado de desintoxicación, que puede incluir pancha karma, shat kriyas o una combinación de ambos.
Las prácticas de pancha karma como vamana y virechana son similares a los lavados de los shat kriyas yóguicos, con la diferencia de alimentos e ingredientes utilizados. Se pueden combinar snehana y svedana con los shat kriyas o con otras prácticas del yoga para mejores resultados. Los otros cuatro shat kriyas -neti, dhauti, nauli y trataka- ayudan a remover toxinas no eliminadas por pancha karma y también energizan el sistema. En estados avanzados, nauli y trataka pueden despertar fuerzas dormidas y ampliar la conciencia, aportando salud extraordinaria.
La siguiente etapa en un programa de rejuvenecimiento es la nutrición; existen muchas guías ayurvédicas para ello. Una vez que el cuerpo se desintoxica, el régimen requiere cooperación de expertos de ambas disciplinas. La dieta adecuada, ejercicios, tónicos herbales, prácticas respiratorias y de relajación, y rutinas saludables varían de una persona a otra. Además, se deben incorporar solamente hierbas o preparaciones que puedan asimilarse fácilmente; por ejemplo, ashwagandha y vacha se utilizan como tónicos, pero pueden ser muy potentes en personas débiles. No hay equivalentes a las medicinas ayurvédicas en el yoga, ya que yoga y ayurveda son ciencias hermanas que se articulan para una sanación integral.
La palabra Yoga proviene del sánscrito yuj, que significa unión, y Ayurveda significa ciencia o conocimiento de la vida. Es la madre de todas las curaciones y la base para vivir en armonía con la naturaleza y las energías que nos rodean. La combinación de estas tradiciones permite que la práctica de yoga trascienda las posturas y se convierta en una herramienta para regular el organismo, la mente y la energía vital. En un contexto moderno, estas disciplinas ofrecen rutas para lograr equilibrio y bienestar, incluso en entornos como Thermana Laško, donde se ofrece un paquete ayurvédico completo con consultoría, masajes, yoga, y baños de vapor, todo ello en un marco de serenidad entre la naturaleza y el agua termal.
La integración de yoga y ayurveda también se manifiesta en textos y enfoques actuales que destacan la respiración como puente entre ambas tradiciones. Una respiración lenta y profunda ayuda a estabilizar Vata y calmar la mente, mientras la respiración nasal regula la energía de Pitta y favorece la concentración. El Agni, o fuego digestivo, es central para la digestión y para procesar experiencias y emociones, y la práctica regular en horarios adecuados, con comidas conscientes y rituales diarios, colabora en restablecer la coherencia interna del organismo. En resumen, yoga y ayurveda ofrecen una visión holística donde el cuerpo, la mente y la vida cotidiana se integran para promover la salud, la felicidad y la realización personal.
