El padre Ermes Maria Ronchi, presbítero y teólogo de la Orden de los Siervos de María, predicará los Ejercicios Espirituales del papa Francisco y de la Curia que se celebrarán en Ariccia, desde el domingo 6 de marzo, después del ángelus, hasta el sábado 12.
La noticia fue anunciada por el propio Ronchi a Il Messaggero Veneto, relatando la llamada en la que el Pontífice le pedía “un favor”.
“La llamada del Papa me ha llegado por sorpresa, mi primera reacción ha sido de asombro, de emoción.”
Ronchi nació en Racchiuso de Attimis, el 16 de agosto de 1947, y fue ordenado sacerdote en 1973. En ese mismo año, junto a otros religiosos, dio vida a una comunidad experimental en la provincia de Vicenza (transferida después a Casale Monferrato).
Entre 1991 y 1994 estuvo en la comunidad de los Siervos de María en Verona. Redactó los textos de reflexión para la vigilia de 500 mil jóvenes en el Encuentro Nacional de Jóvenes en 2007. Es profesor de Estética Teológica e Iconografía en la Pontificia Facultad Teológica “Marianum” de Roma. El 11 de septiembre de 2012 fue nombrado párroco de San Carlo en Milán y condujo la sección “Las razones de la esperanza” dentro de un programa televisivo de cultura católica.
El texto aborda también la participación del Opus Dei en un “viaje” invitado por el Papa para redescubrir la frescura y la fuerza de sus orígenes. En las asambleas regionales de cada país, presentes en todas las naciones donde está la Obra, se buscan fundamentos para fortalecer el trabajo apostólico en la amistad sincera y en la transformación del corazón, más allá de estructuras, obras o actividades.
La reflexión se apoya en una amplia consulta en la que participan todos los miembros del Opus Dei y otras personas que no forman parte de la Prelatura, en clave sinodal, para entender por qué esta opción se ha elegido. “Como la Iglesia en su conjunto, el Opus Dei es familia, y cuando una familia tiene que tomar una decisión importante se escucha a todos.”
Se pregunta acerca de los pasos hacia el centenario de la fundación del Opus Dei y qué se espera de esa larga preparación: “En los años que preceden al centenario, queremos interrogarnos sobre las necesidades y los desafíos de la Iglesia y del mundo.”
Ronchi remarca que se quiere profundizar en la identidad y estudiar cómo la Obra puede contribuir a la santificación de la vida ordinaria a través de su carisma, mirando tanto al conjunto de su horizonte apostólico como a la propia Obra, para que ambas miradas converjan en un momento de gracia.
Una oración recordada por el fundador, San Josemaría Escrivá, acompaña este momento: “Gracias, perdóname, ayúdame más”. En la situación actual, todos deberían vivir esa aspiración.
Sobre la revisión de los Estatutos, se indica que los ajustes deben preservar el carisma y la naturaleza del Opus Dei, subrayando su carácter secular y el hecho de que más del 98% de los miembros son laicos que viven su vocación en la calle, la familia y el trabajo. Aún se mantienen reuniones entre representantes del Dicasterio del Clero y cuatro canonistas del Opus Dei.
La secularidad es un rasgo central del Opus Dei y de toda la Iglesia postconciliar: el tesoro de la Obra, convertido en patrimonio de toda la catolicidad. Este rasgo continúa siendo relevante para la obra, que busca redescubrir el papel de los laicos y su responsabilidad eclesial y sus posibilidades de evangelización en la sociedad.
Los laicos son la mayoría de los miembros y están inmersos en realidades del mundo, atentos a lo que sucede, desde las grandes heridas de la humanidad hasta las nuevas oportunidades. Las guerras, la soledad, la pobreza y el sufrimiento deben implicar a todos, y los miembros de la Obra deben actuar para aliviar el dolor y llevar el amor de Dios a los rincones más apartados.
Las iniciativas de los miembros se adaptan a nuevas necesidades: en Madrid nace el hospital Laguna para enfermos terminales; en Colombia se crean grupos de apoyo a presos; en Europa del Este se acogen familias víctimas de la guerra; y surgen proyectos de solidaridad entre familias para vivir cristianamente. Estas acciones son ejemplos de cómo combatir la pobreza material y espiritual, recordando la labor de san Josemaría en los años 30 en Madrid.
La respuesta a los nuevos retos sociales se concreta especialmente a través del trabajo profesional, generando relaciones de justicia, servicio y amistad. La dimensión social del cristiano debe interpelar a todos para transformar la vida en donación y siembra de paz y alegría.
Sobre la lectura de la famosa frase de San Josemaría “servir a la Iglesia como la Iglesia quiere ser servida”, Ronchi afirma que su significado no ha cambiado: el amor a la Iglesia y al Papa está en el ADN del mensaje de San Josemaría, traducido en ayudar de forma eficaz en las diócesis donde viven los miembros del Opus Dei, colaborando en catequesis, Cáritas, actividades con jóvenes y parroquias.
El FAES (Famiglia e Scuola: Familia y Escuela) ilustra una iniciativa laical: cincuenta años de servicio a la familia en la educación de los hijos. El Opus Dei es la primera y hasta ahora única Prelatura personal de la Iglesia Católica, creada por Juan Pablo II mediante Ut sit en 1982.
La configuración de una prelatura personal favorece la misión en la Iglesia y la evangelización de la sociedad actual, permitiendo orar con mayor fecundidad y evolucionar la evangelización de fieles, sacerdotes y laicos, en comunión con los obispos.
El Fundador quiso esa configuración porque la norma canónica se adapta a la realidad teológica impulsada por el Señor. El Opus Dei, como circunscripción eclesial de naturaleza jerárquica, está liderado por un Prelado nombrado por el Papa y colabora con los Obispos de todas las diócesis para reconciliar el mundo con Dios.
La relación entre la Prelatura y las diócesis se manifiesta en que el Opus Dei opera en más de 60 países y sirve a la Iglesia en unas 350 diócesis. Su primer servicio es proclamar la llamada universal a la santidad en la vida ordinaria, especialmente mediante el trabajo profesional, lo que fortalece la vida cristiana, facilita conversiones y puede aumentar la participación en misa y el compromiso en obras de caridad.
La mayoría de sacerdotes de la Prelatura ofrecen servicios directos a iglesias locales, parroquias, hospitales y escuelas, y las actividades siempre se inician en una diócesis en acuerdo con el Obispo local.
Los miembros del Opus Dei son cristianos corrientes con una vocación específica para llevar la luz de Cristo a su entorno familiar, social y profesional. Su formación y dirección espiritual se adaptan a cada persona para vivir su compromiso en la vida ordinaria, asumiendo la responsabilidad individual sin pretender ser superiores a otros.
Entre las instituciones que ofrecen la experiencia de los Ejercicios Espirituales de San Ignacio se encuentra el Centro de Espiritualidad Ignaciana - CEI, que busca propiciar y acompañar una experiencia con el Dios de Jesucristo para descubrirse a sí mismos y orientar la vida al servicio a los demás a través de los Ejercicios Espirituales, núcleo de la espiritualidad ignaciana.

Imágenes y videos sugeridos
Para enriquecer la comprensión de los temas, se recomienda añadir recursos visuales y audiovisuales puntuales.
tags: #avvenire #esercizi #spirituali