Cuenta la leyenda, que estando un día sentado en el patio de su casa, Zhang San Feng, un monje taoísta que en su juventud aprendió las técnicas del Shaolin Quan y que, a la edad madura, se retiró a la montaña Wu Dang Shan, observó como una grulla atacaba a una serpiente, subía y bajaba volando, mientras que la serpiente permanecía con el cuerpo encorvado estirando y encogiendo el cuello.
Se basa en una serie de posturas que se enlazan unas con otras a través de movimientos largos fluidos y lentos que se llevan a cabo al compás de nuestra respiración. Pero lo cierto es que se entrelazan dos sentidos u orígenes diferentes pero únicos a la vez, es decir, mientras que la tradicional cultural China desarrolla sus propios mitos, en las diferentes escuelas o estilos de Kungfu por el contrario solo se reconocen a unos ciertos animales de entre esta vasta mitología.
El ideograma de “Serpiente” está formado por dos caracteres: ch’ung, reptil o gusano, y t’o, jorobado, término que deriva de la figura de la cobra erguida sobre su cola, con el cuello dilatado y la lengua bífida asomando. “Las Doce Ramas Terrestres” o Zodiaco Chino, empleado para propósitos cronológicos y usado para designar las horas, los días, los meses y los años, estaba simbolizado por doce animales, cada uno de los cuales ejerce su influjo sobre un período de tiempo por el carácter especial que el animal representa. En caso de la serpiente, esta tendría su influjo de 9 a 11 de la mañana, y también se le atribuye una orientación geográfica (Sur Sur-Este).
La serpiente, en la cultura China, es emblema de adulación, servilismo, astucia y malignidad; pero a la vez es venerada por sus poderes sobrenaturales y por su parentesco con el Dragón. La representación que tiene la Serpiente en las escuelas de Kungfu es muy variada, desde estilos completamente dedicados a la Serpiente, o estilos que tienen algún movimiento de Serpiente, pasando por escuelas que conservan formas enteras de Serpiente.
Una de estas escuelas que conserva formas originales de Shaolin es la rama de Fut San de Choy Li Fut. Esta forma no es muy conocida por otras escuelas de Choy Li Fut, pero en el caso de la rama de Fut San se ha conservado este conocimiento hasta nuestros días a través de grandes maestros y luchadores, por ejemplo, de la mano del Gran Maestro Wong Doc Fai de San Francisco.
Al principio de la práctica de Sieh Ying Kuen, esta se efectúa de una forma lenta, relajada, para permitir que el Chi fluya; una vez que se ha avanzado en el entrenamiento se pueden efectuar movimientos enérgicos y potentes usando la cintura y el cuerpo combinando trabajo interno y externo. La mente debe estar centrada en el fluir del Chi desde el Tan T’ien y la mirada debe estar más allá del punto de ataque permaneciendo siempre alerta. Esta forma es avanzada y requiere del estudiante un buen nivel de preparación técnica y mental; se necesitan muchas horas de entrenamiento para alcanzar un nivel óptimo de ejecución de la forma.
Conexiones entre filosofía, respiración y movimiento
La práctica descrita integra respiración, energía interna y fluidez de movimientos para crear un lenguaje corporal que imita la adaptabilidad de la serpiente y la precisión de la grulla. El uso de la cintura y del cuerpo en conjunto con el desarrollo del chi interno permite transiciones suaves entre posturas, manteniendo la atención en el Tan T’ien y en la dirección de la mirada más allá del posible punto de ataque.
En este marco, se aprecia un diálogo entre tradición cultural y escuelas de kungfu que conservan y reinterpretan formas antiguas, a la vez que incorporan nuevas técnicas y enfoques pedagógicos. Las escuelas que trabajan con la Serpiente pueden enfatizar movimientos de contención, desvío y contragolpeo, mientras que aquellos que estudian otras criaturas míticas o combinaciones de estilos suelen buscar una síntesis de formas y aplicaciones prácticas para la defensa personal y la salud.
La práctica de Sieh Ying Kuen, en particular, exige un entrenamiento sostenido: una progresión desde movimientos lentos, controlados y conscientes hasta fases más dinámicas que integran potencia y coordinación entre respiración, cintura y el resto del cuerpo. El objetivo es que la mente permanezca centrada en el flujo de chi, manteniendo la vigilancia y la claridad de intención a lo largo de toda la ejecución.

Para comprender mejor la relevancia histórica y técnica de estas tradiciones, conviene considerar que la serpiente en las escuelas de Kungfu puede aparecer como una forma completa o como un componente dentro de un sistema más amplio. En el caso de Fut San de Choy Li Fut, la preservación de formas serpentinas representa un puente entre Shaolin y los desarrollos contemporáneos, destacando cómo el legado puede mantenerse vivo a través de maestros que transmiten conocimiento de generación en generación.
La influencia de las ranas, serpientes y grullas, así como de otros animales, no sólo se limita a la estética, sino que también guía la técnica, la respiración y la estrategia de combate, reuniéndose en un marco pedagógico que valora la paciencia, el desarrollo interior y la habilidad de adaptarse a las circunstancias de cada combate o ejercicio.
En resumen, la serpiente en su representación dentro de las escuelas de Kungfu abarca desde gestos y posturas específicos hasta filosofías que conectan cuerpo, mente y respiración; la práctica de Sieh Ying Kuen ejemplifica este enfoque al combinar un inicio lento con fases de mayor intensidad, promoviendo un progreso progresivo y sostenido orientado a la maestría.
| Elemento | Descripción | Propósito |
|---|---|---|
| Movimiento lento | Permite que el Chi fluya | Organizar la energía interna |
| Movimiento enérgico | Uso de cintura y cuerpo | Coordinación y potencia |
| Concentración | Tan T’ien y mirada fuera del punto de ataque | Prevención y vigilancia |