Mahāyāna (en sánscrito: "gran vehículo", o bodhisattvayāna, "vehículo del bodhisattva") es, junto con theravada, una de las dos ramas principales del budismo y un término para la clasificación de las filosofías y prácticas budistas. De acuerdo con las enseñanzas de las tradiciones mahāyāna, el término mahāyāna también se refiere al camino del bodhisattva que busca la iluminación completa para el beneficio de todos los seres. Un bodhisattva que ha logrado este objetivo se convierte en samyaksaṃbuddha, o "buda completamente iluminado". Un samyaksaṃbuddha puede establecer el dharma en un mundo y guiar a sus discípulos a la iluminación.
Los grandes centros educativos de mahāyāna, como Nalanda, prosperaron durante el último periodo del budismo en la India entre los siglos V y XII. Las principales tradiciones del budismo mahāyāna hoy incluyen el budismo zen, el budismo de la Tierra Pura, el budismo Nichiren y el budismo vietnamita. Según Jan Nattier, el término mahāyāna fue originalmente un sinónimo honorífico de bodhisattvayāna, el vehículo de un bodhisattva que busca la budeidad en beneficio de todos los seres. El término mahāyāna fue adoptado tempranamente como sinónimo del camino y las enseñanzas de los bodhisattvas; los primeros textos a menudo usan mahāyāna como sinónimo de bodhisattvayāna, mientras que hīnayāna es relativamente raro en fuentes antiguas.

Los orígenes de mahāyāna siguen siendo objeto de debate; existen diversas teorías. Las primeras sutras de mahāyāna datan aproximadamente del siglo I a. C. y siglo I d. C.; algunas evidencias apuntan a su desarrollo dentro de la orden mahāsāṃghika, con plausibles orígenes en Āndhra. Paul Williams señala que al menos algunos sutras iniciales de mahāyāna surgieron en círculos mahāsāṃghika, vinculados con la doctrina de la naturaleza supramundana del Buda. Más tarde, para algunos eruditos, Gandhara habría sido un foco geográfico relevante. El debate continúa sobre si el movimiento se originó en bosque, en la tradición de libro, o en otras tradiciones, pero la evidencia sugiere que mahāyāna fue predominantemente un movimiento textual centrado en sutras revelados y enseñados dentro de estructuras budistas existentes.
Con el tiempo, el budismo mahāyāna se expandió hacia Asia Central y China, y dio lugar a escuelas como Madhyamaka y Yogācāra. En el Tíbet, Nepal y el mundo tibetano, estas ideas evolucionaron y se fusionaron con prácticas monásticas y rituales locales. Bajo los imperios Gupta y Pala, emergió una nueva corriente que dio lugar a Vajrayāna, también conocido como budismo tántrico o mantranāyāna, que incorporó prácticas avanzadas y un conjunto de sutras y tantras propios.
| Aspecto | Descripción |
|---|---|
| Bodhisattva | Ser capaz de posponer el nirvāṇa para liberar a todos los seres; guía hacia la Budeidad para beneficio universal. |
| Natureza de Buda | Vistas que incluyen múltiples Budas y “tierra(s) de Buda” (buddha kṣetra) que sostienen distintas cosmologías. |
| Paramitas | Virtudes trascendentes que acompañan el camino del bodhisattva, practicadas como medio hábil (upāya). |
| Śūnyatā | La vacuidad como doctrina central, especialmente en Madhyamaka de Nagarjuna; negar svabhāva y sustancia intrínseca. |
El Mahāyāna sostiene que perseguir solo el nirvāṇa personal es insuficiente: la liberación de todos los seres exige corporizar la Budeidad. En este marco, el bodhisattva se define por su voto y su aspiración universal, y se apoya en medios hábiles (upāya) para guiar a otros hacia la iluminación. Entre los bodhisattvas destacados figuran Avalokiteshvara, Manjushri y Maitreya.
El camino del bodhisattva en mahāyāna se describe a través de dos modelos: uno pospone el despertar hasta alcanzar la Budeidad; el otro propone dos tipos de nirvāṇa, incluido el apratiṣṭhita, que permite al Buda permanecer activo en el mundo. En el budismo tibetano, los cinco caminos y los diez bhūmis se fusionan para formar un mapa progresivo del desarrollo espiritual.

La doctrina de la vacuidad (śūnyatā) se discute ampliamente en los textos mahāyāna y especialmente en Madhyamaka. Nagarjuna cuestiona cualquier sustancia o svabhāva, defendiendo la originación dependiente (pratītyasamutpāda) como base de la realidad. En Vijñānavāda, la percepción y la mente son el centro de la experiencia; la materia y la existencia se entienden a través de la conciencia y las proyecciones mentales.
El tantra budista o Vajrayāna aparece como desarrollo posterior dentro del budismo mahāyāna, integrando prácticas que incluyen mantras, visualización de deidades, mudras y rituales. Surgieron por influencia de mahāsiddhas y reinos medievales, y la iniciación (empoderamiento) es un componente central para conectarse con una línea de maestro y un yidam específico. El tantra se presenta como un vehículo rápido hacia la Budeidad, pero requiere de un maestro calificado, compromiso ético y motivación bodhicitta.
En Vajrayāna, la visión de que todo es ya despertar (la perspectiva sagrada) se expresa a través de técnicas de transformación de venenos en amrita, y la práctica de los fundamentos (Ngondro) prepara al practicante para prácticas avanzadas. Se distinguen etapas de generación y culminación; la vacuidad y la forma se integran en una experiencia no dual. Las prácticas tántricas utilizan sánscrito mantras y visualización de deidades, a veces acompañadas de rituales que pueden incluir sustancias simbólicas o tabú, que se entienden como recursos para transmutar la mente y lograr la liberación.
El camino Vajrayāna enfatiza la interconexión entre cuerpo, habla y mente en la práctica, con posturas, mudras, cantos y visualizaciones que conectan al practicante con la esencia de la iluminación. El maestro juega un rol central como transmisor de las instrucciones y el portador de la línea de empoderamiento; mantener los votos de samaya es crucial para la integridad de la práctica. El tantra no es una vía aislada: comparte fundamentos con Mahāyāna y se practica dentro de una visión ética y compasiva, orientada a la Budedad para el beneficio de todos los seres.
En términos históricos, las representaciones de la vida del Buda en diferentes tradiciones destacan la riqueza de contextos y enfoques. En la tradición teravāda, el Buda histórico es una figura que iluminó durante su vida; en mahāyāna, se enfatizan iluminaciones múltiples y manifestaciones que enseñan a través de diversos textos y métodos. Las biografías sirven para ilustrar principios y motivar a la práctica, no necesariamente para confirmar hechos históricos en un sentido estricto. Este enfoque contextual sugiere que hay múltiples verdades compatibles dentro de la tradición budista, cada una adecuada a su marco cultural y doctrinal.
El tantra, a su vez, presenta un mapa de transformaciones en el que las emociones y pasiones pueden convertirse en impulso para la iluminación. Como señalan las tradiciones tántricas, la energía de cuerpo, palabra y mente se utiliza para acelerar el camino hacia la Budeidad, siempre bajo la guía de un maestro calificado y con la visión clara de bodhicitta. Este enfoque comparte la aspiración de liberar a todos los seres y, al mismo tiempo, propone herramientas prácticas para atravesar las negaciones y obstáculos de la mente, integrando sabiduría y compasión en la vida cotidiana.

En resumen, el budismo mahāyāna articula una visión amplia del camino hacia la iluminación, centrada en la bodhicitta y la liberación de todos los seres, con una ética de medios hábiles y una filosofía de la vacuidad. Vajrayāna amplía estas perspectivas mediante prácticas tántricas avanzadas que conectan el entorno humano con una dimensión sagrada y no dual. A través de una combinación de estudio, práctica, experiencia y guía de maestro, la ruta mahāyāna y tántrica ofrece una vía completa para transformar la mente y realizar la Budeidad en beneficio de todos los seres.