¿Cómo se llama el ladrillo yoguico? Ladrillos y bloques de yoga: tipos, usos y diferencias

Los bloques de yoga son herramientas esenciales popularizadas por B. K. S. Iyengar, que los incorporaba a la práctica como prolongaciones del cuerpo para completar algunas asanas de manera correcta. También son conocidos como ladrillos de yoga debido a su forma rectangular cuyas dimensiones suelen ser: 22 centímetros de ancho, 15 centímetros de alto y 7 centímetros de profundidad.

Existen variantes según el material del que estén elaborados: bloques de espuma, bloques de madera y bloques de corcho. Entre los atributos más destacados de los bloques de espuma es que son ligeros y suaves; por tanto, serán sencillos de transportar. Otra ventaja es que son económicos y fáciles de limpiar. Sin embargo, si eliges este tipo de bloque de yoga para tu práctica, debes tener en cuenta que el tiempo de vida del producto tiene un límite.

De acuerdo con la historia del yoga, en sus inicios los ladrillos de yoga eran elaborados utilizando como insumo principal la madera debido a su alto nivel de consistencia. Actualmente, también puedes encontrar estos accesorios inspirados en sus orígenes; sin embargo, adquirirlos suele ser un poco más costoso. Otro punto que debes considerar es que, al ser elaborados de madera, su peso será mucho mayor que los bloques de espuma.

Como su nombre lo dice, este tipo de bloques está elaborado principalmente de corcho, material que aligera el peso de los implementos para que puedas trasladarlos con facilidad. Otros beneficios de este tipo de bloques es que son suaves, ecológicos y pueden ser almacenados con facilidad. Aquí en laal, puedes adquirir nuestros bloques de espuma, de madera de Pino y nuestros ladrillos de yoga de edición limitada elaborados con un acabado único.

A pesar de existir diversos tipos de bloques de yoga, los más conocidos suelen ser los ladrillos rectangulares, que tampoco tienen un tamaño único. Otras presentaciones de bloques que puedes encontrar son: los ladrillos piramidales, los semicirculares y aquellos en forma de pirámide trunca.

Si has ido a una clase de yoga o has buscado equipo, probablemente hayas escuchado las palabras “yoga bricks” y “yoga block.” Aunque parezcan simples props, en realidad hay diferencias: cada uno tiene forma, tamaño y peso distintos y cumple funciones específicas.

En general, la diferencia clave entre ladrillos y bloques radica en su forma y tamaño. Los bloques son normalmente más grandes y rectangulares (aproximadamente 9 x 6 x 4 pulgadas), suelen usarse tendidos y brindan una superficie amplia; los bricks, más pequeños y finos (alrededor de 6 x 9 x 2 pulgadas), encajan mejor en apoyos estrechos y pueden sostener la espalda durante ciertas posturas.

En cuanto al material, los ladrillos suelen referirse a corcho o madera, no a espuma; a veces se llaman bricks de espuma, pero son menos comunes. Los bloques pueden ser de corcho, madera o espuma, por lo que existen combinaciones según material y finalidad.

En practicidad y propósito, cada uno ayuda de forma distinta: bloques para estabilidad y comodidad, bricks para apoyo más preciso y desafío moderado. Los bloques ofrecen estabilidad amplia, mientras que los bricks permiten apoyos más puntuales y progresiones en posturas avanzadas.

Para elegir, si eres nuevo, un bloque es una buena opción general; si buscas apoyo focalizado o añadir reto, un brick es útil. Muchos practicantes utilizan ambos para aprovechar diferentes opciones de soporte según la postura y tu nivel.

Prop Spotlight - Yogikuti presenta opciones como Cork Blocks (estabilidad y material ecológico), Foam Blocks (ligereza y comodidad para principiantes) y Wooden Bricks (tradición Iyengar, firmeza y alineación).

Beneficios de usar bricks y blocks en la práctica incluyen mejor alineación, posturas más fáciles, mayor equilibrio, estiramientos profundos y soporte para relajación. También pueden reducir el riesgo de distensiones o lesiones al promover una entrada y salida más seguras de las asanas.

Errores comunes a evitar al usar bricks y blocks: no depender completamente de ellos, colocarlos mal para mantener el equilibrio, bloques de espuma que no ofrecen suficiente estabilidad en posturas de pie, y evitar el uso de props por miedo a parecer principiante.

Entre las múltiples variantes, B. K. S. Iyengar recomendaba dimensiones que muchos siguen: 22,8 cm x 11,44 cm x 7,6 cm, con variaciones según talla de manos y flexibilidad. Los bloques de corcho son biodegradables y relativamente suaves; suelen ser más económicos y estables que la espuma, aunque pueden ensuciarse y desgastarse. Los bloques de espuma son ideales para posturas en el suelo y para apertura, mientras que la altura de los ladrillos facilita llegar a ciertas posturas cuando la flexibilidad es limitada.

Se pueden usar bloques bajo las manos para elevar el suelo en posturas como Trikonasana, Uttanasana o Paschimottanasana; también pueden servir para la postura de la vela o del puente y para sostener la columna durante Matsyasana. En posturas de equilibrio como Vrksasana, un bloque puede brindar apoyo adicional, y en asanas como Sukhasana, el bloque eleva la cadera para mayor comodidad.

En la práctica cotidiana, los bloques de madera, corcho y espuma ofrecen distintas sensaciones: la madera aporta resistencia y estabilidad, el corcho equilibra entre firmeza y ligereza, y la espuma prioriza la suavidad y la versatilidad para principiantes o trabajos en el suelo.

La elección final dependerá de talla de manos, flexibilidad, tipo de asana y preferencias personales.

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Bloque de Yoga: ¿Lo necesitas?

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