Penpa Tsering ha dicho que las acciones del Dalai Lama han sido mal interpretadas y que su comportamiento afectuoso se entiende dentro de una tradición cultural. El video que muestra al Dalai Lama pidiendo a un niño que le chupe la lengua desató una ola de indignación y críticas internacionales, y su oficina pidió disculpas por las palabras que causaron dolor.
El líder tibetano en exilio, al frente del gobierno en el exilio, afirmó que el incidente ocurrió en Dharamsala y que las imágenes reflejan una conducta inocente en un contexto de afecto. Afirmó además que el Dalai Lama ha vivido en santidad y celibato durante años, y que su práctica espiritual lo ha llevado “más allá de los placeres sensoriales”.
Se ha sugerido que fuentes prochinas estuvieron detrás de la viralización del video; sin embargo, no se presentaron pruebas para sustentar la acusación. La controversia fue interpretada por críticos como un posible abuso hacia un menor, y activistas de derechos señalaron que el acto podría constituir abuso infantil. El Dalai Lama emitió un comunicado en el que pidió disculpas al niño y a su familia por el dolor causado, y explicó que su intención era bromear de manera juguetona ante las cámaras.
El Dalai Lama vive en el exilio en India desde 1959, tras huir de Tíbet, y su figura ha sido objeto de controversias anteriores, incluyendo una entrevista de 2019 en la que sugirió que una futura Dalai Lama mujer debería ser “atractiva”. Su oficina se disculpó por esas declaraciones. En la actualidad, la conversación pública sobre abusos dentro de comunidades budistas tibetanas ha cobrado relevancia con el movimiento #MeToo y la etiqueta #MeTooGuru, que reúne a víctimas de abusos de maestros budistas en varios países.
Rob Hogendoorn, investigador y experto holandés, ha señalado que el budismo tibetano es muy diverso y que existen múltiples escuelas y órdenes monásticas, lo que complica una lectura simplista de la autoridad de los lamas. Según su análisis, la ausencia de una jerarquía central clara facilita que algunos maestros sean acusados de abusos y que otros sean defendidos por influencias culturales y políticas. En este contexto, Hogendoorn advierte que el Dalai Lama podría distanciarse de estos abusos para no dañar la causa del Tíbet en Occidente.
Varias voces de testimonios de víctimas y observadores describen que la reinterpretación cultural de gestos viejos, como el saludo con la lengua, puede parecer inapropiada en el mundo contemporáneo, y que la percepción de poder asimétrico entre un líder espiritual y un menor requiere un escrutinio cuidadoso. En este marco, algunos sostienen que exigir responsabilidad y aclaraciones claras es crucial para preservar la integridad de las instituciones budistas tibetanas ante la opinión pública internacional.

La conversación también ha incluido análisis sobre la historia de Sogyal Lakar Rimpoché, un maestro tibetano que enfrentó acusaciones de abuso y cuyo caso resaltó la necesidad de transparencia en la gestión de centros como Rigpa. Informaciones sobre Rigpa señalan que la organización publicó resultados de una investigación sobre las acusaciones contra su maestro, y que el Dalai Lama reconoció haber estado al tanto de abusos cometidos por maestros budistas desde los años noventa, mencionando que discutió el tema con líderes budistas occidentales en 1993.
En Amsterdam, el Dalai Lama participó en una exposición sobre la vida de Buda y recibió una carta de víctimas que denuncian abusos por parte de maestros budistas, subrayando la demanda de que la comunidad tome medidas para que estos casos sean investigados y sancionados como corresponde. El movimiento internacional continúa exigiendo respuestas claras sobre la responsabilidad de los líderes espirituales y la protección de los fieles menores.
Una visión académica reciente sugiere que el análisis debe considerar el contexto histórico y cultural, así como las dinámicas de poder, para evitar juicios simplistas. Sin embargo, es fundamental que cualquier conducta inapropiada sea recibida con seriedad, investigaciones transparentes y medidas correctivas cuando corresponda. En ese marco, la comunidad internacional continúa observando y debatiendo sobre cómo equilibrar respeto cultural, responsabilidad ética y protección de menores dentro de las tradiciones budistas tibetanas.
