Donna Gohonzon accumula fortuna delante detrás Gosho: un análisis del Mantra de la Gran Diosa de la Fortuna

El Mantra de la Gran Diosa de la Fortuna es un mantra importante del budismo, procedente del Sutra del Resplandor Dorado y del Sutra del Rey Supremo del Resplandor Dorado, e incluido entre los Diez Pequeños Mantras de la Colección de Oraciones Matutinas y Vespertinas. Este mantra fue expuesto por la Gran Diosa de la Fortuna, cuyo nombre en sánscrito es Maha Shri, también conocida como Diosa de los Méritos, posee la realización de un Bodhisattva del Primer Bhumi y preside sobre la riqueza y la buena fortuna.

Las principales versiones para el estudio y la recitación existentes son la Traducción de Yijing y la Traducción Tradicional, y el mantra incluye la transliteración del sánscrito y múltiples versiones traducidas al chino. Según se registra en el Sutra de los Doce Nombres de la Gran Diosa de la Fortuna, expuesto por el Buda, recitar este mantra puede destruir el Obstáculo de las Aflicciones, el Obstáculo del Karma y el Obstáculo de la Retribución, acumular méritos y recursos kármicos, y obtener abundantes tesoros y riquezas. Los devotos budistas a menudo lo recitan y realizan ofrendas tres veces al día (mañana, tarde y noche), suplicando por un progreso fluido en su práctica espiritual.

Los rituales de práctica detallados relacionados con este mantra se encuentran en el capítulo de la Gran Diosa de la Fortuna del Sutra del Rey Supremo del Resplandor Dorado, y también ocupa una posición importante en las oraciones matutinas y vespertinas del budismo chino. La Laksmí, también conocida como 'Diosa de los Méritos', es una de las importantes deidades celestiales que otorgan específicamente 'riqueza y buena fortuna', además de los dioses de la riqueza. Aunque es una 'diosa celestial', posee la realización de un 'Bodhisattva del Primer Bhumi', y manifiesta la forma de una 'diosa celestial' para salvar a los seres sintientes.

Recitar este mantra puede ayudar a los practicantes a superar diversas dificultades y alcanzar pronto la iluminación. Transcripción en Alfabeto latino del mantra sánscrito: Namo buddhāya. Namo dharmāya. Namah saṅghāya. Namah Śrī Mahādevīye. Tadyathā,paripūraņa cāre samanta darśane. Mahā vihāra gate samanta vidhamane. Mahā kārya pratişţhāpane, sarvārtha sādhane, supratipūri ayatna dharmatā. Mahā vikurvite, mahā maitrīupasamhite, mahārşi susamgŗhītesamantārtha anupālane svāhā.

Esta traducción concuerda con la versión en sánscrito mencionada anteriormente, y se añaden variantes de transliteración y lectura, además de la frase “refugio en las Tres Joyas” al inicio en algunas recitaciones. Namo Śrī Mahādevī. Tadyathā. Pratipūraṇa śrī. Samanta darśanī (todas las siguientes son iguales en tono descendente). Mahāvihāra gate. Samantāvītamānī. Mahākalyāṇa pratiṣṭhāpanī. Sarva-artha sadhanī. Supraṭīpūrī āyāna dharmatā. Mahāvikurvite. Mahāmitrā. Upasaṃhitī. Mahāhariṣī. Susaṃkṛṣṭī. Samantārthā. Anupālanī. Svāhā.

монастырь-индия-иллюстративная-арта

La introducción a los Méritos afirma que estos permiten superar obstáculos y acumular prosperidad si se recita con fe y dedicación. El Sutra del Rey Supremo del Resplandor Dorado detalla cómo la Gran Diosa de la Fortuna ofrece sustento y prosperidad a quienes leen, recitan y difunden este sutra entre maestros y discípulos. En el Capítulo XVI, la Gran Diosa de la Fortuna propone proveer y sostener a maestros del Dharma para que la enseñanza se difunda ampliamente, asegurando abundancia, cosechas y felicidad para los seres sensibles.

El Capítulo XVII describe la residencia de la Gran Diosa de la Fortuna en un jardín de la Luz Auspiciosa de Flores Maravillosas, y enseña el dharani para convocarla. Quien recite y mantenga este dharani logra que sus asuntos se realicen con éxito; se propone invocar repetidamente su nombre y ofrecer incienso, flores y alimentos como ofrenda. Así, la práctica del dharani se integra con las ofrendas y la fe para generar prosperidad tangible y espiritual.

El Gohonzon y Nam-myoho-renge-kyo, en la tradición Nichiren, presentan la idea de que la Buddidad está innatamente presente en cada persona y que la fe y la práctica conducen a su manifestación. Este mandala representa el estado de Buda accesible para todos, y la Ceremonia en el Aire del Sutra del Loto inspira la inscripción del Gohonzon. El Gohonzon es descrito como un espejo que refleja la Buddità interior de cada persona y como un estandarte de la propagación del Sutra del Loto, destinado a facilitar la transformación del karma y la realización de la felicidad en esta vida y en la próxima.

Dentro de la tradición, se subraya que el Gohonzon no es una “cosa externa” separada del practicante; es una representación gráfica de Nam-myoho-renge-kyo en el centro, rodeada por los diez mundos. La fe en el Gohonzon activa la Buddità interior y permite a las personas desplegar las capacidades de los diez estados de la vida. Esta visión se contrasta con enfoques que separan la devoción del sujeto, pues para Nichiren y sus seguidores, la práctica es accesible a todos mediante Nam-myoho-renge-kyo y la fe en el Gohonzon.

Martina, una practicante, comparte su viaje personal hacia la fe y la comprensión de la revolución humana a través de Nam-myoho-renge-kyo, destacando cómo la fe ha permitido enfrentar dolor y crecer interiormente. Su historia ilustra cómo la práctica budista puede convertirse en un motor de crecimiento personal y transformación social cuando se practica con apertura y compasión.

En resumen, el Mantra de la Gran Diosa de la Fortuna se presenta como una poderosa herramienta para la superación de obstáculos, la acumulación de méritos y la obtención de riqueza y prosperidad, siempre en el marco de la devoción y la fe hacia la Buddità innata en cada ser. El Gohonzon, como expresión de esa Buddità, invita a los practicantes a observar su vida a través de la fe y la práctica, y a reconocer que la verdadera fortuna nace de la transformación interior y del compromiso con la Ley Mística.

mantra fortuna_visualizacion

noimgs

tags: #donna #gohonzon #accumulera #fortuna #davanti #dietro