Es hora de derribar los tabúes en torno al suelo pélvico masculino, así que vamos a ello! Siéntate y ponte cómodo para conocer este secreto que puede jugar un papel crucial en la SALUD masculina. Se trata de un tema vital y muchas veces descuidado: el cuidado de la próstata y el suelo pélvico masculino. Son dos estructuras diferentes y con funciones distintas, pero ambas requieren cuidados y atención para mantener una buena salud en los hombres, por lo que te hablaremos de ambas aquí.
El suelo pélvico masculino es un conjunto de músculos y tejidos que sostienen los órganos pélvicos y controlan la función urinaria y sexual. Si el suelo pélvico se encuentra debilitado o tiene alguna disfunción pueden presentarse otros problemas como la disfunción eréctil, la incontinencia urinaria y el dolor pélvico. Por su parte, la próstata es una glándula del tamaño de una nuez que produce fluidos que nutren y protegen los espermatozoides. ¡Pon atención, este conocimiento puede ayudarte a detectar temprano enfermedades como el cáncer de próstata!
Sobre todo cuando existen factores de riesgo (como la edad avanzada, antecedentes familiares y estilo de vida poco saludable), mantente atento a síntomas como dificultad para orinar, con ardor o malestar como presión, o dolor agudo o persistente, y sangrado al orinar. Estos síntomas pueden estar asociados a otras afecciones también, como una infección urinaria, por lo que en todo caso es fundamental consultar con un profesional médico para un diagnóstico adecuado y un tratamiento adecuado.
La clave para mantener ambas estructuras fuertes es un estilo de vida saludable y conocer tu cuerpo, poniendo atención a las señales que te habla y buscando ayuda profesional a tiempo cuando sea necesario. Algunas medidas que contribuyen a promover la salud de la próstata son: mantener una alimentación saludable; realizar ejercicio regularmente; limitar el consumo de alcohol y cafeína; no fumar; realizar revisiones médicas periódicas; mantener una vida sexual activa. Además, estos ejercicios a continuación pueden ser muy útiles para mantener un suelo pélvico masculino fuerte y sano.
OJO ACÁ - Si experimentas síntomas como dolor, molestias o dificultades urinarias durante o después de realizar estos ejercicios, es importante que consultes a un médico o profesional de la salud para una evaluación adecuada.
Ejercicios paso a paso para fortalecer suelo pélvico y próstata
Los ejercicios de Kegel son más conocidos por las mujeres, pero también pueden fortalecer los músculos del suelo pélvico y mejorar el control urinario de los hombres. Hazlos así:
- Siéntate en una posición cómoda o acuéstate boca arriba con las rodillas flexionadas.
- Identifica los músculos del suelo pélvico, aquellos que se contraen cuando intentas detener el flujo de orina.
- Contrae estos músculos durante 5 segundos, luego relaja durante otros 5 segundos.
- Realiza 10 repeticiones, descansa y repite el ciclo de 10 repeticiones de 3 a 4 veces al día.
- La elevación de rodillas también ayuda a fortalecer estos músculos y mejorar la circulación sanguínea en la zona. Así se hacen:
- Siéntate en una silla con los pies apoyados en el suelo y las rodillas dobladas.
- Mantén la espalda recta y los abdominales contraídos.
- Levanta una rodilla hacia el pecho, manteniendo el otro pie en el suelo.
- Mantén la posición durante 5 segundos y luego baja la pierna.
- Repite con la otra pierna.
- Realiza de 10 a 15 repeticiones con cada pierna, descansa y repite el ciclo de 2 a 3 veces al día.
El estiramiento de mariposa sirve para elongar los músculos del suelo pélvico y mejorar la flexibilidad. Son fáciles, pero no los hagas si tienes alguna lesión en las rodillas o cadera (en este caso, mejor consultar a un profesional de Fisiom para alternativas):
- Siéntate en el suelo con las plantas de los pies juntas, dejando que las rodillas se abran hacia los lados.
- Agarra los tobillos o los pies con las manos.
- Mantén la espalda recta y presiona suavemente las rodillas hacia el suelo.
- Mantén el estiramiento durante 30 segundos a 1 minuto.
- Realiza 3 repeticiones, descansa y repite el ciclo de 2 a 3 veces al día.
El puente de pelvis ayuda a fortalecer los músculos del suelo pélvico, los glúteos y los músculos de los muslos. Sigue estos pasos para hacerlo:
- Acuéstate boca arriba con las rodillas flexionadas y los pies apoyados en el suelo, separados a la anchura de las caderas.
- Coloca los brazos a lo largo del cuerpo, con las palmas hacia abajo.
- Contrae los glúteos y los músculos del suelo pélvico, y levanta lentamente las caderas hacia arriba.
- Mantén la posición durante 5 segundos y luego baja las caderas de forma controlada.
- Realiza de 10 a 12 repeticiones, descansa y repite el ciclo de 2 a 3 veces al día.
Finalmente, la respiración diafragmática es un ejercicio que mejorará además la función del diafragma y permitirá la relajación de los músculos del suelo pélvico. Se hace así:
- Siéntate o acuéstate en una posición cómoda.
- Coloca una mano en el pecho y la otra en el abdomen.
- Respira profundamente por la nariz, permitiendo que el abdomen se expanda mientras inhalas.
- Exhala lentamente por la boca, sintiendo cómo el abdomen se contrae.
- Concéntrate en relajar los músculos del suelo pélvico mientras exhalas.
- Realiza de 5 a 10 respiraciones profundas, descansa y repite el ciclo de 2 a 3 veces al día.
Recuerda que siempre es importante consultar con un profesional sanitario antes de comenzar cualquier programa de ejercicios, especialmente si tienes alguna condición médica preexistente. Estos ejercicios pueden ser adaptados según las necesidades individuales de cada hombre.
En este Día del Padre, pongamos mente y corazón en cuidar la SALUD masculina. Comparte este artículo con ellos para marcar la diferencia en la vida de los hombres que amamos. El mejor regalo es el de la SALUD y vamos, adelante con un enfoque proactivo hacia el bienestar!
El yoga, como parte de un enfoque integral, puede mejorar la salud urológica a través de la reducción del estrés, la mejora de la circulación y el fortalecimiento del suelo pélvico. Algunas posturas útiles incluyen Baddha Konasana (mariposa), Paschimottanasana (pinza sentada) y Setu Bandhasana (puente). La respiración abdominal y la atención plena potencian el efecto relajante y facilitan la relajación del suelo pélvico.

Los 5 Mejores EJERCICIOS para Reducir el AGRANDAMIENTO de la PRÓSTATA
Enfoques complementarios y precauciones
Además del yoga, otros enfoques son valiosos para mitigar los trastornos relacionados con la próstata: caminata rápida, Pilates y gimnasia suave ayudan a fortalecer la musculatura de la pelvis y estabilizar la función urinaria. Dos tipos de ejercicios de suelo pélvico son comunes: la maniobra de Kegel y las contracciones rápidas. El ciclismo intenso y levantar cargas pesadas pueden ser perjudiciales para la salud prostática; la intensidad debe adaptarse a cada persona y consultarse con un profesional ante dolores o sangrado.
Las investigaciones recientes destacan que el yoga puede disminuir la inflamación sistémica y mejorar la tolerancia al estrés, con beneficios observados en hombres que practican regularmente. Se recomienda practicar yoga de 20 a 30 minutos, de 3 a 5 veces por semana, con apoyo de una esterilla, cojines y bloques para mayor seguridad y comodidad. Este enfoque se puede complementar con ejercicios de Kegel, caminata y entrenamiento de fuerza suave para una salud prostática óptima.