El Rombo además de ser un concepto, una filosofía y un receptáculo de todas las leyes universales, es también una estructura geométrica y como tal, tiene un tamaño determinado, unas dimensiones concretas y una capacidad de variar de valores según el mismo pulso de la vida y las condiciones externas. Todas las estructuras físicas tienen unas dimensiones determinadas y están preparadas para poder oscilar dentro de unos límites de seguridad y soportar una determinada presión y vibración. El Rombo siempre está en movimiento, cambiando, girando y representando en su interior todo lo que sucede en el exterior. Podemos decir que el Rombo tiene infinitos valores porque el tamaño en que puede ser representado no tiene una única medida y que además los valores de la diagonal menor pueden variar en una cifra infinita de números entre los 18 y los 19.99999 cm. Pero, por otro lado, el valor de la diagonal mayor es fijo y es de 22 cm. Si por algún motivo de desorden o caos, la diagonal menor sobrepasase el valor permitido del 19.99999, el Rombo para sobreponerse a esta vibración generada por la fracción periódica pura, a esa especie de pitido uniforme, podría expandirse en un movimiento compensatorio desde los 22 hasta los 22.22 cm. Los ángulos del Rombo están relacionados con el tamaño de las dimensiones menor y mayor. Los valores de estas dimensiones no son fijos, son variables y, por tanto, los ángulos que forman el Rombo han de ser movibles y ser capaces de adaptarse a las oscilaciones del pulso de la vida. Por este motivo, los ángulos agudos oscilarán aproximadamente entre 80º- 84º y los obtusos entre 96º- 100º. Es decir, no serán ángulos fijos, estarán dotados de la movilidad necesaria para que la figura pueda respirar, pueda expandirse, contraerse y fluctuar acompasadamente con el latido de la vida. Si en vez de considerar a la figura en su totalidad, la dividimos en cuatro partes, nos resultará un triángulo cuyos ángulos serán de 40º- 42º, 48º-50º y 90º. Detrás de este dato de sencillez geométrica de los ángulos, aparecerán durante el estudio de la figura, números mucho más exactos sobre sus ángulos, se podrán ver las leyes físicas que los sustentan y las relaciones con los fenómenos de la naturaleza que se hallan detrás de estas cifras. Todo en geometría sagrada tiene una razón, una explicación y un motivo de ser.
La figura bidimensional del Rombo es aparentemente muy sencilla. Como todas las figuras geométricas tiene sus lados, vértices, ángulos, perímetro y áreas, pero al mismo tiempo, si esta figura se convierte en objeto de observación y si su contenido geométrico, matemático y simbólico quedan expuestos en el desarrollo de un estudio, pueden aparecer muchas leyes geométricas, fórmulas, relaciones, proporciones armónicas y conceptos cargados de profundo simbolismo. En una figura geométrica como el Rombo, coexisten hundreds de datos interiores que pueden ser interpretados y llevados a un lugar donde el razonamiento los lleve a un lugar donde puedan ser integrados dentro del conocimiento vinculado a la geometría sagrada. Este estudio se desarrolla del análisis de un sólo Rombo, aquel cuya diagonal menor mide 19.05… pero sus conclusiones permiten ser adaptadas a todos los Rombos que oscilan entre 18 y 19.99999. La Sagrada Forma del Rombo es tridimensional, como todo lo que existe en nuestro mundo, en nuestra dimensión. Pero durante los primeros años de la Enseñanza, trabajamos con el modelo bidimensional. A los ojos del que se inicia en el estudio, parece una forma más sencilla, más simple, más manejable, y desde algún punto de vista, es así. Todos estamos acostumbrados a escribir y dibujar utilizando dos dimensiones, y parece que dar el salto a trabajar en tres dimensiones es complicado, pero no lo es, solamente es diferente. Hay muchas cuestiones relacionadas con la geometría interna que su representación en dos dimensiones hace ver la construcción interna de una manera determinada, pero cuando se trabaja en esa misma búsqueda en tres dimensiones, la observación presenta las realidades más claras. Al pasar de tres a dos dimensiones, algunas líneas que estaban separadas se pueden unir y pueden crear una ilusión óptica. Y a veces, al abrir la figura y darle una dimensión más, se observan relaciones que no se habían sospechado en la figura bidimensional. Como siempre, cuando la mente trabaja en una dimensión superior, aparecen conceptos, descubrimientos y dudas que no se habían planteado al trabajar sólo en dos dimensiones.
Propiedades y relaciones geométricas del rombo
“Las formas están en todas partes: ¡desde los azulejos en tu piso hasta los diamantes en las cartas de juego! Una forma que destaca en la clase de matemáticas y en la vida diaria es el rombo. Pero, ¿qué es exactamente un rombo? ¿Por qué es tan especial? Empecemos simple: un rombo es una forma de cuatro lados donde todos los lados son de igual longitud. Piensa en él como un cuadrado inclinado o un diamante en una carta de juego. En términos matemáticos, un rombo es un tipo de paralelogramo, lo que significa que los lados opuestos son paralelos y los ángulos opuestos son iguales. La característica distintiva de un rombo es sus cuatro lados iguales. A diferencia de los rectángulos o paralelogramos, donde los lados opuestos son iguales, el rombo se mantiene justo y cuadrado (juego de palabras intencionado) con todos los lados de la misma longitud. Aquí hay un truco interesante: en un rombo, los ángulos opuestos son idénticos. Esto significa que si un ángulo mide 70°70°, el ángulo directamente opuesto también medirá 70°70°. Las diagonales de un rombo se intersectan entre sí a 90°90°. Imagina dos espadas cruzándose-afiladas, precisas y perfectamente perpendiculares. Cada diagonal de un rombo divide los ángulos opuestos a la mitad. Piensa en ello como si las diagonales fueran mediadores amistosos-descomponiendo grandes ángulos en partes más pequeñas e iguales. “La forma del rombo pertenece a la familia de los paralelogramos, por lo que sus lados opuestos siempre son paralelos. Finalmente, hablemos de tamaño. El área de un rombo no se trata de las longitudes de los lados, ¡se trata de esas diagonales! Multiplica las longitudes de las diagonales, divide por dos, y voilà, tienes el área. El área de un rombo se puede calcular utilizando varias fórmulas diferentes, dependiendo de la información dada. Aquí hay una colección de preguntas frecuentes para aclarar cualquier confusión sobre el rombo.
“Mientras que la gente a menudo llama a la forma de diamante en las cartas de juego un rombo, no siempre es preciso. Un diamante puede parecerse a un rombo, pero sus proporciones no siempre garantizan longitudes de lados iguales o simetría geométrica precisa. Imagina un cuadrado que ha sido inclinado como si intentara ser genial-¡ese es tu rombo! Sí, un rombo es parte de la familia de los paralelogramos, lo que significa que sus lados opuestos son paralelos. Un cuadrado es de hecho un rombo pero con beneficios adicionales. Un cuadrado tiene todas las características de un rombo-lados iguales y pares paralelos-más ángulos rectos. ¡No! Un rectángulo tiene ángulos rectos y lados opuestos de igual longitud, pero sus lados adyacentes no coinciden. ¡Absolutamente! Sí, este es el rasgo definitorio de un rombo. El rombo es más que una forma: es un jugador clave en la geometría, con propiedades únicas que lo hacen útil en matemáticas y aplicaciones del mundo real. Entender formas como un rombo es solo el comienzo.
El Rombo es un patrón original del que se derivan ideas y conceptos, y tiene escrito en su diseño, las leyes universales que se han conocido ancestralmente, que lo han hecho en una época contemporánea o que lo harán en un tiempo futuro. El Rombo es un arquetipo universal, y sabemos que al igual que él, en otros tiempos y en otras culturas del planeta, han existido otros arquetipos universales adaptados al momento vivencial de la humanidad. Tales arquetipos han sido capaces de provocar cambios en las personas, introducir nuevos conceptos religiosos, filosóficos y morales que han sido necesarios para dar paso a una nueva cultura y civilización. Los distintos arquetipos universales que han ido apareciendo a lo largo de los años en las distintas civilizaciones, han expresado de una manera similar las mismas verdades universales. La elipse que envuelve al Rombo es la circunferencia adaptada a la forma de la figura romboidal. La circunferencia es la parte más exterior del círculo, no tiene principio ni fin y todos sus puntos equidistan del centro, que es el origen invisible de la misma. Para que haya vida, esta debe ser justamente circular. Si se estanca o paraliza, deviene la falta de movimiento y la muerte.
El centro representa el origen, la unidad primordial de donde todo surge mediante irradiación. Es el centro radial, el eje inmóvil de la rotación del ciclo del devenir y simboliza el espíritu y la eternidad. El círculo en esta cultura es una representación de nuestro ser. Representa los ciclos, las repeticiones, el eterno retorno, la búsqueda del centro, el ciclo infinito de la vida y el universo. Y también es el símbolo de lo visible y lo no visible. Representa el pensamiento no dual, la unidad. El círculo también aparece en la cultura ancestral China en las diferentes representaciones del Taijitu, que simbolizan los conceptos chinos de la filosofía del Yin-Yang. Dentro del taoísmo encontramos también el pensamiento de que todo es cíclico y lo que en un momento es Yang en el siguiente, es Yin. La rotación, que es el movimiento que se produce al seguir el trazo de circunferencia, es lo que origina los ciclos de alternancia polar, de flujo y reflujo y el de basculación compensatoria. Para el budismo, la vida se simboliza con la imagen de "La rueda del samsara", que suele estar representada a la entrada de los templos. Es una imagen de los distintos reinos de la vida y sus habitantes, con sus limitaciones y sufrimientos. La espiral es una línea que se enrolla sobre sí misma y que avanza por el espacio. Es un movimiento circular que se prolonga de forma indefinida hacia el infinito. La dualidad Cielo y Tierra forma parte de muchas culturas. Es un arquetipo muy extendido y representado de muchas maneras. El Cielo está arriba, la Tierra está abajo y el hombre está en medio.
Relación entre la geometría, la filosofía y la medicina de la forma
En la figura del Rombo, se distinguen claramente tres partes: la izquierda o parte material, la derecha o etérea y la central, que forma el equilibrio y fusiona de las dos anteriores. La teosofía occidental fue fundada por Blavatsky, escritora y ocultista rusa, en el año 1875, en Nueva York y constituye un movimiento ecléctico occidental que une filosofías y religiones ancestrales y que está directamente relacionado con los conocimientos esotéricos, gnósticos, rosacruces y masónicos. En su obra la clave de la teosofía, ella explica que el nombre de teosofía es uno de los tantos que se utiliza para designar a una sabiduría sin edad, eterna, que no es otra que el conocimiento de la verdadera realidad. Este movimiento teosófico, al igual que el Rombo, considera que todas las cosas se han formado de una fuerza vital que está constituida por siete principios o esencias originales. Alice Bailey ingresó en el centro de la Sociedad Teosófica del cual se apartó posteriormente y en 1919, Bailey comenzó a escribir textos que afirmaba eran dictados por el maestro tibetano Djwal Khul. Dicho maestro le reveló la estructura de todo el universo en función de Siete Rayos de energía, de cualidades bien concretas. Dichos Rayos además de estar presentes en todo el universo determinaban las características físicas, mentales y espirituales de las personas. Por un lado, está AIN, que significa la Nada. Pero también está representado como AIN SOF, que significa el Todo. Este Rayo de la Divina Voluntad, se manifestó en 10 etapas distintas de la emanación.
- Ideación Divina es el lugar donde están las mentes de los hombres que han llegado al final de la evolución, al punto más alto, la casa de las criaturas evolutivas ascendentes cósmicas. Esta mente universal que es Ideación Divina forma parte de un estado en el que se vive de una manera omnipresente y omnisciente, donde existe una fuente inagotable de líquido inalterable, con el conocimiento del pasado, presente y futuro. Es el Todo y la Nada.
- El concepto de radiación es nuevo en nuestra civilización, pues este conocimiento ha necesitado para poder aparecer de la matemática y la física actuales. Es una certeza actual confirmada por la ciencia que todo cuerpo está en movimiento, vibra, irradia y se desplaza. Toda célula, organismo o cuerpo estelar emite radiación que se manifiesta en patrones senoidales de tipo electromagnético.
La Flor de la vida y la semilla de la vida están ligadas a la construcción de la Sagrada Figura del Rombo. Para construir el Rombo, necesitamos de la semilla de la vida, y dentro del Rombo, se encuentra esta figura. El Rombo precisa de esta figura para alzarse y para construirse. Y la Flor de la Vida necesita al Rombo para dotarse de contenido. Este rompecabezas geométrico explica por qué el Rombo es el arquetipo universal adecuado para este tiempo y esta civilización. Es un patrón original del que se derivan ideas y conceptos, y tiene escrito en su diseño, las leyes universales que se han conocido ancestralmente, que lo han hecho en una época contemporánea o que lo harán en un tiempo futuro. Este nuevo arquetipo modificará progresivamente y de una manera positiva el pensamiento humano de forma individual y colectiva.
Un rombo es un polígono con cuatro lados (cuadrilátero) siendo los cuatro iguales. Tiene cuatro ángulos interiores iguales dos a dos. Ángulos: tiene cuatro ángulos (dos α y dos β) iguales dos a dos. Diagonales: las diagonales son segmentos que unen los vértices no consecutivos. Tiene dos diagonales (D y d) desiguales y perpendiculares. Se cortan en el centro del rombo. Las diagonales son las bisectrices de los ángulos. Ejes de simetría: son líneas imaginarias que dividen el rombo en dos partes simétricas respecto a dicho eje. Un caso particular de rombo es el cuadrado, donde todos los ángulos son iguales (es decir, (α=β). Los ángulos serán todos rectos (de 90º) y las diagonales iguales. El rombo tiene dos diagonales (D y d) perpendiculares y que se cortan en el centro del rombo. D es la diagonal mayor y d la diagonal menor. Existe una fórmula que relaciona las diagonales del rombo y uno de sus lados (a). Ésta fórmula se obtiene directamente de la llamada ley del paralelogramo. También podría obtenerse también a partir del teorema de Pitágoras, ya que la mitad de cada una de las diagonales (D/2 y d/2) y un lado del rombo forman un triángulo rectángulo. Existen varias fórmulas para calcular el área del rombo. La más común es mediante las dos diagonales del rombo (las diagonales de un rombo son perpendiculares). El área es la mitad del producto de las diagonales (D y d). Otra forma de calcular el área del rombo es mediante la fórmula del área del paralelogramo. En este caso, un lado (a) se considera la base del rombo. Se mide la altura (h) relativa a dicha base, de manera que el área será el producto de la base por la altura. El perímetro de un rombo podemos hallarlo por sus lados o por sus diagonales. El perímetro es cuatro veces la longitud de uno de sus lados (a), ya que tiene sus cuatro lados iguales. Se forman cuatro triángulos rectángulos iguales en los que los catetos son la mitad de las diagonales (D/2 y d/2). El lado a será su hipotenusa. Con lo que tenemos la fórmula del perímetro a partir de las diagonales de un rombo. Sea un rombo que se conoce la longitud de sus dos diagonales (D y d), siendo la diagonal mayor D=5 cm y la diagonal menor d=3 cm. Por lo tanto, el área de éste con diagonales de D = 5 cm y d = 3 cm es de 7,5 cm2. Hallar el área de un rombo de lado 5 cm y en el que sus ángulos menores miden 73,74°. Sea un rombo cuyos lados son todos iguales y de longitud a = 5 cm. Y se obtiene que el perímetro de éste con lados de 5 cm es de 20 cm.
