Consejos inspiradores de vida del Dalai Lama para vivir con compasión, sabiduría y serenidad

El Dalai Lama es la máxima autoridad religiosa del budismo tibetano o lamaísmo, considerado una reencarnación de Buda. El actual y catorceavo poseedor de este título, cuyo nombre de nacimiento es Tenzin Gyatso, siempre ha apostado por la búsqueda de la paz y el respeto mutuo como medios para buscar soluciones a los conflictos. A lo largo de toda su trayectoria vital ha realizado numerosas reflexiones que nos pueden permitir reflexionar sobre diferentes aspectos de la vida y la realidad circundante.

En la vida pueden suceder grandes tragedias y muchos momentos de dolor y sufrimiento. Debemos querernos y respetarnos nosotros mismos si queremos trasladar estos sentimientos al exterior. La gente toma diferentes caminos en busca de la felicidad. Todos tenemos perspectivas diferentes y podemos ser felices a partir de cosas muy distintas. El amor y la compasión son mis verdaderas religiones. Todos podemos amar y ser compasivos. Todos podemos ser buenas personas, creamos en lo que creamos o incluso si no creemos en nada. El problema humano básico es la falta de compasión. Mientras este problema subsista, subsistirán los demás problemas. Mucha gente no hace nada cuando se da cuenta de que ha errado, cosa que en realidad suele acabar manteniendo o empeorando el problema. La felicidad no siempre proviene de un propósito. Existen muchos motivos por el cual podemos llegar a sentirnos felices, y no siempre ésta tenga que provenir de algo que hayamos hecho o de complir o perseguir un objetivo. Es con los enemigos o con quienes nos son aversivos con quien más difícil puede ser ser tolerante. La comodidad física no puede someter al sufrimiento mental, y si miramos cerca podemos ver que aquellos que tienen muchas posesiones no necesariamente son felices. La angustia, la ansiedad, el miedo y el sufrimiento no pueden solucionarse a base de elementos materiales. El amor y la compasión son necesidades, no lujos. A veces se considera que los valores deben dejarse en segundo lugar de cara a solucionar determinados problemas. La verdadera paz se establece mediante la comprensión del otro. Incluso un animal, si muestras afecto genuino, desarrolla la confianza gradualmente. La felicidad no depende de tener las cosas fáciles, ni siquiera de estar sano.

Para lograr la paz, hemos de estar bien con nosotros mismos. A través de la paz interior se puede conseguir la paz mundial. La gente toma diferentes caminos en busca de la felicidad. Todos tenemos perspectivas diferentes y podemos ser felices a partir de cosas muy distintas. El/la lector/a puede encontrar: en la vida pueden suceder grandes tragedias y mucho dolor. La paz no significa una ausencia de conflictos; las diferencias siempre van a estar ahí. Los conflictos implican la existencia de diferencias entre personas y son algo normal que no tiene porqué ser negativo. La sabiduría es como una flecha. La educación se centra excesivamente en la transmisión de conocimientos. Considero una sonrisa como algo único en un ser humano. Una sonrisa es también una poderosa comunicación.

El tiempo pasa libremente. Cuando cometemos errores, no podemos retrasar el reloj y volver atrás de nuevo. Cometer errores es normal y debemos solucionarlos en lo posible, pero lo pasado pasado está y es inútil centrarse en ello. Si alguna vez no te dan la sonrisa esperada, sé generoso y da la tuya. Debemos adaptar la actitud correcta para crear una atmósfera de paz. Hablamos mucho de la paz, pero ésta sólo puede existir cuando el ambiente es propicio. Debemos crear esta atmósfera y para hacerlo debemos adaptar la actitud correcta. La gente toma diferentes caminos en busca de la felicidad. Todos podemos ser felices a partir de cosas muy distintas. A veces se considera que los valores deben dejarse en segundo lugar de cara a solucionar determinados problemas.

La paz interior se cultiva con una buena actitud y un buen corazón. Una mente lúcida y un buen corazón acompañadas por sentimientos cálidos, son las cosas más importantes. Nuestras emociones son buenas, así como expresarlas. Nuestras interacciones con semejantes y con el entorno influyen en nuestro desarrollo. La educación no empieza ni termina en una clase; cada experiencia puede ser una lección. Linda Darling-Hammond señala que necesitamos espacios que cuiden y escuchen, y que los niños son personas completas, con emociones, ideas y sueños. Tish Jennings afirma que los jóvenes necesitan adultos presentes, atentos y que escuchen de verdad. No se trata solo de saber cosas; se trata de ser, de conectar, de cuidar, de aprender a vivir con sabiduría y con cariño. Así que, si estás empezando el curso, que estos consejos te acompañen.

La verdadera paz se consigue cuando se comprende al otro y se cultiva la compasión universal. Somos visitantes en este planeta y estamos aquí por cien años a lo sumo. Las personas a las que queremos y las cosas que más deseamos no nos vienen dadas, sino que tenemos que luchar por ellas y correr riesgos para alcanzarlas o mantenerlas. El amor verdadero no implica dependencia; la libertad en el amar fortalece las relaciones. Somos responsables de nuestros actos y pensamientos. Cada uno debe ser responsable de sus propios actos y pensamientos.

Para cerrar, recordemos que la felicidad puede surgir de distintas fuentes y que la búsqueda de la felicidad es uno de los principales motores de nuestra conducta y de nuestros objetivos vitales. Si una persona quiere poner a prueba cualquier religión, debe practicar sus consejos. La paciencia, la determinación y el afecto son claves para avanzar. El Dalai Lama nos invita a vivir con afecto, con una actitud de apertura y con una mirada que busque la paz en cada gesto diario.

diagrama de paz interior y compasión

Compasión: un viaje de ida y vuelta | Manel Campíñez | TEDxJardinsdeLaribal

<->

tags: #istruzioni #per #la #vita #dalai #lama