Las personas que se sienten atraídas por él encuentran respuestas poderosas a sus preguntas candentes y métodos prácticos para el cambio interior.
El marco de las enseñanzas: externo y esotérico
«Todas las enseñanzas religiosas constan de dos partes, la visible y la oculta. En nuestra época, obviamente no asociamos ‘religión’ con ‘enseñanza’. No pensamos en una iglesia, mezquita o sinagoga como una escuela. Pero a lo largo de la mayor parte de la historia, aquí fue donde ocurrió el aprendizaje. Hoy, asociamos ir a la iglesia con una expresión de fe, para recibir instrucción moral, o quizás simplemente como una forma de socializar. Estas capas externas o exotéricas siempre existieron, pero debajo de ellas se encuentra una capa interna más profunda y esotérica de aprendizaje.
Este principio del esoterismo se expresa en la arquitectura religiosa. Los templos se dividen en secciones de diversos grados de santidad. Entras en la parte menos sagrada y, a medida que viajas hacia el interior, los espacios se vuelven más sagrados. Jehová en el judaísmo; Brahman en el hinduismo; Zeus en la antigua Grecia; Allah en el Islam. La atención se centra en nuestra relación adecuada con esos dioses, las formas de adoración que los invocan y el comportamiento que les agrada o desagrada. El significado externo habla del mundo exterior, el macrocosmos. El significado interno habla del ser humano, el microcosmos. Entonces, cuando los textos religiosos se refieren a un dios como el poder más alto del universo, su significado interno se refiere al poder más alto dentro del ser humano. Cuando los textos religiosos hablan de un diablo como una fuerza maligna empeñada en desviar a la humanidad del camino correcto, su significado interno habla de debilidades o hábitos humanos. Cuando los textos religiosos hablan de gobierno, su significado interno se refiere al autogobierno.
El inicio práctico: del misticismo a la disciplina
«Las posibilidades del hombre son muy grandes. Gurdjieff comienza presentando su enseñanza a personas atraídas por el misticismo, la espiritualidad o la psicología. Esto se hace primero a través de discusiones informales en cafés y luego en conferencias más formales. A lo largo de estas conferencias, siempre enfatiza que el cambio real requerirá un trabajo más organizado. Las conferencias son, en el mejor de los casos, preparatorias. Desde el principio, cuando conoce a sus primeros estudiantes rusos en 1912, Gurdjieff habla de formalizar su trabajo, de recaudar fondos para comprar equipos y, finalmente, de contratar un local permanente. Rusia está a punto de experimentar atrocidades a una escala sin precedentes: la Primera Guerra Mundial, seguida de una revolución y una guerra civil. La guerra es, indiscutiblemente, la demostración más extrema de la irracionalidad humana, de lo que Gurdjieff llamó «sueño» e «hipnosis masiva».
«Desde el comienzo mismo de su enseñanza, Gurdjieff tendrá que adaptarse a circunstancias increíblemente exigentes, a veces incluso potencialmente mortales. Por otro lado, esta muestra extrema de conflicto humano forma un lienzo perfecto para su presentación. ¿Por qué no se pueden detener las guerras? ¿Por qué la gente no puede ver lo obvio? Gurdjieff llama a estas entidades «cerebros» o «centros» porque gobiernan todas nuestras acciones. Uno es la mente, responsable de la asociación, comparación, abstracción, categorización y conceptualización. Otro es el corazón, responsable del miedo, la ansiedad, la preocupación, la sensibilidad, la compasión y el procesamiento de varias otras impresiones emocionales.
La estructura interna: tres cerebros y la ausencia de un yo unificado
«Gurdjieff fue dando las ideas poco a poco, como defendiéndolas o protegiéndolas de nosotros. Posteriormente se agregó el centro instintivo, como una máquina independiente y autosuficiente. Esta terminología es hindú. La analogía aparece en los Vedas y luego se desarrolla en los Upanishads. El símbolo del caballo, el carruaje y el conductor se oculta al situarse en un contexto histórico. Se podría pensar que el círculo interno posee conocimientos ocultos al círculo externo. De hecho, tanto los círculos internos como los externos utilizan el mismo conocimiento. Entonces, si la psique del ser humano se divide en tres cerebros independientes, esto explica nuestra contradicción perpetua. Explica nuestra dificultad para entendernos a nosotros mismos porque cada cerebro habla en un idioma diferente. Por lo tanto, la psicología enseñada en el significado interno de las enseñanzas antiguas señala a los seres humanos como incompletos. La naturaleza nos lleva solo a cierto punto, más allá del cual debemos trabajar para realizar nuestro potencial innato. Mientras permanezcamos sin desarrollar, existe una relación aleatoria entre nuestros tres cerebros y sus muchos impulsos. Somos fácilmente influenciables, profundamente propensos a la sugestión. Nuestros pensamientos y emociones no nos pertenecen. Están programados en nosotros a través de la crianza y la educación. Les damos un aire de individualidad, como si pretendiéramos pensar y sentir como lo hacemos, pero en verdad somos marionetas.
La multiplicidad del yo y la búsqueda del recuerdo de sí
«Decimos: «‘Yo’ hice esto», «‘Yo’ pienso esto», «‘Yo’ quiero hacer esto», pero esto es un error. No existe tal ‘yo’ … hay cientos, miles de pequeños ‘yoes’ en cada uno de nosotros … Cada minuto, cada momento, el hombre está diciendo o pensando en ‘yo’. Y cada vez su yo es diferente. Ahora era un pensamiento, ahora es un deseo, ahora una sensación, ahora otro pensamiento, y así sucesivamente, sin fin. El hombre es una pluralidad. En el Evangelio de Marcos, Jesús se enfrenta a un hombre poseído por demonios y le pregunta su nombre. El hombre responde: «Mi nombre es legión, porque somos muchos». Entonces, el significado interno de estar poseído por demonios es estar esclavizado a cada impulso interno. El significado externo considera que estar poseído por demonios es una rara excepción, un desafortunado fenómeno de la naturaleza que debe curarse rápidamente. El significado interno afirma que todos los seres humanos están poseídos por demonios. Todos sufren de falta de unidad interior, todos carecen de un elemento gobernante, todos no tienen un «yo» permanente. La mayoría de las personas nunca admitirán para sí mismos que así es como funciona su mundo interior. A nuestro soñar despierto lo llamamos «pensar». Pretendemos tener una intención detrás de nuestras acciones. Esto agrava nuestra dificultad, porque no solo carecemos de unidad, también ignoramos nuestra falta de unidad; no solo somos esclavos de nuestros impulsos internos, también somos esclavos sin darnos cuenta.
«Gurdjieff a menudo regresaba … a este ejemplo de «prisión» y «escape de la prisión» en sus charlas. El príncipe Siddhartha nace y se cría encarcelado en un palacio, sin darse cuenta. Episodios de la vida de Buda se alinearon en las paredes de los antiguos templos budistas, algunos de los cuales bien pueden haber estado en pie cuando los Buscadores de la Verdad visitaron lugares como Afganistán a fines del siglo XIX. Pasar a través de tal templo se convierte en una recreación de la vida del príncipe Siddhartha. En el nivel de su significado externo, el creyente está aprendiendo la historia de la vida del fundador del budismo. Para 1916, un pequeño núcleo de alumnos serios se ha reunido alrededor de Gurdjieff en Moscú y San Petersburgo.
Autoconciencia y método: la práctica de la autoobservación
«Un hombre es incapaz de vigilar su totalidad … Sólo en una escuela se puede hacer esto, con métodos de escuelas, disciplina de escuela. Uno de los ejemplos más conocidos de esta analogía, cuidadosamente escondido bajo una capa de un significado externo, proviene del Antiguo Testamento, de la progresión de Israel de doce tribus en guerra a un reino unido. Más que una casa desordenada, habla de un país desordenado. Y de hecho, los ancianos de cada tribu se reúnen para nombrar un rey. Ungen a Saúl para que sea el primer rey de Israel. Representa al «Yo» Observador.
«El mayordomo delegado puede colocar a los otros sirvientes en sus lugares y hacer que cada uno haga su propio trabajo: el cocinero en la cocina, el cochero en los establos, el jardinero en el jardín, etc. En la Biblia, ‘Amo’ o ‘Señor’ son intercambiables con ‘Dios’. En última instancia, Gurdjieff vino a enseñar cómo encontrar al Dios interior, no de una manera religiosa y sentimental, sino a través de esfuerzos científicos y que podemos medir.
«La palabra zikr significa literalmente «recordar», que en la presentación de Gurdjieff es el medio para «recordarse a uno mismo». La característica especial del zikr Sufí es la invocación del Nombre de Dios.
«Cuando te das cuenta no solo de lo que estás haciendo sino también de ti mismo haciéndolo, ves tanto el ‘yo’ como el ‘aquí’ así que ‘yo estoy aquí’. Esto es recuerdo de sí … Traten de recordarse a ustedes mismos cuando se observen y luego me cuentan los resultados.
Experiencias y testimonios en primera persona
«Pronto nos dimos cuenta de que no podíamos recordarnos a nosotros mismos voluntariamente durante más de un minuto o dos a la vez. Luché muy duro и desesperadamente. Esta fue mi primera experiencia de ‘trabajar en mí mismo’ y me abrió un mundo nuevo.
«El recuerdo de sí es tan simple, pero, al mismo tiempo, tan difícil. ¿Por qué?
«Esta es la liberación de la que habla Gurdjieff. Entonces, detrás de la presentación de Gurdjieff del universo macro- cósmico y el ser humano micro-cósmico, se encuentra el esfuerzo del recuerdo de sí, un esfuerzo que debe aplicarse siempre y en todos lugares. Esto hace que la enseñanza de Gurdjieff sea refrescante y práctica. Si bien muchas otras enseñanzas presentan teorías para refutar otras teorías, Gurdjieff no vino a enseñar una nueva teoría del despertar. Gurdjieff enseñó que los seres humanos viven en un estado de sueño interior, una existencia mecánica y reactiva carente de verdadera conciencia.
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- Tenemos tres cerebros: intelectual, emocional y físico (o motor). - No tenemos un único y unificado “yo”. - Es posible volverse consciente de nuestra condición mediante un trabajo metódico. - Autoobservación: observarse imparcialmente, como se observaría a otra persona. - Sufrimiento consciente: la lucha entre deseos o impulsos opuestos. La filosofía del Cuarto Camino se basa en la premisa de que los seres humanos están incompletos pero son capaces de cambiar mediante un esfuerzo inteligente y metódico. - El universo está gobernado por leyes (como la Ley de Tres y la Ley de Siete). - Este “lugar difícil” no es desafortunado. Es necesario, porque solo trabajando metódicamente para liberarse puede cada individuo realizar su potencial. - Escapar de esta prisión no puede lograrse en solitario. El objetivo es crear un espacio entre el “yo” y nuestras emociones, pensamientos e impulsos físicos. Este esfuerzo difiere de la introspección: cuando hacemos introspección, analizamos conductas pasadas a través del filtro de nuestro estado actual. Cuando nos autoobservamos, presenciamos la conducta presente sin análisis. Gurdjieff subrayaba que la autoobservación revela que generalmente “no nos recordamos a nosotros mismos”. Eventualmente muestra que en realidad no “hacemos” las cosas: las cosas nos suceden. No controlamos pensamientos, emociones ni movimientos como imaginamos.
La enseñanza de Gurdjieff toma en gran medida del cristianismo, el sufismo, el budismo, el hinduismo e incluso de Mesopotamia y Egipto antiguos, pero interpretando sus enseñanzas de forma simbólica, no literal. De ahí que se diga que tomó de sus aspectos esotéricos.
Peter D. John G. - Compañeros cercanos. - Autores de Nuestra vida con el Sr. - Autor de G.I.
Tabla de conceptos clave
| Concepto | Descripción |
|---|---|
| Tres cerebros | Intelectual, emocional y motor; conducen impulsos y respuestas diferentes. |
| Yo Observador | Capacidad de observar sin identificarse con un yo único. |
| Recuerdo de sí | Memoria de sí mismo en la acción presente; práctica central del Cuarto Camino. |
| Autoobservación | Observación imparcial de la conducta presente sin juicio. |
| Leyes universales | Ejemplos como la Ley de Tres y la Ley de Siete que gobiernan el cambio. |
Implicaciones prácticas para el movimiento y la función motora
Las funciones motoras, en el marco del Cuarto Camino, no son meramente habilidades físicas sino poderosas herramientas de autodescubrimiento. La observación consciente de los movimientos durante la acción revela la distancia entre intención y ejecución, y facilita un reajuste progresivo que integra cuerpo, emoción y pensamiento. El aprendizaje motor se entrelaza con la disciplina de la atención: cada gesto, cada respiración y cada tensión corporal se vuelven oportunidades para recordar de sí y cultivar un yo observado. En este sentido, las prácticas motoras pueden convertirse en vehículos de despertar, al exigir una presencia constante y una reducción de la automatización mecánica habitual.
La educación de los centros -intelectual, emocional y motor- implica reconocer que cada uno tiene su agenda y sus sesgos. Al entrenar la coordinación entre ellos a través de ejercicios simples pero sostenidos, se reduce la influencia de hábitos inconscientes y se avanza hacia una acción más deliberada. Este enfoque facilita la transición de una conducta habitual a una acción consciente, permitiendo al individuo experimentar un grado mayor de libertad interna y autodeterminación.
Aplicaciones contemporáneas
La aproximación de Gurdjieff, interpretada de forma simbólica pero operativa, invita a integrar prácticas de autoconsciencia en diversas disciplinas: psicología, desarrollo personal, educación emocional y entrenamiento físico. Las personas que buscan transformación interior pueden encontrar en el recuerdo de sí una herramienta para identificar y regular impulsos, mejorar la coordinación entre pensamientos y movimientos, y avanzar hacia una vida más consciente y deliberada. Aunque la enseñanza origina en contextos esotéricos y religiosos, su valor práctico reside en la metodología de observación, disciplina y trabajo metódico dirigido a realizar el potencial humano.
Referencias del legado y testimonios
Gurdjieff presentaba su enseñanza a través de conferencias, historias y ejemplos, destacando que el cambio requiere un esfuerzo sostenido y organizado. Los testimonios de sus alumnos y comentaristas subsiguientes subrayan la necesidad de una disciplina que no sea meramente teórica, sino vivida en la acción diaria de observarse y actuar con intención. En ese sentido, la filosofía del Cuarto Camino propone una visión práctica y verificable del despertar interior, basada en la experiencia del recuerdo de sí y la observación continua.
