Ilusión y vocación: una revisión profunda sobre el significado de la ilusión en la escritura y la vida

Breve tratado de la ilusión. ilusión de escribir el libro así titulado. ¿Por qué? vivirlas? Cuando se tiene vocación teórica, tal vez no. Y me encontré, tan pronto como empecé a pensar, con dos sorpresas. privado de los que hablamos español. importante: precisamente lo que desde siempre me fascinaba. es que apenas se sabe qué es ilusión. como Don Quijote a la cueva de Montesinos. abandonado nunca. decenios sin ponerme a escribirlo. pasarse. vengan a ponerse en su lugar, al ser llamadas, y hace falta tener voz. es menos apremiante. empezar a escribir una primera página. manera más radical. decir, de verdad, ilusión. un velo. excitaba mi deseo, mi punzante deseo de saber. que no está hecho. Siento confusamente que no tengo derecho a no hacerlo. renunciar a él. ella para aprovecharla. No estoy seguro de poder escribirlo.

La ilusión: definiciones y ambigüedades semánticas

I. forma simple es ludere, derivado a su vez del nombre ludus. juego verbal, aunque esta distinción se va borrando pronto. ridiculizar; a veces, estropear o destruir. quae timebant adducam eis. modernas. En las lenguas románicas, ilusión es voz relativamente reciente. se traduce «saltar jugando: y engañar: y escarneçer». aprehensión de cosa imaginada, que parece tenerla presente. muchos santos. 'ilusión', con documentación muy interesante. falsa imaginación u aprehensión errada de las cosas. que significa lo mismo». oración sin mortificación, o es ilusión, o no será ilusión. vista. de otro modo. » Y las autoridades: G. santidad. » El Diccionario da como equivalente latino Inane spectrum. Finalmente, una tercera acepción: «En términos Rhetóricos. viva y picante, con que se hace zumba de alguna cosa. Lat. Illusio. añade las palabras derivadas 'ilusivo, 'iluso', 'ilusor', 'ilusorio'. ellas con los significados negativos de engaño o burla. «Falso, engañoso, phantástico y aparente. persuadido del Demonio, en materias de aparente virtud. engaña, o se burla de otro. Es voz puramente Latina. capaz de engañar. efecto: como Causa ilusoria, juicio ilusorio. Ese sentido negativo se encuentra igualmente en otras lenguas. (Nismes 1789) trata ampliamente esa palabra y algún derivado. turban la imaginación». ejemplo; en caso extremo, alucinación. la más alta estimación. ilusiones» y otra bien distinta «estar lleno de ilusión». ¿Cómo se pasa de una interpretación de la ilusión a la otra? ¿Cuándo? significa este cambio, cómo influye en la visión de la realidad? misma lengua— ese tránsito semántico tan extraño y original? secreto tan desconocido, siempre pasado por alto, de la lengua española?

II. proyección. de la vida humana es posible. no que la alegría o el entusiasmo no puedan o deban ser ingredientes suyos. La ilusión significa anticipación. y, naturalmente, a sus términos. agregar: acaso. con extremada finura a la condición misma de la futurición de la vida humana. Hay en ella un constitutivo elemento de inseguridad, de incertidumbre. «cachorro» o un adulto incompleto. con él, y por supuesto de su educación. todo futuro. aún, sino que es desde el principio futurizo, anticipador, proyectivo. conocer, es revelador. recursos, la realización de sus proyectos propios. persona, se aquieta: ya tiene programa. argumentos para su vida. metrópolis. Claus o cualquier equivalente). Esa anticipación es toda ilusión. llegar hasta la casa y los zapatos que aguardan también. es tan esencial por lo menos como la recepción de los regalos. precisamente por la ausencia de ese carácter futurizo. amo. de la vida humana, que de modo mínimo y provisional el perro vive vicariamente. cumplimiento o logro la haría desvanecerse, la anularía. No es así. lograda persiste. aclaran más su consistencia. que la percepción o posesión sigan siendo programáticas. terminan, deja de darse la ilusión. contemplación de una cara. rostro amado. comprender la que es la ilusión. cosa, sino más bien lo que no es «cosa». de que disminuye el carácter proyectivo. realidad. reacciona—. el horizonte de la vida. el primer momento. real. durante el primer año de su vida. Se tiene ilusión por algunas realidades emergentes. tales, mayor es la probabilidad de la ilusión. emergencia es al mismo tiempo algo que debilita la actitud ilusionada. improbable. manifiesta en el ámbito dramático de mi vida. ocurrir así. necesariamente penosa—. de la realidad. III. Solamente en la temporalidad es posible la ilusión. cierto sentido «vuelve» de manera nueva. no se parte de cero. en el área de mi vida. convierte en objeto oblicuo de la ilusión. vez la hace dolorosa. proyección, no va a saber uno adonde volverse, no va a saber qué hacer. inminencia. Eso que nos ilusiona está a punto de sobrevenir. catarata. La ilusión experimenta otro cambio cualitativo. elemento de temor. ¿A qué? que se estaba aguardando la realización. cumplimiento es probablemente la culminación de la vida humana. reconozca a sí mismo en lo que verdaderamente es. Pero la vida no cesa ni se detiene. ilusión cumplida no puede encubrir la temporalidad efectiva de la vida. sombra, se proyecta sobre la ilusión realizada la inquietud por su fugacidad. posible. ilusión. tiempo seguirá fluyendo y pasando. dimensiones de esta. Está constituida por la duración, acontece en una distensión temporal. momentáneo. recuerdo de experiencias pasadas. ilusión, con su duración, sus etapas, la estructura que acabo de analizar. los que se usan en otras lenguas para intentar traducir la palabra española. él, hasta el punto de que parecen abolir las otras formas temporales. a esto. presente, se dilata hacia adelante. «insuficiencia». en medio de ella sigue la aspiración, la espera, el carácter proyectivo. estado inestable. ¿Por qué? atenuadas, «cosificadas», de la humana. metafísica. necesita, aunque lo necesitado no sea personal, porque él es persona). necesitando lo que tiene, y muy especialmente a las personas. que puedan imaginarse. menesterosa. anular la necesidad, sin quitarle su carácter inseguro, elusivo, dramático. morir. gran medida realizada— de eliminar esta radical dimensión de la vida humana. sentido que es, casualmente, el que le pertenece. cuales se suele dar poca importancia. —el riesgo más grave de nuestro tiempo—. viviendo, introducen una especie de campo magnético en nuestra temporalidad. nos hable. Algunas tienen un carácter sobremanera interesante: son cotidianas. o menos rigurosa o frecuente. Se cuenta con que van a volver. mitiga la amenaza de la mortalidad. ¿Un engaño? interesa? Y no solo esto. mayor valor a cada día. rigurosamente ilusionante. atractivo. proyectándose. Pero hay otras. vivir. echar a perder las causas o motivos de vivir. mortalidad. instantaneidad, como el placer intenso, sino en una continuidad que no termine. de las ilusiones, como la decepción que las acecha. el cese, la anulación por la muerte de la ilusión vivaz. actitudes, la persona ilusionada. ella, remite a ese horizonte. la priva de su condición. IV. necesaria pero no suficiente. tratamiento del deseo en el pensamiento moderno. desde luego su importancia. Antropología metafísica después, insistí en este punto. estos libros (cap. escribí: «Andalucía es una tierra de deseos, no una tierra voluntariosa. consigue, pero nos preguntamos si las desea. vacías. El deseo es mucho más amplio que la voluntad; se puede desear... pasado; lo que se quiere, lo que no se quiere y hasta lo que no se puede querer. Es abarcador, envolvente, quizá irresponsable. autenticidad. una máquina de optar, de juzgar, de preferir. órexis o proaíresis (elección). «difieren mucho las vidas de los hombres». engendra la ilusión. fluencia— de la vida humana. momentáneo, ser la simple orientación hacia algo —sea lo que sea— apetecible. Ilusión, incluso en, el caso de que lo que nos ilusiona no sea una persona. podría decir que la ilusión es un deseo con argumento. por sí mismo no posee. además están entrelazadas. en mi libro Ortega. pertenecen a distintos planos o formas de realidad. buscar su radicación. el deseo no posee. que afecta a la configuración proyectiva de su vida. en cambio, una ilusión. pronto como se entra en el horizonte de la ilusión. expresión —muy breve, puede enmascarar su profunda condición argumental. esta es necesaria. vida determinada. precisamente argumental. de cada uno de ellos. No es fácil exagerar la importancia que cada una de ellas tiene. frustración es poco menos que indiferente. o la desconoce. ¿Es esto posible? la vida humana, no. dicho, mismidad de la vida humana? de la vida: los modos deficientes. menos deficientes. incoativa. emociones y pasiones. realidad que se les ha atribuido. las pasiones son duraderas y permanecen. lo invada el sueño. se despiertan siguen dominados por esa pasión. Esta consideración puede trasladarse al estudio de la ilusión. pronto a su desenlace o cumplimiento. llegada de una persona a quien espero. instalación y vector. fundido —y confundido— con el verbo ser. estructura biográfica del estar. intensidad. dramáticas. vida. vectores. a ella. cumplidas y las desilusiones. azarosos. Pero todo ello es meramente posible. estado de la ilusión en una sociedad, una época o una persona singular. ¿cómo hacer esa pregunta, si falta hasta la palabra? Esto quiere decir que la cuestión, por asombroso que parezca, está intacta. tiene que enfrentarse con ella. V. La vocación ha solido identificarse con alguna de sus formas particulares. con que Dios llama a algún estado de perfección, especialmente al de Religión. elige para pasar la vida, por armas, letras u mechánica. Es del estilo familiar. religiosa. estado, especialmente al de religión. «Inclinación a cualquier estado, profesión o carrera. vocación algo genérico, esquemático. militar, escritor, explorador, pescador, lo que se quiera. con una significación «profesional» o muy próxima a ella. propiamente «vocación» hay que decir avocation o calling. consiguiente tienen un carácter genérico. nuestro tiempo ha puesto de relieve como nunca en el pasado. menos creadores o de menor alcance e influjo. personal y a la vez total ha sido lenta, ha avanzado por sus pasos contados. 54). realizarla». destino, y eso es precisamente lo que llamamos vocación (cap. XXIII). 'cosas', no como destino personal. libertad. rigurosamente destino personal o, con otro nombre, vocación. inelegible» (cap. XXVI). es mi vocación, y la realidad de esta es lo que llamamos felicidad» (cap. es más o menos abstracta. y coincide con el yo de cada cual, entendido programáticamente. carácter personal. El español dice con frecuencia de alguien: «Tiene ilusión por su trabajo. impersonales y modestos. los hijos; que el cazador o el pescador la sientan por sus ocupaciones. otros por los cuales es sumamente difícil sentir ilusión. habría que averiguar las causas de ello, que son múltiples. tiene para el «nivel medio» ...

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