¿Buscas una manera de desestresarte y despejar la mente? Meditación, también conocida como Dhyana En las antiguas prácticas yóguicas, es uno de los Ocho ramas del Ashtanga Yoga. Pero la meditación se trata de absorción, quietud, y tranquilidad. La meditación puede verse como un momento en el que realmente nos sumergimos en nuestro espacio. No todos adoptarán un enfoque espiritual en su práctica de meditación. Puede que no vean la meditación como una herramienta para alcanzar la santidad en el sentido espiritual, y es importante respetarlo. Aun así, la meditación ayuda a las personas a alcanzar una sensación de plenitud, aunque sea una experiencia muy personal. Para comprender plenamente los poderes de la meditación, se le anima a unirse a un sesión de meditación guiada En línea o en persona en una clase de meditación.
La meditación guiada es una práctica dirigida por un guía o profesor de meditación. Durante una meditación guiada, la voz del maestro te indicará que te relajes y encuentres tu espacio en la práctica. Si es una clase para principiantes, probablemente te guiarán a través de algunos ejercicios de relajación corporal. Podría ser.. movimiento corporal, un escaneo corporalVisualización, canto de mantras o cualquier otro método para relajar el cuerpo. Tras relajarte y sentirte cómodo en la postura meditativa elegida, el instructor de meditación guiada te guiará a través de una experiencia meditativa. Durante una clase de meditación más larga, podrías quedarte en silencio para contemplar las sensaciones y experiencias que experimentas por tu cuenta. Al finalizar una meditación guiada, el maestro o guía devuelve suavemente tu atención y consciencia al cuerpo y los sentidos.
Durante una clase de meditación guiada, debes ser amable y agradecido contigo mismo y con los demás. Sea cual sea tu experiencia, es válida y digna de ser vivida, independientemente de si lograste o no liberarte por completo de tus pensamientos dispersos. La meditación es una experiencia única e individual; no tiene nada bueno ni malo. Es inútil comparar quién tuvo la "mejor" experiencia de meditación. Descubrirás que incluso una meditación guiada de un minuto puede brindarte el alivio y la pausa que necesitas poco a poco durante el día. Una meditación guiada de un minuto puede ser eficaz si se realiza con atención y autoconciencia.
Encuentra una posición cómoda y cierra suavemente los ojos. Concentra tu atención en el latido de tu corazón y escucha su ritmo. Si lo deseas, puedes colocar una mano sobre tu corazón y sentir la vibración bajo tu pecho. Inhala suavemente y exhala con naturalidad. Inhala de nuevo, permitiendo que el bajo vientre y el pecho se eleven, y deja que se asienten lentamente al exhalar. Continúa respirando y mantén la atención en tu corazón, en cómo lo sientes y en cómo te sientes a ti mismo. Tu corazón está contigo, es parte de ti y te cuidará, igual que tú lo cuidas al tomarte este breve momento para relajarte y volver a tu centro. Inhala y siéntete equilibrado y tranquilo. Sigue el latido de tu corazón y tu latido te acompañará.
Una meditación guiada de tres minutos se puede realizar fácilmente en cualquier momento y lugar del día. Visualiza la forma de tu cuerpo. Siéntete arraigado y firme. Estás exactamente donde deberías estar en este momento: en tu postura tranquila y firme. Lleva tu atención a tu respiración: al inhalar, sigue el aire por la nariz, bajando por el cuello y llegando al bajo vientre, los costados y el pecho. Repite la respiración natural y concéntrate en el recorrido del aire al viajar por tu cuerpo. Relájate. Inhala y exhala, calmando la respiración con cada inhalación y exhalación. Lenta y suavemente, deja que el aire llene el bajo vientre, las costillas y el pecho. Imagina que el aire te transporta con paz y tranquilidad. Deja que tu respiración sea tranquila y constante. Permanece con tu respiración y tu respiración permanecerá contigo.
Encuentra una posición cómoda y cierra suavemente los ojos. Observa dónde estás en este momento y cómo te sientes. Observa el flujo natural de tu respiración y pide suavemente que inhales más profundamente y exhales lentamente. Inhala contando hasta cuatro y exhala contando hasta cuatro. Inhala siguiendo el recorrido del aire y abriendo los espacios interiores. Exhala y relaja los músculos de la cara, el cuello y los hombros. Mientras respiras suave y profundamente, centra tu atención en los latidos de tu corazón. Guía tu respiración hacia el centro de tu pecho y agradece la energía que sientes. Con cada respiración, continúa enviando una energía amable y comprensiva a tu corazón. Agradece a tu corazón por cuidarte y guiarte en la vida. Exhala y libera cualquier inseguridad o miedo que puedas estar albergando. Inhala y, de nuevo, envía gratitud y amor propio a tu corazón y a tu verdadero ser. Inhala, relaja tu cuerpo y abre tu corazón para dar y recibir amor y apoyo. Exhala y deja ir cualquier carga o problema que hayas estado experimentando hoy. Permanece en este momento de silencio todo el tiempo que desees. El amor está en ti y eres tú.
Siempre que necesites una dosis de coraje y calma, prueba este guion de meditación guiada de 10 minutos. Encuentra una posición cómoda, siéntate con la columna erguida y cierra suavemente los ojos. Relaja los músculos faciales, la mandíbula, la lengua, las mejillas y la frente. Invita a cualquier movimiento facial que desees durante un rato y concentra tu atención en tu respiración. Inhala contando hasta cuatro y exhala repitiendo la cuenta. Mantén este patrón de respiración o uno superior y deja que el aire fresco y vital entre en tu cuerpo y mente. Relaja los hombros e imagina un delicado cordón plateado y dorado atado a la parte superior de tu coronilla. Con cada inhalación, siente la delicada cuerda que te eleva la cabeza. Tu espalda está recta y firme. Tus hombros están relajados y todo tu ser es ligero y vibrante. Inhala y exhala, sintiendo la luz dorada y plateada que te llena de compasión, calma y seguridad. Imagina que la luz, desde la coronilla, desciende lentamente y gira en espiral alrededor de ella, llegando hasta los hombros, el pecho y el sacro. Imagina una energía de luz pura y vital que rodea y fluye por todo tu cuerpo. Eres fuerte, tranquilo y haces todo en el momento oportuno. Inhala profunda y lentamente, y libera cualquier sentimiento de duda o incertidumbre. Estás aquí y ahora, en calma con quien eres. Encuentra una posición cómoda y cierra suavemente los ojos. Relaja los músculos faciales, la mandíbula, el cuello y los hombros.
Si lo deseas, puedes colocar una mano sobre el vientre y la otra sobre el corazón. Percibe tu presencia en el momento presente. Observa dónde te encuentras con tus emociones y comienza a respirar más profundamente y más despacio. Si surge alguna emoción o pensamiento disperso, obsérvalo y conéctalo con un color de tu elección. Con la imagen del color en mente, inspira contando hasta cuatro y exhala simultáneamente. Repite este tiempo o cualquier otro más largo durante esta meditación. Al inspirar, relaja la parte inferior del vientre, permitiendo que fluya más aire y abriendo un poco más la zona del pecho. Sólo sé curioso y gentil al profundizar la inhalación. Concéntrate en la sensación de emoción y color que sentiste previamente e imagina que se vuelve más brillante y luminosa con cada exhalación. Respira profundamente, abriendo y llenando tu vientre y pecho. Exhala, imaginando una corriente del color que elegiste fluyendo hacia afuera por tu nariz. Inhala, invitando a la calma y al aire fresco a tu interior. Exhala, tus emociones están encontrando su salida, volviéndose más ligeras y brillantes. Vives para sentir y experimentar con cada respiración suave y profunda. Liberas para crear espacio y paz con cada suave exhalación. Cada emoción está aquí para guiarte y guiarte en tu camino. Cada sentimiento es necesario para encontrar tu camino y ser quien eres. Permanece en este momento de contemplación y quietud todo el tiempo que desees. La vida está hecha de emociones y sentimientos, y están trabajando contigo, no en tu contra. Dedicar incluso un minuto a relajarte, relajar la mente y fomentar tu sentido del equilibrio es una buena práctica diaria. Seguir un guion de meditación guiada puede ayudarte a mantener una rutina de autoconciencia. Recuerda que el tiempo que dedicas a cuidar tu paz interior y a enviar energía de agradecimiento hacia ti mismo y el mundo que te rodea es tiempo bien invertido. Si deseas aprender más sobre la meditación y cómo practicar la autoconciencia, te invitamos a unirte a nuestro..

La relajación guiada como herramienta terapéutica
Son numerosos los estudios que han demostrado los beneficios de la relajación en la vida cotidiana de las personas. Desde la antigüedad se han llevado a cabo prácticas que ayudaban a las personas a relajarse. No obstante, no se han comprobado sus beneficios hasta que la ciencia se ha interesado. A continuación, te muestro paso a paso cómo empezar a llevar a cabo, toma nota y empieza a relajarte. Antes de enseñarte los 3 textos de relajación guiada, conviene que entiendas qué es eso de la relajación guiada. La relajación consiste en lograr un equilibrio a nivel metabólico el cual influirá en nuestra respiración, presión arterial, musculatura, frecuencia cardíaca, digestión, etc.
Realmente no solo se trata de relajarse, sino de aprender a gestionar las exigencias de nuestra sociedad actual las cuales, en ocasiones, pasan desapercibidas causando un daño a lo largo del tiempo. Quienes practican las técnicas de relajación experimentan una enorme sensación de calma, bienestar y tranquilidad. Como ya lo sabemos la relajación significa calmar la mente, el cuerpo o ambos. Ahora bien, cuando hablamos de relajación guiada, la particularidad que tiene es que es una herramienta específica utilizada de manera complementaria con la terapia psicológica y supervisada por un/a profesional de la salud mental. En terapia, la utilizo de manera complementaria, ¿qué quiero decir con esto? pues que no es la herramienta central, sino que hago uso de esta en casos específicos que sé que se van a beneficiar de esta y lo que sí es central es la terapia psicológica. Lo que buscamos con esta herramienta es que la persona se sienta mejor física y emocionalmente. La particularidad es que es guiamos la relajación con el fin de que aprendas a realizarla y cojas confianza. De esta manera, crearemos el espacio adecuado para que calmes tu mente y dejes que tus pensamientos fluyan. Las técnicas de relajación ayudan en gran escala a sobrellevar el estrés diario y el estrés relacionado con diversos problemas de salud. Asimismo, al utilizar las técnicas de relajación junto con otras técnicas que aplicamos en la terapia psicológica pueden obtenerse mejores resultados.
Hay algunos textos de relajación que pueden durar pocos minutos y ayudan inmensamente a las personas que los siguen. Cuando la mente se encuentra en un estado de estrés y agitación muy fuerte, en este momento tendemos a encerrarnos en nosotras/os mismas/os lo cual incrementa nuestros niveles de ansiedad. Te invito a que resires profundamente un par de veces, cierra los ojos y ponte en una postura que te resulte cómoda. Dedica este preciso instante para imaginarte a ti misma/o más tranquila/o, pacífica/o y concentrada/o. Permite que tu mente evoque imágenes de cómo te sentirías si estuvieras calmado. ¿Qué verías/ escucharías/sentirías? Así como te estás sintiendo ahora, puedes sentirte así en tu día a día, quédate un poquito más en este estado de calma. Ahora ya empiezas a entender que realmente puede ser así de fácil crear un poco más de paz y calma en tu vida, la calma también puede estar presente en tu vida cotidiana. Para finalizar, te invito a que hagas un par de respiraciones profundas y, poco a poco, abre los ojos y empieza a tomar conciencia del momento presente, mira lo que te rodea (sonidos, olores, colores).
De los 3 textos de relajación que te enseño en este artículo, este se enfoca en la respiración profunda, ya que ayuda a oxigenar tu sangre mientras que el simple enfoque en la respiración te calma y te trae al presente. Te invito a que hagas una pausa en el trabajo. Respirara hondo un par de veces con los pies apoyados en el suelo. Colocar tus manos sobre el estómago y respirar profundamente. Nota como tu estómago sube al inspirar y baja al exhalar. Si te sientes cómodo, cierra los ojos. Continúa respirando profunda y lentamente siguiendo una secuencia de 5 segundos para cada fase. Cuando percibas que te encuentras más calmada/o, abre los ojos poco a poco y empieza a observar lo que te rodea (sonidos, olores, colores).
Este tipo de técnica se focaliza en tensar y relajar los distintos músculos del cuerpo y que percibas el cambio entre la tensión/relajación de cada músculo. Siéntate en un lugar en el que te sientas cómoda/o con los pies apoyados en el suelo. Si te apetece, puedes cerrar los ojos. Empieza a focalizar tu atención en los músculos de tu cuerpo. Te invito a que vayas tensando y relajado las siguientes partes de tu cuerpo en este orden: Dedos de los pies. Tobillos, músculos de las pantorrillas y rodillas. Músculos del muslo. Glúteos y área pélvica. En este punto se continúa respirando profundamente. Es importante relajarse lentamente y liberar cualquier tensión que se pueda tener en la espalda. Continúa tensando y relajando las áreas en el siguiente orden: Hombros. Cuello. Mandíbula. La parte superior de la cabeza. Respira profundamente unas cuantas veces más y percibe esta sensación de relajación y calma. Ahora, te invita a que vuelvas a percibir los objetos, sonidos y olores que te rodean. La relajación supervisada y basada en la ciencia puede tener muchos beneficios para tu salud física y emocional. En este artículo, te he acercado un trocito de lo que hago en terapia cuando aplicamos la relajación como herramienta complementaria al proceso terapéutico de la persona que viene a consulta. Espero que aprendas un poquito más sobre la relajación leyendo estos 3 textos de relajación guiada.
tags: #meditazione #guidata #viaggio #corpo #testo