Simbolo tantrico del universo: una exploración de mandalas, yantras y chakras

Según el tantrismo, la energía divina que crea y mantiene el Universo es la misma que interviene en nuestros actos cotidianos. El tantra abraza toda forma de vida creativa y ensalza la belleza contenida en los pequeños detalles que nos regala el Universo: el arte, la música, la filosofía, la danza, la sexualidad… Nada es bueno o malo. Para los hinduistas, existen dos vertientes de tantra. La ‘vertiente de la mano derecha‘, que se limita a la visualización en un plano mental; y la de la ‘mano izquierda‘, que lleva a la práctica lo que la otra sólo visualiza de manera conceptual. Ambas doctrinas rechazan aspectos muy arraigados en la cultura india a través del brahmanismo, como son el sistema de castas y el patriarcado. Uno de los grandes divulgadores del tantrismo hinduista en occidente fue el británico Sir John Woodroffe, también conocido por su seudónimo Arthur Avalon, quien a principios del siglo XX escribió numerosos libros sobre el tantrismo, muchos de los cuales se utilizan hoy en día como referencia bibliográfica.

En Occidente, el término tantra o tantrismo es a menudo malinterpretado asociándolo única y exclusivamente a las prácticas sexuales que buscan despertar la energía kundalini mediante lo que en el hinduismo se conoce como maithuná, término sánscrito que significa “mujer”. El neotantra, impulsado por el movimiento de la Nueva Era, irrumpió en occidente a mediados del siglo XX bajo apelativos tendenciosos como “yoga del sexo” o “sexo tántrico”.

Mandala, símbolo y representación

La palabra tibetana para mandala, kyilkor (dkyil-‘khor), significa literalmente “aquello que circula un centro”, que va alrededor de un centro. Y “centro” aquí a lo que se refiere es a “un significado”, y lo que lo rodea es un símbolo, o una representación del significado. Así, un mandala es básicamente un símbolo redondo, o una representación de un cierto tipo de significado profundo. Sin embargo, no todos tienen que ser redondos, esa es solo una expresión que se utiliza. No todos son redondos.

Un símbolo es algo cuyo significado es obvio para quien sea que lo encuentre. Realmente no necesitamos que se nos diga qué significa; por ejemplo, un círculo blanco es un símbolo de la luna. Es bastante obvio lo que representa, eso es un símbolo. Mientras que una representación es algo cuyo significado no es tan obvio y nos tiene que ser explicado. Por ejemplo, un vajra es una representación del método y una campana es una representación de la sabiduría. Si solo vemos un vajra y una campana no es obvio en absoluto qué es lo que representan, ¿o sí? Esa es una representación, no son símbolos, se nos debe decir qué significa la representación. De esa forma, algunos mandalas son símbolos, otros son representaciones.

Hay muchos tipos diferentes de mandalas, y son utilizados para muchos propósitos distintos, tanto en el sutra como en el tantra. Así que primero me gustaría dar un breve panorama de cuáles son los tipos de mandalas más comunes que encontramos en el budismo, y luego, si tenemos tiempo, profundizaré aún más en algunos de ellos.

Mandalas externos e internos

Primero que nada, tenemos mandalas externos. Un mandala externo es una representación de un sistema-mundo y es uno de los tipos de mandalas que se utilizan para hacer ofrendas. Ese es uno de los grandes usos de los mandalas. Entonces, ofrecemos un mandala - un mandala externo, un sistema-mundo - a un maestro espiritual cuando solicitamos enseñanzas, cuando el maestro nos confiere cualquier conjunto de votos, o cuando solicitamos una iniciación. Siempre ofrecemos antes un mandala. Y luego, cuando se termina, ofrecemos un mandala de agradecimiento. Este es el estándar absoluto para todas estas cosas en el budismo. Lo que se representa con el mandala es que estamos dando el universo entero, todo - tanto lo que nosotros tenemos, como (y más específicamente) solo las cosas en el mundo que no pertenecen particularmente a nadie - lo damos para recibir las enseñanzas, los votos o el empoderamiento. Así, si estamos dispuestos a dar el universo para recibir una enseñanza, entonces, obviamente, dentro de ese universo estamos dispuestos a dar nuestro tiempo, nuestra energía y nuestro corazón por completo a la enseñanza, a los votos, a la iniciación.

Y, por lo general, representamos el universo en una de dos formas: o tenemos un cuenco con el fondo plano, colocado boca abajo, y ponemos montoncitos de arroz adentro- o si tenemos joyas, ponemos montoncitos de joyas -, con un anillo alrededor, y hacemos tres niveles con él, y ponemos una especie de tapa enjoyada elegante, como una pequeña corona, en la parte superior. Esa es una forma de representar el universo. No es obvio en absoluto que se trata del universo, ¿o sí? Esa es una representación. Otra forma de representar el universo es con un mudra de manos, con el que nuestros dedos están acomodados de cierta forma que representa el universo. Es muy interesante, cuando lo revisamos: no es que lo que hagamos represente - y en cierto sentido lo representa - al universo, pero si lo vemos de forma un poco más técnica, esta es una base de imputación de un universo.

No es solo que visualicemos el universo; para visualizar algo tiene que haber una base. Para imputar algo conceptualmente, tiene que haber una base sobre la cual lo imputamos. Así, este plato con arroz o los dedos son la base. No estamos ofreciendo solamente un plato de arroz al maestro o nuestros dedos - ¿para qué querría el maestro nuestros dedos? Estamos ofreciendo el universo. Así, como un símbolo, esta es una base apropiada para etiquetar sobre ella el universo entero, que es lo que imaginamos que estamos ofreciendo. No solo imaginamos que ofrecemos dedos o arroz; imaginamos que ofrecemos todo el universo. Entonces, eso es importante cuando hacemos estas ofrendas, visualizar e imaginar que de hecho estamos ofreciendo el universo, no solo la base de etiquetación, no solo la representación que actúa como la base para etiquetar el universo.

El universo está aquí de la forma en la que está representado en el abidharma, esta es una posibilidad, con el Monte Meru y los cuatro continentes alrededor. Los dedos en el mudra tienen las características del Monte Meru, dos dedos en el centro y los cuatro continentes alrededor, con cuatro dedos cruzados alrededor. Así es como puede servir como base para etiquetar un Monte Meru real y cuatro continentes. Hay una descripción ligeramente diferente del Monte Meru y los cuatro continentes en las enseñanzas de Kalachakra. En el Kalachakra ofrecemos el mandala, concebido en términos de la descripción del universo de Kalachakra. Y entonces, debido a ello - debido a que existen estas dos descripciones del universo que ofrecemos en un mandala en el budismo - Su Santidad el Dalái Lama dice que podemos visualizar que ofrecemos el universo como lo representa la ciencia, sea toda la Tierra, o el Sistema Solar, o la galaxia o el universo entero.

En otras palabras, necesitamos ofrecer el universo de una forma que tenga sentido para nosotros, para que la ofrenda sea sincera. Si lo ofrecemos con el Monte Meru con una cierta forma y continentes, parece un juego tonto, así que no hay emoción ni sentimiento alguno en ello, por lo que no es muy útil. Por eso, Su Santidad dice: “¡Háganlo! Sistema solar, pequeños planetas alrededor, lo que sea que quieran ofrecer”. Esta ofrenda de un mandala externo también se hace como parte de las prácticas preliminares especiales que hacemos para acumular una enorme cantidad de fuerza positiva para tener cierto éxito en la práctica tántrica. En este contexto, ofrecemos el mandala cien mil veces, mínimo - no solo para un retiro - lo hacemos para tener éxito en la práctica tántrica en general, aunque -es verdad- si hacemos un retiro de tres años, hacemos nuevamente todos estos preliminares para empezar el retiro de tres años, incluso si los hemos hecho antes. Y, por lo general, cuando ofrecemos el mandala de esta manera lo ofrecemos a una visualización de una reunión de budas, bodisatvas y maestros del linaje. Es importante que lo ofrezcan a alguien - de nuevo, no es solo un juego. El punto es acumular, mediante estas ofrendas, una enorme cantidad de fuerza positiva, y eso depende mucho del estado mental con el que hacemos las ofrendas. Los tres elementos más importantes que necesitamos en nuestro estado mental son la motivación apropiada, un nivel de concentración y la profundidad de nuestro entendimiento de la vacuidad.

Ofrendas del mandala en distintos niveles

Estábamos hablando acerca de la vacuidad de nosotros mismos al hacer la ofrenda, los objetos a los que la ofrecemos, la vacuidad del mandala mismo - lo que estamos ofreciendo - y la vacuidad de la acción de hacer la ofrenda. No hacemos la gran cosa de ello: “Oh, qué maravilloso soy por ofrecer esto”, o “qué maravilloso eres, a quien le estoy ofreciendo esto” o “qué bello es este mandala” y demás. No solidificamos ninguna de estas cosas. Obviamente, si hacemos la ofrenda del mandala cien mil veces como un viaje egoico solo para aumentar nuestra arrogancia: “bueno, he hecho cien mil”, no va a ser muy efectivo para acumular fuerza positiva, ¿o sí? Esto puede acumular una enorme cantidad de fuerza positiva si se hace de manera apropiada, y podemos ver esto con el ejemplo de la vida de Tsongkapa. Tsongkapa trabajó muy fuerte para obtener este entendimiento de la vacuidad. Ya había hecho muchos años de retiro intensivo de meditación en la vacuidad y no se sentía satisfecho - y Tsongkapa no era ningún tonto, era muy inteligente - no estaba satisfecho. Así que fue a otro retiro y ofreció dieciocho juegos de cien mil ofrendas del mandala, y treinta y cinco juegos de cien mil postraciones para acumular la fuerza positiva para realmente entender la vacuidad, para obtener un entendimiento no conceptual de ella - y esto no sucedió en la etapa inicial, el punto en el que Tsongkapa empezó a hacer esto era muy avanzado, no hay manera alguna de que nosotros podamos alcanzarlo con nuestra mente limitada. Realmente es muy impresionante e inspirador que, desde su perspectiva, necesitaba acumular mucha más fuerza positiva para avanzar.

Así, obviamente esta ofrenda del universo entero tiene un significado sumamente profundo; si tenemos tiempo, veremos con mayor profundidad por qué esto es tan positivo para acumular tanta fuerza positiva - si lo hacemos de forma apropiada, por supuesto. Hay otros niveles de ofrecer mandalas, y esto está conectado con la clase superior de tantra, el anutarayoga, la cuarta clase de tantra. En esta clase de tantra hay cuatro iniciaciones, cuatro empoderamientos, y paralelo a ellos hay cuatro tipos de ofrendas regulares y cuatro tipos de ofrendas del mandala. Así que tenemos la ofrenda del mandala externo y luego está la ofrenda del mandala interno. Aquí estamos ofreciendo diferentes aspectos de nuestro cuerpo - no el mundo externo, sino el interno, nuestro cuerpo; por ejemplo, el cuerpo también puede ser una representación del Monte Meru y los cuatro continentes. La columna vertebral es el Monte Meru, las cuatro extremidades son los cuatro continentes; hacemos una ofrenda del cuerpo, las cosas internas. Y básicamente estamos ofreciendo todo nuestro cuerpo para la práctica - los agregados, los elementos, todos los canales de energía y esas cosas. Después está la ofrenda del mandala secreta u oculta. “Secreta” u “oculta” son solo dos formas de traducir las mismas palabras. Esto puede explicarse de dos maneras: o es una ofrenda de nuestro darse cuenta gozoso en general, o podría ser el darse cuenta gozoso de la vacuidad con la mente más sutil, la mente de luz clara. Así, ofrecemos esto para alcanzar la iluminación, básicamente. Ese es un mandala. Y hacemos un mandala de eso, una ofrenda, así que hacemos una representación.

Aunque es un tipo especial de mandala, no es como un plato especial o algo así, por lo general no se representa de esa forma. Luego, la cuarta es el mandala de la naturaleza misma de la realidad, lo cual a menudo se traduce como “mandala de la talidad”. “Talidad” es una palabra muy rara, significa naturaleza de la realidad. Puede ser tanto la ofrenda del entendimiento de la vacuidad, nuestro entendimiento de la vacuidad -ese es un nivel de significado- o puede ser la ofrenda básicamente de las dos verdades, así que lo que estamos ofreciendo es el entendimiento gozoso de la vacuidad con mente de luz clara y la apariencia simultánea de nosotros mismos como una figura búdica, y eso está conectado con el tantra, el tantra superior. Ofrecemos eso. Así que estas son las ofrendas del mandala que hacemos, cuatro niveles diferentes de ofrendas del mandala, y están básicamente conectadas con cuatro niveles diferentes, progresivamente más avanzados, de práctica tántrica.

También hay mandalas como base sobre la que recibimos empoderamientos o iniciaciones. Siempre podemos decirlo: si se trata de un empoderamiento real, la primera parte es conferida sobre la base de un mandala. Si es un permiso subsecuente -eso se llama jenang (rjes-snang) en tibetano - no hay un mandala, sino un torma (gtor-ma), este pastel de cebada, y es conferido sobre la base de ello como representación de una figura búdica. Así que siempre podemos notar la diferencia en la ceremonia. Hay muchos tipos diferentes de empoderamientos, por ejemplo, el empoderamiento de la vasija; el empoderamiento de la vasija lo encontramos en las cuatro clases de tantra. Es conferido sobre la base del mundo mandala simbólico en el cual vive la figura búdica o un conjunto de figuras búdicas - ese es el mandala de Chenrezig o el mandala de Vajrabhairava o el mandala de Kalachakra -; es el mundo en el que viven, y es conferido sobre la base de una representación de ese mundo.

El mandala consiste en lo que se llama un mandala de apoyo - ese es el palacio y el entorno - y el mandala apoyado, que es el conjunto de todas las figuras que viven en él. Es ambos. Un sistema de deidades no es solo una figura; hay muchas de ellas en el mandala. Durante el empoderamiento de la vasija, puede haber cuatro tipos diferentes de mandalas o bases que representarán ese sistema mundo de la figura búdica, el yidam. El que es más comúnmente utilizado es el mandala de tela. Un mandala de tela - también podría ser de papel - es una tela o un papel en donde está pintada la representación bidimensional de ese sistema mundo. En estos días incluso se utilizan fotografías.

Sobre la base de esta pintura entonces imputamos e imaginamos todo un mundo tridimensional. Cuando ellos dicen: “Ahora entren al mandala”, no es que ahora nos convirtamos en un ser bidimensional y caminemos sobre el papel. Nos imaginamos un mundo tridimensional - gigante, enorme - y es solo sobre la base de este dibujo que es imputado. Este es el tipo de mandala que por lo general vemos, estas pinturas. Muchas personas tienen la idea equivocada de que, de hecho, visualizamos estos diseños bidimensionales. Nadie visualiza estos diseños bidimensionales; todos visualizan edificios tridimensionales en estas pinturas bidimensionales. Es meramente como el anteproyecto de un arquitecto para un edificio. O si alguno de ustedes está familiarizado con la ciencia, es un poco como un holograma. Para un holograma, tenemos una película bidimensional que contiene toda la información de una imagen tridimensional, y si la luz choca contra la película de una cierta manera, obtenemos un holograma tridimensional. Me parece que eso es mucho más similar a este proceso. Sobre la base de esta película bidimensional que tiene toda la información - como las medidas y el diseño del edificio tridimensional - entonces, con nuestra mente, hacemos un holograma mental del universo. De hecho, me parece que esa es una forma muy útil de explicarlo y de entenderlo.

Así es bastante claro que es como una ilusión, y la vacuidad de este mundo tridimensional. Este palacio es cuadrado, por lo general tiene dos historias, algunas veces más, y a la mitad de cada uno de estos cuatro lados hay un portal muy grande y un pasillo de entrada - es bastante elaborado - y afuera de este elaborado portal, en el exterior del edificio, hay un arco, en cada uno de los cuatro lados. El edificio tiene características arquitectónicas muy detalladas. Todo esto es al est... Tantra en el arte representa un viaje espiritual y metafísico que va más allá de los límites de la religión o de la belleza estética.

mandalas y yantras como rutas de visualización

El arte tántrico, arraigado en tradiciones antiguas de la India, es un camino de misticismo y energía divina que explora la interconexión de todas las cosas. La palabra "Tantra" se deriva del raíz sánscrito “tan,” que significa expandirse o tejer. En su núcleo, el arte tántrico no es solo una forma de expresión creativa; es un conducto para el despertar espiritual, una manifestación visual de fuerzas cósmicas que representan tanto el microcosmos como el macrocosmos. De esta forma, el arte se convierte en una práctica espiritual, y el artista en un medio que canaliza la energía divina sobre el lienzo.

El lenguaje visual del Tantra en el arte utiliza patrones geométricos, símbolos abstractos y representaciones de deidades para evocar estados de conciencia más profundos. Mandalas, yantras y representaciones de diosas como Kali o de Shiva en sus diversas formas son centrales para esta forma de arte. Tantra como práctica espiritual y filosófica ha sido una parte esencial de las tradiciones religiosas indias durante siglos. Aunque sus orígenes exactos son difíciles de precisar, se cree que el Tantra emergió en la India entre los siglos V y VI de nuestra era, y su influencia se difundió a través del hinduismo, el budismo y el jainismo.

Originalmente, el Tantra estuvo rodeado de secreto, enseñado solo a practicantes escogidos capaces de afrontar los intensos ejercicios espirituales que involucraba. A diferencia de muchas otras prácticas religiosas, el Tantra no exige la renuncia del mundo físico. En su lugar, enseña que la iluminación puede alcanzarse abrazando y entendiendo tanto la existencia material como la espiritual. Esta filosofía dualista se refleja en las formas de arte que evolucionaron a partir del pensamiento tántrico.

Yantras y suero de conocimiento

Yantras son herramientas espirituales poderosas enraizadas en la antigua sabiduría tántrica. Este artículo explora la ciencia fascinante de los yantras, incluyendo qué son, cómo funcionan y las numerosas formas en que se pueden usar para lograr un mayor equilibrio y vitalidad en la vida. Los yantras son geometrías sagradas. Como definición breve, la geometría sagrada es un área tradicional de estudio que atribuye significado sagrado a estructuras geométricas específicas. Las formas geométricas sagradas también se encuentran en la naturaleza, como en la espiral de una concha de nautilo, o la forma esférica de una semilla redonda. De igual modo, la tradición tántrica cree que el universo es creado por una fuerza divina, que puede llamarse conciencia, Dios o simplemente un poder superior.

Y no todas estas estructuras son tan obvias como espirales o esferas; sin embargo, los yantras son herramientas prácticas para usos espirituales y también en la vida diaria. Los yantras se han transmitido de maestros tántricos a estudiantes durante milenios. Cada una de estas formas sagradas representa un concepto divino o principio específico, como la evolución espiritual o la energía divina femenina o masculina. El tantra usa yantras para conectar con las energías universales que representan. Los patrones geométricos dentro de un yantra - círculos, triángulos y pétalos de loto - representan diferentes aspectos de la existencia y el universo. Tener yantras en los espacios de vida llena esos lugares de energías sutíles positivas.

Sri Yantra y su significado cósmico

La ciencia de los yantras se origina en el Tantra y se utiliza ampliamente en prácticas tántricas y estilo de vida. Hoy en día, gran parte de la información que recibimos sobre geometría sagrada o yantras es distorsionada e inexacta. Un pequeño desajuste en una línea, un punto o un ángulo en un diagrama geométrico sagrado puede parecer trivial. Puedes adquirir un yantra en línea e invertir meses o años en la presencia de esa geometría esperando lograr los resultados prometidos. La geometría sagrada es una ciencia exacta y los yantras deben estar en su forma exacta y auténtica para recompensarte con sus beneficios correspondientes y apoyarte.

Yantras pueden influir en la energía sutil de un espacio y de las personas que lo habitan. Al interactuar con símbolos tántricos específicos, puedes aprovechar su energía para eliminar obstáculos en tu crecimiento espiritual. Además, la energía de ciertas geometrías sagradas puede ayudar a purificar el karma negativo y acelerar la transformación personal. Un enfoque práctico es colocar yantras en lugares donde pasas mucho tiempo, como la oficina, la sala de estar o el dormitorio.

Entre los yantras destacados se encuentran el Tara Yantra para la compasión y armonía, el Sri Yantra para la energía femenina divina y la conciencia, y el Ganesha Yantra como eliminador de obstáculos y portador de buena fortuna. El Shiva Trident Yantra favorece la superación de la dualidad y facilita una conexión más profunda con la conciencia superior. El Shambhala Yantra actúa como puente entre lo físico y lo espiritual, y el Mental Focus Yantra estimula la apertura del tercer ojo, potenciando la práctica espiritual.

Sri Yantra: maneja a tu obscuridad y abrete a la abundancia en equilibrio.

Los yantras pueden utilizarse de múltiples maneras: desde prácticas de meditación hasta la simple presencia en el entorno, y funcionan mejor cuando se practican con regularidad. No requieren condiciones especiales para funcionar, pero sí es útil tratarlos con respeto y conectarse con su energía mediante la meditación diaria. En resumen, los yantras son herramientas de geometría sagrada que facilitan la concentración, elevan la energía personal y apoyan el progreso espiritual a través de prácticas tántricas tradicionales.

Chakras y la danza de la energía

El término sánscrito चक्र cakra significa rueda y cada uno de ellos está asociado a diferentes niveles de consciencia, desde los más densos y primarios hasta los más sutiles. Existen siete chakras principales, distribuidos verticalmente en el canal sushumna. Son centros de fuerza vital (prana) que vibran a distintas frecuencias. No hay que confundirlos con los plexos nerviosos, aunque están relacionados. Los yoguis han descrito tradicionalmente estos centros de forma espiritual o simbólica. Cada chakra tiene un color particular, un mantra, una ubicación, un nivel de frecuencia y un rango de experiencias y nivel de consciencia. En el Tantra y en el Yoga se simbolizan como flores de loto, un símbolo significativo que representa las tres etapas en el camino espiritual: ignorancia, aspiración y esfuerzo, e iluminación.

El barrro echa raíces en el barro (ignorancia); su tallo crece a través del agua en un esfuerzo hacia la superficie (aspiración); y finalmente alcanza el aire y la luz del sol (iluminación). Los pétalos de loto, con una inscripción de los bija mantra o sonidos semilla del alfabeto sánscrito, representan las diferentes manifestaciones de la energía psíquica conectada con los nadis o canales psíquicos que llegan y salen de ellos. A continuación se detallan los chakras principales con sus características:

  1. Mūlādhāra chakra: chakra raíz en el perineo, loto de cuatro pétalos rojo profundo, yantra de tierra y bija mantra lam; símbolo de la kundalini latente.
  2. Svādhiṣṭhāna chakra: morada de uno mismo, loto carmesí de seis pétalos con luna blanca, yantra de agua y bija vam; sede del inconsciente y del placer.
  3. Maṇipurā chakra: ciudad de las joyas, loto de diez pétalos amarillo, triángulo rojo, yantra de fuego y bija ram; centro de autoestima y energía vital.
  4. Anāhata chakra: centro del corazón, loto azul de doce pétalos y hexágono, yantra de aire; bija representa el sonido psíquico anahadnada.
  5. Viśuddhi chakra: purificación, loto violeta de dieciséis pétalos, círculo blanco y nectár para transformar experiencias negativas; bija ham.
  6. Ajna chakra: centro del entrecejo, loto plateado de dos pétalos, triángulo rojo y lingam; bija Om; desarrollo de sabiduría e intuición.
  7. Sahasrāra chakra: morada de la conciencia superior, loto de mil pétalos y jyotirlingam; unión mística de Shiva y Shakti.

La información de cada chakra es extensa; si te interesa, puedes pedir una entrada dedicada. En el Tantra y el Yoga, se simbolizan como flores de loto y sirven para representar el avance espiritual a través de la purificación, la concentración y la comprensión de la vacuidad.

chakras representacion simbolica loto

En conjunto, el tantra y su arte se manifiestan como una ruta integral que une lo material y lo espiritual, y su estudio continúa influyendo en prácticas modernas, desde la meditación hasta la danza y el deporte creativo.

Notas finales sobre la visualización y la práctica

La práctica tántrica enfatiza la intención, la concentración y la comprensión de la vacuidad para acumular fuerza positiva. Tsongkapa es citado como ejemplo de dedicación hacia la obtención de una comprensión profunda de la vacuidad mediante prácticas de ofrenda del mandala y retiro prolongado. El objetivo es despertar la conciencia y transformar la experiencia cotidiana en una realización espiritual.

tsongkapa enseñanza de la vacuidad

Como forma de síntesis, el tantra propone una visión unificada del universo: desde mandalas externos que simbolizan la totalidad de la creación, hasta mandalas internos y secretos que expresan la totalidad corporal y la naturaleza de la realidad. En este marco, la geometría sagrada, los yantras y las deidades tántricas actúan como herramientas para orientar y sostener la práctica espiritual, invitando a una experiencia directa de la conciencia.

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