Shi Ba Shi: 18 posiciones de Tai Chi estilo Le Shu español

El sistema Shi Ba Shi (十八式气功, Shí Bā Shì Qìgōng) es una de las formas de Chi Kung (Qigong) más practicadas en el mundo. Su sencillez, belleza y eficacia lo han convertido en un sistema ideal tanto para principiantes como para practicantes avanzados. Este grupo de ejercicios ofrece múltiples beneficios que abarcan tanto la salud física como el bienestar mental y emocional.

Orígenes, principios y adaptabilidad

Tradicionalmente, la práctica del taichí buscaba tanto el desarrollo interno como el cultivo de la salud y la habilidad marcial. Aunque algunos puristas ven estas transformaciones como una degradación, en realidad reflejan la capacidad de adaptación del taichí. Como ocurre en otras artes, como la música, se puede alcanzar la excelencia desde cualquier versión.

Este conjunto de 18 ejercicios se estructura siguiendo principios del yin-yang, alternando firmeza y relajación, apertura y cierre, ascenso y descenso, avance y retroceso, exterior e interior. Todos los movimientos se sincronizan cuidadosamente con las fases de inspiración y espiración, mientras la mente se mantiene en un estado de atención propioceptiva.

Estructura y ejecución: de Shibashi 1 a Shibashi 3

Shibashi 1 es una cuidadosa recopilación de 18 ejercicios esenciales de qigong y taichí seleccionada por el Maestro Lin Hou Sheng en 1979. Al igual que las series Shibashi 2 y Shibashi 3, la colección inicia con una postura estática denominada wúji o “vacío”, que permite acceder a un estado yin de quietud que gesta progresivamente el movimiento yang. La serie concluye con la postura estática de dāntián zhàn zhuāng, tras el retorno de la energía al origen o vacío primordial.

Cada ejercicio se repite seis veces; y en los ejercicios asimétricos de mano se repiten 3 parejas alternando izquierda y derecha. En los ejercicios asimétricos con pie adelantado, se realizan 6 repeticiones a cada lado, primero izquierda y luego derecha. Estos movimientos actúan directamente sobre la columna vertebral mediante flexiones y torsiones, y movilizan el conjunto de las articulaciones, promoviendo la fluidez energética y la armonía entre cuerpo, respiración y mente.

Ejercicios relevantes dentro de las series

Entre los ejercicios de procedencia marcial destaca especialmente el #12 empujar las olas, que consiste en una acción de empuje destinada a tonificar y fortalecer los riñones. Este ejercicio aparece de manera constante en las tres series y ocupa la duodécima posición dentro del conjunto de dieciocho ejercicios.

En los movimientos de las manos y de los pies se aprecian fases que fortalecen y regulan distintos órganos y sistemas. Con una práctica constante, el practicante accede al denominado “estado qigong”, resultado de la integración armónica de cuerpo, respiración y mente. El Shíbāshì favorece la fluidez energética y, en consecuencia, regula los sistemas nervioso, respiratorio, digestivo y cardiocirculatorio; contribuye al equilibrio emocional, agudiza las facultades mentales y mejora la movilidad articular, fortaleciendo especialmente la musculatura de las piernas.

Posturas, regulación energética y órganos clave

El practicante, en postura estática, integra en una sola unidad la posición del cuerpo, la respiración y la mente con el fin de acceder al denominado estado qigong. El cuerpo se establece alineado y relajado; la respiración se vuelve suave y continua; y la mente se aquieta, liberándose del flujo discursivo para centrarse de manera estable en el área del dāntián. Este ejercicio establece una primera regulación energética en movimiento, armonizando el eje vertical del cuerpo.

Desde la postura kāibù (pies separados al ancho de las caderas), las manos ascienden suavemente por delante del cuerpo y descienden después. Este gesto simple regula el eje ascendente y descendente del qi: cuando las manos ascienden, la energía acompaña el movimiento en sentido de elevación; cuando descienden, el qi desciende. Este ejercicio armoniza la energía del pulmón y del corazón, y contribuye a regular las funciones de los sistemas respiratorio y cardiovascular.

Los pulmones gobiernan el qi y controlan la respiración. Regulan la energía adquirida y participan en la generación de la energía del Cielo. Dado que todos los vasos convergen en los pulmones, estos desempeñan un papel esencial en la circulación sanguínea. El corazón gobierna los vasos y regula la circulación; una circulación armónica se refleja en una tez sonrosada, un pulso tranquilo y la ausencia de opresión torácica.

Desde la postura kāibù, el peso se transfiere entre piernas mientras la cintura rota; las manos describen un arcoíris en el cielo. Este movimiento regula la energía en el Sanjiao (tres calentadores) y moviliza la energía para distribuirla a todos los órganos. El Sanjiao es un mensajero de vitalidad que facilita la circulación de la energía original y la distribución de fluidos.

El fortalecimiento del riñón, base física y vital del practicante, se logra con ejercicios que involucran rotaciones de cintura y movimientos de las manos hacia adelante y atrás. La armonía entre yin y yang del Riñón representa un indicador fundamental de equilibrio fisiológico y vitalidad. La cintura es la casa del riñón; su rotación dirige el gesto, y cada repetición incluye empuje y regreso de las manos.

La regulación del hígado aparece como objetivo secundario en varios movimientos, promoviendo la libre circulación del qi y la regulación del volumen de sangre. La expansión radial del movimiento, característica del elemento Madera, facilita la circulación del qi y favorece la estabilidad emocional. Las posturas finalizan con la idea de retorno al origen, o Guī Yuán, a través de una fase de descanso en Wuji.

Regreso al origen y práctica contemporánea

Guī Yuán representa el retorno consciente de la energía armonizada a su fuente primordial: el dāntián inferior. Practicar qigong con música y siguiendo indicaciones en chino Xi y Hu, inspira y espira, ayudando a ganar calidad de movimiento. Aprende con Shibashi 1 en un curso presencial en Barcelona, integrando la experiencia de Tai Chi con la tradición de la Medicina Tradicional China.

El sistema Shi Ba Shi se mantiene como una forma accesible y adaptada a distintas edades y condiciones físicas. Su práctica facilita la experiencia del estado qigong y potencia la salud física, la estabilidad mental y el bienestar emocional a través de la coordinación entre respiración, cuerpo y mente.

ilustración de las 18 posturas Shi Ba Shi

Tai Chi Qigong 18 Form (Shi Ba Shi) 太極氣功十八式 with Vivien Chao

Datos prácticos y posibles recursos

Este artículo presenta una visión general de las 18 formas reconocidas dentro del estilo Yang y su relación con el sistema Shi Ba Shi. La práctica constante permite desarrollar la fluidez energética y el equilibrio entre los sistemas corporales, con énfasis en la espalda, las piernas y la respiración.

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