El tai chi sky, como forma de qi gong en movimiento, combina respiración consciente, fluidez y atención plena para inducir calma, reducir el estrés y activar la presencia en el cuerpo. El ejercicio central involucra elevación y apertura de los brazos hacia el cielo, con la pierna derecha extendida en un ángulo de 45 grados hacia delante y apoyada sobre las puntas, mientras el cuerpo descansa sobre la pierna izquierda. A la subida, los brazos se abren en paralelo a los hombros y la mirada se dirige al cielo, inhalando al ascender y exhalando al descender, repitiéndose seis veces para regresar a la posición inicial.
La práctica de qi gong es una meditación en movimiento; los movimientos lentos, intencionales y conscientes proporcionan alivio del estrés y promueven la calma y la relajación. Lifting the Sky es uno de los ejercicios más recomendados dentro del qi gong y se considera fundamental en el conjunto del arte, siendo probablemente el ejercicio más difundido en el mundo. Qi gong y tai chi deben enseñarse con un maestro experimentado porque existen matices sutiles en la respiración, el movimiento y la alineación que solo pueden percibirse con la mirada de un experto.
Calentamiento y fundamentos
El calentamiento es crucial en qi gong para centrar el cuerpo y prevenir lesiones. De pie, con los bordes externos de los pies paralelos y ligeramente más amplios que la anchura de las caderas, se flexionan ligeramente las rodillas y se oscila para asentar el cuerpo. Con los brazos relajados a los lados, se inicia una rotación de cadera y hombros de un lado a otro; los brazos ganarán impulso y golpearan suavemente el cuerpo, tocando líneas de energía que promueven chi y flujo sanguíneo.
Al inhalar, se elevan los brazos en arco por encima de la cabeza; se levanta la mirada hacia las manos cuando alcanzan el cielo, y al subir, se eleva ligeramente sobre las puntas de los pies. Las palmas quedan orientadas hacia el cielo y los dedos se acercan entre sí. La respiración debe ser suave por la nariz durante el arco ascendente. Aunque el ejercicio se divide en fases, es una secuencia continua con pequeñas pausas, siempre moviéndose con la respiración y sin esfuerzos excesivos.
Clases y enfoques educativos
Las clases suelen estructurarse en sesiones de aproximadamente dos meses, con continuidad entre ellas para construir fundamentos. No existen clases puntuales; las sesiones de Tai Chi Foundations y Tai Chi Basics & Intermediate se anuncian para el otoño, con fechas específicas y un enfoque progresivo en movimientos básicos, alineación de las piernas, y rutas coordinadas de las manos a través del core y la parte superior del cuerpo. Las sesiones de este año destacan movimientos en seda enrollada (silk reeling) y la posibilidad de introducir prácticas en empuje de manos en la primavera siguiente.
La enseñanza se adapta al movimiento silencioso y la exploración corporal, permitiendo que estudiantes con práctica previa de tai chi u otras artes marciales refinen sus fundamentos. Llegar temprano a las clases facilita el calentamiento personal y la familiarización con el ambiente y las formalidades, como firmar exenciones de práctica. La vestimenta debe ser holgada y cómoda, y algunas clases pueden requerir equipo adicional.
Armonía entre cuerpo interno y externo
El tai chi es un arte interno de autodefensa que armoniza el cuerpo externo con la energía interna. Los movimientos externos estiran y fortalecen fascias, tendones y ligamentos, mientras que las dinámicas espirales y entrelazadas masajean órganos internos y circulan chi por todo el cuerpo. Las prácticas como las técnicas de seda enrollada ayudan a desarrollar fuerza, flexibilidad y coordinación en las piernas, traduciendo sensibilidad y poder a las manos.
En Open Sky, los profesores Steven Kaufmann y Mike Dolan Fliss han estudiado durante años con el Gran Maestro Wang Hai Jun, quien entrenó en Chen Village en Henan, y se relacionan con Chen Zhenglei, uno de los “Cuatro Tigres Dorados” del tai chi Chen. Estas referencias subrayan la transmisión de una tradición sólida y la importancia de la enseñanza supervisada para apreciar los matices de la respiración y el alineamiento.
Principios prácticos para la experiencia en la nieve
La experiencia Tai Ski demuestra cómo aplicar principios del tai chi en contextos al aire libre. En la nieve, se enfatiza la relajación de las muñecas para relajar los tobillos y el cuerpo entero, mantener la calma ante superficies irregulares y sostener la energía del centro en las caderas (kua). La conexión entre los pies, las rodillas alineadas con las líneas centrales de los esquís y la apertura desde las caderas facilita movimientos suaves y controlados en pendientes y giros.
La observación de la respiración y la atención al centro permiten trasladar la experiencia del suelo a la elevación, manteniendo el foco en la quietud interior incluso en condiciones desafiantes. Practicantes con práctica de yoga, artes marciales u otras formas de tai chi pueden encontrar útil este enfoque para refinar la coordinación y la presencia en el momento.
Conociendo a los maestros y el contexto
El aprendizaje del tai chi y del qi gong se beneficia de un equipo docente experimentado. Open Sky, fundado por Steve y Jesse Kaufmann, y la experiencia de Mike Dolan Fliss en formas Chen y ejercicios específicos, aportan una base sólida para la práctica cotidiana. La transmisión de conocimiento a través de maestros reconocidos y eventos especiales en entornos como montañas y pistas de esquí ofrece una perspectiva enriquecedora sobre la relación entre el cuerpo, la mente y el entorno.

T'ai Chi - Holding Up the Sky with Two Hands
| Actividad | Enfoque | Duración típica |
|---|---|---|
| Lifting the Sky | Apertura de brazos, respiración coordinada | 6 repeticiones |
| Silk Reeling | Coordinación entre piernas y manos | Sesiones semanales |
| Calentamiento | Alineación de caderas y hombros | 5-10 minutos |