El tai chi espejado: significado y ejercicios para compartir equilibrio entre cuerpo y mente

El tai chi es de las artes marciales orientales más practicadas en el mundo. Esta práctica no es homogénea, teniendo diferentes modalidades con diferentes movimientos, ritmos e idoneidad según la edad y nivel de expertiz del practicante. De entre todos los deportes de origen asiático, el tai chi es sin duda de los más conocidos.

Considerado entre un arte marcial y una técnica de relajación, el tai chi chuan o tai ji quan representa en China algo más que una práctica deportiva. Para los chinos es una vía para lograr el equilibrio entre la mente, el cuerpo y el alma de forma enérgica pero no agresiva, cuyo nombre literal significa “supremo puño definitivo”. Sus orígenes se relacionan con el taoísmo y el yoga y a juzgar por la forma en cómo es ejecutado se puede ver como una especie de meditación dinámica, en movimiento.

Esto es lo que seguramente ha hecho que haya ganado tantos adeptos en las últimas décadas, siendo más entretenida que la meditación estática pero no tan agotadora como un deporte de alta intensidad. El tai chi es una práctica heterogénea teniendo diferentes modalidades que se basan en principios distintos y con finalidades terapéuticas variadas.

Las modalidades más practicadas del tai chi

El tai chi Chen lleva el apellido de quien lo creó. En esta modalidad el tai chi impulsa movimientos largos y calmados, sin cambiar el ritmo de las respiraciones ni el impulso que se ejerce y por ello está recomendado para principiantes muy novatos y personas mayores.

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El tai chi Wu es uno de los más practicados. Tiene unos fundamentos muy similares a los del Yang, pero con modificaciones que lo han simplificado en sus posturas y con movimientos más suaves. Durante el siglo XX se hicieron pequeñas modificaciones, convirtiéndolo en un arte marcial que consta de 37 movimientos, ideal para aquellos practicantes que no tenían ni tiempo ni paciencia para aprender las secuencias largas de las formas más tradicionales.

Los tres hermanos estaban interesados en las artes marciales tras haber aprendido con su padre las técnicas del boxeo hung de los monjes shaolín. Sun Lutang (1860-1933) combinó los fundamentos de las artes marciales conocidas de su tiempo, entre ellas el Xingyiquan y Baguazhang, con los movimientos principales del tai chi.

Este tipo de tai chi es de los más recientes y se diferencia de los demás por el hecho de que el cuerpo adquiere una posición más alta, además de que el punto de equilibrio no recae sobre un solo pie sino que ambos se colocan formando un ángulo de 45º con el objetivo de lograr movimientos de mayor flexibilidad y rapidez. Las cinco modalidades anteriores son consideradas las técnicas de tai chi más practicadas y difundidas en el mundo, aunque no son las únicas.

El Tai Chi Chuan como práctica física de origen taoísta

Beneficios para la salud y fundamentos de la práctica

Es tan suave y sus movimientos tan delicados que uno no diría que está entrenando la fuerza o haciendo el más mínimo esfuerzo que nos ponga a sudar. Y sin embargo, el Tai Chi tiene una lista larga de beneficios integrales para la salud que lo sitúa como uno de los mejores ejercicios que existen. Probablemente, gran parte de su atractivo reside en la suma de los movimientos corporales en forma de coreografía junto con un estado de mental de alerta -pero en calma-.

Este arte marcial milenario mejora el equilibrio, reduce la ansiedad y previene enfermedades cardiovasculares al aumentar la frecuencia cardíaca de manera moderada. En el Tai Chi son clave las técnicas de respiración. La organización benéfica Parkinson's UK describe el Tai Chi como una actividad física de baja intensidad que puede "ayudar a mejorar el estado de ánimo y ayudarte a vivir bien", y Harvard lo califica como “la actividad perfecta para el resto de tu vida”.

“El Tai Chi a menudo se describe como "meditación en movimiento", pero bien podría llamarse "medicación en movimiento", dice Harvard, que recuerda que cada vez hay más pruebas de que esta práctica es muy valiosa para tratar o prevenir muchos problemas. Y puedes comenzar incluso si no te encuentras en plena forma o no tienes buena salud.

“Es muy seguro y no se necesita equipo sofisticado, por lo que es fácil iniciarse”, añade Harvard, enfatizando que el objetivo es tener un cuerpo sano y una mente tranquila. Los beneficios se extienden a personas de todas las edades y habilidades, ya que los movimientos son suaves y de bajo impacto.

Y es que, aunque el Tai Chi es lento y suave y no te deja sin aliento, “aborda los componentes clave del estar en forma: fuerza muscular, flexibilidad, equilibrio y, en menor grado, acondicionamiento aeróbico”, señalan investigaciones citadas por universidades y centros de salud.

Qué esperar de una sesión de Tai Chi

Movimientos: aprenderás una serie de movimientos de taichí, que se practican en pares de opuestos: una contorsión a la derecha seguida de la izquierda. Una serie de movimientos se denomina "forma" o rutina. Formas: una forma puede incluir de 20 a 100 movimientos, y puede demorar hasta 20 minutos en completarse. Respiración: cuando realizas los movimientos, te solicitarán que prestes atención a la respiración, que se origina en el diafragma. Concentración meditativa: simultáneamente, te centrarás en un estado de concentración relajada, denominada "concentración meditativa", en el área justo debajo del ombligo. Se considera que el chi se origina debajo del ombligo y se desplaza por todo el cuerpo.

Una vez que hayas practicado periódicamente una forma con el instructor, puedes comenzar a practicarla en el hogar. En los Estados Unidos, la práctica del taichí no está regulada por normativas federales ni estatales. Los requisitos de los programas de formación del instructor varían de 50 a 1.000 horas, según la institución, y no se requiere licencia. Sin embargo, varios hospitales y centros de tratamiento del cáncer ofrecen clases de taichí. Consulta con el médico o con el personal de enfermería para obtener recomendaciones.

Cuando hayas encontrado a un posible instructor, pregunta sobre su experiencia: ¿En qué institución recibió capacitación? ¿Cuántas horas de capacitación recibió? ¿Ha trabajado con pacientes diagnosticadas con cáncer? ¿Durante cuánto tiempo?

Para obtener más información sobre cómo buscar un profesional calificado que ejerza la medicina complementaria, consulta nuestra sección búsqueda de terapeutas de medicina complementaria. En algunos estudios a escala reducida, se comprobó que el taichí mejora la función pulmonar y cardíaca, la fortaleza, la flexibilidad, la autoestima y la calidad de vida en mujeres que manifestaron cáncer de mama.

Ejemplos de estudios y resultados clave

En un estudio llevado a cabo en el Centro Oncológico Wilmont en Rochester, NY, en 2004, se asignaron 21 mujeres que habían recibido tratamiento contra el cáncer de mama a 12 semanas de taichí o 12 semanas de participación en un grupo de apoyo psicosocial. Las mujeres que practicaron taichí revelaron mejorías considerables en la autoestima y la calidad de vida cuando se las comparó con aquellas que asistieron al grupo de apoyo psicosocial. En un estudio posterior de 2006, se observó que las participantes del grupo de taichí mostraron mejoras en tres categorías (fuerza, flexibilidad y funciones cardíacas/pulmonares) y una leve reducción en el porcentaje de grasa corporal, frente a mayores niveles de flexibilidad en el grupo de apoyo.

El taichí es un ejercicio de bajo impacto y se considera una práctica relativamente segura. Sin embargo, hay precauciones que debes tomar si te han diagnosticado cáncer de mama: informa al médico, comienza lentamente, conoce tus límites y evita practicar inmediatamente después de comer o si hay infección o cansancio extremo. Si puedes tolerar períodos prolongados de pie, existen versiones modificadas que se pueden hacer en una silla o en posición horizontal.

Hasta ahora, las investigaciones sobre los beneficios del taichí son contundentes: puede ayudar a incrementar la fuerza, el equilibrio, la flexibilidad, las funciones del pulmón y del corazón, y la sensación de bienestar. Eckstrom y Hashmi destacan que el taichí es una recomendación frecuente en clínicas para pacientes mayores por su seguridad y efectividad.

Aspectos prácticos y recomendaciones

Para encontrar una clase de taichí cerca de ti consulta los gimnasios, clubes de salud, hospitales, centros comunitarios o centros para adultos mayores de tu zona. El taichí combina movimientos suaves y armoniosos con técnicas de meditación y respiración controlada, y a menudo se le llama "meditación en movimiento". Su origen se vincula a la tradición taoísta y se practica en espacios interiores o al aire libre, de forma individual o en grupo.

tai chi visual guia (esquema de posturas)

Según Harvar, Eckstrom y otros expertos, practicar taichí durante una hora dos o tres días a la semana durante al menos seis meses maximiza sus beneficios, especialmente para la prevención de caídas y la mejora cognitiva y emocional. Y para quienes buscan beneficios cognitivos y de memoria, el tai chi se ha mostrado en estudios de alto nivel como una opción efectiva frente a otros ejercicios, con mejoras en pruebas cognitivas tras meses de práctica regular.

Tai Chi. Principiantes

En resumen, el tai chi es una disciplina milenaria que fortalece el cuerpo y calma la mente, con múltiples modalidades y beneficios que abarcan desde la musculatura hasta la cognición y la calidad de vida de personas con condiciones de salud diversas. Es una práctica segura, accesible y adaptable, que puede integrarse en la vida diaria para cultivar energía (qi) y bienestar general.

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