El Templo FO GUANG SHAN EN CHILE, ubicado en la comuna de Talagante, Región Metropolitana, inaugurado el año 2002, se orienta a la difusión del Budismo Humanista, donde las personas buscamos encontrar los aspectos más positivos y beneficiosos para nuestro caminar por esta vida: paz, tranquilidad, alegría y libertad perfecta. Las misiones del Budismo Humanitario, son: LA CULTURA, LA EDUCACIÓN, LA CARIDAD, y LA PRACTICA. Desde el mes de marzo del año 2003, por disposición de la Orden Budista Internacional Fo Guang Shan (Luz de Buda en la montaña), con sede en Taiwan, cuenta con la Ven. Su crecimiento es columnar y puede alcanzar hasta 15 centímetros de altura. Sus hojas son de color gris plateado y tienen las puntas hacia arriba, lo que le da una simetría perfecta. A diferencia de otras plantas de su familia, la Crassula Templo de Buda puede florecer en cualquier momento del año, produciendo flores de colores blanco, rojo o naranja.
Como toda suculenta, necesita un riego abundante pero escaso. Asegúrate de que el sustrato esté completamente seco entre riegos. El periodo de crecimiento de la Crassula Templo de Buda es en primavera, otoño e invierno, así que necesitará un poco más de agua en esas épocas. En verano, cuando hace más calor, entra en un periodo de reposo, así que debes reducir el riego casi por completo. En épocas frías, tolera el sol directo, pero en verano, colócalo en lugares frescos con sol de la mañana. Las crassulas son plantas suculentas que necesitan poca agua, por lo que son de las más fáciles de cuidar. Existe una enorme variedad, e incluso muchas creadas por las personas a partir de hibridaciones de diferentes especies.
Crassula Buddha’s Temple: características y origen
Entre ellas tenemos a la Crassula Buddha’s Temple, que no es una especie, sino una combinación entre Crassula perfiolata var. falcata y Crassula pyramidalis creada en California en la década de los cincuenta. Sus cuidados básicos son luz filtrada o sol directo y un riego moderado. Se trata de una crassula sumamente especial porque tiene forma de una pagoda: es columnar con muchas secciones de hojas curvadas hacia arriba, apiladas y apretadas entre sí, en una espectacular configuración simétrica con cuatro esquinas puntiagudas que la posiciona dentro de las suculentas raras. Es una planta de talla pequeña. Mide 5 centímetros de ancho, y suele crecer un máximo 15 centímetros de alto. Tienen un polvillo blanco que las recubre, llamado pruina, y que le sirve como protector solar para no quemarse. Visualmente, esto les da un color verde grisáceo.
Usa una maceta que tenga orificios debajo para permitir el drenaje de exceso de agua. Puedes usar macetas de barro, que permiten que el exceso de agua se evapore por las paredes, mientras que permite que las raíces estén aireadas. En cuanto al sustrato, vas a necesitar que sea sumamente drenante. Es importante no verter nunca el agua encima de la roseta porque el agua retenida puede causar que se pudra. Riega siempre mojando solamente el sustrato. La técnica ideal es regar abundantemente con poca frecuencia. Para ello, riega hasta que el agua salga por el orificio. Esto indica que todo el sustrato está húmedo.
Es de riego moderado: debes aumentarlo de verano a otoño, y espaciarlo más en invierno y primavera. La medida ideal es tantear cómo está el sustrato, si la maceta está ligera o a la vista se ve seco, es momento de regar. Dado que es una planta muy pequeña y a que sus hojas carnosas forman en gran parte a la planta, no es necesario podarla. Sola tendrá forma, a diferencia de otras plantas como las trepadoras o los arbustos. La suculenta Buddha’s Temple puede propagarse fácilmente mediante esquejes obtenidos de las hojas. Estos son los pasos: Separa con mucho cuidado una de las hojas del tallo central. Tómala ligeramente y espera a que se desprenda. Si no sucede, elige otra hoja para que no vayas a romperla. Procura colocar varios esquejes para tener mayor probabilidad de éxito. Preparar una cama de humus de lombriz combinado a partes iguales con arena. Coloca sobre ella la hoja, procurando que la parte que desprististe esté en contacto con el sustrato. Humedece con un atomizador para mantener ligeramente húmedo, no estancado. Pronto verás que en la punta comenzarán a crecer nuevas hojas y finas raíces.
Pudrición de corona: es muy frecuente en las suculentas y se debe a exceso de riego, por un sustrato no drenante o por regar sobre la roseta. La raíz comenzará a pudrirse y se extenderá hasta las hojas, que se vuelven acuosas al tacto. Tall o demasiado alargado: esto se llama etiolación y sucede cuando hay poca luz. Los tallos intentan estirarse para encontrar un poco de sol, así que entran en un estado de estrés que las deforma. ¿Qué hacer si la Crassula Buddha’s Temple pierde su forma? Cámbialo de lugar a donde reciba mejor iluminación.
Áfidos: son pequeños insectos verdes que succionan la savia. Excretan una sustancia dulce que puede causar el asentamiento de hongos y destrucción de tejidos. Gorgojos: son escarabajos que atacan la raíz y las hojas. Pueden removerse fácilmente con la mano. Cochinillas algodonosas: se ven como pelusas blancas, y también secretan sustancias dulces causantes de hongos. Debilitan a la planta.
Camilleri, L., Kaplan, S. (2022). Plantopedia: Der allumfassende Guide für die schönsten und außergewöhnlichsten Zimmerpflanzen. Si estás buscando suculentas poco convencionales, la crassula templo de Buda cumplirá con todas tus expectativas. No solo es perfecta para el interior, sino que tiene formas y texturas muy originales que decorarán tu hogar y le darán vida a cualquier rincón de la casa.
Cómo es la suculenta templo de Buda
Reconocerás al templo de Buda del resto de suculentas porque sus hojas son carnosas y tienen un ápice hacia arriba, así como un destacado color verde grisáceo y forman una especie de torre a lo largo y a lo ancho. De hecho, gracias a su forma se dice que simulan un templo chino o budista; son nativas de Sudáfrica y Mozambique y gustan de los alrededores desérticos. Las hojas son semi planas y en forma de corazón, cubiertas de una especie de talco blanco que es de gran importancia para que se mantengan. Toma en cuenta que no es de las suculentas más fáciles de cuidar al principio, pero después del desafío resultan ser las suculentas de interior más bonitas que puedes tener en tu colección.
La tierra y elementos que le sirven mejor al templo de Buda son piedra pómez, vermiculita o arena gruesa, y de preferencia en una maceta chica para que se seque rápido y no conserve el suelo humedecido. Aquí puedes leer más sobre cómo cuidar una suculenta templo de Buda para que florezca y se reproduzca. En cuanto a cuánta luz necesita tu suculenta templo de Buda, lo mejor es colocarla junto a una ventana y durante un par de horas darle luz directa del sol. Si recibe demasiado sol notarás que las hojas se tornan rojas (no es malo, pero si las prefieres verdes puedes moverlas a un poco de sombra), y sabrás que se están quemando si aparecen manchas cafés; por el contrario, verás que le falta lux cuando el color se aclare y desaparezca. Y si te preguntas, ¿cuánta agua necesita la suculenta templo de Buda? Primero toca la superficie de la tierra con tus dedos, y si se siente húmedo, no le eches agua. Espera uno o dos días y si el suelo está seco, es momento de regarla. Eso sí, al momento de regar tu suculenta templo de Buda asegúrate de NO tocar las hojas, pues si se mojan, se les quitará el talco blanco y podrías lastimarlas. Notará que le falta agua si las hojas se marchitan y se debilitan, y si la estás ahogando las raíces estarán podridas.
Qué significa tener una suculenta templo de Buda en la casa: Aunque no hay un significado concreto para esta planta, puedes tomar como referencia la particular forma que tiene: el de un templo budista. En el budaísmo, los templos representan la tierra pura y el medio ambiente, y son característicos por inspirar paz.
