El tercer chakra, el Chakra del Plexo Solar, o Manipura Chakra se localiza a varios centímetros sobre el ombligo, entre éste y el pecho. Su nombre en sánscrito, Manipura, se traduce como “ciudad de las joyas” o “gema lustrosa”. Se asocia con el color amarillo y el sol. Por la zona en la que se localiza, rige las glándulas Suprarrenales y el Páncreas, además de la vesícula, el intestino delgado, el estómago y el centro de la columna. Se relaciona directamente con el elemento Fuego, por lo que es un chakra de acción, de fuerza; podríamos decir que se trata de la central energética de nuestro ser, la central de la voluntad y la energía para actuar.
Este centro está ligado a la fuerza de voluntad, la vitalidad, el poder e imagen personal, la capacidad de materializar pensamientos y la confianza en uno mismo; también se dice que es el centro de la personalidad y rige la forma en la que nos relacionamos con los demás, el autocontrol y la capacidad de crear lazos sentimentales. Cuando está equilibrado, la persona irradia confianza y despierta confianza en los demás; es motivada, decidida, responsable y con una idea clara de su propósito en la vida. Además, la asertividad forma parte de su pensamiento y la energía se canaliza de manera eficiente.
Qué ocurre si Manipura está desequilibrado
Ya sea bloqueo, falta de actividad o exceso de actividad, el desequilibrio del Manipura afecta tanto a nivel físico como psicológico y espiritual. Un exceso de actividad puede llevar al autoritarismo y la manipulación; si está inactivo, la persona puede tolerar abusos sin poner límites. Entre los síntomas físicos aparecen problemas de páncreas y vesícula biliar, digestivos, fatiga, aumento de peso, úlceras estomacales y diabetes. A nivel mental y emocional, surgen agresión, miedo al rechazo, inseguridad, pensamientos negativos, baja autoestima, irritabilidad, procrastinación, estrés y megalomanía, entre otros.
Las descripciones destacan también que el tercer chakra gobierna la digestión y el metabolismo, y que su desequilibrio se refleja en la espalda baja, problemas posturales y alteraciones de la temperatura corporal. Las emociones asociadas abarcan ira, frustración y necesidad de control; a la vez, el desequilibrio puede generar victimización, dependencia y dificultad para seguir la intuición. En resumen, Manipura es la fuente de energía, voluntad y seguridad interior que permite actuar con claridad ante la vida.
Cómo equilibrar Manipura Chakra
En primer lugar, hay que tener en cuenta que el tercer chakra es muy sensible al estrés, especialmente al estrés que acompaña la dificultad para respirar. Por ello, se recomiendan ejercicios de respiración simples, dedicando unos 10 minutos al día para hacerse consciente de la respiración; inhalar profundamente desde el abdomen y exhalar despacio. La respiración diafragmática es una excelente herramienta para mantener el estrés bajo control.
El Sol y la solaridad también ayudan a Manipura: bañarse con sol o pasear en un día soleado favorece este centro energético. Dado que está relacionado con el sistema digestivo, es crucial cuidar la alimentación, priorizando comidas ligeras y amables con la digestión, evitando atracones o comidas pesadas. La aromaterapia con aceites esenciales como almizcle, sándalo, jengibre, azafrán y canela, así como limón, romero y lavanda, puede apoyar el equilibrio. La gemoterapia también ofrece herramientas útiles: ámbar, piedra sol, ojo de tigre, citrino, entre otros, pueden mediar el equilibrio si se colocan sobre el chakra durante la meditación o la práctica de yoga.

La práctica de yoga ayuda especialmente con ciertas asanas: el saludo al sol (Surya Namaskar) y posturas que calientan y fortalecen el abdomen, como la postura del barco (Navasana), la postura del arco (Dhanurasana), la postura del Guerrero (Virabhadrasana) y la Cobra (Bhujangasana). Las torsiones como Marichyasana intensifican la estimulación de los órganos digestivos, masajean el abdomen y activan la circulación, favoreciendo la desintoxicación y la digestión en general. También Ardha Chandrasana y Navasana pueden ser muy beneficiosas para trabajar este centro; se pueden realizar variaciones de las torsiones para adaptar la práctica a la movilidad de cada persona.
El mantra de Manipura es RAM, práctico para canalizar la energía del plexo solar durante la meditación o en la práctica diaria de afirmaciones. Las afirmaciones positivas, repetidas en voz alta o en silencio, fortalecen la autoestima y el sentido de propósito. Es recomendable también plantearse decisiones pequeñas y conscientes para identificar qué nos hace brillar y qué nos da energía, practicando el no cuando sea necesario para evitar la sobrecarga de control.
Además, algunas recomendaciones complementarias incluyen la flor de Bach Holly (defensa contra ira y celos), lavanda y romero (calma y activación mental), y cristales de citrino, topacio amarillo y ojo de tigre para apoyar la claridad, la alegría y la energía orientada al propósito. Es útil recordar que cada persona responde de forma particular a diferentes herramientas, y lo ideal es combinar prácticas físicas, mentales y espirituales para restablecer el equilibrio de Manipura.
Si buscas apoyo adicional, la meditación para el equilibrio de este chakra, la respiración consciente y posturas específicas de yoga pueden convertirse en pilares de tu práctica. En yoga y bioemoción, Manipura se considera el centro de la voluntad, la confianza y la acción: un chakra del “yo” que impulsa a actuar con claridad, humor y serenidad, sin perder la fuerza interior. El objetivo es brillar con luz propia sin apagar la de los demás; la suma de luces crea una luz mayor.
Notas sobre el contexto y simbolismo
Manipura se asocia con el color amarillo, el elemento Fuego y el símbolo de la flor de loto de diez pétalos; el triángulo invertido interior representa la expansión de la energía, el crecimiento y el desarrollo. Sus deidades son Vishnu y Lakshmi, y su región de influencia abarca el abdomen medio y el plexo solar, irradiando energía aproximadamente 7 cm por encima y por debajo del ombligo. El mantra bija de este chakra es RAM, y su cuerpo energético está íntimamente conectado con el proceso digestivo y metabólico.
El equilibrio de Manipura facilita una personalidad madura, capaz de integrar experiencias pasadas y presente, con seguridad para tomar decisiones y construir un sentido de propósito. Cuando está activo de forma equilibrada, las personas muestran confianza, liderazgo y claridad; cuando está desequilibrado, pueden aparecer tirania, ataques de ira o necesidad de control, junto con tensiones digestivas y desorden emocional.

En resumen, Manipura es el “centro de fuego” que alimenta nuestra voluntad, energía y sentido de identidad. Su correcta armonización implica trabajar cuerpo, mente y emociones mediante respiración, alimentación consciente, yoga, afirmaciones y meditaciones, apoyadas por cristales y aceites esenciales que resuenen con su color y su energía.
Clase de yoga - Activación tercer chakra - MANIPURA | YOGA CON DIANA
- RAM: mantra de Manipura para activar el plexo solar.
- Posturas destacadas: Marichyasana, Ardha Chandrasana, Navasana, Surya Namaskar.
- Alimentos amarillos y fáciles de digerir para nutrir el fuego digestivo.
Si necesitas apoyo estructurado, hay programas de yoga y meditaciones enfocados en Manipura y en los demás chakras que pueden ayudarte a profundizar en estas prácticas de forma guiada y progresiva.