Cada vez más personas prestan atención a cómo la distribución y la forma de su casa influyen en su bienestar. La arquitectura no solo define el espacio físico, sino también la forma en la que se vive. Desde la perspectiva del Feng Shui, una disciplina milenaria que busca armonizar la energía en los entornos, la forma del plano puede ser determinante.
Las viviendas con diseños irregulares o excesivamente angulosos, especialmente aquellas en forma triangular, son consideradas poco favorables por su dificultad para equilibrar la energía del hogar. Una casa con forma de triángulo -también llamada “casa cuchillo”- tiende a crear áreas difíciles de aprovechar y zonas de energía inestable. Los espacios demasiado puntiagudos o estrechos interrumpen el flujo armónico, lo que puede traducirse en sensación de malestar o falta de calma. Además, las llamadas “casas tigre”, en las que el lado derecho predomina al mirar desde la puerta principal, pueden intensificar los desacuerdos o discusiones.
Para el experto, la clave está en buscar el equilibrio entre las distintas zonas de la vivienda y suavizar los extremos con mobiliario, espejos o plantas que ayuden a redirigir la energía. También aconseja evitar pasillos demasiado largos o la disposición de camas frente a la puerta, ya que aceleran el movimiento del chi -la energía vital- y rompen la armonía del descanso. Estas recomendaciones forman parte de la filosofía del Feng Shui, que interpreta la arquitectura como un reflejo del equilibrio interior.
Aunque no se trata de una ciencia exacta, su enfoque busca crear ambientes más tranquilos y confortables. Aplicar algunas de estas pautas puede mejorar la percepción de orden y calma, especialmente en espacios pequeños o de formas inusuales. El Feng Shui nos puede ayudar en la planificación de nuestro hogar.

Antes de hacer cambios estructurales o decorativos, los especialistas aconsejan observar cómo se siente el espacio en el día a día. A veces, pequeños ajustes -como redistribuir muebles, iluminar zonas oscuras o incorporar materiales naturales- bastan para transformar la energía del hogar. Porque, más allá de las creencias, un entorno equilibrado siempre contribuye al bienestar.
Una fotógrafa combina el Feng Shui y un uso inteligente del color para crear su hogar ideal en 55 m2. Convertirse en fotógrafa de moda y viajar por todo el mundo no era la idea que tenía Theresa Kaindl cuando era pequeña. Fue uno de sus profesores quien reconoció su talento y la animó a ponerse detrás de la cámara. En la pandemia, Kaindl reorientó su vida: se mudó a Viena, redujo viajes y se formó como terapeuta de Shiatsu. Encontró su segunda vocación y transformó su vestíbulo en un espacio cálido con rosa suave y una cocina amarilla que multiplica la luz de los ventanales.
La filosofía detrás de su apartamento es un oasis de calma que revela su personalidad y una ecléctica colección de muebles y objetos. Kaindl reconoce que la arquitectura y la decoración deben favorecer la salud y la tranquilidad, y que el hogar es un reflejo de la personalidad. Sin embargo, aún se pregunta si esa parada será definitiva y si necesitará más espacio para atender a sus clientes.
La llegada de septiembre invita a organizar la mente, la vida y la casa. En su visión, el Feng Shui se apoya en tres pilares fundamentales: desapego, orden y limpieza. Desprenderse de lo innecesario genera espacio para la energía positiva; el orden facilita la vida diaria; la limpieza actúa como base para la salud física y emocional. Según Clavería, el verdadero feng shui no se reduce a la colocación de objetos, sino a la distribución adecuada de la casa y a colocar a las personas en el centro del diseño.
Las reglas de oro para vivir mejor en casa incluyen: liberar el espacio detrás de las puertas, mantener la entrada despejada para permitir la circulación del chi; desechar objetos rotos o en mal estado; liberar el centro de la casa, conocido como “el corazón del cielo”; mantener la puerta del baño cerrada para evitar la energía yin y la influencia negativa sobre la prosperidad; y colocar correctamente la caja roja en el rincón del dinero para atraer abundancia.
La Arquitectura cuántica propone entender la casa como un mapa energético que puede guiar las estancias para cada uso, persona o actividad. La mejor inversión es la evolución mental, emocional, física y espiritual en conexión con el entorno. El espacio físico que habitas refleja bloqueos y éxitos, y su correcta ubicación y distribución es clave para la felicidad y la salud. El arquitecto interpreta el espacio como energía y sostiene que la arquitectura contiene y libera la energía de cada partícula que la compone.
La entrada de la casa representa el acceso del chi; si está desordenada, afecta negativamente a la casa y al bolsillo. El exceso de estímulos, pantallas y objetos en el salón y dormitorio puede saturar la energía y provocar estrés. En canto a la habitación, se recomienda evitar la posición de la cama mirando a la puerta y preferir colores neutros para favorecer la calma. En el salón, lo ideal es que los sofás miren entre sí para favorecer la conversación y que la espalda esté protegida por una pared. En la cocina, la energía está determinada por la posición de los elementos clave: vitrocerámica, frigorífico y fregadero.
Para quienes no pueden vivir en plena naturaleza, se recomienda la regla del 3-30-300: ver tres árboles desde una ventana, vivir en una zona con al menos un 30% de masa arbórea y residir a menos de 300 metros de un parque o zona verde de calidad. La autora y conferenciante enfatiza que el Feng Shui auténtico se centra en la distribución de la casa y las personas que van a vivir en ella, no en modas pasajeras ni en la colocación de objetos desafinados.
- Libera el espacio detrás de las puertas, especialmente la principal, para que la apertura sea de al menos 90 grados y la energía pueda distribuirse.
- Deshazte de objetos rotos o en mal estado para evitar una sensación de malestar y escasez.
- Libera el centro de la casa, el corazón del cielo, que debe estar libre y bien iluminado.
- Mantén la puerta del baño cerrada para evitar desequilibrios energéticos y efectos negativos sobre la prosperidad.
- Coloca la caja roja en el rincón del dinero para activar la energía de abundancia y vitalidad.
La visión del Feng Shui se entrelaza con conceptos de salud del hábitat, bioconstrucción y sostenibilidad. Se destacan prácticas como iluminación natural, aislamiento térmico, materiales sanos y bioclimatismo, siempre con el cuidado de las personas como eje central. En palabras de Clavería, “tu espacio eres tú” y diseñar con conciencia puede transformar la experiencia de vivir, trabajar y relacionarse dentro de los hogares.
Cambia tu Casa y Cambia tu Vida - 9 Reglas Básicas del Feng Shui - DIY - Tips del Hogar
La experiencia de Clavería se apoya en años de práctica y en una visión que coloca a la persona y su bienestar en el centro del diseño. Este enfoque no es sólo estético, sino una forma de entender la energía que circula en cada rincón y su impacto en la salud, las relaciones y la prosperidad.
Para ampliar la comprensión, se aconseja observar el espacio en el día a día y realizar ajustes simples que no requieren grandes cambios estructurales. La clave está en la intención, el orden, la limpieza y la distribución adecuada de los sectores para que la energía fluya sin trabas. La arquitectura puede ser una aliada poderosa para vivir mejor, cuando se considera como un campo de intervención energético, emocional y cotidiano.
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