Los gatos son conductores de energía cósmica y pueden traer mucha energía positiva a nuestros hogares. Una simple caricia permite liberar a las personas de la tensión mental y emocional, y este es sin duda uno de los mayores beneficios de la compañía felina.
Ama la libertad y nos enseña a respetarla y a practicarla con los demás. Orgulloso, a veces altivo, su relación con el humano no es de dominación, sino de vivir y actuar en el mismo nivel: se dona y se recibe en un plano de equilibrio, una bellísima lección de vida para todos.
Su vínculo con los humanos es muy intenso, aunque caracterizado por su modo particular de amar y hacerse amar, con autosuficiencia, libertad y autonomía. El no exceso de apego es, de hecho, base de muchas filosofías, como la budista. ¿Podemos considerar a los gatos como un ejemplo de amor puro, libre e incondicional? Sí, así es.
Desde la perspectiva energética, el gato puede verse como un transformador de energía, capaz de ayudarnos a sanar y a sentirnos mejor: tiende a absorber las energías negativas que se acumulan en nuestra aurea, en nuestros chakra o en los ambientes y a transformarlas, transmutarlas. No es raro ver a un gato acurrucado en el regazo de su humano cuando este está mal: si hay malestar emocional, el felino tiende a acercarse a la altura del estómago, sede del plexo solar y del chakra que gestiona las emociones con una frecuencia de tipo inferior -rabia, frustración, ansiedad, miedo- frente a energías de menor calidad que las del Chakra del Corazón, donde reside la paz, el amor y la comprensión.

El gato tiene como tarea absorber y transformar estas energías, haciéndolas menos pesadas. Lo mismo sucede si el malestar es dolor: el gato no abandona a su compañero humano y se acurruca en torno a él para buscar contacto físico intenso. Los mininos son también grandes expertos en Feng Shui, la antigua disciplina china que enseña a mejorar la calidad de la energía de los ambientes, armonizándola.
El subsuelo está atravesado por corrientes de energía que pueden influir en nuestra salud; el gato demuestra ser sumamente sensible a las redes energéticas soterradas, captando campos electrostáticos y magnéticos, algo que no es posible para los seres humanos. Por eso es importante cuidar dónde suelen pasar su tiempo: si a un gato le gusta dormir en una zona concreta de la casa, indica que en ese punto no hay energía negativa que lo perturbe, y si a él no le molesta, tampoco a nosotros nos molestará.
Por su particularidad de saber transformar energías, pueden posarse sobre nodos geopatógenos que tanto fastidian a los seres humanos sin verse perturbados; lo hacen con conciencia, buscando esos puntos para cargar electrostáticamente su pelo, que se limpia mejor y más a fondo.
Con frecuencia no se comprende su autonomía y se interpreta como amor interesado, pero si se observa con atención, este animal tan especial ofrece mucho más de lo que recibe en atención y cumplimiento de sus propias necesidades. Cuando llega a vuestra vida, no lo ignoreis… es poco probable que ocurra por casualidad. Si un gato llega a vosotros de una de las mil maneras posibles, estad seguros de que os ha elegido o está eligiéndoos para estar cerca y ayudaros, porque ha sentido que es con vosotros con quien quiere estar. Si nada sucede por casualidad, ni la llegada de un gato es casual, ni es casualidad: tal vez el Universo haya decidido que necesitáis un ser especial al que dar y de quien recibir amor, un amor intenso pero libre e independiente, sin juicio y sin deberes, único y especial.
Desde siempre los gatos han sido considerados animales mágicos, y quizá ahora se pueda entender un poco más el porqué. Según la fisiología y la filosofía del yoga, cuando los chakras están en armonía y equilibrio, el cuerpo está en perfecta salud.
La existencia de estas ideas se dio a conocer al gran público en 1939 gracias al libro “Los cinco tibetanos”. Según la narración de Kelder, un coronel británico llamado Bradford descubrió esta “práctica secreta” en un monasterio tibetano. A continuación vemos cómo funcionan los cinco ritos que componen esta práctica.
Meditación Cuencos Tibetanos 5 minutos . Cuencos Tibetanos para Meditar
Portados de pie con la espalda recta, eleva los brazos a la altura de los hombros, con las palmas hacia abajo. Inspirando, desplaza el peso del cuerpo hacia adelante, la pelvis desciende sin apoyar rodillas o piernas en el suelo. Ahora que conoces al detalle los primeros cinco ritos tibetanos, puedo revelarte que en realidad los ritos son siete… y no cinco.
El sonido Om resuena a través de la columna vertebral, favoreciendo un estado profundo de centrado. Ponte de pie, con las piernas separadas al ancho de los hombros, rodillas flexionadas y las manos apoyadas sobre las rodillas con los dedos orientados hacia adentro y los brazos extendidos. Practicar este ejercicio demasiadas veces podría resultar dañino. Al terminar el ejercicio, si te falta el aire o resulta demasiado difícil o sientes tensión en la espalda al realizarlo, empieza por practicar la respiración yoguica completa, incorporando momentos de pausa con los pulmones llenos y luego vacíos.
Colócate en una posición sentada cómoda, con la espalda recta pero no rígida, intentando percibir el eje central y alineando la cabeza, llevando ligeramente la barbilla hacia adentro. Siguiendo este modo, en el transcurso de 10 semanas se debe poder practicar cada día los cinco ritos en su totalidad 21 veces. Por este motivo, si consideras que un compromiso de 20 minutos para la práctica de las 21 repeticiones es excesivo en términos de tiempo, o físicamente demasiado exigente, también está bien optar por hacer 3 o 5 repeticiones cada día.
El mejor momento para practicar es la mañana, justo al levantarse, ya que los cinco tibetanos son una práctica energizante capaz de darte la energía para todo el día. Sé consciente: realiza los ejercicios con atención y no de forma mecánica. Agrégale relajación: aplica la ley del mínimo esfuerzo, asegurándote de relajar todas las partes del cuerpo que no intervienen en el movimiento. Respira correctamente: presta atención a la respiración, asegurándote de respirar adecuadamente. Continúa respirando de forma natural y libre, sincronizando el movimiento; de esta manera también la mente estará más calmada, pues una respiración adecuada ayuda a eliminar el estrés y a regular el estado emocional. Mantén la concentración: intenta no distraerte, especialmente con la mirada.
En la tercera tibetana, para evitar comprimir las lumbares, coloca las manos a la altura de las caderas, con los pulgares sobre el sacro, para obtener mayor equilibrio en la posición y empuja las caderas hacia adelante, estirando la parte delantera del cuerpo mientras inclinas hacia atrás y contraes los músculos glúteos. Si no puedes realizar el ejercicio, puedes probar una variante simplificada: estar sentado con las rodillas flexionadas y los brazos apoyados en el suelo detrás de la espalda, de modo que cuando levantes la pelvis para llevarla a la posición de puente, los brazos queden perpendiculares a los hombros.

Elige la práctica que te convenga: se recomienda evitar practicar los ritos 6 y 7 juntos, sino escoger uno solo para completar la práctica, según las necesidades. “Todos desean vivir mucho, pero nadie quiere envejecer”. Los enlaces en este artículo que remiten a compras en Amazon son enlaces de afiliación.
El cerebro y las emociones del gato: una similitud con el ser humano. Aunque el cerebro del gato funciona de forma distinta al humano, comparte muchas capacidades emocionales; los gatos no veen el mundo en blanco y negro, sino que perciben las emociones de manera intensa y compleja. Son capaces de sentir afecto, miedo, estrés, alegría e incluso resentimiento. Por ello, un gato maltratado o herido tiende a aislarse o a dar la espalda a quien lo ha decepcionado: no es indiferencia, es una herida profunda.

Sensibilidad energética y percepciones sutiles. Una de las características más fascinantes del gato es su capacidad de percibir energías que el ser humano solo puede captar con técnicas como la meditación o el yoga. Esta sensibilidad está ligada a ciertos minerales presentes en su organismo, que lo convierten en un verdadero “sanador natural”. No es raro que los gatos se sitúen repetidamente sobre ciertas partes del cuerpo de su humano para estimular el reequilibrio energético de esas zonas.
La intuición del gato: lector de almas y vibraciones. El gato es un animal extremadamente intuitivo: si se acerca y se frota, es señal de que percibe una energía positiva y una naturaleza bondadosa en ti. Por el contrario, si te ignora o se aleja, probablemente siente vibraciones de estrés, nerviosismo o negatividad. Por ello, el gato es muy selectivo a la hora de relacionarse.
Cómo construir una relación auténtica con un gato: para instaurar una relación armoniosa, es fundamental respetar sus tiempos y su naturaleza independiente. El amor que se da a un gato debe ir acompañado de paciencia, flexibilidad y respeto. Forzar a un gato a interactuar cuando no quiere es contraproducente; observar sus señales y comunicar con dulzura y calma permite crear un vínculo profundo y duradero.
El gato y las personas “especiales”: curiosamente los gatos suelen elegir a personas que no encajan en los esquemas sociales convencionales: niños, artistas, personas sensibles o que atraviesan momentos difíciles. Esto se debe a que reconocen en estas personas una energía auténtica y no juzgadora, ofreciéndoles consuelo y compañía.
Cuidados prácticos para un gato sensible: respeta su espacio; crea un ambiente sereno evitando ruidos fuertes y situaciones estresantes; observa su comportamiento ante posibles cambios que indiquen estrés o necesidades especiales; fomenta el juego y el movimiento para mantener su equilibrio psicofísico; considera enfoques holísticos como aromaterapia o musicoterapia para apoyar su bienestar.
Esta guía reúne todo lo necesario para comprender y equilibrar tus 7 chakras: meditaciones, afirmaciones y posturas de yoga. Temas tratados: qué son los chakras y por qué son importantes; qué es el sistema de chakras; por qué los chakras son importantes; cómo los chakras influyen en la salud y el bienestar; los 7 chakras: posiciones, colores, símbolos y efectos; cómo saber si están bloqueados; cómo equilibrarlos: meditaciones y afirmaciones; yoga y chakra: equilibrio de los centros energéticos; la “ciencia” de los chakras y beneficios. También incluye una guía para desbloquear con The Art of Living y la práctica SKY Breath Meditation.
La ciencia de los chakras y su influencia en la salud sugiere que todo es energía. El movimiento de la energía es un principio central en muchas prácticas de sanación: además del yoga, Reiki, Qi Gong y Tai Chi buscan sostener un sistema energético armónico para la salud y el bienestar. Los siete chakras están vinculados a glándulas como la tiroides, las suprarrenales, la pituitaria y la pineal; la ciencia explora cómo estas glándulas se relacionan con las emociones, intuición que los sabios de antaño ya observaban. Al equilibrar los chakras mediante meditación, respiración y yoga, emergen entusiasmo, creatividad, gozo, generosidad, amor, gratitud, conciencia y una mejor salud física general. Si buscas apoyo, puede interesarte la SKY Breath Meditation.