La Lenovo Yoga Tab 3 Pro mantiene las líneas distintivas de la generación anterior, pero introduce un cambio de diseño decisivo: el proyector, antes ubicado en un extremo del cilindro, pasa a situarse en el centro. Esta reubicación transforma la experiencia de uso al convertir la tablet en un picoproyector más cómodo y versátil, facilitando la proyección en diferentes superficies y ángulos.
El producto continúa con materiales de calidad: un soporte metálico, una cubierta trasera en plástico con una parte protectora en piel sintética que ofrece un tacto agradable y un excelente agarre. El diseño del soporte desplegable ha sido pulido para eliminar cantos afilados, mejorando la sensación general de uso. En cuanto a puertos, la tablet ofrece una ranura MicroSD accesible al desplegar el soporte, una toma microUSB para carga y un conector de auriculares; en la versión LTE podría incluirse una ranura MicroSIM, que no analizamos en esta prueba.
El peso, 667 gramos, marca una diferencia notable respecto al modelo anterior de 950 gramos, subrayando una mejora en portabilidad junto con el incremento de prestaciones. La diagonal de pantalla baja de los 13,3" del Yoga Tab 2 Pro a 10,1" en este modelo, buscando una experiencia más manejable para uso móvil y sin convertirlo en un equipo demasiado voluminoso para el transporte.
En el corazón del dispositivo late un Intel Atom x5 (Z8500), un procesador quad-core que puede llegar a 2,24 GHz, pero que habitualmente opera a 1,44 GHz. Le acompaña 2 GB de RAM y 32 GB de almacenamiento. La conectividad incluye WiFi 802.11ac y Bluetooth 4.0, mientras que la batería está formada por dos catrices: 6200 mAh y 4000 mAh, con una autonomía estimada de hasta 18 horas según Lenovo.
La cámara trasera es de 13 MP y la frontal de 5 MP; la pantalla, con resolución 2.560 x 1.600 y densidad de 299 ppp, ofrece colores vivos y una nitidez adecuada para multimedia y lectura. La tecnología AnyPen permite usar bolígrafos o lápices como puntero o para escribir en pantalla, mientras que el modo proyector añade una experiencia de proyección de hasta 70 pulgadas a distancias razonables, con un rendimiento de 50 lúmenes y resolución de 480p.
La experiencia de proyección mejora notablemente en esta generación gracias a la corrección trapezoidal y al control de enfoque mediante una interfaz táctil específica en la pantalla del propio dispositivo. El proyector, integrado en el cilindro donde se aloja la batería, puede orientarse a diferentes ángulos y, si se desea, proyectar en el techo. El sistema de sonido destaca con cuatro altavoces JBL tipo barra de sonido y uso de Dolby Atmos, que ofrecen una experiencia de audio amplia sin necesidad de altavoces externos.
El software corre sobre Android 5.1 con una capa de personalización, con funciones útiles como Smart Window 2.0, que habilita ciertos apps en modo ventana para un escritorio más versátil y cómodo para trabajar con teclado Bluetooth. En términos de rendimiento, el Atom X5 Z8500 propone un rendimiento equilibrado que permite un uso fluido para actividades multimedia, lectura y productividad ligera, sin pretender competir en el terreno de los chips más potentes del mercado.
La batería y la gestión de consumo permiten usos prolongados: Lenovo afirma hasta 18 horas, con escenarios reales que pueden acercarse a ese umbral en determinadas tareas, y se garantiza un mínimo de 9 horas en casos exigentes de CPU y pantalla encendida. La finalidad del Yoga Tab 3 Pro es doble: combinar tablet y proyector en un único equipo que destaque por su versatilidad, no por la máxima potencia bruta.
La propuesta de Lenovo se sitúa como una de las tabletas más versátiles del mercado: ofrece funcionalidades únicas y diferenciales, como el proyector integrado y el soporte multitáctil con modos de uso variados. La ergonomía y el diseño multiuso, con un pedestal metálico abatible y un centro de gravedad cercano a la mano, facilitan el manejo con una sola mano en modo lectura y lectura reclinada, además de permitir colgarse de la pared para proyecciones. No se requieren fundas ni accesorios externos para disfrutar de estas funciones.
La marca ha destacado también por la construcción y acabados, con certificación IP21 para resistencia a salpicaduras y polvo, y una superficie trasera con acabado tipo piel que mejora el agarre. El proyector LED DLP de 50 lúmenes, su posicionamiento en el cilindro lateral y la corrección geométrica automática permiten proyecciones razonables de manera flexible y cómoda, incluso apuntando a superficies irregulares.
Entre las distintas referencias de la familia Yoga, la Tab 3 Pro se distingue por su ecosistema y su versatilidad para ocio y trabajo. En comparación con modelos actuales de Lenovo, este dispositivo mantiene la idea de un diseño innovador y una experiencia multimedia enriquecida, que puede resultar atractiva para usuarios que buscan una solución todo en uno para presentaciones, entretenimiento y lectura en casa o durante viajes.
La experiencia de uso para presentaciones, lectura de documentos o consumo de contenidos se ve potenciada por la pantalla nítida y la experiencia sonora de los cuatro altavoces JBL y Dolby Atmos, junto con el proyector integrado y la posibilidad de escribir en pantalla con AnyPen. En el ecosistema de Lenovo, la Yoga Tab 3 Pro demuestra que la familia Yoga puede seguir evolucionando con soluciones que combinan portabilidad, versatilidad y entretenimiento de alta calidad a un precio que, según la compañía, puede variar y no siempre coincide con la cifra inicial anunciada.
Contexto y evolución de la familia Yoga
La familia Yoga de Lenovo contempla portátiles, All In One y tabletas; las tablets Yoga Tab son un claro ejemplo de innovación enfocada a la diferenciación utilitaria. El sistema de apoyo permite usos en cuatro modos diferentes sin necesidad de accesorios: stand, modo reclinado, o incluso colgarlas de la pared. El secreto está en la batería con forma cilíndrica y en la pestaña abatible que facilita apoyar la tablet en modo stand, trasladarse a un modo reclinado, anclarla a la pared o sujetarla con una mano para lectura. La idea es ofrecer una experiencia integrada, sin necesidad de fundas o accesorios externos. En el Tab 3 Pro, el soporte se desacopla con un simple clic, lo que facilita cambios de posición de forma rápida y cómoda.
La construcción y el acabado son de alto nivel, con un diseño ergonómico y compacto. El cuerpo utiliza una combinación de aluminio y piel sintética para mejorar el agarre y la sensación al tacto. La certificación IP21 aporta cierta protección frente a salpicaduras y polvo, reforzando la idea de uso cotidiano en distintos entornos. En el apartado audiovisual, el proyector integrado y los altavoces de calidad consolidan la yoga como una propuesta atractiva para presentaciones, entretenimiento y uso doméstico.
La evolución de la Tab 3 Pro se ha orientado hacia una mayor usabilidad del proyector y una experiencia de usuario más fluida gracias al software optimizado, la corrección trapezoidal y el control por voz a través de Google Now, que en este caso amplía la utilidad para tareas de productividad y entretenimiento. En el conjunto, la tablet se posiciona como una de las opciones más versátiles del mercado, especialmente para quienes buscan una solución todo en uno que combine visualización, proyección y escritura con un solo equipo.

¡La increíble Odisea de proyectar en 70mm!
En resumen, el Yoga Tab 3 Pro representa una evolución notable respecto a su predecesor, con mejoras en ergonomía, proyección, audio y experiencia de usuario, manteniendo un precio competitivo y un conjunto de funciones que lo distinguen en un mercado con cada vez más tablets híbridas y soluciones de proyección portátiles.