Esercizi spirituali en el instituto jesuita y sacerdotal

Los “Esercizi spirituali”, lo dice lo mismo nome, son el tiempo en el que se practica el purificar el propio corazón, para buscar y encontrar la voluntad de Dios en la propia vida. La búsqueda de la voluntad de Dios representa el objetivo de los Esercizi spirituali, una investigación orientada a reconocerla y a identificar las formas concretas de su realización.

Esta búsqueda se realiza con un contacto directo con Dios mismo; es Él quien indica la voluntad respecto a mi modo de servirlo, como presbítero diocesano, en este momento de mi existencia. Los actores de los Esercizi spirituali son el Espíritu Santo y nosotros. La acción del Espíritu es señalar el camino a recorrer, la manera de vivir mi vocación. El Espíritu realiza esta acción atrayéndonos en el amor y en la alabanza de Dios y disponiéndonos a la obediencia. Entramos en los ejercicios espirituales tal como estamos en este momento de nuestra vida de sacerdotes.

Preparar la entrada a los ejercicios

Sugiero, ante todo, una pregunta preliminar: ¿cómo entro este año en los Esercizi spirituali? ¿Con qué ánimo los inicio? Además, pongamos en campo, de nuestra parte, algunas disposiciones: un escucha de la Palabra de Dios, que en un silencio efectivo constituye la condición imprescindible de su real y provechoso acontecer; una cierta calma (sin prisa); serenidad ante Dios; amplio espacio a la oración personal.

Como primer paso de entrada a los Esercizi nos situamos en escucha de un texto del apóstol, 2 Timoteo 1,6-14:

  1. “Por eso te recuerdo que avives el don de Dios que está en ti mediante la imposición de mis manos.”
  2. “Dios no nos dio un espíritu de cobardía, sino de poder, de amor y de prudencia.”
  3. “No te avergüences de dar testimonio del Señor nuestro, ni de mí, que estoy en prisión por él; sino que, con la fuerza de Dios, sufre con mí por el Evangelio.”
  4. “Egli ha salvati e ci ha chiamati con una vocazione santa, non già in base alle nostre opere, ma secondo il suo progetto e la grazia.”
  5. “Custodisci, mediante lo Spirito Santo che abita in noi, il bene prezioso che ti è stato affidato.”

El texto está introducido y cerrado por una exhortación que hace referencia al don de Dios recibido por Timoteo para la imposición de las manos por parte de Pablo y al “bien precioso” confiado. El don recibido y el bien precioso confiado señalan un servicio a favor de la comunidad. El servicio a la comunidad representa concretamente la voluntad de Dios. Pablo exhorta a Timoteo a no avergonzarse ante el Señor ni ante su situación de prisión, y a compartir con él el servicio al Evangelio. Ambas exhortaciones presentan la misma justificación: Timoteo puede dar testimonio al Señor y no avergonzarse porque ha recibido de Dios la fuerza, la caridad y la prudencia. El don recibido debe ser conservado y avivado para mantenerse vivo y operativo, posible por la gracia de Dios y la colaboración con el Espíritu Santo.

El apóstol Paolo nos sugiere el ejercicio al que somos exhortados en estos días: custodiar y avivar el don de Dios que nos ha sido confiado, la fe y el ministerio. Si el primer verbo, “custodire”, se refiere al mantenimiento de este don, el segundo, “ravvivare”, remite a la identificación de elecciones concretas a realizar en la existencia de presbíteros que honran la voluntad de Dios. Este ejercicio acompaña y sostiene al Espíritu Santo; la escucha obediente del Espíritu garantiza serenidad, confianza y buenos frutos.

La vía trinitaria del discernimiento

El itinerario de los Esercizi spirituali está delineado por tres preguntas, con sus respuestas, que constituyen la trama del discurso de Papa Francisco a los obispos italianos en la reciente Asamblea. “¿Qué da sabor a la vida del presbítero ‘nuestro’?” … “Es la amistad con su Señor lo que le permite abrazar la realidad cotidiana con la confianza de quien cree que lo imposible del hombre no permanece tal para Dios.”

La llamada de Pedro (Lucas 5,1-11) narra la escena en la que Jesús llama a los discípulos mientras enseñaba desde la barca de Simón, y les invita a navegar hacia lo profundo. El lago Gennesaret simboliza el mundo de la vida cotidiana en la Galilea y la fecundidad de la vocación cuando se coloca la palabra de Dios como guía. En la narrativa, Pedro reconoce su pobreza y, a pesar de la experiencia de fracaso anterior, confía en la palabra de Jesús: “ma sulla tua parola getterò le reti”.

La respuesta de Pedro y sus compañeros, “E tirate le barche a terra, lasciarono tutto e lo seguirono”, subraya la radicalidad de la llamada. Lucas enfatiza que la verdadera radicalidad de la sequela no está en la prontitud sino en el abandono total: dejarlo todo para seguir a Jesús. En ese marco, la palabra de Jesús revela la identidad de Pedro como pescador de hombres y lo llama a una misión que trasciende la experiencia del fracaso humano. Esta dinámica de fe exige renuncia a las seguridades y confianza absoluta en la promesa de Dios.

La meditación y el camino de la fe

La meditación de la palabra de Dios en este contexto invita a tres preguntas: ¿cómo me revela a Cristo?, ¿cómo me permite reconocerme en Él?, ¿a qué tipo de fe me invita la palabra de Dios? La lectura muestra a Jesús como Señor, y su figura se manifiesta a través de las escenas de la multitud que escucha, y de la llamada personal a Pedro.

La palabra de Dios no se escucha en un contexto abstracto, sino que interpelar a cada persona de manera particular, exigiendo una decisión responsable y a veces valiente. Esta relación personal con la palabra de Dios se convierte en criterio de juicio y acción, iluminando la realidad a la luz de Dios y guiando la vida de cada creyente en la misión compartida.

Retiros y práctica espiritual

El Ritiro IGS (años 26-27) insiste en “haber sido conquistados, recreados y santificados en Cristo”. Sin sentirse amado por el Cristo Resucitado, o sin amarle, la misión puede convertirse en un proyecto pastoral estéril. Se nos recuerda lo que se pidió en la ordenación: “Rendirse cuenta de lo que harás, imita lo que celebrarás, conforma tu vida al misterio de la Cruz de Cristo Señor”. Debemos redescubrir la lealtad al Señor que nos eligió, a la misión, a nuestro yo más profundo y a las personas confiadas a nuestra pastoralidad. Solo viviendo con lealtad la comunión mística con el Señor podremos dar fruto y enfrentar pruebas dentro de la misma Iglesia.

Los retiros IGS enfatizan la necesidad de salir de la prudencia utilitaria y entrar en la gratuidad y la generosidad radicales, recordando que la verdadera diferencia en la vida de la Iglesia no es entre progresistas y conservadores, sino entre cristianos “enamorados” y “acostumbrados”. Los retiros ayudan a renovar la pasión inicial, para avanzar con audacia en la misión junto al “Buen Pastor”.

Como referencia histórica, se mencionan varios retiros y encuentros de sacerdotes IGS en diferentes lugares y fechas. Se describe además la definición de Esercizi Spirituali propuesta por San Ignacio de Loyola: caminar, caminar y correr como ejercicio corporal para examinar la conciencia, meditar, orar verbal y mentalmente, y cualquier otra operación espiritual orientada a eliminar inclinaciones desordenadas y descubriendo la voluntad de Dios para la propia vida. Este método permite ordenar la vida según la voluntad divina y se presenta como un importante ámbito apostólico para difundir y predicar los Esercizi Spirituali, que consisten en varios días de retiro con un predicador que expone distintos temas para la meditación (vida de Jesús, su Pasión, el Paraíso y el Infierno, etc.), organizados en cuatro etapas.

Elementos visuales y multimedia

Infografía sobre la estructura de los Esercizi spirituali (cuatro etapas y temas meditativos)

¿Cómo es un Retiro Espiritual? ¿De qué se trata?

tags: #esercizi #spirituali #istituto #gesu #sacerdote