Ejercicios Espirituales de Ignacianos: origen, forma y vida seminaria

Los Ejercicios Espirituales se refieren tanto a un libro como a una experiencia de retiro. El texto fue escrito por San Ignacio de Loyola, basado en su propio camino espiritual y es una colección de oraciones, meditaciones y notas destinadas a guiar a quienes hacen un retiro. Durante la década de 1520, mientras meditaba con la Biblia, comenzó a poner por escrito las emociones que se apoderaron de él: gratitud, angustia, consuelo y tristeza. Esas meditaciones finalmente se convirtieron en los Ejercicios Espirituales, publicados por primera vez en 1548.

El texto en sí es una guía escrita para directores espirituales que acompañan a otros mientras hacen los Ejercicios. Sí, puedes comprar el libro en Amazon, pero rápidamente notarás que es más una guía de referencia que la lectura amena que esperabas.

Te vas a encontrar con meditaciones, oraciones y otras prácticas contemplativas, escritas en forma de notas para el director espiritual. Los Ejercicios Espirituales están diseñados para ser experimentados, no leídos. Esa experiencia se llama "retiro" y puede tomar varias formas. Videos

¿Qué no son los Ejercicios Espirituales? Dani Cuesta, SJ nos explica lo que los Ejercicios Espirituales de San Ignacio de Loyola no son. por Voces Esejota (4 minutos, 12 segundos)Ejercicios Espirituales IgnacianosDani Cuesta, SJ nos explica qué son los Ejercicios Espirituales de San Ignacio de Loyola.por Voces Esejota (5 minutos, 30 segundos)Video

Ejercicios Espirituales para la Vida Diaria Hugo Zermeño, SJ, nos presenta testimonios de participantes de los Ejercicios Espirituales en la Vida Diaria.por Vocaciones y Juventudes Jesuitas México. Libro La Aventura Ignaciana por Kevin O'Brien, SJ es una versión de Los Ejercicios Espirituales frecuentemente utilizada para los Ejercicios en la Vida Diaria (llamado también Anotación 19).

Las explicaciones al comienzo de cada sección son excelentes. Toma, Señor, y recibe toda mi libertad, mi memoria, mi entendimiento, y toda mi voluntad; todo lo que tengo y poseo. Tú me lo diste a ti, Señor, lo retorno. Todo es tuyo; dispón de ello según tu voluntad. Dame tu amor y gracia, que esto me basta.

Uno: Ora con el Examen Ignaciano

Uno: Ora con el Examen Ignaciano. Esta oración de reflexión se encuentra justo al comienzo de los Ejercicios Espirituales, porque es fundamental para la práctica de la Espiritualidad Ignaciana.

Dos: Encuentra un Director Espiritual

Dos: Encuentra un Director Espiritual. Decidir cuándo hacer los Ejercicios Espirituales completos es algo que debe ser discernido.

Tres: Comienza poco a poco

Tres: Comienza poco a poco. Hay muchos retiros ignacianos que ofrecen una experiencia más corta. Los retiros vienen de todas las formas y tamaños. Algunos tienen lugar en un centro de retiro y otros se pueden hacer virtualmente en medio de una vida ocupada.

Esta versión del mes de ejercicios espirituales fue dirigido y predicado por el padre Cristóbal Calleja, quien contó con el apoyo del padre Luis Migone. “El mes de Ejercicios Ignacianos lo realizan los seminaristas que llevan por lo menos 4 o 5 años de formación. Retirados en medio de la naturaleza, se dedican a este método de oración que el Señor le mostró a San Ignacio. Meditan y contemplan, acompañados por otro hermano en la fe, lo que Dios muestra directamente al alma. La voz del Señor da un nuevo rumbo a la vida, muestra con claridad por dónde hay que caminar y cómo se debe recorrer ese camino en la Iglesia en medio del mundo.

Al grupo de seminaristas, se sumaron de manera extraordinaria como ejercitantes, la hna. Bernardita Riquelme de la congregación Hijas de Ntra. Sra. “Vivir los Ejercicios Espirituales de San Ignacio significó una renovación importante para mi relación con Jesús. Siento que me ha hecho profundizar un poco más en el conocimiento personal del Señor y en su seguimiento, encendiendo en mí el deseo de ser su discípulo y de seguir sus huellas con más decisión y coherencia. Finalizado este profundo tiempo de oración, los seminaristas recibieron sus encargos pastorales y servicios en el Seminario para el año 2023, en especial para aquellos hermanos que realizaran el año pastoral, dando inicio al período de vacaciones durante el mes de febrero.

Cooperadores Parroquiales de Cristo Rey c/ Cañada de las carreras oeste, 2. 678.883.981. Del domingo 23 con la cena hasta el viernes 28 después de comer Mons. Mons. Lucio Arnáiz Alonso, diócesis de Orihuela-Alicante. Tema: “Os daré pastores según mi corazón”. Casa de Espiritualidad de la Compañía de Santa Teresa en Ávila. Ctra. Santuario de Angosto, Carretera de Angosto, 8. 01426 Valdegovía en Álava. Mons. Juan Carlos Elizalde, obispo de Vitoria. Teléfono 945. Lugar: Casa Diocesana de Espiritualidad - Avda. de la Paz 114 - Logroño. Director: Mons. Lugar: Santuario del Castañar. Del 20 desde la cena al 25 de septiembre con la comida. Lugar: Misioneras Apostólicas de la Caridad. LA BAÑEZA (León) Director: Mons. Casa de Oración La Cerca, Los Molinos. Mons. Lugar: Casa Diocesana de Ejercicios. ¿Quieres hacer Ejercicios?

Revisa las obras e instancias que ofrecen Ejercicios Espirituales. Los Ejercicios Espirituales son una compilación de meditaciones, oraciones y prácticas contemplativas desarrolladas por San Ignacio de Loyola para ayudar a las personas a profundizar su relación con Dios. Por siglos los ejercicios se han entregado en el marco de un largo retiro, en completa soledad y silencio. En años recientes, su énfasis también ha derivado a una programación para personas laicas, donde el retiro se puede hacer en la vida diaria, con el apoyo de un director espiritual.

El objetivo de los Ejercicios Espirituales es ayudar, a quien los experimenta, a discernir y conocer lo que Dios quiere de él y a desear elegirlo. A través de la práctica de los Ejercicios, de una manera similar a como cuidamos nuestro cuerpo con actividades como correr, nadar o caminar, entrenamos el espíritu para ganar una mayor sensibilidad hacia los estados de ánimo que experimentamos y para conectar mejor con los sentimientos más profundos de nuestro corazón. -La Iglesia propone muchos medios ascéticos… -Espera, espera… ace… ¿qué? -Medios ascéticos… -¿Y qué es eso?

La ascética es la rama de la teología que estudia la ascesis cristiana. ¿Y qué es la ascesis? Son las prácticas espirituales que nos llevan al perfeccionamiento de nuestra práctica de la fe. San Pablo, en la carta a los Corintios, dice: «¿No sabéis que en las carreras del estadio todos corren, mas uno solo recibe el premio? ¡Corred de manera que lo consigáis! Los atletas se privan de todo; y eso ¡por una corona corruptible!; nosotros, en cambio, por una incorruptible».

Nota: (Se omiten los elementos de bloque para cumplir con la indicación de evitar
.)

Del mismo modo, la Iglesia propone muchos medios ascéticos para que nuestra alma alcance la plenitud de la belleza sobrenatural. Uno de los medios ascéticos más difundidos, pero al mismo tiempo más malinterpretado y muchas veces poco conocido, es la práctica de los Ejercicios Espirituales Ignacianos. Pero, ¿cómo se hacen Ejercicios Espirituales?, ¿cómo haces sentadillas con el alma? Por eso te estaba explicando, que san Pablo comparaba las prácticas espirituales con las prácticas físicas que hacían los atletas, pero, ¿qué son los ejercicios?, ¿cómo se hacen?, ¿por qué se llaman “Ignacianos”?, ¿para qué sirven?, ¿cualquiera puede hacerlos? Esas son muchas preguntas… ¿y si mejor hacemos una galería?

¿Qué son los Ejercicios Espirituales? Son un conjunto de meditaciones y oraciones que preparan al alma para tres objetivos principales: Quitar los pecados, especialmente los pecados habituales (afecciones desordenadas). Aumentar el conocimiento de Jesús, para amarlo y seguirlo (aumento de la devoción). Conocer lo que quiere Dios para mi vida (vocación). Estos tres objetivos se consiguen mediante una serie de meditaciones, que nos guían para producir una conversión espiritual. ¿Cómo una conversión? ¿No es que la conversión es algo personal? Por supuesto que sí, la conversión es una experiencia personal, pero los ejercicios predisponen al alma para aceptar el amor de Dios, para aumentar nuestra vida de gracia y para conocer el plan de Dios para nuestras vidas.

Leonardo Castellani, un jesuita argentino dijo de los Ejercicios: «Este cuaderno contiene las experiencias ascéticas de un soldado del Renacimiento, y su elaboración por él mismo, de un método y un training (entrenamiento) aplicable a todos. ¿Se ha reflexionado lo suficiente sobre la enorme paradoja que tal hecho involucra?» Y, ¿quién los creó? ¿Quién era el soldado del Renacimiento? Iñigo de Loyola, más conocido como Ignacio, y más tarde, san Ignacio de Loyola, era un capitán del ejército español, que habiendo sido herido en una batalla, estuvo convaleciente por un tiempo en su castillo de Loyola.

Él se convirtió, y su experiencia dio origen a los Ejercicios Espirituales. El formato original era de cuatro semanas y fue diseñado para los novicios de la Compañía de Jesús. Actualmente, si bien se hacen, el formato más frecuente es el de un retiro de 4 o 5 días. Los ejercicios se hacen en silencio, y tienen un director, que generalmente es un sacerdote y/o religioso, que va leyendo las meditaciones y lecturas que propone san Ignacio. Después de cada lectura o meditación, hay un tiempo de oración o meditación personal en la que uno sigue los consejos del director y utiliza algunas herramientas que proponen los mismos Ejercicios.

¿En silencio? ¿Tanto tiempo en silencio? ¿Para qué? Necesitamos hacer silencio exterior para poder hacer silencio interior y escuchar la voz de Dios. Cuanto más tiempo tengamos de silencio interior, mejor podremos escuchar lo que Dios quiere de nosotros. Es un modo de ayudar con nuestro cuerpo y nuestro silencio a que Dios nos hable claro al corazón. ¿Dios habla? ¿Se escucha su voz?

San Ignacio dice que siguiendo el “soliloquio interior”, es decir el diálogo que mantenemos con nosotros mismos, podemos escuchar la voz de nuestra conciencia, que no es otra cosa que la voz de Dios. Y mediante algunas herramientas, como el “discernimiento de espíritus”, sabremos cuándo una inspiración proviene de Dios y cuándo proviene del enemigo. ¿Cuáles son estas herramientas? La “composición de lugar” es una forma de iniciar la contemplación, poniéndose en la escena que se quiere meditar, y considerándose protagonista o espectador, “ver” qué sucede, cómo interactúan las personas, meditar sobre los diálogos, etc. El “discernimiento de espíritus” nos hace fijarnos en cómo reacciona nuestra alma a las inspiraciones que sentimos de acuerdo a si nos traen consuelo o desazón.

¿Quién puede hacer Ejercicios Espirituales? Cualquiera puede. Lo ideal es llegar a los Ejercicios con inquietudes espirituales, es decir, un interés por encontrarle sentido profundo a la existencia más allá de las apariencias, o un interés por ordenar la propia vida a la luz del encuentro personal con Dios o la disposición para transitar nuevos caminos hacia Él, y en definitiva, hallarle en todas las cosas. Si al menos una de estas tres cosas están presentes, le vamos a sacar mucho más el jugo a los ejercicios. ¿Y qué pasa después?

Durante los ejercicios, es muy frecuente que alcancemos una paz interior que muy pocas veces logramos en el trajín de la vida cotidiana. Cuando nos acercamos al final de los ejercicios, es muy frecuente que no queramos que terminen. Personalmente hice unos ejercicios espirituales de mes, y ¡no quería que terminaran! Cuando los ejercicios terminan podemos ver más claramente al Cristo que viven en nosotros y nos desborda el amor a Dios y al prójimo. Si sabemos aprovechar como corresponde el fruto de los ejercicios, es probable que tengamos al menos un año de buena vida espiritual, crecimiento, y probablemente una conversión sincera.

Los Ejercicios Espirituales son un tiempo de retiro, silencio y encuentro personal con Dios, basado en el método propuesto por san Ignacio de Loyola. A través de meditaciones guiadas, oración personal, revisión de vida y acompañamiento espiritual, los Ejercicios buscan ayudar a la persona a discernir la voluntad de Dios en su vida y a renovar su relación con Cristo. Son una oportunidad para hacer silencio, revisar la propia historia, sanar heridas, renovar la fe y tomar decisiones importantes desde la oración. Como decía san Ignacio, se trata de “buscar y hallar la voluntad de Dios en la disposición de su vida para la salvación” (Ejercicios Espirituales, n. 1).

Los Ejercicios Espirituales están dirigidos a cualquier persona que desee profundizar en su vida interior y en su relación con Dios, independientemente de su edad, estado de vida o nivel de formación espiritual. No es necesario haber hecho Ejercicios antes ni tener conocimientos teológicos. Lo único imprescindible es el deseo sincero de abrir el corazón al Señor. Durante los Ejercicios Espirituales se combinan tiempos de oración personal, meditaciones guiadas por el sacerdote o por otra persona preparada, momentos de reflexión en silencio, celebraciones litúrgicas como misas y adoración, y, si se desea, acompañamiento espiritual o confesión. Todo el retiro está pensado para favorecer el encuentro profundo con Dios y la escucha de su Palabra.

La duración más habitual de los Ejercicios Espirituales es de tres a cinco días, aunque también existen formatos más breves (de fin de semana) o más extensos (de ocho días o incluso un mes completo, en el caso de los Ejercicios ignacianos completos). En el Regnum Christi, se ofrecen en diferentes modalidades, adaptadas al ritmo de vida de cada persona: presenciales en casas de retiros, y en algunos casos también en formato online, los EVO (Ejercicios en la Vida Ordinaria).

El silencio es una parte esencial de los Ejercicios Espirituales porque permite escuchar con mayor claridad la voz de Dios en el corazón. San Ignacio proponía el silencio como camino para favorecer la interioridad, la reflexión profunda, evitar distracciones, y el trato personal con el Señor. Al dejar de hablar con los demás, se abre espacio para un diálogo más íntimo con Cristo. Los Ejercicios Espirituales son guiados por un sacerdote, un consagrado o consagrada, o una persona con formación espiritual adecuada, que ofrece meditaciones, orientaciones y disponibilidad para el acompañamiento personal. Su papel no es dar respuestas, sino ayudar a cada ejercitante a abrirse a la acción de Dios, a través de la oración y el discernimiento.

En el Regnum Christi, quienes predican los Ejercicios lo hacen con fidelidad al método ignaciano y con un profundo respeto por la experiencia única de cada persona. Lo más importante es venir con disponibilidad interior y deseo de encontrarse con Dios. En cuanto a lo práctico, se recomienda llevar Biblia, cuaderno y bolígrafo para las meditaciones, ropa cómoda y lo necesario para pasar unos días en recogimiento. Pero igual de importante que lo que se lleva, es lo que se deja: conviene apartarse del móvil, del ordenador y de todo lo que pueda distraer.

No. Aunque los Ejercicios Espirituales nacieron en un contexto eclesial y han sido tradicionalmente muy valorados por sacerdotes y religiosos, están abiertos a todos los fieles laicos que deseen vivir un encuentro más profundo con Dios. San Ignacio los concibió como una ayuda para cualquier persona que quiera ordenar su vida según la voluntad de Dios. Si sientes el deseo de parar, de hacer silencio, de poner en orden tu vida, de discernir una decisión, de renovar tu relación con Dios… entonces probablemente necesitas hacer Ejercicios. No hace falta estar en una crisis ni en una situación especial: cualquier momento es bueno para dejarse encontrar por el Señor.

gráfica de estructura de ejercicios ignacianos

Examen de conciencia ignaciano | Nubar Hamparzoumian, SJ | Voces Esejota

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