La práctica de la meditación a menudo incluye diferentes posiciones de las piernas para facilitar la comodidad, la estabilidad y la respiración consciente. A continuación se describen tres variantes clave: Loto, Medio Loto y Birmaná, con indicaciones sobre cómo colocarlas y posibles diferencias en la distribución de la presión y la alineación de la columna.
Posición del Loto
Los glúteos descansan sobre un cojín: pie izquierdo colocado sobre la parte interna de la pierna derecha, pie derecho sobre la parte interna de la pierna izquierda. Si es posible, alternar las piernas para distribuir la presión de forma uniforme. Las rodillas deben estar cerca del suelo y la columna vertebral debe quedar recta.
Esta postura favorece una base estable y una alineación dorsal adecuada, pero puede requerir mayor flexibilización de caderas y muslos. Es útil practicar con un soporte adicional debajo de las caderas o con un cojín más grueso hasta que el cuerpo se adapte.
Medio Loto
Más simple de realizar: los glúteos apoyados sobre un cojín, se coloca un pie sobre la pierna opuesta y el otro pie permanece debajo de la pierna contraria en el suelo. Las rodillas deben tocar el suelo y la columna debe mantenerse recta. Si es posible, alternar la posición de los miembros inferiores.
El Medio Loto suele ofrecer menor restricción de cadera y puede permitir una respiración más libre, manteniendo una alineación similar de la columna y de las caderas. Es una opción recomendable para principiantes o personas con limitaciones de cadera.
Cuarto de Loto y Birmaná
Similar al Medio Loto, con la diferencia de que el pie descansa sobre el pollicie de la otra pierna en lugar de sobre la pantorrilla o la muslo. Esta variante mantiene la columna recta y favorece una distribución diferente de la presión en la cadera y la rodilla.
La Birmaná puede ser más cómoda para quienes encuentran difícil colocar el pie sobre la pantorrilla o la cara interna de la pierna opuesta, al tiempo que conserva la alineación vertical y la estabilidad necesarias para la meditación.

Movilidad de caderas para sentarse a meditar
Notas prácticas para todas las variantes:
- Asegurar que la columna permanezca recta, evitando encorvarse hacia adelante o hacia atrás.
- Mantener la espalda relajada y los hombros sueltos.
- Si persiste la incomodidad en las rodillas o caderas, usar cojines extra o una esterilla más firme para adaptar la altura.
- Alternar las piernas puede ayudar a equilibrar la presión y reducir tensiones repetidas en el mismo lado.
En sesiones largas de meditación, es útil revisar la alineación periódicamente y hacer ajustes suaves para conservar la estabilidad sin forzar el cuerpo. Cada persona puede necesitar una variante distinta o un grado de apoyo adicional, por lo que la experiencia personal es clave para escoger la mejor postura.