Esta bella meditación despierta la guía interior que está en cada mujer que tiene que ver con la capacidad innata de ser madres. Si una mujer está conectada a este lado del propio ser, sabe intuitivamente qué hacer y cómo cuidar a sus hijos. He experimentado este poder en primera persona: cuando tuve a mi hija, no sabía si sería capaz de cuidarla, y antes de sostenerla en mis brazos me hacía muchas preguntas. Al empezar a tomar decisiones, grandes o pequeñas, fue mi intuición de madre la que me guió.
Estoy sorprendida, primero yo, de cuánto me revelé capaz de ser madre, de una mujer que era una joven soltera y rebelde. Queridas mujeres, confiar en vuestro instinto; y si os sentís inseguras, practicad esta meditación y hallaréis de nuevo vuestra sabiduría interior de madres, que nos pertenece incluso si no tenemos hijos biológicos. Si quieres probar a practicar esta meditación y nunca has hecho Kundalini Yoga, por favor lee este post en el que explico cómo abrir y cerrar el espacio meditativo.
Cómo prepararse y qué esperar
POSICIÓN: siéntate en Posición Fácil con la espalda recta y una ligera inclinación del cuello. DURATA: 31 minutos como máximo. Esta introducción busca afinar la conexión entre la respiración, el cuerpo y la intuición materna, para sostener a las personas que amamos desde un centro calmado y fuerte.
Secuencia práctica
- Piegas los brazos frente al pecho y sostén con las manos los antebrazos hacia adelante, cerca de los codos. Inspira en 8 segmentos, moviendo suavemente los brazos de un lado a otro siguiendo el ritmo de la respiración y de la música, como si estuvieras acariciando entre tus brazos a un bebé.
- Al terminar la inhalación en 8 segmentos, al exhalar baja los brazos y relájalos sobre las rodillas en Gyan Mudra. Continúa este esquema de respiración moviéndote de manera acompasada con la música y tu propio tempo. Repite este patrón tres veces, manteniendo la posición con las manos en Gya Mudra.
- Inhala profundamente, mantén el aire dentro mientras contraes el ano, los órganos genitales y el ombligo presionado hacia la columna durante aproximadamente 20 segundos, exhala relajando la contracción sin mover los brazos.
Este conjunto de movimientos y respiraciones está diseñado para despertar una sensación de seguridad interior y conexión con la capacidad de cuidar, incluso cuando las circunstancias cambian. Mantén la postura con serenidad y escucha tu ritmo interior; la música funciona como guía suave para el flujo de la práctica.
Si ya tienes experiencia con Kundalini Yoga, puedes ampliar la duración de la práctica progresivamente o adaptar las contracciones y la retención de aire a tus necesidades. El objetivo central es cultivar una presencia calmada y empática que apoye a tu hijo o a tus futuras decisiones como madre, conservando la confianza en tu propia voz interior.
