Sentimos admiración, respeto y devoción por el maestro, pero mientras no le percibamos interiormente, tan solo estaremos moviéndonos en el terreno de lo emocional e intelectual. Ahora tienes todo tipo de dudas acerca de mí, pero cuando me veas interiormente no tendrás ninguna duda. Hemos asistido a reuniones con el maestro en las que alguien le ha expresado sus dudas.
Y Baba Ji ha comentado que todos los que están sentados escuchándole en ese momento también tienen dudas, aunque no lo digan. Por eso, él muchas veces nos hace reflexionar sobre estas cuestiones: ¿Quién es el maestro? ¿Es el cuerpo o es algo más? Nuestras emociones son variables y las proyectamos en el maestro. Intentamos poner al maestro dentro de conceptos prefabricados por nuestra cultura y educación, lo reducimos a esa pobre perspectiva. La pregunta es, ¿qué es el maestro? … el maestro no es el cuerpo, es el Shabad interior. ¿Cómo podríamos fundirnos en él sin la meditación?
Todas las dudas desaparecen y se resuelven cuando ves la forma radiante del maestro. En ese momento hay una convicción auténtica. A partir de ahí, aunque el mundo entero se vuelva contra ti, no te preocupará nada. Efectivamente, se está refiriendo a esa fe verdadera que -como explica Baba Ji- solo tenemos cuando mediante la experiencia, sabemos por percepción directa y personal. Y hasta que no tengamos este tipo de fe, estamos sujetos a los vaivenes de la mente.
¡Es curioso como aseveramos tantas cosas de las que solo tenemos ideas o conceptos! Basta que acontezca un gran problema en la vida y nos desequilibre, para que veamos lo superficial que es nuestra fe en el maestro; incluso podemos llegar a recriminarle o culparle de nuestra mala racha. En respuesta a las diversas expresiones de nuestras dudas sobre el maestro o las enseñanzas, Baba Ji nos explica, con contundencia, que eso ocurre porque nuestra comprensión está basada en los conceptos. Y entonces, él nos sugiere que empecemos de nuevo con una base más sólida y más firme. Nos dice que volvamos al ABC de Sant Mat: que practiquemos las enseñanzas, que nos afiancemos en la práctica. Porque si decimos que tenemos fe en el maestro, que le amamos, pero es un amor de palabras y que no se sustenta en la meditación, entonces, solo nos estamos engañando a nosotros mismos.
Estamos intentando convencernos de que le amamos, pero es falso. En el amor verdadero tenemos experiencias interiores al nivel del Shabad. Y ese amor es el verdadero. Tenemos que ser honestos y darnos cuenta de que, dadas nuestras limitaciones, no comprendemos al maestro porque su esencia no es del plano material ni mental, sino espiritual (él es Shabad). Debemos desistir de encerrar al maestro en lo que la mente nos impone. Y si no tenemos verdadera fe, al menos sigamos con estricta obediencia las instrucciones de las enseñanzas que nos ha dado el maestro.
Basemos nuestra seguridad en el sendero, viviendo las enseñanzas de todo corazón; poniéndolas en práctica sinceramente. Eso es lo mejor que podemos hacer para salir de la confusión, la falsedad y la inseguridad a la que nos confina la mente. ¿Alguien ha visto alguna vez que una flecha sin arco alcance el blanco? Existen personas tan desarrolladas espiritualmente que no les afecta lo que está pasando, aunque estén afrontando día y noche una tragedia. Los karmas son los mismos, mas los efectos son diferentes según las personas.
"Un guerrero y su esposa estaban cruzando el mar para llegar a una isla en un pequeño bote. De repente, una feroz tormenta sacudió su pequeño bote. La esposa estaba aterrorizada, pues sabía que si el bote se inclinaba y volcaba seguramente se ahogarían, y comenzó a temblar y llorar. Mientras tanto, el guerrero permanecía inmóvil. La esposa suplicó a su esposo que hiciera algo para salvarlos. Él continuó sentado sin moverse, totalmente en paz. Al escuchar el ruido de la tormenta, ella le gritó: ‘¿Vas a dejar que nos ahoguemos? ‘¿Por qué te ríes?’. Preguntó el marido. ‘Esta espada es muy afilada; solo un movimiento y te cortará la garganta’. A lo que ella respondió con confianza: ‘La espada puede ser peligrosa, pero está en tus manos. Y eso es suficiente para mí. Nosotros también estamos tratando de cruzar las bravas aguas de la tormenta de la vida hacia la lejana orilla de la Verdad. Y la lección que debemos entender, de una vez por todas, es que mientras sigamos confiando en nosotros mismos, en nuestro intelecto para caminar el sendero espiritual, la mente nos confundirá y enredará intentando darle sentido a las cosas.
No hace falta intelecto para entender la Verdad. No se necesita el análisis para captar las verdades que el maestro enseña, solo hace falta amor, solo confianza. Por eso la mente debe aquietarse y entrar en un profundo silencio, para abrirse a una perspectiva superior que solo viene con la meditación. De esta forma dejaremos de tener conceptos preconcebidos, y de creer que lo sabemos todo. La fe auténtica nos hace ser conscientes de que todo lo que acontece es únicamente para nuestro bien. Nuestra vida como iniciados está dirigida por el maestro. Cuando un maestro inicia a un discípulo, se hace responsable de llevarlo de vuelta al Padre.
Queda claro que, cualesquiera sean las acciones de ese espíritu, el maestro se responsabiliza de ellas y rinde cuentas por cuanto se deba a Kal en esta creación. El maestro se hace cargo del karma del discípulo y le ayuda a quemarlo por medio de la meditación. Recordemos cómo los maestros insisten en que si es fortuna lo que es bueno para el discípulo: así será, y si es adversidad: así será también; ocurrirá lo que sea mejor para acercarle y unirle al maestro. Este es el trato en esta relación espiritual: en la felicidad y en la adversidad, su cuidado no cesa. Con confianza en el maestro podemos darle la vuelta a todo, no importa lo difícil que sea.
Debemos estar convencidos de que todo está bien y, sencillamente, seguir el camino sin olvidar que él está con nosotros a cada momento. Nada negativo nos toca cuando tenemos esa confianza. Incluso los problemas tan solo son una forma de llamar con un nombre a una situación que no se ajusta a nuestros deseos, por eso podemos afrontarlo todo y salir adelante airosos y renovados. Por tanto, para un discípulo que cumple realmente con las enseñanzas, llega un momento en que su mente queda bajo control, y entonces piensa en lo más profundo de su ser: ¿qué hay que cuestionar? No hay dudas ni palabras, todo lo que acontece se le revela como obra de Dios. Afronta la vida animosamente, con paciencia y valentía, recordando que el Señor está ahí para ayudarte y guiarte si pones tu confianza en él. Atiende a tu simran. Ten siempre contigo los nombres sagrados a lo largo del día. El simran tiene un gran poder, y te dará mucha fortaleza. Tu meditación es la panacea para todos los males. Maharaj Charan Singh. Maharaj Sawan Singh. El amor nos ayuda a meditar. fuerza a meditar. nos gusta estar siempre con esa persona. Maharaj Sawan Singh. ¡Namasté!
Mi objetivo es identificar y enseñar prácticas espirituales que traigan paz y felicidad a nuestras ajetreadas vidas. A través de la práctica espiritual, he desarrollado la confianza en mí mismo, así como la fe en la vida y en las personas. Llevo una vida íntegra. ‘El pájaro está seguro en la jaula, pero en una jaula no hay vida. Empecemos juntos. Una vez que conectas permanentemente con tu alma, ya no necesitas a un Maestro. A partir de ese momento, tendrás acceso al conocimiento completo y a la sabiduría interior.
Últimamente me he preguntado cómo cada vez más personas se convierten en fanáticos religiosos o políticos, ¿será que es un virus mental? Veo la gran cantidad de fanáticos espirituales, personas que buscan un Gurú, un Swami o un maestro espiritual; pero también sé que existen gurús en la India que solo buscan las “donaciones” de sus seguidores. Hoy, 2022 nunca había visto una máquina de mercadeo tan grande y bien coordinada, dirigida a un target que en el retorno es de millones de dólares y que los seguidores crecen un 20% a 35% por año.

Sadhguru, al igual que Sai Baba y otros swamis tienen el apoyo del gobierno de la India, ya que gracias a estos gurús aumenta grandemente el porcentaje de turistas cada año. No critico ir a la India, ya que es un país espectacular y pienso retirarme en ese país. Tampoco critico visitar a cualquier maestro espiritual de su preferencia, casi todos comparten una excelente enseñanza. Lo que critico es cuando sus fanáticos seguidores, comienzan a ver su guru como un hombre santo.
SEMANA MARIOLÓGICA - TRATADO DE LA VERDADERA DEVOCIÓN - Clase 1 - INTRODUCCIÓN (23/05/2022)
Yo viví y estuve muy cerca de Sai Baba, era una persona VIP es sus ashrams, no por mis donaciones, sino por mi forma de ser y el servicio que prestaba en los ashrams. Me dejé llevar por la emoción de estar muy cerca del Swami y de ser respetado. Hasta que un día, me vi feliz por todo lo anterior y me vi estancado por esta felicidad momentánea. Desde ese momento todo cambió, desde cómo veía al gurú hasta el comportamiento de mis amigos. Sai Baba me perdió cuando en una de las tantas entrevistas que tuve con él, vi cómo hacía prestidigitación apareciendo, anillos, relojes y japa malas.
Siempre, en las entrevistas, me sentaban al lado de su silla; luego de ver su magia, en las siguientes entrevistas, rehusé sentarme a su lado, no por rechazo, sino para observar todo: sus seguidores y su magia. Esta decepción la guardé para mí por mucho tiempo. La vida en los ashram siguió igual. Como era VIP, podía entrar a los darshans con binoculares, cámara fotográfica pequeña, los cuales usaba para ver y fotografiar sus actos de magia con el vibhuti. Cuando decidí comunicar a mis amigos mi experiencia con la magia de Sai Baba, me dije: “cuando haga esto público voy a perder el 100% de mis amigos y amistades” y me respondí: “mi dharma es hacer lo correcto” y así lo hice.
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VIDEOS The provided API key has an IP address restriction. Sivarama Swami is an internationally acknowledged religious leader, theologian, author of 23 books and dozens of articles, and an environmental and human rights activist. Sivarama Swami was born in 1949 in Budapest, Hungary, to Pal and Magda, survivors of the Holocaust. His family’s trauma has largely contributed to Sivarama Swami’s sensitivity to human rights issues throughout his life. In 1956, after the failed Hungarian revolution, he and his family migrated to Canada. In 1973, Sivarama Swami joined the International Society for Krishna Consciousness (ISKCON), a dynamic organisation representing Vaishnavism, and became a disciple of ISKCON’s Founder-Acharya, A.C. Bhaktivedanta Swami Prabhupada. Six years later, at age 29, he entered a life of renunciation and was awarded the order of sannyasa (celibate monk).