Desde Simbiosi ofrecemos el Programa de Bienestar y Equilibrio Integrativo - BIEI donde utilizamos un amplio abanico de procedimientos terapéuticos con el objetivo de conseguir una vida llena y saludable. Técnica que forma parte de la milenaria medicina tradicional china basada en un sistema de diagnóstico y de tratamiento para restablecer y cuidar la salud. Su manera de entender el cuerpo humano es desde un punto de vista holístico y parte de la idea de que la energía vital, llamada Qi, fluye por el cuerpo a través de unas vías llamadas meridianos. Si se obstruye o se desequilibra este flujo de Qi, puede llegar a producir la enfermedad.
Con la acupuntura, observamos el equilibrio del cuerpo, de las emociones y de la mente para determinar cómo restablecer el Qi, el equilibrio del Yin y el Yang y un buen estado de salud. Se hace una valoración del tono de los músculos, de las cadenas musculares y los movimientos de la persona (o los problemas que tiene para realizar un movimiento concreto), con el objetivo de identificar en qué zona del cuerpo se encuentra el problema que produce un desequilibrio en la persona, influyendo negativamente en su bienestar físico o emocional. Mediante el test muscular llamado Arm Reflex, se obtiene una información exacta de los desequilibrios del cuerpo y el tratamiento más adecuado a seguir, teniendo en cuenta que los síntomas pueden estar causados por cualquier de los cuatro campos que forman a la persona:
- campo energético (p. ej. Desequilibrio de los meridianos de acupuntura)
- campo emocional (p. ej. Emociones no resueltas)
- campo bioquímico (p. ej. Infecciones, carencias de nutrientes)
- campo estructural
En un enfoque integrativo, se realiza una evaluación a diferentes niveles -energético, físico y emocional- para deducir dónde está el problema, corrigiendo el desajuste y devolviendo el equilibrio. Dentro de este campo multidisciplinar contamos con diferentes materias: ALIMENTACIÓN, FLORA Y EMBEFIN DE TEJIDOS,TEST MUSCULAR Y TERAPIAS.
ALIMENTACIÓN: Estudiar la influencia de la alimentación en la salud, haciendo énfasis en la alimentación natural. Método terapéutico y de diagnóstico que se fundamenta en la existencia de unos puntos y zonas biológicamente activas, en el pabellón auricular, que sólo se detectan cuando existe algún trastorno en el organismo. Las Flores de Bach son una serie de esencias naturales utilizadas para tratar diversas situaciones emocionales. Este sistema nos ofrece la posibilidad de controlar estados de ánimo negativos consiguiendo un equilibrio psicoemocional.
El Dr. La reflexoterapia se basa en aplicar una presión en las zonas reflejas de los pies y de las manos para promover un estado de relajación y estimular los procesos de reparación y autocuración que tiene nuestro cuerpo creando un estado de bienestar general. Nos ayuda a equilibrar disfunciones físicas, tanto viscerales como estructurales. En el mundo, existen un total de 8 tipos de ecosistemas o biomas que albergan a las distintas especies de seres vivos que habitan en la actualidad. El biotopo hace referencia a un área de condiciones ambientales concretas que provee un espacio vital al conjunto de flora y fauna. Esto es, el medio físico (las rocas y sedimento, entre otros), la disponibilidad de agua, parámetros ambientales, accidentes geográficos y otros elementos no vivos. Por otro lado, la biocenosis corresponde al conjunto de poblaciones de seres vivos que coexisten en el espacio y en el tiempo. Si nos fijamos en la biocenosis, podemos describir una infinidad de interacciones intra e interespecíficas. Debes tener en cuenta que se han descrito 1.426.337 especies animales, así que hay espacio para todo tipo de interacción entre ellos: depredación, competencia directa e indirecta, parasitismo, comensalismo y simbiosis, entre otros.
Como con todo término científico, la raíz etimológica del mismo nos permitirá conocer su significado. La palabra simbiosis proviene del vocablo griego σύν, syn (juntos) y βίωσις, biosis (vivir). El término simbiosis se aplica a la relación estrecha y persistente entre organismos de diferentes especies, donde las partes implicadas en esta interacción se conocen como simbiontes. En su sentido más amplio y laxo, el término simbiosis se define como cualquier tipo de interacción biológica entre especies, ya sea esta beneficiosa o perjudicial para alguna de las partes. Así pues, paradójicamente, el parasitismo sería un tipo de simbiosis negativa, pues ambos elementos están altamente relacionados el uno con el otro y coevolucionan a la vez, aunque uno de ellos se vea gravemente perjudicado con el tiempo (el hospedador).
A nivel divulgativo, la simbiosis se suele asociar de forma indistinta al mutualismo. En este caso, la relación entre los integrantes debe ser positiva para ambos, así que el parasitismo y el comensalismo quedan fuera. Por último, algunos autores utilizan una acepción del término aún más estricta, donde se requiere que la relación sea indispensable para la vida de ambas especies. Si bien en el mutualismo ambas partes se benefician, pueden seguir con su vida por separado. Por ejemplo, si atendemos a la relación espacial entre ambos participantes, existe una posible ectosimbiosis y una endosimbiosis. En la ectosimbiosis, como su propio nombre indica, uno de los integrantes vive sobre o alrededor del cuerpo del otro. Por otro lado tenemos a la endosimbiosis, que no se puede ver externamente pero es igual (o más) importante a nivel evolutivo. En este caso, uno de los individuos vive en el interior del otro, así que necesariamente debe ser más pequeño que este (generalmente hablamos de microorganismos).
En base a otros parámetros, las simbiosis pueden ser facultativas u obligatorias. Estos términos se explican bastante bien de forma rápida: en el primer caso, ambos elementos pueden vivir por sí solos pero se benefician de la interacción, mientras que en otros la vida de uno no se puede concebir sin el otro. Por otro lado, un ejemplo claro de la simbiosis obligada son los líquenes, producto de una estrecha unión evolutiva entre un hongo y un alga o cianobacteria. El alga es capaz de realizar la fotosíntesis, así que le otorga al hongo materia orgánica sin mayor dificultad. Por su parte, la estructura hifal del elemento fúngico captura agua y sales minerales del medio, defendiendo así al alga de la desecación por seco que sea el entorno. Otra forma de entender los procesos simbiontes en los seres vivos es colocando en una escala numérica el nivel de interacción entre los participantes. 1. 2. Es el caso de los líquenes. 3. Por ejemplo, las proteínas de uno de los integrantes de la simbiosis es imprescindible para el otro. 4. Es muy común en nosotros humanizar al resto de seres vivos, pues creemos que estos se rigen por los códigos morales y éticos arbitrarios que hemos establecido. Nada más lejos de la realidad. Así pues, una simbiosis se puede ir al garete a lo largo de la historia evolutiva de ambas especies si esta deja de reportar beneficios para alguna de las partes. En cuanto una de las especies comienza a “perder” en la relación, el mecanismo se desestabiliza y pueden surgir problemas, desembocando incluso en fenómenos de parasitismo. Un claro caso que ejemplifica lo relatado es el de los picabueyes, 2 especies de aves pertenecientes a la familia Buphagidae. Estos simpáticos pajarillos negros se posan en las espaldas de grandes mamíferos y, de forma simbiótica, les extraen los insectos y parásitos que se asientan sobre su piel. Lo que sucede es que a estos pájaros les encanta la sangre, y por ello, tienen predilección por las garrapatas hinchadas presentes en la superficie del mamífero. Cuando no hay suficientes de ellas o el ave necesita un aporte calórico extra, a veces se encarga de mantener la herida abierta y succionarla directamente del hospedador. Como hemos podido ver, el término “simbiosis” presenta más matices de los que en un principio se podría esperar. En la naturaleza no todo es blanco o negro, pues los sistemas biológicos se ven influenciados por el ambiente y pueden cambiar en cualquier momento. El término “empatía” no existe de forma clara en la mayoría de los integrantes del reino animal, y fenómenos como estos lo ejemplifican a la perfección. Para los seres vivos, lo único que importa es la transmisión de genes y la permanencia de su especie, al coste y perjuicio que sean necesarios.
La psicología, como disciplina, nos ofrece una amplia gama de conceptos fascinantes que nos ayudan a comprender mejor la complejidad de la mente humana y las relaciones interpersonales. La simbiosis, en su definición biológica, se refiere a una relación mutuamente beneficiosa entre dos organismos diferentes. La simbiosis entendida desde el punto de vista psicológico se manifiesta en relaciones donde los límites entre los individuos están difuminados o son inexistentes. La primera relación simbiótica es aquella que vivimos con las figuras parentales. Se trata de una relación fusional inicial entre padres e hijos que proporciona el apoyo emocional y la seguridad necesarios para que los niños exploren y desarrollen su identidad única. Por lo tanto, la simbiosis no siempre es negativa. En ciertos contextos, puede brindar un sentido de conexión y apoyo mutuo profundo. Sin embargo, cuando se vuelve excesiva o desequilibrada, puede limitar el crecimiento personal y dificultar el desarrollo de relaciones saludables y satisfactorias.
Una de las formas más comunes en que la simbiosis se manifiesta es a través de la fusión emocional. Esto ocurre cuando las personas están tan involucradas emocionalmente con otra persona que pierden su sentido de individualidad. Otro aspecto importante de la simbiosis en psicología es el papel que juega en la dinámica familiar. Entender el concepto de simbiosis en psicología es fundamental para promover relaciones más saludables y satisfactorias. Al reconocer los patrones de simbiosis en nuestras propias relaciones y en las de los demás, podemos trabajar para establecer límites saludables, fomentar la autonomía personal y cultivar una conexión genuina basada en el respeto mutuo y la individualidad.
Tu campo energético es uno de los puntos a los que más atención debes prestar para mantener tranquilidad y estabilidad, pues es el que resiente todo lo que sucede a tu alrededor. Como seres humanos, estamos en un constante intercambio de energía con nuestro entorno, incluso respirar lo es, por ello, estamos expuestos a recibir tanto energía positiva como negativa y la mejor manera de depurar lo que llega a tu campo energético es hacer pequeños rituales diarios. ¿Qué es el campo energético? El campo energético es la manifestación de la energía superior de la que formamos parte, es decir, la naturaleza, la vida y el resto del Universo, muchas personas suelen denominarlo aura. Es una de las fuerzas que se han trabajado a lo largo de la historia en distintas culturas y se ha considerado uno de los componentes más sagrados por ser el receptor de toda la energía con la que estamos en contacto.
¿Cómo limpiar tu campo energético? Estas nueve sencillas técnicas te permitirán mantenerlo limpio y encontrar paz cada que sientas que algo no está funcionando adecuadamente, para traer paz mental y tranquilidad a tu vida.
- Visualizaciones: Imagina una esfera brillante de luz dorada en el centro de tu pecho y comienza a expandirla con cada inhalación y exhalación hasta que cubra tu cuerpo en su totalidad.
- Barrido energético: Cuando sientas energía negativa, haz un barrido suave de arriba hacia abajo en una sola dirección.
- Enciende una vela al finalizar tu día: fijar la atención en la llama y repetir “te libero y me libero”.
- Baños medicinales: sal de mar, clavo, romero y lavanda para depurar la energía.
- Enciende un sahumerio para limpiar el campo energético y los espacios.
- Cordón de conexión energético: visualización de una línea de energía que conecta cielo y tierra.
- Haz un spray de agua y flores para rociar el cuerpo antes de la ducha.
- Haz un altar para honrar al campo energético y meditar.
- Visualización de eliminación: conectarse con el Campo de Punto Cero mediante la activación del chi.
Toda esta información sugiere que estamos conectados a un campo mayor y que la activación del chi nos permite ser más conscientes de esa conexión. La idea de campo de Punto Cero ha sido explorada por investigadores y divulgadores como Eric Pearl y Lynne McTaggart. Según estos enfoques, las terapias energéticas no solo afectan al cuerpo sino a la frecuencia y la vibración a nivel global de la persona y de su entorno. En experimentos con plantas, se ha visto que ciertas técnicas pueden prolongar la vitalidad de las hojas; así, estas prácticas podrían ayudar a mantener la vida útil de los tejidos y mejorar procesos de autocuración.
En Simbiosi trabajamos desde un enfoque holístico, de manera global, teniendo en cuenta el organismo como unidad y no la simple suma de sus partes. Mediante de un amplio abanico de áreas y recursos terapéuticos nuestra finalidad es la de: Mantener, recuperar y aumentar tu bienestar integrativo; Aprender a reconectar contigo para restablecer tu equilibrio natural; Abrir conciencia de uno mismo. Cualquier malestar se refleja en nuestro organismo dejando una huella que tenemos que aprender a escuchar y a interpretar. Son señales, que a simple vista pueden parecer inespecíficas, aún así se trata de un sistema perfectamente interrelacionado que si aprendemos a descifrar y restaurar, nos devolverá el equilibrio. El organismo siempre busca el equilibrio natural, la homeostasis, se trata de acompañarlo para que lo reencuentre de nuevo.
En Simbiosi utilizamos el método BIEI (Bienestar y Equilibrio Integrativo). Un método diseñado por nosotros que estamos aplicando desde hace más de 15 años y que nos permite acompañar a las personas a recuperar y mantener su bienestar desde un punto de vista global. Nuestros servicios son el acompañamiento personalizado individual, los talleres o formaciones y las experiencias. Leer más. Si te interesa, puedes consultar nuestros artículos del blog donde podrás ver claramente nuestra esencia.

Campos Energéticos.
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