Cuando los cristianos celebren el nacimiento de Jesucristo, BBC Mundo le pregunta a seguidores del hinduismo, del budismo, del judaísmo y del islam cómo perciben a Jesús.
Hinduismo
“Jesús es una figura muy respetada en el hinduismo”, le dijo a BBC Mundo el vocero en España de la Sociedad Internacional para la Conciencia de Krishna, Juan Carlos Ramchandani, cuyo nombre hindú es Krishna Kripa Dasa.
De acuerdo con el sacerdote de la tradición Vaishnava, en una de las escrituras sagradas del hinduismo, el Bhavyshya Purana (que data de hace 3.000 años aproximadamente), se anuncia el nacimiento de Jesús con el nombre de Isha.
“Esta escritura predice que va a llegar un enviado de Dios, que llamamos avatar. En sánscrito significa 'aquel que desciende', es decir, que desciende del mundo espiritual al mundo material con un mensaje divino, de amor y de paz”.
De acuerdo con Ramchandani, muchas de las enseñanzas del cristianismo tienen influencia de la tradición hindú: amar al prójimo, servirle al semejante, actuar sin violencia. “El hindú practicante, ya sea de origen asiático u occidental, siempre va a tener un respeto hacia la figura de Jesús como un maestro, un ser iluminado”.
José Luis Meza, profesor de la Facultad de Teología de la Universidad Javeriana de Colombia, le explicó a BBC Mundo que hay una corriente de pensamiento dentro del Hinduismo que encuentra paralelismos entre Jesús e Ishwara, uno de los múltiples nombres de Dios en el Hinduismo.
“Los hinduistas parten del principio de que es demasiado ingenuo pensar que Dios se ha revelado una única vez, a través de un único personaje y a un solo pueblo. Por eso, lo común, para ellos, es que Dios se esté revelando en distintas formas y continuamente”, señaló el experto.
Budismo
“La esencia del budismo es la superación del sufrimiento.”
“Para muchos budistas, Jesús fue un ser iluminado, un gran maestro. Yo siento a Jesús más cerca por su humanidad; no lo veo como un dios. Su mensaje de amor me acerca a él, pero si lo veo como un dios, su figura se hace tan lejana que jamás lo podré imitar”, le dijo a BBC Mundo, José Castelao, reverendo Toan Sunim del templo Zen de la Ciudad de México.
“Las enseñanzas del budismo, cuyo fundador fue Siddhartha Gautama (el Buda), se difundieron en India 500 años antes del nacimiento de Jesús.”
“Cuando al Buda le preguntaban sobre Dios o sobre dioses, guardaba silencio. No está en el hombre la capacidad de entender la existencia o no de un dios. El problema del budismo es cómo reducir nuestro sufrimiento por un lado y cómo desarrollar sabiduría por el otro”, explicó Castelao.
“En el Budismo, existen personas como Jesús que, en el proceso de "despertar", han logrado cultivar excepcionales capacidades mentales, una gran sabiduría y profundos sentimientos de amor y de compasión hacia el prójimo.”
“A estos individuos se les conoce como Budas o Bodhisattvas, es decir, seres despiertos, héroes o guerreros espirituales”, le explicó a BBC Mundo, Tony Karam, director de la Casa del Tibet de México.
De acuerdo con el Dalai Lama, líder espiritual del budismo tibetano, “contemplar a Jesús de Nazaret bajo la óptica de estos modelos humanos nos ayudaría a entender su naturaleza”.
Judaísmo
“Para los judíos, Jesús no fue un profeta. El último profeta en la tradición judía vivió cientos de años antes de Jesús.”
La tradición judía subraya que Jesús nació, vivió y murió como judío. En la visión monoteísta judía es imposible que una persona sea sinónimo de Dios.
“Jesús es percibido como un maestro y un rabino”, le dijo a BBC Mundo, Marcelo Polakoff, presidente de la Asamblea Rabínica Latinoamericana.
“Lo que plantea una diferencia entre el judaísmo y el cristianismo tiene que ver no con la figura de Jesús en el sentido histórico, sino con la idea de Jesús como un mesías. Compartimos la idea de Jesús, pero diferimos en la idea de Cristo”, señaló el rabino.
En el Judaísmo, Jesús no es considerado el Mesías porque las expectativas que planteaban los profetas para la llegada del Mesías no se vieron realizadas, según le explicó a BBC Mundo, Gustavo Kraselnik, vocero de la Congregación Kol Shearith Israel de Panamá.
“Lo que sabemos del Jesús histórico es relativamente poco”, indicó el rabino Kraselnik. “Es difícil de precisar lo que dijo o lo que hizo el Jesús histórico. Si tomamos los relatos del Nuevo Testamento, vemos que muchas de sus enseñanzas coinciden con las que habían manifestado algunos de los fariseos más prominentes de su tiempo”.
Jesús tampoco es considerado un profeta para los judíos, pues la profecía terminó 400 años antes de la época de Jesús. “El último profeta, en la tradición judía, fue Malaquías”, indicó Polakoff.
Islam
“Los musulmanes también creen en la virginidad de María cuando concibió a Jesús.”
“En el Islam, Jesús (Isa en árabe) es considerado -como Abraham, Moisés, Mahoma- uno de los más grandes profetas de la humanidad.”
“Jesús, la paz esté con él, fue el hijo de María y no de Dios”, le enfatizó a BBC Mundo Muhammadali Ibrahim Bokhari, supervisor general de la Asociación de la Liga Mundial Musulmana, desde Caracas.
“Creemos que Jesús fue un siervo de Dios, igual que creemos que su madre fue una santa sierva de Dios. Ninguno de los dos son socios de Dios en la administración del Universo”, acotó.
“En el Islam, Jesús no es visto como un intercesor ante Dios. Fue un ser humano a quien -de acuerdo con esta religión- no se le reza ni se le pide nada.”
Resumen y paralelos
Resumen: El budismo y el cristianismo surgieron independientemente uno del otro, separados por casi 5000 kilómetros y por lo menos 500 años. En términos de creencias están aún más lejos. Muchos budistas, por ejemplo, no creen en un ser supremo. El cristianismo está basado en tal creencia. Pero cuando hablamos de Jesús y Buda encontramos puntos de gran relevancia: Buda se cuidó de rechazar cualquier esfuerzo de etiquetarse una deidad. La idea de que él era divino se desarrolló en el budismo Mahayana 700 años después de su muerte. Cristo afirmó ser el único hijo de Dios.
Buda enseñó a sus seguidores a encontrar el camino medio entre polos contrarios como el bien y el mal y afirmó que él mostraba el camino al nirvana, pero dependía de cada seguidor encontrar su propio camino. Mientras que Cristo alentó a sus discípulos a elegir el bien y rechazar el mal, pues Él no vino a mostrar el camino; sino a demostrar que Él era el camino. Mientras que el budismo enseña que la salvación viene a través de las enseñanzas de Buda, Cristo enseñó que la salvación se encuentra en Él (Juan 14: 6).
No solo hizo que el camino fuera posible, sino que también prometió estar por siempre con todos los que lo siguen y darles poder para vivir la vida que agrada a Dios. Buda enseñó que la forma de suprimir el sufrimiento y alcanzar la iluminación era eliminar todo deseo. Cristo enseñó que no se debe eliminar todo deseo, sino que uno debe tener el deseo correcto y que debemos desear conocerlo por encima de todos los demás deseos.
Buda no realizó milagros en su vida. Cristo afirmó ser divino a través de los milagros que realizó. Demostró autoridad sobre cada reino de la creación: el reino espiritual, la naturaleza, la enfermedad y la muerte. Estos milagros confirmaron las afirmaciones de que Él era más que un buen maestro, sino Dios encarnado.
Buda está enterrado en una tumba en Kusinara al pie de las montañas del Himalaya. Cristo, sin embargo, está vivo. Él conquistó el pecado y la tumba. A pesar de las muchas diferencias entre los dos gran maestros espirituales, Jesús y Buda, existen una gran cantidad de dichos, preceptos e ideales universales que ambos comparten a través de los siglos.
Poco sabía yo cuando mi esposa Elsa me propuso por primera vez este tema, cuánto se ha escrito acerca de los increíbles paralelos entre Jesús y Buda. Leyendo muchos de los dichos parecidos de Buda y Jesús uno se da cuenta cómo un mismo precepto moral o concepto espiritual puede expresarse de diferentes maneras. Más allá del hecho de que están a unos quinientos años de diferencia y vivían en dos culturas distintas, cada uno nació también en clases sociales opuestas.
Existen muchas otras diferencias, pero lo que es más fascinante para mí, son los paralelos que existen entre estos dos personajes a pesar de las increíbles distancias de tiempo, lugar y circunstancias. Como base para esta exploración usaremos como fuente el libro: Jesús y Buda: Los Refranes Paralelos, editado por Marcus Borg, reconocido como “una figura destacada entre la nueva generación de eruditos de Jesús” según el New York Times.
Los dos enseñaron que lo que está dentro de una persona es lo que importa, más que sus apariencias externas, y puntuaron sus creencias con acciones. Los dos intentaron purificar la religión establecida de su época, Buda ayudó a reformar los rituales hindúes perjudiciales para las personas y los animales, y Jesús habló y actuó en contra de ciertas tradiciones del templo judío.
Ambos fueron percibidos como más que humanos, y se les dio un estatus exaltado -incluso divino-. Para Borg el paralelo más llamativo es que: Jesús y Buda fueron maestros de una sabiduría que subvertiría el mundo, una sabiduría que socavó y desafió las formas convencionales de ver y estar en su tiempo y en cada momento.
Jesús: Haz a los demás como quisieras que te hicieran. Buda: Considera a los demás como a ti mismo. Jesús: Ama a tus enemigos, haz el bien a los que te aborrecen, bendice a los que te maldicen, ruega por los que te abusan. Si alguien te quita la capa, no le impidas que se lleve también la camisa. Buda: Los odios no cesan en este mundo por odio, sino por amor; Esta es una verdad eterna… Resolver la ira por el amor, vencer el mal por el bien. Supera al avaro dando, supera al mentiroso con la verdad.

Jesús: Ellos le dijeron: “Maestro, esta mujer fue capturada en el mismo acto de cometer adulterio. Moisés nos mandó en la Ley apedrear a estas mujeres. ¿Tú qué dices? Jesús: ¡Cuán difícil será para los que tienen riquezas entrar en el reino de Dios! Es más fácil para un camello pasar por el ojo de una aguja, que para alguien rico entrar en el reino de Dios. Buda: Las riquezas hacen a la mayoría de la gente codiciosa, y así son como las caravanas que se tumban abajo del camino a la perdición. Cualquier posesión que aumenta el pecado del egoísmo o no hace nada para confirmar el deseo de renunciar lo que uno tiene, no es más que un inconveniente disfrazado.
JESUS VS BUDA • Los Poderes Reales ✝️☯️
Buda: Cualquiera que se dedique a la meditación sobre la compasión puede ver a Brahma con sus propios ojos, hablar con él cara a cara y consultar con él. Y ese mensaje especifico a su tiempo y lugar, es la razón que hay una diferencia muy importante entre la misión Buda y Jesús. La misión de Jesús tenía implicaciones mucho más políticas que la de Buda y, debido a ellas, su vida se acortó después de sólo unos tres años de ministerio. Hay una pasión social y política en Jesús que no encontramos en el Buda.
Duró sólo un año… o, a lo sumo tres o cuatro años… en comparación con los casi cincuenta años de enseñanza del Buda. La muerte temprana de Jesús fue probablemente debido a su pasión social-política; Si hubiera sido simplemente maestro de sabiduría y sanador, dudo que hubiera sido ejecutado.
Esa misma pasión social-política se encuentra inextricablemente reflejada en la tradición de justicia social de nuestra fe unitaria universalista. Las palabras y los valores expresados por estos dos gran maestros están, con pocas excepciones, en armonía con nuestros principios basados en el amor, la justicia, la compasión, y la sabiduría.
*Borg, Marcus. (Ed.) (1999). Jesus & Buddha: The Parallel Sayings. Berkeley: CA.
Este artículo compila visiones de los seguidores de diversas tradiciones sobre Jesús y Buda, destacando paralelismos y diferencias fundamentales entre ambas figuras y su impacto espiritual y social a lo largo de la historia.
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