El sexo tántrico anticonceptivo: una exploración integral

El amor tántrico es famoso, desde hace miles de años, porque es a la vez una vivencia intensa y satisfactoria y un profundo conocimiento contemplativo del otro y de uno mismo. El amor tántrico es un amor fuerte, profundo y verdadero. Acá van cinco claves para ejercerlo y disfrutar mucho más. 1. Realizá un preludio muy cariñoso de al menos 40 minutos. 2. Dale amor, aceptación, y comunícate, en una forma íntima y deliciosa, con cada parte del cuerpo de tu pareja. 3. Contémplense el uno al otro tanto como sea posible y sean dulces, espontáneos y juguetones. Hagan del amor el "eterno presente". 4. Hagan el amor tántrico prolongado, con orgasmos sin descarga vital (sin la eyaculación masculina o femenina). 5. Dejate guiar por las necesidades de profunda plenitud del ser y tratá de relajarte al máximo. Aprender la relajación yóguica profunda es parte de una vida erótica exitosa en el tantra.

Por Daniel Ciuciulete, profesor director del Instituto de Yoga y Ciencias Alternativas ATMAN, representante del Movimiento de Integracion Espiritual en Absoluto, www.yogaesoterico.com.ar . ¿Practicaste alguna vez sexo tántrico? ¿Qué resultado te dio? Contanos tu experiencia. Posiblemente hayas escuchado alguna vez el término “sexo tántrico”. Si no eres muy entendido en la materia, puede que creas que es algo similar al “Kamasutra”. Mientras el primero es un libro en el que aparecen una serie de posturas sexules, el sexo tántrico se refiere a la práctica del Tantra, que es una filosofía de la India que incrementa la experiencia sexual. En realidad, el sexo tántrico como tal no existe, sino que existe el Tantra. Y aunque en Occidente se asocia a la práctica sexual, el Tantra es una experiencia holística con origen budista. Se base en la existencialidad y en el “aquí y el ahora”, es decir, en el momento presente.

De manera indirecta esta actitud hacia la vida afecta a la sexualidad, pues se adopta una mentalidad no enjuiciadora, en la que la persona conecta con su ser y el de su pareja. Quienes tratan de aplicar los principios del tantra a su vida sexual, asumen que el Tantra les permite vivir con una mayor libertad y ayuda a desarrollar los sentidos y la manera de amar a los demás. Asimismo, gracias a estar en el momento presente, sería sinónimo de conexión emocional, es fusión con uno mismo y con nuestro amado. El Tantra intensificaría la experiencia sexual porque pone toda la atención en la práctica sexual. Así pues, los ejercicios del sexo tántrico no son simplemente una manera de mantener relaciones sexuales potenciando el placer. Ahora bien, esto no quita que actualmente no haya nadie interesado por practicar sexo tántrico por "ser mejor en la cama" sin necesidad de creer en una religión concreta. Tal y como hemos visto, para practicar el sexo tántrico hace falta practicar el Tantra, lo cual va más allá de la sexualidad.

1. El presente como puerta a la experiencia

1. El presente es, sin duda, la mejor manera de conectar con uno mismo. Poner el foco de atención en el aquí y el ahora hace que nuestra mente no esté rumiando, por lo que nos podemos entregar más a fondo. De hecho, si nos centramos en el pasado o en las expectativas, es muy complicado conseguir no solo el orgasmo, sino la erección. En el Tantra, el presente es considerado como un momento sagrado. Para poder apartar las ideas, pensamientos, recuerdos e imaginaciones, es necesario abrirse a la experiencia de la persona y tomar conciencia sobre el lugar, la situación, la piel de la pareja, su pelo, su olor…

Para abrir la puerta del flujo de sensaciones y de energía entre ambos, es necesario centrar la atención en el aquí y el ahora. ¿Cómo hacerlo? Justo antes del encuentro sexual, es necesario colocarse frente a la pareja, desnudos, el uno delante del otro. La respiración tántrica se emplea para aquietar el propio y controlar la inspiración y la expiración, de forma que la atención se centre en la entrada y salida de aire por la nariz. Hay que tener los ojos cerrados y hacerlo durante cinco minutos. Cuando uno ha controlado su respiración, es el momento de conectar con la respiración del otro y fusionar ambas respiraciones.

2. Mirada y conexión

2. Hay muchas personas que temen mirar directamente a los ojos a otras persona, pero la mirada dice más que mil palabras. No en vano, la tendencia a buscar el contacto visual con las personas es una característica innata del ser humano, hasta el punto de que cuando esto no ocurre en las etapas tempranas del desarrollo, esto es un signo de que puede existir un trastorno. Para lograr la conexión, solo es necesario sentarse desnudo delante de la pareja y descifrar qué siente y qué sientes tú. Se trata de ser consciente de lo que ocurre en ese momento especial. Pese a que al principio puede resultar incómodo, al final acabaréis desnudando vuestros sentimientos.

3. Chakras y flujo energético

3. El Tantra pone el foco de atención en los chakras, que son los centros de energía del cuerpo. Esta práctica favorece el intercambio energético entre los miembros de las relaciones íntimas, que desde esta filosofía se entiende que son seis. Éstos, asimismo, contienen varios centros. Por ejemplo, el instintivo-sexual está formado por: el raíz (1°) y el sexual (2°); y el emocional por el chakra del plexo solar (3°), el del corazón (4°) y el laríngeo (5°), entre otros. Para poder trabajar los chakras, según este conjunto de creencias religiosas, uno debe ponerse boca a abajo y la pareja, entonces, puede realizar un masaje por todo el cuerpo, desde los pies hasta el primer chakra, pasando por los 7 principales. Después, el miembro de la pareja que estaba boca abajo se da la vuelta y el otro realiza un masaje desde la coronilla hacia los pies. Una vez que se ha masajeado todo el cuerpo de uno de los miembros de la pareja, los dos cambian de roles.

4. El Tantra como culto a lo femenino

4. El Tantra también se conoce como el culto a lo femenino. Lo femenino hace referencia a las características arquetípicas respecto a la experiencia vital de las mujeres, en el sentido de la ternura, la escucha, la suavidad y sensibilidad, etc. El hombre tántrico tiene la predisposición de acompañar y prestar su esencia para que ésta disfrute. Esta especial atención sobre el placer de la mujer, a su vez, repercutirá en el suyo propio. Para trabajarlo, el hombre debe mostrar una actitud de atención plena y atención receptiva hacia el cuerpo de su pareja: Escucharlo, percibirlo, sentirlo con sutileza y en su totalidad.

5. Activación consciente y notas prácticas

5. Este punto puede parecer similar al anterior, pero mientras el anterior presta atención a las señales que hombre recibe de pareja, o lo que en el Tantra se conoce como Shakti, la diosa. Este conocimiento despierta la conciencia del varón (también llamado Shiva). Para hacerlo, los miembros de la pareja deben coger un folio en blanco y dibujar, cada uno, el cuerpo del otro tanto por delante como por detrás . Cada uno colorea con un color distinto las partes del cuerpo de su pareja que considera que son zonas erógenas. Luego llevan a cabo la comparación de sus ideas.

6. Variación de ritmos y respiración consciente

6. Los seres humanos tenemos una gran capacidad de adaptación y la habituación es algo innato en el ser humano. Esto hace que sea necesario ir cambiando los ritmos en el encuentro íntimo con la pareja. Todo en la naturaleza va modificándose, y lo mismo debería ocurrir en el sexo. Es posible emplear la variedad sin necesidad de cambiar de compañero. Un ejercicio tántrico que se puede prácticar es el siguiente. Cuando los miembro de la pareja están en un encuentro íntimo, deben ir variando el ritmo y la intensidad de las caricias, especialmente en las zonas erógenas. Esto no solo debe hacerse en los preliminares, sino también durante el coito. Por ejemplo, es posible realizar 6 penetraciones suaves y una profunda.

7. Eyaculación consciente y presencia del momento

7. La eyaculación es el resultado de lo que se entiende como orgasmo pico, aquel de corta duración y que termina en una explosión de energía. El orgasmo valle es clave para el mayor disfrute de la relación. Una técnica tántrica para mejorar la conciencia del momento eyaculatorio es la práctica de la percepción del instante previo, es decir, detenerse justo en el momento en que la persona va a eyacular. Pasados unos segundos, es posible volver a la acción. Para favorecer el estado de autoconciencia, es necesario practicar la escucha activa de uno mismo y detectar las sensaciones placenteras que llevan al orgasmo pico. En primer lugar, el trabajo se realiza solo.

El resto del texto de origen continúa con explicaciones históricas y técnicas avanzadas, que pueden leerse en fuentes complementarias si se desea profundizar en la temática.
  1. Respiración tántrica y sincronización con la pareja
  2. Conexión visual y apertura emocional
  3. Trabajo con chakras y masaje consciente
  4. Atención plena al placer femenino y masculino
  5. Exploración de zonas erógenas en un marco de respeto

Notas sobre anticoncepción y prácticas seguras: existen métodos anticonceptivos modernos como píldoras, DIU, condones y otros, pero en el marco del sexo tántrico se enfatiza la conciencia de la fertilidad y el control consciente de la energía, no solo la prevención del embarazo. Es importante elegir métodos basados en información, salud y consentimiento mutuo. En este artículo se busca presentar una visión del sexo tántrico que trasciende la mera práctica sexual para abrazar una filosofía de presencia, energía y conexión con la pareja.

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