Nichiren (1222-1282), el sacerdote que estableció la forma de practicar el budismo que hoy siguen los miembros de la SGI, es una figura única en la historia social y religiosa japonesa. Abiertamente crítico con las escuelas budistas establecidas y con las autoridades seculares, fue también una persona de gran calidez y humanidad, como queda evidenciado en el contenido de las numerosas cartas que envió a sus seguidores. Esta profunda preocupación por el bienestar de la gente común lo convirtió en un implacable oppositor de las, a menudo corruptas y opresivas, estructuras sociales de su época. En una sociedad feudal basada en la obediencia a la autoridad, la vida de Nichiren estuvo signada por las dificultades y la persecución. Su vida estaba dedicada a la difusión de una enseñanza que podría liberar a las personas de sus sufrimientos individuales y crear las condiciones para una sociedad basada en el respeto hacia la dignidad fundamental y la igualdad de todas las personas.
Orígenes y vocación
Nichiren nació en una pequeña aldea costera en el seno de una familia dedicada a la pesca. A los doce años comenzó sus estudios en un templo local llamado Seicho-ji y entró formalmente en el sacerdocio a la edad de dieciséis. Esta preocupación por el sufrimiento humano suponía una intensa fuerza de motivación en sus esfuerzos por captar el corazón de la doctrina budista. A la edad de treinta y dos años regresó a Seicho-ji, donde, el 28 de abril de 1253, anunció en una conferencia la conclusión obtenida de sus estudios. Nichiren definió esta Ley como Nam-myoho-renge-kyo, y, desafiando a las principales escuelas budistas de su tiempo, la proclamó como la única enseñanza capaz de dirigir a todas las personas hacia la iluminación.
La refutación por parte de Nichiren de las enseñanzas establecidas despertó una profunda animosidad en los sacerdotes de estas escuelas y en sus seguidores, entre los que se encontraban influyentes funcionarios del gobierno. En 1260, a raíz de una serie de devastadores desastres naturales, Nichiren escribió su tratado más famoso, “Sobre el establecimiento de la enseñanza correcta para asegurar la paz en la tierra”. Nichiren describió su motivación con las siguientes palabras: “¿Podría contemplar la decadencia de la Ley budista sin sentimientos de pesar y de aflicción?”
Persecuciones y confrontaciones
Nichiren presentó este tratado a las más altas autoridades políticas de Japón y los instó a organizar un debate público con representantes de otras escuelas del budismo. Durante los años siguientes, su aguda crítica hacia otras doctrinas budistas generó una serie de persecuciones por parte de otras escuelas y de las autoridades gubernamentales. Momentos antes de que cayera sobre su cabeza la espada del verdugo, un objeto luminoso atravesó el cielo con tal resplandor que los aterrorizados funcionarios suspendieron la ejecución. El triunfo sobre la persecución de Tatsunokuchi fue de gran relevancia para Nichiren. Pudo confirmar que, si bien continuaba siendo una persona común, su verdadera y original identidad era la de un Buda con la misión de difundir la enseñanza de Nam-myoho-renge-kyo, proporcionando el modo para que las personas pudieran liberarse del sufrimiento en su nivel más fundamental.
En una sociedad feudal basada en la obediencia a la autoridad, la vida de Nichiren estuvo signada por las dificultades y la persecución. Su vida estaba dedicada a la difusión de una enseñanza que podría liberar a las personas de sus sufrimientos individuales y crear las condiciones para una sociedad basada en el respeto hacia la dignidad fundamental y la igualdad de todas las personas. En 1274, Nichiren fue exonerado y regresó a Kamakura, el centro político de Japón. Una vez más reconvino a las autoridades gubernamentales y las instó a cesar en su dependencia de enseñanzas erróneas, pero, por tercera vez, se negaron a seguir su consejo. Durante este período, los esfuerzos de propagación de sus discípulos convencieron a muchas personas y éstas comenzaron a seguir las enseñanzas de Nichiren. En 1279, en el pueblo de Atsuhara, veinte personas que habían decidido convertirse fueron detenidas bajo cargos falsos, interrogadas con dureza, hasta el punto de ser torturadas, y presionadas para renunciar a su fe. Finalmente, tres de ellas fueron ejecutadas. Estos creyentes laicos, campesinos sencillos, permanecieron firmes frente a la mayor de las amenazas.
La vida y enseñanza del Daishonin
Nichiren Daishonin dedicó su vida a propagar la Ley Mística -Nam-myoho-renge-kyo- para erradicar el sufrimiento humano y permitir a cada persona revelar su propio estado innato de budeidad. El Daishonin nació el 16 de febrero de 1222 en el poblado costero de Kataumi, en la aldea de Tojo, distrito de Nagasa, provincia de Awa. Sus padres, de origen humilde, se ganaban la vida como pescadores. A los doce años inició sus estudios en el templo Seicho-ji. En esa etapa de su vida, juró llegar a ser la persona más sabia del Japón. A los dieciséis años se ordenó formalmente y estudió bajo la tutela de Dozen-bo, un sacerdote instructor del Seicho-ji. Poco después, según él mismo describe, recibió «una joya de sabiduría, refulgente como el lucero matinal».
Esto puede interpretarse como una referencia a la Ley Mística, que es la esencia del budismo. Después, el Daishonin viajó a Kamakura, Kioto, Nara y otros centros de estudios budistas. Allí, analizó detenidamente los sutras y comentarios atesorados en templos de importance, como el Enryaku-ji. Este período de investigación le permitió familiarizarse con las bases doctrinales de cada escuela. Confirmó así que el Sutra del loto contenía las enseñanzas budistas más profundas y excelsas, y que la ley de Nam-myoho-renge-kyo, con respecto a la cual se había iluminado, representaba la esencia de dicho sutra y el medio para liberar a todas las personas del sufrimiento en el nivel fundamental. También entendió que su misión era transmitir a otros Nam-myoho-renge-kyo, la enseñanza para que todas las personas del Último Día de la Ley lograran la iluminación.
El Último Día de la Ley se refiere a la época en que el budismo del Buda Shakyamuni pierde su capacidad de guiar a la gente a la iluminación. A través de sus estudios en centros budistas importantes, el Daishonin confirmó su misión de propagar la Ley Mística -Nam-myoho-renge-kyo- y el medio para hacerlo. Inició su lucha sabiendo que esto provocaría grandes resistencias y ataques. El 28 de abril de 1253, cerca del mediodía, rebatió las enseñanzas erróneas del Nembutsu y de otras escuelas budistas de su época en el templo Seicho-ji, y anunció que Nam-myoho-renge-kyo era la única enseñanza budista correcta que podía guiar a la iluminación a todas las personas del Último Día de la Ley. A esto se lo conoce como el «establecimiento de su enseñanza».
A partir de ese momento, comenzó a usar el nombre Nichiren (sol-loto). Su denuncia de las doctrinas del Nembutsu provocó la furia de Tojo Kagenobu, funcionario local y líder del Nembutsu. Kagenobu puso en marcha un ataque armado contra el Daishonin, quien logró escapar y se trasladó a Kamakura, donde inició una intensa labor por transmitir su enseñanza. Nichiren propagó Nam-myoho-renge-kyo al mismo tiempo que ponía en evidencia los errores doctrinales de las corrientes rivales.
Este periodo coincidió con calamidades como el terremoto de la era Shoka en 1257 y llevó a la escritura del tratado de 1260. En 1261 fue arrestado y exiliado a Ito, en Izu; volvió en 1263 y, en 1271, enfrentó la persecución orquestada por Ryokan y otros, que culminó en la persecución de Tatsunokuchi, marcada por una aparición celestial que salvó su vida. Tras este episodio, fue exiliado a la isla de Sado, donde continuó enseñando y organizando a sus discípulos. Nikko Shonin, futuro sucesor, quedó a su lado durante todo el exilio. El 13 de octubre de 1282 Nichiren falleció serenamente por causas naturales.
Legado doctrinal y social
El legado de Nichiren se centra en la proclamación de Nam-myoho-renge-kyo como la Ley única capaz de guiar a la iluminación en los Últimos Días de la Ley, y en la inscripción del Gohonzon como objeto de devoción para toda la humanidad. Su vida enfatiza la dignidad y la igualdad de todas las personas frente a la adversidad, así como la responsabilidad de los gobernantes de adoptar la verdadera fe y la justicia. Sus discípulos, liderados por Nikko Shonin, propagaron sus enseñanzas durante y después de su exilio, consolidando los cimientos de una tradición que atravesaría el tiempo y daría lugar a movimientos como la Soka Gakkai. En la historia más amplia de Japón, su papel se inscribe entre las transformaciones políticas y religiosas que precedieron y acompañaron las guerras Genpei, la consolidación del bakufu en Kamakura y la evolución de las corrientes budistas al seno de una sociedad en constante cambio.
En suma, Nichiren se distingue como Buda Original para muchos practicantes, al haber despertado la verdad última de la vida y haber ofrecido un medio práctico y accesible para que todas las personas puedan superar el sufrimiento y florecer en la dignidad y la compasión. Su figura combina un fuerte cuestionamiento de las estructuras de poder con una ética de servicio al pueblo, lo que convierte su enseñanza en una respuesta duradera a las necesidades humanas universales.

Nam Miojo Rengue Kio, es un mantra?
Datos clave para contextualizar
- Nichiren definió Nam-myoho-renge-kyo como la esencia de la iluminación y la Ley Mística.
- El Daishonin enfrentó múltiples persecuciones, incluyendo Tatsunokuchi y el exilio a Sado.
- Inscribió el Gohonzon y fomentó la propagación de sus enseñanzas por sus discípulos.
Informes históricos y doctrinales sobre Nichiren se entrelazan con la evolución política de Kamakura y las tensiones entre sectas budistas y la autoridad.