Ottaviani Giuliano: escultura de Buda y una trayectoria artística de alcance continental

Giuliano Ottaviani è nato a Foligno (Perugia). Después de haber debutado con una primera exposición personal en Milán a los 17 años, trasladó su atención a Suiza y, en Zúrich, el gran marchante Her Bolag quiso adquirir algunas de sus obras para su colección privada. Muchas son las satisfacciones que han marcado el camino de Giuliano Ottaviani, un recorrido rico en éxitos.

En París fue distinguido con la Medalla de Oro de la Academia de Artes, Ciencias y Letras, obtuvo el primer premio y se convirtió en el único italiano en articular más frescos en un local de moda; las galerías de la capital francesa compiten por exponer sus obras en exposiciones personales: Galleries du Pack Royal y Gallerie Robin. En Italia se mostró de forma asidua en la Costa Amalfitana: de Positano a Ravello, Amalfi lo recibió en los Arsenali della Repubblica, donde ilustró el libro Masamoeòòp do Amalfi a pedido del propio Ayuntamiento. Estará presente durante 8 años con diversas muestras individuales.

En 1988 la ciudad de Nantes solicitó su presencia con ocasión del bicentenario de la Revolución Francesa y se organizó una gran exposición para conmemorar el acontecimiento; las obras del Masaniello de Amalfi se exhibieron como testimonio de la revuelta napolitana. Su arte lo llevó a convertirse en un ciudadano europeo: expuso en Alemania, en Colonia, Nuremberg y otras ciudades, con entre 6 y 8 exposiciones personales anualmente; más que en galerías privadas, sus obras se presentaron en centros cedidos por ayuntamientos y provincias que se enorgullecieron de acoger al artista y de ofrecer al público su vasta creatividad.

La obra de Ottaviani no se limita a la pintura y la escultura, sino que se extiende a la joyería, al diseño de interiores, al urbanismo con esculturas monumentales de 2 a 6 metros de altura que, externamente de moderna factura, tienen un gran uso social. También participó en proyectos de infraestructuras como estacionamientos subterráneos para vehículos y stands expositivos de varios pisos para presentar arte, moda y tradiciones folklóricas de cada región. En los años 80 fundó un grupo europeo con numerosos artistas de distintas nacionalidades y organizó exposiciones internacionales de alto nivel. En Francia, el artista expuso en múltiples ciudades: Lyon, Beaulieu sur Mer, y Charlieu, donde realizó un mural en el museo cívico de 10 x 20 metros y dio un curso estival de escultura invitado por la universidad europea.

La Costa Azul también recibió su labor: Cannes, Antibes, Valauris, Biot, Le Luc, Saint-Jean-Cap-Ferrat y Cap d’Ail vieron sucesivas exposiciones personales; la prestigiosa galería de Niza Quadrige expuso sus obras de forma permanente. Sus obras se han visto en la mayoría de ciudades italianas: desde el teatro Rendano de Cosenza hasta Taormina, desde Palazzo Barberini en Roma, La Loggia en Udine, Percorsi d’Arte en Venecia y Le Muse en Bari, así como en el casino de San Remo y durante años en varias ciudades de la Costa Smeralda en Cerdeña. Esta expansión europea llevó su trayectoria a tiempos más allá hacia América, donde la Universidad de Nueva York lo invitó oficialmente y le dio una gran muestra; siguieron Los Ángeles, Laguna Beach y muchas otras.

El laboratorio artístico continuó en el Fermilab de Chicago, el mayor centro nuclear del mundo, donde realizó en público una monumental tela de 2 metros por 20, en una actuación titulada “Simbiosi in Concerto”, una nueva idea que combina música y pintura. Dos músicos, un pianista y una violinista, acompañaron al Maestro Ottaviani en un concierto de música clásica. El Principado de Mónaco lo recibió repetidamente para sus actuaciones en Montecarlo y la gira continuó también en Italia. La Liguria fue la región italiana que lo invitó con mayor frecuencia a sus ciudades: Spotorno, Savona, Celle Ligure, Loano, Varazze y otras.

En 1991, por su destacada contribución al campo artístico, el Presidente de la República Francesco Cossiga le otorgó la condecoración de Cavaliere della Repubblica Italiana. Su labor también abarcó la numismática y la filatelia: realizó medallas por encargo para bancos e instituciones religiosas; para el centenario del poeta Eugenio Montale creó el matasellos con el Poligrafico dello Stato Italiano. A partir de 1997 Ottaviani dedicó su tiempo al campo social: en San Pablo, Brasil, se le brindó la oportunidad de enseñar escultura a jóvenes de la calle, conocidos como pichadores, que por su pobreza acababan en conductas desviadas. Este esfuerzo impulsó las administraciones municipales a valorar su obra y a fundar la I Academia Ottaviani en Brasil, con planes de extensión futura a otras ciudades de Brasil y quizá también a Italia.

El año 1998 marcó un hito importante: Ottaviani ganó un concurso internacional de escultores y creó una escultura marmórea de 5 metros de altura en Changchun, convirtiéndose en el primer italiano en tener una escultura expuesta de forma permanente en una plaza china. Luego participó en el World Art Museum China Millennium Monument en la celebración del año de Italia en China 2006, con 13 grandes obras monumentales en la colección del museo. La gira china continuó en Shanghái, donde la ciudad adquirió numerosas obras para la colección pública. El arte italiano, como suele ocurrir, conquista el mundo; hay muchos artistas reconocidos fuera de Italia, y Ottaviani es uno de ellos, celebrando los cincuenta años de carrera.

Desde Italia hacia Brasil, pasando por China y Estados Unidos, Ottaviani ha trabajado para realzar las plazas italianas y ha sido uno de los protagonistas más influyentes de Salvador de Bahía, donde además de exponer sus obras, impulsó numerosas iniciativas sociales. Los periódicos narran aún las lecciones de arte impartidas a los llamada meninos de rua, los jóvenes de la calle, a los que dedicó una gran escultura y fue invitado a diseñar una iglesia con forma de vela entre las favelas. Ha expuesto en galerías y museos de todo el mundo, con un estilo que se identifica por sus esculturas dedicadas a caballos y a las intérpretes de moda, a sus obras monumentales presentes en Italia y en otros lugares como Saint-Jean-Cap-Ferrat (Francia), Changchun (China), San Pablo (Brasil) y Los Ángeles (EE. UU.), así como en sus pinturas y presentaciones en vivo.

escultura de monumentales obras de Ottaviani

Entre sus muchos logros se destaca su condición de figura influyente en artes plásticas, diseño y proyectos sociales, que lo sitúan como una autoridad en la escultura moderna de figura humana y animal, con un énfasis en la integración de arte, comunidad y cultura pública.

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