Percepción del chakra: exploración profunda de los centros energéticos y su impacto terapéutico

Los chakras son centros desde los cuales se irradia la energía vital del ser humano y desempeñan un papel fundamental en la medicina oriental y en los enseignamenti indiani dello Yoga. Desde hace tiempo, también el mundo occidental los ha descubierto por su enorme importancia terapéutica. A través de la experiencia física de los chakras se puede llegar a una comprensión de la realidad más profunda y vivir la unidad del propio ser con la tierra y con el cosmos. Los chakras son centros desde los cuales se irradia la energía vital del hombre, tienen un papel fundamental en la medicina oriental y en los enseñamientos indianos del Yoga. Desde hace tiempo, también el mundo occidental los ha descubierto por su enorme importancia terapéutica. A través de la experiencia física de los chakras se puede llegar a una comprensión más profunda de la realidad y vivir la unidad del propio ser con la tierra y con el cosmos.

El Sexto Chakra, Ajna, representa nuestro tercer ojo. El sexto chakra está situado en el entrecejo, relacionado con la glándula pituitaria y se representa con sólo dos pétalos. Cuando pasamos del quinto al sexto chakra estamos más allá de los elementos naturales. Hemos atravesado todas las transformaciones de nuestra experiencia ordinaria que están codificadas por la tierra, el agua, el fuego, el aire y el éter. El sexto chakra, Ajna, es del dominio, donde alcanzamos la integración de la personalidad por encima del dualismo de la psicología humana. El chakra Ajna está asociado con el tercer ojo, con el cual ves más que con dos ojos. Estos últimos te dan dimensión en el mundo normal; el tercer ojo te da la visión, la profundidad y la dimensión de los mundos sutiles. Su función es ver lo invisible y conocer lo desconocido. Es el centro de la intuición y de nuestra conexión directa con la fuente infinita de sabiduría. La apertura del sexto chakra, Ajna, proviene de la maestría obtenida sobre el flujo de la mente. Casi siempre se representa como algo luminoso: una luz interna, sutil, no como la luz exterior del tercer chakra. En este chakra adquieres también la maestría sobre la dualidad de la mente. Obtener dominio sobre el sexto chakra implica no dejarse confundir por las polaridades de la vida, saber leer entre las estas y entre líneas. También la glándula pituitaria asociada con el chakra Ajna tiene dos partes, la pituitaria anterior y la posterior. Cada parte de esta glándula surge de un área diferente en el embrión. Sus tejidos tienen origen diferente y sin embargo están asociados.

AJNA, ¿QUÉ SIGNIFICA? Ajna, en sánscrito, significa percepción. También se traduce como “centro de mando” e incluso “más allá de la sabiduría”. ¿DÓNDE ESTÁ UBICADO Y CON QUÉ ÓRGANOS ESTÁ RELACIONADO? En el entrecejo, en la raíz de la nariz. La estructura en cuestión es la del cráneo en la frente, el hueso de la nariz, las sienes y la parte posterior del cráneo al mismo nivel. Los globos oculares, su musculatura y todo lo relacionado con la vista están conectados al chakra Ajna. La glándula endocrina del sexto chakra es la glándula pituitaria. Parece un par de testículos diminutos (de unos siete milímetros de diámetro) suspendidos de un tallo que lo conecta con el hipotálamo. Esta glándula controla el crecimiento, la lactancia, la producción de espermatozoides y óvulos, la secreción de oxitocina que desencadena el parto… También actúa sobre la tiroides y las glándulas suprarrenales. ¡Entendemos por qué este chakra se llama “centro de control”! Ajna está vinculado al lóbulo frontal, conductor del cerebro (que gestiona la memoria y el razonamiento, así como el lenguaje) y al lóbulo temporal involucrado en funciones cognitivas, incluida la memoria y la visión de formas complejas.

SI EL CUERPO FUERA UNA CASA, ¿QUÉ REPRESENTARIA? ¿A QUÉ SENTIDO ESTÁ CONECTADO? ¡El sexto sentido! ¿A QUÉ ELEMENTO ESTÁ CONECTADO? Al elemento éter (o akash) en cuanto al 5º y 7º chakra. Dejamos los elementos “materiales” en el 4º chakra para pasar a lo inmaterial con el éter. Antimateria, es el “vacío” que engloba todo lo que reconocemos como “lleno”. Es el telón de fondo de todo el cosmos. A nivel estrictamente científico, la definición de éter sigue siendo objeto de numerosas reflexiones (ref: energía del vacío). ¿CUÁL ES SU COLOR? El color índigo. ¿SI ESTE CHAKRA FUERA UN TRABAJO? Todos los trabajos que requieren intuición. ¿CUÁLES SON LOS SIGNOS EMOCIONALES DE UN SEXTO CHAKRA EN ARMONÍA? Cuando Ajna está equilibrado, tenemos una visión más amplia de las situaciones que vivimos. En lugar de observar los acontecimientos a través de una lupa, utilizar un telescopio ofrece distancia de la emoción vívida. Tener acceso a este “panorama general” permite imaginar el futuro, ver en todas direcciones y, por tanto, mantener la calma durante la tormenta. Como si supiéramos, de antemano, el feliz desenlace. Las personas que tienen un tercer ojo armonioso presentan sinestesia: un solo estímulo es suficiente para provocar varias sensaciones simultáneas. El sistema sensorial se vuelve entonces extremadamente sofisticado y las percepciones se refinan. Ajna ofrece extraordinarias capacidades intelectuales y hace fértil la imaginación. Cuando este chakra está en discordia, tenemos dificultad para centrar nuestra atención, tenemos la sensación de estancamiento intelectual y tenemos dificultad para salir de la confusión, lo que lleva a un exceso de análisis mental.

¿CUÁLES SON LOS TRASTORNOS QUE NOS PUEDEN ALERTAR SOBRE UN DESEQUILIBRIO EN ESTE CHAKRA? Trastornos de la visión y enfermedades que afectan a los ojos, sinusitis, migrañas oftálmicas y dolores de cabeza crónicos, determinadas patologías psiquiátricas como la esquizofrenia o el trastorno bipolar. Una sensación de niebla intelectual permanente también puede alertarle de una alteración de este chakra. Dificultad para concentrarse y memorizar. ¿QUÉ POSTURAS NOS PUEDEN AYUDAR A EQUILIBRAR ESTE CHAKRA? Postura del niño (balasana), guru pranam (balasana con las manos en oración), postura del arquero con los ojos abiertos (o guerrero 2 en hatha yoga). ¿QUÉ MANTRA NOS PUEDE AYUDAR A EQUILIBRAR ESTE CHAKRA? FUERA DEL YOGA, ¿QUÉ NOS PUEDE AYUDAR A ARMONIZAR ESTE CHAKRA? En mi escuela de yoga y meditación online, podrás encontrar un programa de 8 semanas para equilibrar tus chakras. Descubre el poder transformador de los mantras. Si quieres profundizar en el mundo de los mantras, recibe tu primer descargable gratis para iniciarte.

La palabra sánscrita chakra significa “plexo”, “rueda” o “vórtice”. Se refiere a varios centros de la anatomía sutil del ser humano. Los chakras son conocidos por diversos nombres, entre los cuales destacan: centros pránicos, centros psíquicos, centros psicoenergéticos y centros cerebroespinales. Se hace referencia a un séptimo centro, el sahasrara, pero no se considera un chakra. Los chakras son frecuencias específicas en el océano de energía universal y se definen por energías específicas, el prana y distintas actividades psicológicas y mentales. En otras palabras, cada chakra muestra un cierto poder y un nivel diferente de conciencia. Al usar el sistema de los seis chakras, podemos descubrir a través de la experiencia directa que el macrocosmos (el Universo) existe dentro del microcosmos del ser humano. El sistema de los seis chakras puede verse como una representación simbólica del progreso espiritual de un ser humano, desde el nivel más instintivo (asociado con el chakra muladhara) hasta el más elevado (asociado con el chakra ajna).

Desde la perspectiva de Hridaya Yoga, los chakras pueden verse en correspondencia con los diferentes niveles de identificación del aham vritti (el sentimiento del “yo”), desde el más sutil (relacionado con el chakra ajña) hasta el más material (relacionado con el chakra muladhara). En sánscrito, mula significa “raíz” o “base” y adhara significa “sustrato” o “soporte”. Por tanto, la palabra muladhara significa “el sustrato básico” o “el centro de apoyo”, refiriéndose a su característica de ser el centro cimentador del ser humano. Se trata del primer chakra, ubicado en la zona del perineo. Desde la perspectiva de Hridaya Yoga, este es el nivel en el que el “yo” se identifica con el cuerpo físico y con la existencia individual en forma física. Ubicación: el punto desencadenante se encuentra en la base de la columna. Este chakra es muy activo en los primeros años de la infancia, cuando aprendemos a regular nuestros patrones de comer, beber y dormir para asegurar nuestra condición física.

En sánscrito, sva significa “propio” o “yo”, y adhisthana significa “morada”, “residencia” o “asiento”. Por lo tanto, la traducción literal de svadhisthana es “la propia morada”, refiriéndose al hecho de que, según la tradición yóguica, este chakra es el almacén de la mente inconsciente. Éste, el segundo chakra, representa el lugar donde se solidifica el sentimiento de un ser humano como entidad individual. Este chakra está asociado con el impulso predominante de buscar los placeres personales ofrecidos por los sentidos: comer, beber, hacer el amor, etc. Ubicación: el punto desencadenante es la tercera vértebra del sacro. En sánscrito, mani significa “gema” o “joya” y pur significa “ciudad”. Por lo tanto, la palabra manipura se puede traducir como “la ciudad de las joyas”, en referencia a la intensidad del prana (energía) en este nivel. Conforma el tercer centro energético del cuerpo humano y se sintoniza con el agni (la energía sutil del fuego). Este chakra también se denomina el chakra nabhi o el centro del ombligo. Se conoce como “hara” en la tradición zen. El chakra manipura está asociado con el impulso predominante de buscar poder, atención, posición social y fama. En este nivel, el sentido del ego se cristaliza. Ubicación: el punto desencadenante se ubica en la columna vertebral, detrás del ombligo (cerca de la cuarta vértebra lumbar). Aspectos: poder, egocentrismo, respeto de uno mismo, autocontrol, confianza en uno mismo, dinamismo, actividad, pasión, fuerte voluntad personal, recompensa, reconocimiento, ex车辆troversión e impulso competitivo. Las personas en las que predomina este chakra tienen un fuerte sentimiento de poder. Son propensos a la actividad, tienen un fuerte sentido de acción. Intentan imponer su voluntad a otras personas y al mundo que los rodea.

Anahata significa literalmente el centro “sin percutir”. Este nombre se refiere al hecho de que el sonido cósmico (shabda brahman) se escucha principalmente en este nivel. Este sonido comienza en el Corazón como OM, la semilla de todos los sonidos. El anahata conforma el cuarto centro energético del cuerpo humano, ubicado en el medio del pecho. El chakra anahata es el asiento de la armonía, las buenas tendencias, la tolerancia, la santidad, el equilibrio y la compasión. En este nivel, ya no existe ningún apego a la seguridad, los placeres mundanos, los honores o el estatus social, ya que la fuerza motivadora es el amor. El chakra anahata expresa un punto medio, una posición unificadora entre los ámbitos mundanos de la existencia representados por los primeros tres chakras y los niveles superiores representados por los chakras ubicados por arriba de anahata. Ubicación: el punto desencadenante se ubica en la columna vertebral, en el nivel medio del pecho. Tattva (el elemento): el aire, veloz y en continuo movimiento, es el elemento que activa las vrittis (las fluctuaciones de la mente). Según la tradición yóguica, existen doce modificaciones mentales: esperanza, ansiedad, anhelo, imparcialidad, arrogancia, incompetencia, discriminación, resistencia, lujuria, fraudulencia, indecisión y arrepentimiento. Aspectos: amor, amabilidad, dulzura, empatía, desprendimiento, tolerancia, abnegación, autosacrificio, devoción, fe y compasión.

Vishuddha, el “centro de purificación”, es el quinto centro energético y se encuentra por arriba de la cavidad del cuello. Su nombre hace referencia a su cualidad de purificar y armonizar energías polares. Se sintoniza con el elemento éter y las energías del espacio y el tiempo. Confiere inteligencia rápida y profunda, la más alta visión estética y simbólica e intuición espiritual. El chakra Vishuddha también es ampliamente conocido como “el centro del néctar” porque en este nivel los “venenos” (las impurezas físicas y psicológicas) transmutan en néctar. Conforma el “horno” en el que todas las buenas y malas experiencias se transforman en pureza y dicha. Todo se vuelve néctar, se llena de dicha. Ubicación: el punto desencadenante se ubica en el área cervical de la columna vertebral (cerca de la cuarta vértebra cervical).

El chakra Ajña es el “centro de mando” (mental). Conforma el sexto centro energético del ser humano, ubicado en el medio de la frente. El Ajna representa inteligencia, percepción profunda y conexión con la mente cósmica. También coordina todos los chakras ubicados debajo de él. Ubicación: el punto desencadenante se localiza en el centro del cerebro en la cima de la columna vertebral (en la región de la medulla oblongata y la glándula pineal). Aspectos: el centro de control y mando, el asiento del intelecto, la unidireccionalidad, el centro de la “luz del Ser” (conciencia expresada como luz pura), y el centro de sabiduría, discriminación, conocimiento directo, percepción extrasensorial, precognición, clarividencia, experiencias extracorporales y visiones místicas. El chakra Ajna se conoce como el centro de las siddhis (los poderes psíquicos paranormales), que incluyen la clarividencia y la telepatía. A través de la práctica del Yoga, pueden surgir varias siddhis, pero no debemos apegarnos a ellas. El apego a las siddhis supone el gran obstáculo relacionado con el chakra Ajna, y crea el tercer nudo (el granthi rudra, el nudo de Rudra). El chakra Ajna constituye el centro de mando, lo que significa que quienes lo despiertan tienen control sobre los pensamientos, las emociones y el prana. El chakra Ajna representa un nivel elevado de conciencia (conocido en sánscrito como el tapah loka), el nivel donde arden los vestigios de imperfección. Aquí se encuentra la “espada del discernimiento” con la que podemos arrancar todos los velos de la ilusión y la falsa identificación. Por este motivo, también se le conoce como el “quemadero del karma“. En este nivel, la mente se convierte en un instrumento perfecto para la revelación de Uno Mismo. Representa el nivel de conciencia donde comenzamos a darnos cuenta de la esencia detrás de todas las cosas visibles. Cuando la mente se vuelve tan clara como un diamante, refleja su propia Fuente, el Ser, como la Conciencia Testigo. Nos convertimos en el testigo inamovible de todos los eventos, incluidos los de nuestra propia mente y cuerpo. Su nombre más común es el “tercer ojo”, el ojo psíquico que se encuentra en el medio de la frente. Sahasrara significa “el [loto] de los mil pétalos”. Aunque algunos textos afirman que Sahasrara es un chakra, no constituye un chakra sino un portal hacia la Unidad, la Realidad Suprema de Shiva. Representa el “summum bonum” de todas las energías del ser humano. Ha sido traducido como el “loto de 1000 pétalos”, que significa su integración holística, magnitud e importancia en la tradición yóguica. Según la tradición yóguica, el Sahasrara se ubica en la parte superior de la cabeza, en la fontanela anterior. Representa la culminación del sadhana yóguico (la práctica espiritual). Por esta razón, también se le conoce como el “centro de la coronilla”, que se refiere no sólo al hecho de que se encuentra ubicado en la parte superior de la cabeza, sino también porque es la coronación de la práctica del Hatha Yoga.

“¡Despierta, Madre! ¡Despierta! El Sexto Chakra, Ajna, representa nuestro tercer ojo. El sexto chakra está situado en el entrecejo, relacionado con la glándula pituitaria y se representa con sólo dos pétalos. Cuando pasamos del quinto al sexto chakra estamos más allá de los elementos naturales. Hemos atravesado todas las transformaciones de nuestra experiencia ordinaria que están codificadas por la tierra, el agua, el fuego, el aire y el éter. El sexto chakra, Ajna, es del dominio, donde alcanzamos la integración de la personalidad por encima del dualismo de la psicología humana. El chakra Ajna está asociado con el tercer ojo, con el cual ves más que con dos ojos. Estos últimos te dan dimensión en el mundo normal; el tercer ojo te da la visión, la profundidad y la dimensión de los mundos sutiles. Su función es ver lo invisible y conocer lo desconocido. Es el centro de la intuición y de nuestra conexión directa con la fuente infinita de sabiduría. La apertura del sexto chakra, Ajna, proviene de la maestría obtenida sobre el flujo de la mente. Casi siempre se representa como algo luminoso: una luz interna, sutil, no como la luz exterior del tercer chakra. En este chakra adquieres también la maestría sobre la dualidad de la mente. Obtener dominio sobre el sexto chakra implica no dejarse confundir por las polaridades de la vida, saber leer entre las estas y entre líneas. También la glándula pituitaria asociada con el chakra Ajna tiene dos partes, la pituitaria anterior y la posterior. Cada parte de esta glándula surge de un área diferente en el embrión. Sus tejidos tienen origen diferente y sin embargo están asociados.

Los chakras a menudo se describen como los sutiles centros de energía del cuerpo, cada uno representando un aspecto único de nuestro ser físico, emocional y espiritual. Cuando la energía fluye libremente, nos sentimos enraizados, creativos, con propósito, conectados, expresivos, intuitivos y expansivos. Los chakras son un mapa de la energía sutil del cuerpo-puntos donde las fuerzas físicas, emocionales y espirituales se intersectan. Descritos por primera vez en antiguos textos yógicos, los siete chakras principales se alinean con la columna vertebral, desde la base hasta la corona de la cabeza. Cada chakra es más que un concepto, es una invitación a explorarte a ti mismo en nuevas dimensiones: enraizamiento, creatividad, propósito, amor, expresión, intuición y conexión con lo divino. Cuando la energía fluye libremente, los chakras apoyan el equilibrio y el crecimiento. Cuando están bloqueados o desequilibrados, pueden revelar reas donde se necesita sanación y atención. En esta serie de siete partes, recorreremos los chakras uno por uno, explorando su significado, signos de equilibrio o desequilibrio, y maneras de armonizarlos a través de asanas, ejercicios de respiración, meditación y práctica diaria. Los conocimientos compartidos aquí se basan en la colaboración con Harpinder Kaur Mann, RYT-500, profesora de yoga informada sobre el trauma, educadora en mindfulness y autora de Liberating Yoga, cuya orientación ha sido adaptada para hablar a practicantes de todos los niveles. Vamos a begin desde las raíces y subir hacia arriba. Explora la base de la seguridad, estabilidad y conexión a la tierra. El asiento de la creatividad, la sensualidad y el flujo emocional. Enciende tu fuego interior. El centro del corazón es donde fluyen el amor y la compasión. Despierta la intuición y la visión interior. Harpinder Kaur Mann, RYT-500 (ella), es una profesora de yoga informada sobre el trauma, educadora de mindfulness y autora de Yoga Liberador: De la Apropiación a la Sanación. Arraigada en su linaje sij de Punjab, India, y con sede en Los Ángeles, tiene más de una década de experiencia enseñando yoga como una práctica de sanación, liberación y conexión. Harpinder es cofundadora de la Cumbre de Mujeres de Color y una defensora líder en la descolonización del yoga, promoviendo la accesibilidad y honrando los orígenes del yoga.

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