Set 3 de tai chi qigong shibashi: 18 ejercicios para equilibrio, fuerza y armonía

Shibashi 3 es una cuidadosa recopilación de 18 ejercicios esenciales de qigong y taiji que fue seleccionada por el Maestro Lin Hou Sheng en el año 1990. Los 18 ejercicios qigong siguen los principios del yin-yang, alternando firmeza y relajación, apertura y cierre, ascenso y descenso, avance y retroceso, exterior e interior. Todos los movimientos se sincronizan cuidadosamente con las fases de inspiración y espiración. Y la mente se mantiene en un estado de atención propioceptiva.

Al igual que las series Shibashi 1 y Shibashi 2, esta colección de ejercicios se inicia con una postura estática denominada wújí o “vacío”. En ella, el practicante accede a un estado yin de quietud que gesta progresivamente el movimiento yang. La serie concluye con la postura estática de dāntián zhàn zhuāng, tras el retorno de la energía al origen o vacío primordial. De este modo, la práctica finaliza en el mismo punto en que comenzó, cerrando un ciclo completo tanto espacial como temporal.

Set 3 es un conjunto bien equilibrado de 18 ejercicios y, fiel a su subtítulo de “Taiji Qigong”, incluye el movimiento clásico de Tai Chi “Part the Horse’s Mane” modificado para fines de Qigong, aunque probablemente siga siendo el más complejo de los 18 ejercicios. Hay ejercicios para desarrollar la fuerza de las piernas, como Las Loto Blossoms y Open Heaven and Earth, y para mejorar el equilibrio dinámico, como Swing to the Left and Right y Point to the Setting Sun.

Entre los ejercicios de procedencia marcial destaca especialmente el #12 empujar las olas, que consiste en una acción de empuje destinada a tonificar y fortalecer los riñones. Este ejercicio aparece de manera constante en las tres series -primera, segunda y tercera- y ocupa la duodécima posición dentro del conjunto de dieciocho ejercicios. Ocupa en todas ellas la duodécima posición dentro del conjunto de dieciocho ejercicios.

La serie integra diversas técnicas de manos: palma de sauce, palma para clavar, palmas en oración y espada mágica; y de los pies: paso vacío (xūbù), paso cruzado (chābù), además de posturas clásicas como pies separados (kāibù) y paso de arco (gōngbù). Cada movimiento se repite seis veces; en el caso de ejercicios asimétricos, se realizan tres repeticiones de la pareja izquierda y derecha.

Como en las demás series, los ejercicios actúan de forma directa sobre la columna vertebral, mediante flexiones y torsiones, y movilizan el conjunto de las articulaciones. Con una práctica constante, el practicante accede al denominado “estado qigong”, resultado de la integración armónica de cuerpo, respiración y mente. Contribuye al equilibrio emocional, agudiza las facultades mentales y mejora la movilidad articular, fortaleciendo especialmente la musculatura de las piernas.

El practicante, en postura estática, integra en una sola unidad la posición del cuerpo, la respiración y la mente con el fin de acceder al denominado estado qigong. El cuerpo se establece alineado y relajado; la respiración se vuelve suave y continua; y la mente se aquieta, liberándose del flujo discursivo para centrarse de manera estable en el área del dāntián. Regula la energía en el Sanjiao o triple calentador que comprende todos los órganos situados en el pecho y el abdomen y es un mensajero de vitalidad, su función principal es movilizar los tres tipos de energía para distribuirla a todos los órganos.

El triple calentador vehicula la circulación de la energía original y distribuye el agua y los fluidos. Este ejercicio armoniza la energía del pulmón y corazón y regula las funciones de los sistemas respiratorio y cardiovascular. Según la medicina tradicional china el corazón gobierna los vasos sanguíneos y controla la circulación de la sangre en los mismos, cuando hay plenitud de sangre y la circulación sanguínea está regulada, el practicante muestra una tez sonrosada, mantiene un pulso tranquilo a la vez que fuerte y no hay opresión en el pecho. Los pulmones gobiernan la energía y controlan la respiración.

El pulmón toma la energía pura de la naturaleza, es el responsable de toda la energía del cuerpo, participa en la generación de la energía adquirida o Zong Qi, y gobierna los movimientos energéticos de ascenso, descenso, entrada y salida del cuerpo. Además, todos los vasos sanguíneos convergen en los pulmones, por lo que también actúa promoviendo la circulación sanguínea. El ejercicio refuerza el eje energético de los órganos bazo/estómago, que son la fuente de qi y sangre y por tanto nutren todos los demás órganos.

El ejercicio proyecta 2 pasos al frente girando la cintura y balanceando las manos de un lado al otro y retrocede los mismos pasos con igual balanceo para regresar a la posición original. La energía asciende y desciende fortaleciendo el eje bazo/estómago. El qi de bazo asciende para enviar la esencia pura de los granos de arroz al pulmón y al corazón, donde son transformados en qi y sangre. El qi del estómago desciende para enviar la parte impura resultante de la transformación de los alimentos hacia los intestinos. El ascenso y descenso del qi de bazo y de estómago son claves para la producción de qi y sangre y para la circulación armoniosa de qi en el jiao medio.

La posición de cuclillas tonifica los riñones. Armoniza las funciones del pulmón e hígado y tonifica y fortalece el riñón. Cuando el practicante señala con ambas manos hacia la izquierda facilita el ascenso de la energía del hígado mientras cuando señala hacia la derecha facilita el descenso de la energía del pulmón. Ambos brazos diseñan un recorrido circular que junto a una inspiración suave y continua, permiten la interactuación de la energía de hígado y pulmón, que giran como una rueda. La postura levemente agachada y con la columna en torsión tonifica el riñón. Armoniza las funciones del hígado, drena la vesícula biliar y tonifica y fortalece el riñón.

El practicante absorbe la energía yang del cielo y la energía yin de la tierra para nutrir el dantian. Fortalece el vínculo entre riñón y corazón que representan el yin y yang en el organismo. Armoniza la parte superior e inferior del cuerpo y el agua y el fuego, restaurando el equilibrio energético. Este ejercicio regula las funciones del hígado y riñón. El hígado es responsable de recuperar la energía y contribuye a la resistencia del cuerpo frente a los factores patógenos externos. El ejercicio moviliza de forma uniforme la sangre y energía. Trabaja los tendones. Mitiga la rabia.

Este ejercicio refuerza el eje energético de los órganos bazo/estómago, que son el centro en más de un sentido. A nivel anatómico están situados en el jiao medio y son un cruce de caminos de multiples actividades fisiológicas. El conjunto cintura caderas realiza un desplazamiento lateral gracias al cambio de peso entre los pies. En consecuencia, la parte superior del cuerpo pivota y balancea las manos a ambos lados del cuerpo. Punto clave: la flexión y estiramiento al unísono de las piernas genera un movimiento rítmico. Regula las funciones de los pulmones que gobiernan la energía y controlan la respiración.

El pulmón no solamente toma la energía pura de la naturaleza, es además el responsable de toda la energía del cuerpo, participa en la generación de la energía adquirida y gobierna los movimientos energéticos de ascenso, descenso, entrada y salida del cuerpo. Guī Yuán, o “retorno al origen”, representa el proceso de conducir conscientemente la energía armonizada durante la práctica a su fuente primordial: el dāntián inferior. Tras haber activado y hecho circular el qi por órganos, meridianos y estructuras corporales, este ejercicio recoge la energía dispersa y la guía de nuevo hacia el centro para ser conservada y nutrir la vitalidad profunda.

Desde una perspectiva filosófica, este gesto refleja el principio taoísta del retorno al vacío, en el que toda manifestación vuelve a su estado potencial. Dede la postura Kaibu, el practicante asciende las manos por los lados del cuerpo y las desciende por delante hasta llegar al dantian. La serie finaliza con una postura estática en la que las manos se posan suavemente sobre el bajo abdomen. Las manos forman el mudra taijitu en el dantian. La mujer cubre con la mano izquierda la derecha que es yin y se relaciona con la sangre. La respiración es abdominal natural. La mente se aquieta y emprende un retorno al origen. Este “vacío” no es ausencia ni negación, sino estado potencial indiferenciado, matriz silenciosa previa a toda manifestación. Reposar en Wuji es regresar al Origen (Guī Yuán), fuente de la que emergen los fenómenos y a la que inevitablemente retornan.

Practica qigong con música y siguiendo las indicaciones en chino Xi: inspirar y Hu: espirar.

Diagrama de flujo de las 18 posturas de Shibashi 3

SHIBASHI SET 3 ~ (Melissa Thian)

  • Table: Especificaciones por ejercicio (número, enfoque, repeticiones)

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