El taoísmo presenta un panteón amplio y sincrético que se divide aproximadamente en dos grandes categorías: “deidades” (shen) e “inmortales” (xian). Los deidades centrales del taoísmo se organizan alrededor de las Tres Purezas y los Cuatro Soberanos, formando un sistema jerárquico que abarca deidades celestiales, deidades terrestres, espíritus de objetos e inmortales cultivados por los humanos. Este entramado se consolidó a lo largo de la historia, desde las dinastías Han y Wei, pasando por las dinastías Meridionales y Septentrionales y quedando plenamente estructurado en el período Song.
Jerarquía y núcleo doctrinal
En la cúspide están las Tres Purezas: Yuanshi Tianzun de la Pureza de Jade, Lingbao Tianzun de la Pureza Superior y Daode Tianzun de la Pureza Suprema. Yuanshi Tianzun es la deidad suprema del taoísmo, ocupando el primer lugar entre las Tres Purezas; Lingbao Tianzun es la segunda entre las Tres Purezas; Daode Tianzun, también conocido como Taishang Laojun, es la tercera. Los Cuatro Soberanos -el Gran Emperador de la Estrella Polar Púrpura, el Gran Emperador de la Longevidad del Sur, el Gran Emperador Celestial del Palacio Superior Gouchen y la Deidad Terrestre Houtu- actúan como gobernantes de los tres reinos, asistiendo a las Tres Purezas. También se destacan otros deidades importantes como el Emperador de Jade, los Cinco Viejos Emperadores y la Reina Madre del Oeste, entre muchísimos otros nombres del panteón.
Entre las distinciones fundamentales, el taoísmo distingue entre shen (deidades) y xian (inmortales). Los shen incluyen dioses celestiales, deidades terrestres, espíritus de objetos y dioses dentro del cuerpo humano, entre otros, siendo en su mayoría deidades innatas y preexistentes. Los xian son seres trascendentes que han alcanzado el Tao por medio del cultivo y la práctica, dotados de poderes sobrenaturales vastos e inmortalidad.
Desarrollo histórico del sistema de deidades
El sistema de deidades taoísta se formó gradualmente a lo largo del desarrollo histórico del taoísmo. A finales de la dinastía Han Oriental surgieron organizaciones populares; ocho siglos después, a mediados de la dinastía Song del Sur, se definió un sistema relativamente completo que sirvió de base para las etapas posteriores. Durante las dinastías Jin y las del Sur y del Norte, la diversidad sectaria hizo que las deidades veneradas variaran y el sistema se volviera complejo.
En la dinastía Wei del Norte, Kou Qianzhi reformó el Camino de los Maestros Celestiales, estableciendo el Nuevo Camino de los Maestros Celestiales; Yuanshi Tianzun ocupaba entonces un lugar destacado, y Lao-Tse o el Supremo Señor Lao fue inicialmente venerado en el cuarto escalón del Diagrama de los Puestos y Ocupaciones de los Verdaderos Espíritus. En la dinastía Tang, la familia Li, al compartir apellido con Laozi, elevó a Laozi a la posición equivalente a Yuanshi Tianzun en el primer escalón, y se añadió el “Supremo Señor del Gran Camino del No-Ultimo”, configurando las Tres Purezas y fortaleciendo el marco doctrinal.
La dinastía Song consolidó un sistema centrado en las Tres Purezas, los Cuatro (o Seis) Soberanos, junto con el Rey Padre del Este y la Reina Madre del Oeste, integrando emperadores celestiales, deidades estelares, deidades de montañas y ríos, inmortales y deidades históricas y populares. Los gobernantes Song promovieron el taoísmo; por ejemplo, el emperador Zhenzong honoró al Emperador de Jade y a otros deidades para reforzar su gobierno.
Imagen y representación artística
El taoísmo temprano carecía de estatuas; la representación visual de sus deidades se afianzó con la influencia budista durante las dinastías del Norte y del Sur. En la época de Tao Hongjing (Dinastía del Sur) pueden haber templos que no erigen estatuas, mientras que, ya en la Dinastía Wei del Norte, Kou Qianzhi introduce imágenes talladas. Durante las dinastías Sui y Tang, las imágenes taoístas adoptan estelas con relieves y grutas; en Sichuan, las grutas muestran representaciones individuales de Tianzun o del Señor Lao y nichos que combinan elementos budistas y taoístas. En la dinastía Song, las estatuas y nichos de deidades como el Emperador de Jade, Dongyue y el Emperador de la Estrella Polar destacan en las grutas de Dazu.
El Señor Lao Supremo (Taishang Laojun) es una de las figuras con la historia artística más extensa, alcanzando su apogeo durante las dinastías Tang y Song. Zhao Gongming aparece inicialmente como un “general fantasma” y evoluciona a lo largo de Song y Yuan para convertirse en el “dios mariscal del Ministerio del Trueno” y, tras la novela Investidura de los Dioses de Ming, en el “Dios de la Riqueza”; su iconografía se enriqueció en Qing con símbolos como lingotes y tesoros.
Manifestaciones literarias y artísticas
El sistema mitológico taoísta sirve como trasfondo para grandes obras de la literatura china y leyendas populares, como Investidura de los Dioses, Viaje al Oeste, Madame White Snake y El Vaquero y la Tejedora. En Investidura de los Dioses, aparecen los Tres Puros y personajes como Jiang Ziya, Yang Jian y Nezha; en Viaje al Oeste, se inaugura la configuración del Paraíso, el Inframundo y el Palacio del Dragón, con entidades como Lingbao Tianzun y los Reyes Dragón de los Cuatro Mares; en La Leyenda de la Serpiente Blanca la Wenqu Star y en El Pastor y la Tejedora la Tejedora como hija del Emperador de Jade, entre otros principios mitológicos.
El taoísmo también impacta la iconografía y el lenguaje visual de la cultura china, influyendo en templos, estatuas, fiestas y en la imaginería de la literatura popular y la medicina tradicional.
Conexiones doctrinales y culturales
El taoísmo se define como una tradición que busca la armonía entre el ser humano y el universo a través de la meditación, la alquimia interna y los ritos. La filosofía taoísta se centra en el Tao (道, dào), el origen cósmico y el flujo natural del universo, y en conceptos como Yin-Yang y Wu Xing. El objetivo fundamental es la inmortalidad o longevidad en plenitud, alcanzada por medio de la disciplina interior y la alineación con el Tao.
Las dos grandes ramas del taoísmo son el taoísmo religioso y el taoísmo filosófico; el primero enfatiza rituales y culto a deidades, y el segundo adopta una aproximación más laica. La tradición ha absorbido influencias de otras corrientes como el confucianismo y el budismo, y en la actualidad el taoísmo es reconocido oficialmente como una de las cinco religiones en la República Popular China, con presencia notable en Taiwán, Hong Kong y comunidades chinovoces en todo el mundo.

¿Qué es el taoísmo?
El Tao Te Ching y los textos de Lao-Tse y Zhuangzi han sido pilares para la doctrina taoísta; estos textos, y la tradición de los maestros Celestiales, han influido en la alquimia interna, la medicina china, las artes marciales y las prácticas de qigong. La distinción entre “philosophical Taoism” y “religious Taoism” se ha debatido históricamente, pero la tradición muestra una asimilación de prácticas espirituales, rituales y una estructura canónica de textos que se consolidó con Lu Xiujing y la compilación del Daozang durante las dinastías Tang y Song.
En el siglo XX y XXI, a pesar de las tensiones con las políticas estatales, el taoísmo continúa siendo practicado y estudiado, manteniendo su influencia en la cultura, la filosofía y las artes de China y de otras regiones de Asia y el mundo.