Tratti facciali, reincarnación y rasgos que conectan rostro, identidad y sociedad

Mucho se ha especulado sobre el «poder» o la influencia que pueden ejercer nuestros rasgos faciales en el resto de las personas. Algunos afirman que es solo un mito. Un equipo de investigadores de la Universidad Carnegie Mellon, Pensilvania, parece estar más cerca de la respuesta. Al decir de los expertos, los individuos con rostros de aspecto femenino o feliz son reconocidos como dignos de confianza. Afirman que es más probable que la gente condene a individuos con caras que asocian a alguien en quien no se debe confiar o que consideran culpable. Hasta tal punto estaban asimiladas estas creencias, que se intentó desarrollar un sistema para identificar tipos de personalidades, incluso criminales, a partir de los rasgos faciales.

Como parte del estudio, los científicos percibieron que aquellos con más conocimientos sobre política se dejaban influenciar menos por las apariencias de los candidatos que los que sabían menos. «Nuestro éxito y bienestar, tanto como individuos o como sociedad, dependen de nuestra habilidad para tomar sabias decisiones sociales sobre temas importantes, como los líderes que elegimos y los individuos en los que decidimos confiar. Los investigadores señalan que el estudio no ha revelado ninguna relación entre la inteligencia y el atractivo. El fuerte efecto de atracción que provoca en las personas el rostro de las mujeres, no deja evaluar con precisión el nivel de inteligencia de las féminas, por lo que el método visual de medición del coeficiente intelectual percibido solo resulta efectivo con los hombres.

A lo largo de la historia, el rostro, el retrato y el autoretrato han funcionado como actos de exploración de identidad, poder y vulnerabilidad. La muestra confronta al visitante con preguntas centrales: ¿qué significa la autenticidad en una era de simulación y vigilancia? ¿Qué implica la auto representación cuando los datos biométricos pueden ser identificadores, controladores y posibles herramientas de poder? Instalaciones interactivas, como las de Ana Marcos, Villanueva, Lutyens, Fargas y Yoon Chung Han, exploran las aplicaciones y riesgos del reconocimiento facial y corporal, destacando implicaciones sociales y éticas en vigilancia, verificación de identidad y posibles abusos.

Las esculturas, fotografías y pinturas que muestran rasgos faciales testimonian la tangibilidad de nuestras identidades digitales, al tiempo que se revelan las múltiples formas en que los datos biométricos pueden ser manipulados, robados o reutilizados. Tu rostro tiene una combinación de características físicas que te hacen único y diferente a todos los demás seres humanos, y que al mismo tiempo te relacionan con tus ancestros y quienes viven en tu comunidad. En muchos casos son adaptaciones útiles que le debemos a los mecanismos de la evolución. Evolución

La especie humana evolucionó en África y hace unos 300 mil años los primeros Homo Sapiens salieron del continente y se asentaron en diferentes partes del mundo, adaptándose a los diferentes climas y, a veces, mezclándose con los humanos arcaicos que habían salido antes, como los Neanderthales o el Homo Heidelbergensis. Relativamente aislados, los grupos evolucionaron y se adaptaron a los diferentes lugares. Miles de años después, las migraciones y las tecnologías de transporte han hecho que algunos rasgos que evolucionaron para adaptarse a un lugar, se encuentren en descendientes que viven en lugares muy diferentes.

Color de piel Originalmente los humanos eran todos de piel oscura. La melanina es la sustancia que le da ese tono y es muy útil en las zonas tropicales, donde hay mucho sol muchas horas del día, porque protege a las capas internas de la piel de sufrir lesiones o incluso desarrollar cáncer. Pero más al Norte, donde hay menos radiación solar, tener la piel oscura puede ser una desventaja: es gracias a los rayos solares que los seres humanos podemos producir vitamina D. Personas con poca vitamina D pueden desarrollar raquitismo. Así que ahí convienen las pieles más claras. En todo el mundo, las pieles más oscuras de sus habitantes originarios corresponden a mayor radiación solar. Incluso, cuando una población de piel clara migra a una zona más soleada, después de 200 generaciones su piel se vuelve a oscurecer. La única excepción a esta regla son los Inuit, que viven en el polo Norte. Al parecer, el hecho de que obtienen bastante vitamina D de su dieta rica en animales marinos ha hecho innecesario que su piel se aclare.

El color de los ojos Al igual que la piel, el color original de los ojos era café o negro. Los ojos azules o verdes no parecen tener ventajas evolutivas, más allá de la hipótesis de que pueden resultar atractivos para el sexo opuesto… pero esto aún se está investigando. Color de pelo El color del pelo también suele estar muy relacionado con el color de piel. Originalmente la humanidad toda tenía el pelo negro. El desarrollo del pelo rubio es muy reciente: la primera mutación que le dio origen ocurrió en Europa hace unos 11 mil años. A pesar de lo que muestran las películas, sólo el 2% de la población mundial tiene el pelo rubio, y sólo el 1 ó 2% es pelirrojo. No se cree que tenga alguna ventaja biológica, sino que, simplemente, en los climas soleados las personas rubias o pelirrojas tienen más posibilidades de sufrir problemas de piel e incluso morir. En climas con menos sol, no existe esta presión y quienes tienen pelo y piel clara pueden sobrevivir y reproducirse. Incluso se dice que lo poco común de estas pigmentaciones les puede dar una ventaja a la hora de encontrar pareja ¿Tú qué piensas?

Pelo lacio o rizado El clásico “afro” tiene una gran ventaja: al mismo tiempo que crea sombra para el cuero cabelludo, permite el flujo de aire, lo que crea un microclima para que el cerebro pueda trabajar muy fresco. Los que viven en climas más fríos no necesitaron esta protección solar y suelen tener pelo lacio o sólo ondulado, pero el gen del pelo rizado sigue ahí, y hay personas rubias o pelirrojas con el pelo muy rizado. Pliegue epicántico Ese doblez que tan característico de los ojos de los asiáticos es más común de lo que pensabas: todos lo tenemos en los primeros meses de gestación, y muchos lo vamos perdiendo antes de nacer o en los primeros años de infancia. Lo más probable es que las personas de origen asiático lo conserven es porque les fue útil durante la edad del hielo: puede ser que haya servido para reducir el reflejo solar producido por el hielo y la nieve. Las primeras poblaciones americanas son descendientes de las asiáticas que venían del Norte, por lo que no es raro que muchas poblaciones indígenas de latinoamérica conserven el pliegue epicántico. Por cierto, también hay personas africanas y europeas que lo conservan. ¡Ah! Y los ojos asiáticos también suelen tener más acumulación de grasa en el párpado superior. Al parecer también protege a los ojos del frío...

La forma de la nariz La nariz tiene mecanismos para humedecer y entibiar el aire. Las narices más anchas permiten mayor entrada de aire en lugares donde el aire ya es húmedo y cálido. Pero más al Norte, donde el aire es más seco, es necesario que este mecanismo “humidificador” sea más grande: por eso el puente de la nariz suele ser más alto en los países de clima más secos, y más estrecho para dejar pasar menos aire. Las fosas nasales más estrechas están adaptadas a climas más fríos. El tamaño de los labios Este parece ser un claro caso de selección sexual: en todo el mundo los labios más rellenitos suelen ser considerados más atractivos. Quizá porque se inflaman cuando estamos, ejem… “emocionados”. Además tienen muchas más terminales nerviosas que el resto de la piel y son muy sensibles. Los labios suelen tener un color rojizo porque los vasos sanguíneos están muy cerca de la superficie. Entonces, aunque en climas cálidos los labios gruesos pueden ser muy atractivos, en climas fríos es muy fácil que sufran lesiones por congelamiento.

Algo importante: todos estos rasgos los solemos agrupar erróneamente en categorías que llamamos “razas”, pero las razas realmente no existen: nuestros rostros son una hermosa mezcla de rasgos, que además tienen muchas variaciones. Y por ser tan tuya, tu mezcla particular es ¡preciosa! El Face Reading no es en absoluto un invento moderno, sino una capacidad con la que nacemos. Desde el momento en que llegamos al mundo, leemos en los rostros de nuestros padres y de otras personas de referencia. ¿Sabías que los 43 músculos de nuestro rostro, implicados en la expresión facial, pueden crear más de 10.000 expresiones, cada una con un significado diferente? En nuestro cerebro existe incluso una región específica dedicada exclusivamente a interpretar expresiones faciales y clasificar rostros: el "Área Fusiforme Facial (FFA)".

Lectura del rostro y su historia

Lectura del rostro “Siang Mien” o “Mian Xiang” Si ya te has interesado por el Face Reading, quizá te hayas encontrado con los términos "Siang Mien" o "xiāng miàn" (面相). Ambos se refieren a la lectura del rostro en la tradición china. "Xiāng miàn" significa literalmente "leer el rostro" o "analizar el rostro". Como "Siang Mien" es una transcripción occidental, no existe una escritura uniforme en caracteres chinos y, de hecho, no se utiliza de manera habitual en China. "Mien" significa "rostro" y se escribe 面 (miàn) o 面貌 (miànmào). - "Siang" significa "leer" o "interpretar" y se escribe 相 (xiāng).

El origen exacto del Face Reading chino no puede datarse con precisión, aunque se estima que tiene más de 3.000 años. Confucio El gran filósofo Confucio vivió entre los años 551 y 479 a. C. Para entonces, la ciencia del Face Reading chino Siang Mien ya estaba altamente desarrollada. Durante generaciones, el arte de leer rostros se mantuvo como un secreto estricto, transmitido únicamente del maestro al discípulo. Un niño no puede hacer nada por su rostro; un adulto, en cambio, es responsable de su apariencia. - Confucio

El emperador y su miedo a la lectura del rostro En esa misma época, las enseñanzas del Face Reading fueron recopiladas en los libros de Siang Mien. Para el emperador Qin Shi Huang Di | 秦始皇帝, conocido como el “Primer Divino Emperador de Qin”, estos libros eran un peligro. Nadie debía ser capaz de desenmascarar al emperador -a través del Face Reading- como el tirano despiadado y astuto que era. Por ello, ordenó quemar innumerables escritos de la época de Confucio. Esto demuestra el enorme impacto que la lectura del rostro tenía en los gobernantes de la antigua China.

En el año 221 a. C., Qin Shi Huang Di gobernó el Imperio Central. Procedía del reino de Qin, que desde el 288 a. C. era considerado uno de los más grandes y prósperos de China. Engaño pictórico deliberado El emperador Qin Shi Huang también evitó la tradición de la época de dejarse retratar por un pintor de la corte. Su miedo a que alguien pudiera reconocer su verdadero carácter era demasiado grande. En lugar de ello, dio instrucciones precisas para que se elaborara una imagen completamente distinta de él. En ese retrato se plasmaron todos los rasgos faciales considerados auspiciosos, con el fin de sugerir bondad y benevolencia a sus súbditos. Tras su muerte, se construyó para Qin Shi Huang Di uno de los mausoleos más grandes de China, hogar del mundialmente famoso ejército de terracota compuesto por miles de figuras. Lo interesante es que cada estatua posee rasgos faciales individuales.

La quema de los libros de Face Reading provocó que gran parte del conocimiento existente sobre Siang Mien solo pudiera transmitirse de forma oral. Este saber fue enriquecido más tarde por los maestros de Siang Mien, quienes viajaron por el mundo para estudiar los rostros de otras culturas. La lectura del rostro en otras culturas Aunque China tiene la tradición más larga en Face Reading, no se trata de una ciencia exclusivamente asiática. También en nuestra cultura la lectura del rostro era conocida. En la Edad Media, sin embargo, la Iglesia calificó estos textos como brujería y magia, y los destruyó en el fuego. En las antiguas escrituras egipcias, los jeroglíficos, también se menciona el Face Reading. Por ejemplo, aparece un lector del rostro interpretando el semblante del faraón. Muchas otras culturas, incluida Sudamérica, utilizaban el Face Reading para obtener información a partir del rostro humano.

Los griegos se centraron en la diagnosis facial, que buscaba descifrar cuestiones relacionadas con la salud. En India también existe una historia milenaria del Face Reading. Subdisciplinas de la lectura del rostro Diagnóstico facial: también llamado “sonnerschau”, es el estudio de los signos de enfermedad visibles en el rostro. Fisiognomía: se ocupa de los rasgos de personalidad y carácter de una persona. Resonancia facial (Mimikresonanz): aquí se leen las emociones del otro mediante la observación de la mímica. Lectura del rostro: técnica de Sudamérica centrada en descifrar señales relacionadas con el amor.

Hipócrates - fundador de la patofisiognomía Hipócrates, que vivió entre 460 y 375 a. C., es considerado el fundador de la patofisiognomía. El término griego se compone de:«pathos» = sufrimiento«physis» = cuerpo«gnome» = signo o indicación. Hipócrates se preguntaba cómo se relaciona la apariencia exterior de una persona con sus procesos internos. Observaba a los seres humanos con profundo aprecio y buscaba las conexiones que finalmente formaron la base de la patofisiognomía.

Desde la fisiognomía clásica hasta la actualidad

Aristóteles y Galeno - primeros Face Reader Aristóteles (384-322 a. C.) y Platón (427-347 a. C.) poseían un conocimiento profundo de la naturaleza humana. De esta época provienen numerosos escritos que exploran la relación entre la apariencia externa y la personalidad. 500 años más tarde, Galeno (129-210 d. C.) retomó la fisiognomía de Aristóteles. Como médico practicante, este conocimiento le resultó especialmente útil. Fisiognomía - una forma de lectura del rostro«physis» = cuerpo«gnomikos» = capaz de evaluar A través de los griegos y los romanos, el Face Reading fue llegando cada vez más a nuestro entorno cultural.

En la Edad Media, figuras como Hildegarda de Bingen (1098-1197) y Paracelso (1453-1541) afirmaban que los estados internos del cuerpo se reflejaban en el exterior. El conocido dicho “los ojos son la puerta del alma” proviene de Hildegarda de Bingen. Giambattista della Porta (1535-1615), en su obra De Humana Physiognomonia, partía de la idea de que existe una estrecha relación entre el alma y el cuerpo, visible en los órganos y rasgos externos. Su enfoque integral sobre el ser humano y el animal se considera hoy un pilar fundamental del desarrollo de la fisiognomía y la diagnosis facial.

Lavater y la fisiognomía El carismático pastor Johann Caspar Lavater (1741-1801) fue una figura influyente en su tiempo. Entre sus amistades se encontraban eruditos, estadistas, escritores, príncipes, médicos y artistas. Lectura del rostro y Goethe Una cita famosa de Goethe: “El interior de una persona se revela en su exterior”. Otros defensores destacados de la fisiognomía fueron los filósofos Leibnitz, Kant, Schopenhauer y Schelling, el canciller de Estado von Hardenberg, así como el médico y poeta Friedrich Schiller. En los círculos académicos de la época, la fisiognomía fue un tema que se debatió intensamente. Franz Josef Gall y su tesis errónea Debe recordarse que Franz Josef Gall sostuvo ideas que llevaron a la descrédito de la fisiognomía al asociar criminalidad con formas del cráneo.

Con la llegada del siglo XX, algunas doctrinas paracientíficas resurgieron y luego cayeron en desuso frente a la genética. Carl Gustav Carus y la proporción áurea El médico de Dresde Carl Gustav Carus facilitó la enseñanza de la fisiognomía al desarrollar la proporción áurea. Schüßler y la Sonnerschau Wilhelm Heinrich Schüßler desarrolló fuera de la medicina académica su propia forma de terapia, dejando claro que el rostro puede mostrar qué necesidades de minerales tiene el cuerpo. Hoy en día, las sales de Schüßler siguen muy extendidas en la homeopatía. Huter - Fundador de la Psicofisiognomía En la misma época, Carl Heinrich Conrad Huter dedicó su vida al estudio de la fisiognomía. El fundador de la psicofisiognomía desarrolló por primera vez un sistema aprendible y una estructura clara que se sigue utilizando hoy. La psicofisiognomía sostiene que, según la forma del cuerpo y las zonas de expresión del rostro, las personas poseen determinados rasgos de carácter.

Face Reading y la ciencia actual El Instituto Neuhaus de Face Reading, junto con un socio interdisciplinar de investigación en psicología y neurociencia, ha puesto en marcha el primer estudio piloto que investiga si los patrones de personalidad realmente se reflejan en el rostro. Así unimos lo que durante mucho tiempo estuvo separado: el arte intuitivo de la percepción y el lenguaje de la ciencia moderna.

Rasgos faciales y lectura del rostro en arte e ciencia

Historia de la Mente 33/40 - Fisiognomia y Patognomia - Prof. Manuel Lafarga

Tabla de contenidos Lectura del rostro: toda persona lo domina En esencia, nacemos siendo lectores del rostro. Como bebés, no tenemos otra opción que interpretar continuamente las expresiones faciales de quienes nos rodean, ya que aún no comprendemos el lenguaje. Cada uno de nosotros posee una capacidad natural para comunicarnos a través de nuestra expresión facial. A medida que aprendemos nuestra lengua materna y recibimos las primeras influencias sociales, vamos perdiendo esta capacidad intuitiva del Face Reading. Cuanto más crecemos, más atención prestamos a la mente racional. A menudo, nuestra intuición y nuestras emociones pasan a un segundo plano.

Al principio fue el Face Reading Si miramos hacia la historia de la humanidad, descubrimos que nuestros antepasados sobrevivieron miles de años sin lenguaje. ¿Cómo se comunicaban entonces? Muy sencillo: utilizaban el Face Reading. Al mirarse a la cara, podían reconocer las intenciones y el estado emocional del otro. Era esencial identificar en poco tiempo si alguien parecía enfermo, enfadado, triste, alegre o enamorado.

Qué tiene que ver el "Área Fusiforme Facial (FFA)" con la lectura del rostro La interpretación de expresiones faciales (mímica) y la distinción de emociones se procesan principalmente en distintas áreas del cerebro, entre ellas el sistema límbico -especialmente la amígdala- y regiones de la corteza cerebral como el Área Fusiforme Facial (FFA). Con el paso de los milenios, apareció el lenguaje y se desarrolló gradualmente junto a la comunicación basada en la mímica. Esta evolución hizo que nuestra precisión para interpretar la mímica fuese disminuyendo. Estudios muestran que hoy la capacidad media de reconocimiento de expresiones se sitúa en tan solo un 60%.

Solo unos 35.000 años después, las antiguas civilizaciones comenzaron a recordar este conocimiento original. Empezaron a interpretar rostros de forma sistemática y a registrar sus hallazgos por escrito. En China, el Face Reading se desarrolló tanto que fue refinado continuamente y enseñado en escuelas -y sigue enseñándose hoy- no como una técnica superficial, sino como un conocimiento serio y profundo. Cómo es el estado actual de la ciencia sobre este tema lo descubrirás más abajo.

Lectura del rostro “Siang Mien” o “Mian Xiang” Si ya te has interesado por el Face Reading, quizá te hayas encontrado con los términos "Siang Mien" o "xiāng miàn" (面相). Ambos se refieren a la lectura del rostro en la tradición china. "Xiāng miàn" significa literalmente "leer el rostro" o "analizar el rostro". Como "Siang Mien" es una transcripción occidental, no existe una escritura uniforme en caracteres chinos y, de hecho, no se utiliza de manera habitual en China.

El origen exacto del Face Reading chino no puede datarse con precisión, aunque se estima que tiene más de 3.000 años. Confucio El gran filósofo Confucio vivió entre los años 551 y 479 a. C. Para entonces, la ciencia del Face Reading chino Siang Mien ya estaba altamente desarrollada. Durante generaciones, el arte de leer rostros se mantuvo como un secreto estricto, transmitido únicamente del maestro al discípulo. Un niño no puede hacer nada por su rostro; un adulto, en cambio, es responsable de su apariencia. - Confucio

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