Felicidad y compasión desde la mirada del Dalai Lama: entrenamiento mental frente a la riqueza material

El Dalai Lama se ha convertido en uno de los símbolos religiosos de este fin de siglo. Su imagen se utiliza como salvapantalla de ordenador y aparece impresa en zapatos y hasta Vogue o Playboy publican entrevistas con él. Pero esto no le importa mucho al monje budista: “La gente me puede usar como quiera. Mi principal interés es servir a los seres humanos”, declara a Alice Thomson en The Daily Telegraph (7-V-99).

En Occidente proliferan las prácticas de yoga, la aromaterapia, la venta de iconografía y motivos budistas. Sin embargo, este monje asiático asegura que “sólo se trata de actividades físicas”. “Quienes las practican -explica- no están equivocados, pero tampoco eso los hace más felices puesto que no salen de sí mismos. Para ser feliz, se precisa entrenamiento mental, redescubrir la compasión, pensar en los demás”.

“Mi impresión de la vida en los países más desarrollados materialmente -dice el Dalai Lama- es que hay menos satisfacción y mayor angustia. El sentido de comunidad y pertenencia ha sido reemplazado por la soledad, la alienación, la competitividad y el deseo de seguir con las apariencias”.

En opinión del Dalai Lama, preocuparse de la felicidad de uno mismo y restar importancia a la de los demás constituye el modo más erróneo para alcanzarla. Según el Lama, la educación y la familia resultan imprescindibles en la vía de la felicidad y la compasión. “En Occidente hay mucho divorcio -sostiene-. Lo deseable sería un matrimonio equilibrado en amor y respeto. Las conductas sexuales desviadas desvirtúan la consideración hacia uno mismo, perjudican a los niños y destruyen la mutua confianza de pareja”.

El Dalai Lama cuenta el dolor que siente al ver que sus seguidores occidentales no son una excepción. “Tengo muy buenos amigos en América que me presentan a sus mujeres -narra-. Luego, cuando vuelvo a verlos, resulta que hay otra esposa. Y les pregunto: ¿Qué ha pasado con la anterior? ¿Dónde está?”

El líder del budismo lamista comenta que sus seguidores californianos querían su aprobación de la homosexualidad. Pero aclara que “para un budista, una relación sexual entre dos hombres es desviada”, igual que ciertas conductas, incluso dentro del matrimonio, como la masturbación y la felación. Sin embargo, matiza que el contexto social y personal determinan la moralidad, subjetiva al fin y al cabo.

De este modo, se lamenta de las palabras del anterior seleccionador inglés, Glenn Hoddle, quien declaró a The Times que los minusválidos merecían sus taras por los errores de su anterior vida. El Lama está de acuerdo con lo que dijo Hoddle, puesto que responde a la teoría de la rueda y la reencarnación budista. Pero este tipo de aseveraciones públicas no las ve lógicas en una cultura cristiana.

La guerra de Kosovo también preocupa al líder espiritual lamista. “La OTAN no debiera estar bombardeando, se trata de una terrible equivocación. Una vez desatada la violencia, su naturaleza es impredecible. Ahora tenemos a cientos de miles de kosovares en campos de refugiados. Nosotros, al menos, conservamos todavía tibetanos en el Tíbet”, dice. El Dalai Lama opina que “en Kosovo estamos destruyendo los dos bandos [el serbio y el kosovar], mientras que los generales permanecen a seguro en el búnker. Dentro de pocos años, Occidente tendrá que reconstruir lo que ha bombardeado”.

Su Santidad Dalai Lama es un hombre lleno de sabiduría. La comodidad física no puede someter al sufrimiento mental, y si miramos cerca, podemos ver que aquellos que tienen muchas posesiones no necesariamente son felices. Comparte tu conocimiento. El amor y la compasión son necesidades, no lujos. Es necesario ayudar a otros, no solo en nuestras oraciones, sino en nuestras vidas diarias. Elige ser optimista. Es muy importante generar una buena actitud, un buen corazón, tanto como sea posible. Si alguna vez no te dan la sonrisa esperada, sé generoso y da la tuya. La felicidad no es algo ya hecho. Se amable siempre que sea posible. Si quieres que otros sean felices, practica la compasión. Todo sufrimiento es causado por la ignorancia. Solo hay dos días en el año en los que no se puede hacer nada. Uno se llama ayer y el otro se llama mañana.

¿Te gustó? Estamos aquí, existimos y tenemos derecho a existir. Incluso los seres no sensibles como las flores tienen derecho a existir. Si se ejerce una fuerza negativa contra ellos, entonces, a nivel químico, las flores se reconstruyen para sobrevivir. Pero más que eso, nosotros los seres humanos y otros animales, incluyendo insectos, incluso seres muy pequeños como las amebas, somos considerados seres sensibles. Entidades que pueden moverse bajo su propia voluntad o deseo, eso es lo que significa un «ser sensible».

«Sensible» no significa necesariamente ser consciente o ser humano en un nivel consciente. En realidad es difícil definir lo que significa «conciencia» o «consciente». Normalmente significa el aspecto más claro de la mente, pero entonces, ¿es que no hay conciencia cuando estamos semiconscientes o inconscientes? ¿Los insectos la tienen? En cualquier caso, el punto principal al que nos estamos refiriendo aquí por la facultad cognitiva es la capacidad de experimentar sensaciones: dolor, placer o sensaciones neutrales. En realidad, el placer y el dolor, y la felicidad y la infelicidad, son cosas que necesitamos examinar más a fondo. Por ejemplo, cada ser sensible tiene el derecho de sobrevivir y, para sobrevivir, necesita tener un deseo de felicidad o comodidad: por eso los seres sensibles se esfuerzan por sobrevivir. Por lo tanto, nuestra supervivencia se basa en la esperanza, la esperanza de algo bueno: la felicidad. Por eso, siempre concluyo que el propósito de la vida es la felicidad.

Con esperanza y un sentimiento de felicidad, nuestro cuerpo se siente bien. Por lo tanto, la esperanza y la felicidad son factores positivos para nuestra salud. La ira, por otro lado, se basa en una sensación de inseguridad y nos trae miedo. Cuando encontramos algo bueno, nos sentimos seguros. Cuando algo nos amenaza, nos sentimos inseguros y luego nos enojamos. La ira es una parte de la mente que se defiende de lo que daña nuestra supervivencia. El apego es un elemento que ayuda a la supervivencia. Por lo tanto, incluso una planta, sin ningún elemento consciente, todavía tiene algún aspecto químico que la hace protegerse y ayuda a su crecimiento.

Nuestro cuerpo, a nivel físico, es el mismo. Pero, como humanos, nuestro cuerpo también tiene un elemento positivo a nivel emocional que nos lleva a tener apego a alguien o apego a nuestra propia felicidad. La ira, por otro lado, con su elemento de causar daño, nos aleja de cosas como la felicidad. A nivel físico, el placer que trae la felicidad es bueno para el cuerpo; mientras que el enojo y la infelicidad que causa son dañinos. Este es el nivel humano básico del que estoy hablando. No estoy hablando de un nivel religioso, secundario. A nivel religioso, por supuesto, hay diferentes explicaciones sobre el propósito de la vida.

Nuestra meta y el propósito de la vida es la felicidad, pero, ¿qué es la felicidad? A veces el sufrimiento físico puede incluso traer un sentido más profundo de satisfacción como en el caso de un atleta después de un entrenamiento agotador. Así que «felicidad» significa principalmente un sentido de profunda satisfacción. La felicidad, la tristeza o el sufrimiento: para éstos, hay dos niveles, un nivel sensorial y un nivel mental. El nivel sensorial es común con mamíferos diminutos, incluso insectos como una mosca. En una cámara frigorífica, se ralentiza: muestra una señal de tristeza. Pero, si hay un cerebro sofisticado, entonces las sensaciones de placer sensorial son aún más fuertes.

Consideremos el caso de los seres humanos que no sienten amenazas físicas. Tienen una vida feliz y cómoda, buenos amigos, salario y renombre. Pero, incluso entonces, notamos que algunos millonarios, por ejemplo, aunque se consideran una parte importante de la sociedad, a menudo estas personas son muy infelices. En algunas ocasiones he conocido a personas muy ricas e influyentes que demostraron una sensación muy angustiosa de que, en el fondo, tenían un sentimiento de soledad, estrés y preocupación. Tenemos una inteligencia maravillosa, así que el nivel mental de nuestra experiencia es más dominante que el nivel físico. El dolor físico puede ser minimizado o atenuado por él.

Como un pequeño ejemplo, hace algún tiempo desarrollé una enfermedad grave. Me dolían mucho los intestinos. En ese momento estaba en Bihar, el estado más pobre de la India, y pasé por Bodh Gaya y Nalanda para ir al hospital. Allí vi a muchos niños muy pobres. Estaban recogiendo estiércol de vaca. No tenían instalaciones educativas y me sentí muy triste. Luego, cerca de Patna, la capital del estado, tuve mucho dolor y sudor. Me fijé en una persona anciana enferma, un hombre enfermo, usando ropa blanca, muy, muy sucia. Nadie estaba cuidando de esa persona; fue realmente muy triste. Aquella noche en la habitación de mi hotel, mi dolor físico era muy intenso, pero mi mente pensaba en esos niños y en ese anciano.

Tomemos por ejemplo a los que se entrenan para los Juegos Olímpicos. Hacen un entrenamiento muy vigoroso, y no importa cuánto dolor y dificultad experimenten, en el nivel mental tienen felicidad. Esto nos muestra que el nivel mental es más importante que la experiencia física. Ahora, ¿cuáles son las causas de la felicidad? Creo que ya que este elemento que es el cuerpo va bien con una mente tranquila, no con una mente perturbada, por lo tanto una mente tranquila es muy importante. No importa nuestra situación física, la calma mental es lo más importante. Deshacerse de todos los problemas sería poco práctico, y hacer que la mente se embote y se olvide de nuestros problemas, eso tampoco funciona.

Para esto, el afecto humano compasivo es realmente importante: cuanto más compasiva sea nuestra mente, mejor funcionará nuestro cerebro. Si nuestra mente desarrolla miedo y enojo, entonces cuando eso sucede, nuestro cerebro funciona peor. En una ocasión conocí a un científico que tenía más de ochenta años. Me dio uno de sus libros. Creo que se llamaba algo así como: Somos prisioneros de la ira. Mientras discutía su experiencia, dijo que cuando desarrollamos ira hacia un objeto, el objeto aparece muy negativo. Pero el noventa por ciento de esa negatividad radica en nuestra proyección mental. El budismo dice lo mismo. Cuando se desarrolla una emoción negativa, no podemos ver la realidad. Cuando necesitamos tomar una decisión y la mente está dominada por la ira, entonces es probable que tomemos la decisión equivocada.

Nadie quiere tomar una decisión equivocada, pero en ese momento, la parte de nuestra inteligencia y cerebro que funciona para diferenciar el bien del mal y tomar la mejor decisión, funciona muy mal. Por lo tanto, la compasión y el afecto ayudan a que el cerebro funcione más suavemente. En segundo lugar, la compasión nos da fuerza interior, nos da confianza en nosotros mismos y eso reduce el miedo, lo que, a su vez, mantiene nuestra mente tranquila. Por lo tanto, la compasión tiene dos funciones: hace que nuestro cerebro funcione mejor y aporta fuerza interior. Estas, entonces, son las causas de la felicidad.

A todo el mundo le gusta el dinero, por ejemplo. Si tenemos dinero, podemos disfrutar de buenas condiciones. Por lo general, consideramos que estas son las cosas más importantes, pero creo que no es así. La comodidad material puede venir a través del esfuerzo físico, pero la comodidad mental tiene que venir a través del esfuerzo mental. Si vamos a una tienda y le ofrecemos dinero al comerciante y le decimos que queremos comprar tranquilidad, nos dirán que no tienen nada que vender. Muchas inyecciones o píldoras pueden traer felicidad temporal o tranquilidad mental, pero no al nivel más alto. Podemos ver con el ejemplo de la terapia que necesitamos abordar las emociones a través de la discusión y el razonamiento. Por lo tanto, debemos usar un enfoque mental.

Siempre que doy charlas, digo que la gente moderna piensa demasiado en el desarrollo externo. Si prestamos atención sólo a ese nivel, no es suficiente. Los elementos básicos para ello son la compasión y el afecto humano, y estos provienen de la biología. Cuando somos bebés, nuestra supervivencia depende únicamente del afecto. Si hay afecto, nos sentimos seguros. Si no está ahí, nos sentimos ansiosos e inseguros. Si nos separamos de nuestra madre, lloramos. Si estamos en los brazos de nuestra madre y las abrazamos con fuerza, con cariño, entonces nos sentimos felices y estamos tranquilos. Como bebé, este es un factor biológico.

Por ejemplo, un científico -mi profesor, un biólogo que está involucrado en la lucha contra la violencia nuclear- me dijo que después del nacimiento, el contacto físico de una madre durante varias semanas es muy importante para ampliar el cerebro y el desarrollo del bebé. Por lo tanto, la semilla de la compasión y del afecto no viene de la religión: viene de la biología. Cada uno de nosotros venimos del vientre de nuestra madre y cada uno de nosotros sobrevivió gracias al cuidado y afecto de nuestra madre.

En la tradición india, creemos que es posible nacer de un loto en una tierra pura. Eso suena muy bien, pero quizás la gente de allí siente más afecto por los lotos que por las personas. Así que nacer del vientre de una madre es mejor porque así ya estamos equipados con la semilla de la compasión desde la infancia.

La Universidad de Chile fue el escenario escogido por SS. el 14º Dalai Lama, Tenzin Gyatso, para advertir que la educación actual carece del componente ético, ingrediente básico, a su juicio, para alcanzar la felicidad. Según expresó el Premio Nobel de la Paz 1989, la educación es un instrumento que puede ser usado para construir o destruir. “El desarrollo del cerebro tiene que ir acompañado por un desarrollo de la calidez de nuestro corazón”, afirmó categóricamente. Esto último, agregó, no puede tener su origen en reglas ni mandatos, sino en una concientización del deber hacia el prójimo con un gran ingrediente de compasión. El Dalai Lama afirmó que para llegar a esta meta no se requiere necesariamente tener una fe religiosa, “sino que también puede basarse en valores humanos, de una manera secular”, señaló.

Lo anterior, argumentó, porque si dependiera de un credo, habría que definir aquel al que debiera circunscribirse la ética moral. Para el líder religioso, las instituciones educacionales son las llamadas hoy a promover el desarrollo en equilibrio de las dos facetas del ser humano, intelectuales y morales. El mensaje fue seguido con expectación por una audiencia que atiborró el Salón de Honor de la Corporación, en un acto presidido por el Rector (S). El Dalai Lama es la máxima autoridad religiosa del budismo tibetano o lamaísmo, considerado una reencarnación de Buda. El actual y catorceavo poseedor de este título, cuyo nombre de nacimiento es Tenzin Gyatso, siempre ha apostado por la búsqueda de la paz y el respeto mutuo como medios para buscar soluciones a los conflictos.

A lo largo de toda su trayectoria vital ha realizado numerosas reflexiones que nos pueden permitir reflexionar sobre diferentes aspectos de la vida y la realidad circundante. 1. Esta frase refleja la voluntad de vivir nuestra vida a la vez, de aprovechar el tiempo que tenemos. 2. La felicidad no es algo que venga prefabricado. 3. La venganza no conduce a ningún lugar. 4. Nuestro propósito principal en esta vida es ayudar a otros. 5. 6. 7. En la vida pueden suceder grandes tragedias y muchos momentos de dolor y sufrimiento. 8. 9. Debemos querernos y respetarnos nosotros mismos si queremos trasladar estos sentimientos al exterior. 10. Tanto el creyente como el no creyente son seres humanos. 11. 12. Deja ir a personas que sólo llegan para compartir quejas, problemas, historias desastrosas, miedo y juicio de los demás. 13. Mediante la indiferencia no producimos ningún cambio en la realidad, sino que nos limitamos a ignorar un hecho y no participar de ningún modo. 14. A través de la paz interior se puede conseguir la paz mundial. Para lograr la paz, hemos de estar bien con nosotros mismos. 15. La gente toma diferentes caminos en busca de la felicidad. Todos tenemos perspectivas diferentes y podemos ser felices a partir de cosas muy distintas. 16. 17. Cada uno debe ser responsable de sus propios actos y pensamientos. 18. La paz no significa una ausencia de conflictos; las diferencias siempre van a estar ahí. Los conflictos implican la existencia de diferencias entre personas y son algo normal que no tiene porqué ser negativo. 19. 20. 21. El éxito solo se consigue con esfuerzo. 22. Comparte tu conocimiento. En algún momento vamos a morir. 23. Todos nos enfadamos, y en ocasiones intentamos ocultarlo para no dañar a los demás o porque expresarla en un contexto determinado se considera como no adecuado. 24. 25. Encuentro esperanza en el más oscuro de los días y me centro en el más brillante. En nuestra vida vamos a pasar por buenos y malos momentos. 26. Sólo hay dos días en el año en que nada se puede hacer. Uno se llama Ayer y el otro se llama Mañana. 27. Los viejos amigos desaparecen, aparecen nuevos amigos. Es igual que los días. Un día se pasa, llega un nuevo día. Todo tiene un final tarde o temprano. Pero que algo acabe no implica que no deba empezarse. 28. Las personas a las que queremos y las cosas que más deseamos no nos vienen dadas, sino que tenemos que luchar por ellas y correr riesgos para alcanzarlas o mantenerlas. 29. El problema humano básico es la falta de compasión. Mientras este problema subsista, subsistirán los demás problemas. 30. Mucha gente no hace nada cuando se da cuenta de que ha errado, cosa que en realidad suele acabar manteniendo o empeorando el problema. 31. 32. 33. 34. El amor es la fuerza que nos hace estar unidos. Sin embargo, amor no implica dependencia. 35. 36. 37. Somos visitantes en este planeta. Estamos aquí por cien años a lo sumo. 38. 39. 40. Nuestras emociones son buenas, así como expresarlas. 41. 42. Es muy importante generar una buena actitud, un buen corazón, tanto como sea posible. 43. 44. La felicidad no siempre proviene de un propósito. Existen muchos motivos por el cual podemos llegar a sentirnos felices, y no siempre ésta tenga que provenir de algo que hayamos hecho o de complir o perseguir un objetivo. 45. Sea bueno siempre que sea posible. 46. 47. Es con los enemigos o con quienes nos son aversivos con quien más difícil puede ser ser tolerante. 48. 49. Ante determinadas cuestiones, es posible que cualquier respuesta desemboque en resultados negativos. 50. 51. La comodidad física no puede someter al sufrimiento mental, y si miramos cerca podemos ver que aquellos que tienen muchas posesiones no necesariamente son felices. La angustia, la ansiedad, el miedo y el sufrimiento no pueden solucionarse a base de elementos materiales. 52. 53. 54. El amor y la compasión son mis verdaderas religiones. Todos podemos amar y ser compasivos. Todos podemos ser buenas personas, creamos en lo que creamos o siquiera si no creemos en nada. 55. Una mente lúcida y un buen corazón acompañadas por sentimientos cálidos, son las cosas más importantes. 56. 57. Hasta la cosa más pequeña puede marcar la diferencia. Todos somos importantes y tenemos un gran efecto en el mundo. 58. 59. 60. 61. Tanto para los demás como para nosotros mismos, la búsqueda de la felicidad es uno de los principales motores de nuestra conducta y de nuestros objetivos vitales. 62. Si una persona quiere poner a prueba cualquier religión, debe practicar sus consejos. 63. 64. Creo en la determinación humana. Nuestra voluntad y determinación nos ha impulsado a lograr grandes gestas y vencer todo tipo de obstáculos. 65. Lo que somos se lo debemos al afecto. El afecto es un elemento imprescindible que nos permite la vida en sociedad. Las interacciones con nuestros semejantes y con el entorno tienen gran influencia en cómo nos hemos desarrollado. 66. Personas erradas usan la religión de forma errada. Las religiones se basan en lograr una mayor cooperación, unidad, paz y respeto mútuo. 67. 68. 69. El amor y la compasión son necesidades, no lujos. A veces se considera que los valores deben dejarse en segundo lugar de cara a solucionar determinados problemas. 70. 71. Hablamos mucho de la paz, pero ésta sólo puede existir cuando el ambiente es propicio. Debemos crear esta atmósfera y para hacerlo debemos adaptar la actitud correcta. 72. Si no hay solución al problema, no malgastes tiempo preocupándote por él. 73. El odio no genera, sólo destruye. 74. Buscamos comportarnos correctamente porque es una buena actitud. Produce buenos frutos. 75. La sabiduría es como una flecha. 76. El cariño paternal, el contacto físico, la ternura amorosa hacia todos los seres vivos, la responsabilidad social y la atención especial a los menos privilegiados, todos estos conceptos son tan simples de entender. 77. No tiene sentido estar apegado exclusivamente a esta vida, ya que por muy larga que sea, no podemos vivir más de determinada cantidad de años. Por eso no importa cuánta riqueza o recursos acumulemos en esta vida. Acumular cosas y estar excesivamente apegado a ellas no nos sirve de nada, ya que tarde o temprano vamos a morir. 78. 79. 80. 81. 82. Debido a que todos compartimos este planeta Tierra, tenemos que aprender a vivir en armonía y en paz unos con los otros y con la naturaleza. El Dalai Lama nos indica en esta frase la necesidad de establecer la paz en un mundo en el que todos convivimos. 83. 84. El hogar no es un edificio ni una localización. 85. La muerte nos iguala a todos. 86. 87. La apariencia es algo absoluto, pero la realidad no lo es. Las cosas pueden parecernos concretas y estables, pero en la realidad podemos observar que las cosas no son como parecen y están sujetas a múltiples perspectivas e interpretaciones. 88. 89. La felicidad no depende de tener las cosas fáciles, ni siquiera de estar sano. 90. 91. La verdadera paz se establece mediante la comprensión del otro. 92. 93. Incluso un animal, si muestras afecto genuino, desarrolla la confianza gradualmente. 94. El tiempo pasa libremente. Cuando cometemos errores, no podemos retrasar el reloj y volver atrás de nuevo. Cometer errores es normal y debemos solucionarlos en lo posible, pero lo pasado pasado está y es inútil centrarse en ello. 95. Si alguna vez no te dan la sonrisa esperada, sé generoso y da la tuya. 96. La educación se centra excesivamente en la transmisión de conocimientos. 97. Considero una sonrisa como algo único en un ser humano. Una sonrisa es también una poderosa comunicación. 98. 99. 100. Voy a utilizar todas mis energías para desarrollarme, para ampliar mi corazón a los demás; para alcanzar la iluminación para el beneficio de todos los seres. Voy a tener buenos pensamientos hacia los demás, no voy a enojarme o pensar mal de otros. “Todos somos seres humanos iguales. Sin ninguna duda, todos deseamos la paz, la felicidad. Pero el siglo XXI no va a ser un siglo fácil. Hay miedo, ira, odio. Por eso el mundo necesita conocimiento sobre nuestra mente, sobre nuestras emociones, sobre cómo abordar esas emociones”.

Así comienza Wisdom of Happiness: a heart to heart with the Dalai Lama, un documental que se presenta el próximo 29 de abril en el Festival Internacional de Cine de Barcelona y en el que el líder político y religioso reflexiona sobre cómo se puede ser feliz en un mundo tan turbulento como el actual, tan lleno de distracciones, tan violento, tan complejo. El Dalái Lama, Tensin Gyatso, de 89 años, fue proclamado líder espiritual del budismo tibetano cuando tenía cuatro, el 22 de febrero de 1940, como encarnación del fallecido dalái lama anterior. A partir de ese momento comenzó a prepararse para su misión, y asumió el poder político como jefe de gobierno tibetano con 15 años. El documental hace un repaso con imágenes de archivo de su vida, de su niñez, de su relación con su padre y, sobre todo, con su madre, una campesina analfabeta de la que cuenta que aprendió todo lo que sabe sobre el amor y la compasión.

imagen documental Dalai Lama felicidad

Y recuerda también su complicado papel como líder político, la invasión china del Tíbet, su excelente relación inicial con Mao Zedong -“lo consideraba como un padre”-, las dificultades, su huida en 1959 -“no sabía si despertaría vivo al día siguiente”- y sus años como líder político y religioso en su exilio en Dharamsala, India, defendiendo los derechos del pueblo tibetano. El Dalái Lama desgrana una vida que no ha sido fácil. Y a partir de sus propias experiencias se dirige a la cámara sentado en un sillón verde en un documental de 90 minutos para intentar responder a esta pregunta: ¿cómo se pueden alcanzar la felicidad y la paz mental a pesar del estrés de la vida diaria, de la incertidumbre sobre la crisis climática, de la ansiedad que producen las guerras que estamos viviendo?

“Todos formamos parte de una comunidad”, sostiene. “Si no piensas más que en ti, aumentan la ansiedad, la ira y el miedo. Pero la mente puede controlar nuestro cerebro y nuestras emociones. Y necesitamos educación para poder calmarla”. En una sociedad en la que proliferan los libros y vídeos de autoayuda, los antidepresivos y las benzodiacepinas, el Dalái Lama ofrece su propia fórmula para alcanzar la felicidad y, sobre todo, la paz mental. “Las emociones negativas son muy malas para nuestra salud”, afirma. “La ira, el odio y el miedo afectan a nuestro sistema inmune. Pero podemos reducirlos y calmar nuestra mente”.

El documental está dirigido por Barbara Miller y Philip Delaquis. El actor Richard Gere, estrecha relación con el Dalái Lama, participa como productor ejecutivo. “La idea inicial del documental era hacer algo que, en estos tiempos tan difíciles, pueda dar esperanza a la gente y otra visión de cómo lidiar con emociones como la ira y la frustración”, explica Miller. “Cuando yo era pequeña mi madre me llevó a ver al Dalái Lama. Más allá de su lado religioso, siempre me ha impresionado como figura espiritual, como alguien sabio que transmite confianza”.

Los preparativos del documental comenzaron en 2018, luego se incorporó Manuel Bauer, entrevistaron al líder en 2019 en Dharamsala, y años después han seguido editando material. “A él le interesó la posibilidad de hablar directamente a cámara como si se estuviera dirigiendo a los espectadores”, explica Miller. “El documental intenta ser una experiencia inmersiva. Empezamos a respirar todos con él y seguimos sus reflexiones sobre la gestión de las emociones y el complejo siglo XXI. Habla de cosas que pueden parecer simples pero que podrían cambiar nuestras vidas. El mensaje es que siempre hay esperanza”.

El documental aborda la crisis climática y la necesidad de dejar de destruir el planeta, así como el papel de la mujer. “Si la mayoría de los líderes políticos fueran mujeres, el mundo sería más seguro y más pacífico”, defiende, y añade que sería positivo que el próximo Dalái Lama fuera una mujer. “Deberíamos aprender desde la guardería a reducir los celos, la ira, la desconfianza”, sostiene. “La fuente de nuestros problemas es la distinción entre el ‘nosotros’ y el ‘ellos’. El altruismo genera paz interior”.

“Cuando empezamos con la película, el mundo aún no había cambiado radicalmente, aún no habíamos elegido a Donald Trump como presidente de EEUU”, explica Richard Gere. “Al comienzo lo vi como una celebración de los 90 años de vida del Dalái Lama y de su pensamiento revolucionario en aspectos como la mente, las emociones, la psicología humana… Pero, según íbamos avanzando, iban pasando cosas muy graves. Y ahora que todo se descompone creo que es más urgente que nunca hablar de los impulsos más básicos del ser humano, de la amabilidad y la compasión”.

Mensaje central: educación para la felicidad y la compasión

La base biológica de la compasión y del afecto representa, para el Dalai Lama, un fundamento que no depende de dogmas religiosos, sino de la biología y de las experiencias tempranas del afecto. “La semilla de la compasión viene de la infancia”, sugiere, y señala que las instituciones educativas deben promover el desarrollo equilibrado de las facetas intelectual y moral del ser humano. “La educación debe desarrollar la calidez de nuestro corazón y no solo el cerebro”, concluye.

Entre ideas clave se destacan:

  • La felicidad tiene dos niveles: sensorial y mental; la mente tranquila es más poderosa que la experiencia física.
  • La compasión fortalece al cerebro y reduce el miedo, proporcionando seguridad interior.
  • La libertad de elección moral depende del contexto social y personal, no de reglas estrictas.
  • La paz interior es imprescindible para la paz mundial; la educación ética es necesaria para el desarrollo humano.
  • La felicidad no es un estado fijo; puede surgir de la interacción entre amor, cooperación y propósito de vida orientado a los demás.

tags: #dalai #lama #felicita #in #noi #stessi