Las maravillas aventuras de Jesús y Buda: un manga que une lo divino y lo cotidiano con humor y profundidad

El cómic japonés es uno de los más ricos en imaginación a la hora de crear tramas, pues en sus páginas nos encontramos con espadachines, niños detectives, extraterrestres hiperpoderosos, asesinos en serie y un larguísimo etcétera. Y sin embargo, cuando me enteré que había un manga protagonizado por las aventuras mundanas de las deidades de dos de las religiones con más seguidores del mundo, mi curiosidad se avivó de inmediato. En efecto, en Las vacaciones de Jesús y Buda, esas famosas figuras religiosas se pasean por la tierra, como unos mortales cualquiera. Las vacaciones de Jesús y Buda, conocido en su Japón natal como Saint Oniisan, y Saint Young Men a nivel internacional, es un manga de corte seinen, escrito e ilustrado por Hikaru Nakamura.

Por estrafalario que parezca, su premisa gira alrededor de Jesús y Buda, fundadores del Cristianismo y el Budismo, que después de pasar miles de años trabajando sin descanso alguno en las alturas, reciben unas vacaciones pagadas al lugar que deseen. Sin embargo, elegir el destino no será fácil, pues donde se dirijan deberán dar ofrendas a los dioses del lugar. Por ello es que deciden ir a Japón, donde hay tantos dioses que la imposibilidad de llevarles regalos a todos sería una disculpa perfecta. Ajenos a las costumbres del mundo contemporáneo, el binomio se enfrentará a todo tipo de situaciones normales para nosotros, pero totalmente nuevas para ellos, y que por su inocencia y curiosidad, se convertirán en verdaderos retos que se complicarán aún más al tratar de mantener oculta su verdadera identidad.

Por supuesto, las referencias a sus respectivas religiones aparecen continuamente durante la historia, siendo el pilar fundamental de un manga plagado de situaciones hilarantes propias de su carácter costumbrista, que tratan con gran sentido del humor las creencias que los protagonistas representan. Aunque podríamos pensar que en estas páginas encontraríamos una parodia en sentido ácido de sus religiones, lo cierto es que presenta un humor muy blanco, mostrando en todo momento un respeto por lo que estas doctrinas significan.

Al tratarse de un slice of life, con una narrativa ligera y amena, el pasar de ambos protagonistas no cuenta nada grandilocuente, pues se dedican a tareas cotidianas como turistear o ir de compras. Los únicos acontecimientos que rompen su rutina se derivan de su condición divina y su torpeza al actuar como humanos comunes. A pesar de que ponen todo su empeño en no bajar la guardia, se exponen constantemente a situaciones que están a punto de revelar su identidad, como alguno que otro milagro de Jesús o artimañas de Buda, que se aprovecha de su armoniosa aura para engatusar a los vecinos.

Si bien descubrimos que ambas deidades siempre han sido amigos, y comparten ciertos rasgos en común -sus caracteres son más bien inocentes, asustadizos e impresionables-, el contrapunto entre sus personalidades es interesante, y a la vez también es un punto fuerte del encanto de la obra. La autora describe a Buda como a un ahorrador compulsivo, amante de las buenas gangas y de los animales, quizá como reflejo de la austeridad que pregona el budismo. Jesús, por su parte, es todo lo contrario, derrochando el dinero y siendo un apasionado de las nuevas tecnologías, a tal punto de tener un blog donde reseña capitulos de anime, y jugar en línea. Nakamura no trata de ridiculizar a ninguno de los dos, sino de dar una visión divertida de los personajes, acercándonos y haciendo que nos encariñemos con ellos.

Jesus, el cochinillo. Así mismo, la trama recupera constantemente pasajes bíblicos y budistas a través de las vivencias del ambos en el mundo moderno y actual, lo que significa que quienes conozcan las escrituras puedan captar más sutilezas que algún lector más despistado. Durante los primeros capítulos, ambas deidades se comportarán como los típicos jóvenes que no saben bien como comportarse fuera de su ambiente, viviendo su dia a dia sorprendidos por las nuevas tecnologías y las costumbres japonesas, de las que son fans. Asimismo, tampoco son muy hábiles en las relaciones sociales y amistades, al punto de apenas hablar incluso con su arrendadora. No obstante, al pasar de los episodios se volverán más extrovertidos, aumentando actividades sociales que a menudo los meterán en líos, que serán solucionados por arcángeles que descienden de los cielos para arreglar los desaguisados, dando pié a todo tipo de situaciones jocosas.

En estas páginas también se pasearán muchos otros personajes bíblicos, más o menos conocidos por todos. Así, nos encontraremos con los discípulos de Buda, que lo aman con locura y se comportan como groupies; a los apóstoles, siempre dispuestos a medirse en juegos online contra su maestro; o a Judas, que aunque vive en el infierno no pierde la oportunidad de venir a saludar. El dibujo, en tanto, es de un trazo más bien sencillo, pero muy personal. Es importante puntualizar que la obra, merecedora de un Premio Osamu Tezuka a la Mejor Obra Corta en 2009, cuenta con varias adaptaciones al medio audiovisual.

En el terreno de la animación, podemos nombrar un film de larga duración, dirigida por Noriko Takao y escrita por Rika Nezu. También existen dos OAD (original anime DVD), creados por el mismo equipo, y lanzados a la par del octavo y noveno tomo recopilatorio. Para cerrar, podemos concluir que Las vacaciones de Jesús y Buda es una obra amena y liviana, sin otra finalidad que entretener al lector y sugerir que la religión también puede ser interesante. Con uno de los argumentos más originales del último tiempo, es un soplo de aire fresco en el panorama del manga, pero que sin embargo puede no ser del gusto de cualquier aficionado, debido a su curiosa premisa, referencias religiosas y estilo de humor. Sin embargo, te recomiendo dejar los prejuicios de lado y darle una oportunidad, pues aunque quizá leyendola no nos ganemos el cielo, sí que nos sacará más de alguna carcajada.

Han sido muchas las ocasiones en las que se ha intentado unir en un mismo concepto a dos de los líderes religiosos más importantes del planeta. Por un lado, Jesucristo, el hijo de Dios y cabeza visible del movimiento cristiano; por otro lado, Buda, el iluminado, referente espiritual para el budismo. Varios fueron los intentos de ligar a estos dos personajes históricos y a sus religiones, desde teorías antropológicas que hipotetizan que Jesús pudiera ser la forma adoptada de Buda para el mundo occidental, hasta su posible nexo en el periodo de tiempo llamado “los años perdidos de Jesús”, que hace referencia a la etapa indocumentada entre la infancia de Jesús y el comienzo de su ministerio, donde autores como Kersten aseguran, que el budismo tuvo una influencia sustancial en la vida y las enseñanzas de Jesús, estableciendo nexos entre la enseñanza moral de Buda y el Sermón de la montaña. Antropología e hipótesis aparte, Hikaru Nakamura (no confundir con el ajedrecista), ha conseguido lo que nadie antes pudo o quiso, unir a estos dos en un manga y llenarlo de humor y calidad humana.

Saint Young men o Las vacaciones de Jesús y Buda, cuenta las aventuras de estos dos personajes religiosos en Japón. “Habiendo superado el cambio de siglo sin novedad, han decidido trasladarse al mundo terrenal, alquilar un piso y tomarse unas vacaciones juntos.” Así empieza este periplo. Los dos personajes están extremadamente marcados, siendo opuestos, pero no con ello incompatibles. Jesús es un poco holgazán, despreocupado, irresponsable e impulsivo. Buda es calmado y racional. Saint Young men o Las vacaciones de Jesús y Buda, recibió el Premio Cultural Tezuka Osamu, a la mejor historia corta en 2009, al mismo tiempo que fue el décimo manga más vendido ese mismo año, con más de 2´6 millones de copias vendidas. De su autora, Hikaru Nakamura (1984, Shizuoka) poco se conoce aquí en España. Su repercusión en el mundo del manga llega de la mano con esta misma obra y con Arakawa Under the Bridge. El estilo de la autora, es simple, caricaturesco, de trazo limpio y sin muchos detalles. La narrativa en su obra es muy fluida, con una estructura de capítulos autoconclusivos, aunque entre uno y otro hay elementos que llegan a repetirse. El humor es el pilar de la obra, un humor desde una perspectiva no cercana a la parodia, pues no pretende reírse ni ridiculizar a las religiones ni a sus máximos exponentes.

Infografía: personajes y religiones en Saint Young Men

😇 JESÚS y BUDA dejan de SER DIOSES 💥 y se VAN de VACACIONES a JAPÓN 🗾 🇯🇵 | SAINT ONII-SAN

Uno de los puntos fuertes, aparte del humor, son todos los conocimientos religiosos que se pueden aprender indirectamente, una buena oportunidad para conocer cuestiones íntimas de ambas religiones. A-1 Pictures adaptó la serie manga en dos OAD (Original Animation Dvds) y en una película de anime que fue licenciada por Selecta Visión aquí en España, una adaptación de 90 minutos que refleja a la perfección la esencia del manga. La película está compuesta por una selección de cuatro historias. Una obra que desde luego no deja indiferente a nadie. Ya sea por su rocambolesca unión de personajes, como por su humor o su osadía a la hora de plasmar y tratar temas tan tabús como la religión. Una obra valiente, seria, capaz de competir con cualquier otra obra. Y es que, aunque no pasa realmente nada, pues no tiene un argumento lineal o una historia a desarrollar, es un manga agradable de leer. Es una buena dosis de carcajadas, una obra de consumo inmediato que no va más allá de la lectura misma.

Al final, Saint Young Men se presenta como una propuesta arriesgada pero entrañable, que amalgama la tradición religiosa con la cotidianidad urbana japonesa. A través de su humor blanco y su mirada respetuosa, invita a reflexionar sin perder la ligereza. Han sido muchas las voces que celebran su originalidad y su capacidad para atraer tanto a lectores acostumbrados al manga como a quienes conocen poco sobre estas religiones. En definitiva, es una lectura recomendada para quien busque una experiencia divertida y al mismo tiempo educativa, sin pretensiones moralizantes ni trascendencias grandilocuentes.

Contexto y recepción

Saint Young Men consiguió reconocimiento al recibir el Premio Cultural Tezuka Osamu a la mejor historia corta en 2009, y fue el décimo manga más vendido ese año, con más de 2,6 millones de copias vendidas. Su autora, Hikaru Nakamura (1984, Shizuoka), se dio a conocer principalmente por esta obra y por Arakawa Under the Bridge. El estilo de la autora es simple, caricaturesco, de trazo limpio y sin muchos detalles, y la narrativa fluida con capítulos autoconclusivos que pueden repetirse en estructura. El humor se presenta como pilar, desde una perspectiva no paródica que evita ridiculizar a las religiones o sus exponentes. Uno de los atractivos de la obra es el conjunto de conocimientos religiosos que se pueden aprender indirectamente.

Portada de Saint Young Men y escenas cotidianas en Japón

tags: #le #meravigliose #avventure #di #gesu #e