Según el Hatha Yoga Pradipika, la vida se difunde por nuestro interior a través de corrientes de energía llamadas nadis. El eje central de estos nadis es la columna vertebral, desde donde se extienden como las ramas y brotes de un árbol frondoso. Aunque existen miles (algunos textos dicen que son setenta y dos mil, otros más de trescientos mil), hay diez nadis que se destacan por su especial importancia. Estos son los que desembocan en las diez "puertas" del cuerpo (ojos, oídos, boca, fosas nasales, ano, genitales y el punto central entre las fosas nasales). Y entre estos diez, tres son de particular interés para los yoguis: el que termina en la fosa nasal derecha, el de la fosa nasal izquierda y el del centro de las dos fosas nasales.
La rama específica del yoga que estudia el surgimiento (udaya) de la energía que fluye (svara) por estos nadis se llama svarodaya, o svara yoga. Con las prácticas de svara yoga aprendes a ser consciente de la presencia de estas corrientes de energía, a percibir cómo se desplazan y fluyen y a observar su relación con la vida interior y exterior. El texto tántrico, el Shiva Svarodaya, afirma que, en definitiva, tal conocimiento "es como una lámpara capaz de iluminar el recipiente del propio Ser".
La energía en las fosas nasales
El nadi que termina en la fosa nasal derecha se llama pingala. El nadi que termina en la fosa nasal izquierda se llama ida. El nadi central, sushumna, termina en el punto entre las fosas nasales, donde el tabique nasal se une al labio superior. La actividad de estos nadis se refleja en el flujo de la respiración a través de las fosas nasales. Así, cuando pingala está activo, la respiración fluye con predominancia por la narina derecha y cuando ida está activo, la respiración fluye más libremente a través de la izquierda. Cuando se despierta el nadi central (sushumna), las dos fosas nasales fluyen por igual. Por lo tanto, la forma más fácil de identificar la actividad sutil de la energía que fluye por los nadis es observar la dominancia de las fosas nasales con relación a la respiración.
Según el yoga, la dominancia de las fosas nasales (o más precisamente, la dominancia de svara) dice mucho sobre nuestro estado de ánimo. La energía que fluye por la fosa nasal derecha se describe como energía masculina y se caracteriza por un estado de ánimo expansivo. Está simbolizada por el sol, se expresa en la actividad física, se manifiesta en el pensamiento lógico y en la actividad del cerebro izquierdo, se refleja en una buena digestión y genera calor interno. Cuando esta narina es la dominante, la mente favorece los sentidos activos (manos, pies, órganos de procreación, evacuación y habla), propiciando las acciones que requieren fuerza y determinación mental.
La energía que fluye por la fosa nasal izquierda se describe como energía femenina y se caracteriza por un estado de ánimo más introspectivo. Está simbolizada por la luna y se expresa en la autorreflexión. Se manifiesta en formas de pensamiento intuitivo o artístico y en la actividad del cerebro derecho; es receptiva por naturaleza y genera frescura. Cuando esta fosa es la que domina, la mente favorece los sentidos cognitivos (gusto, tacto, vista, olfato y oído), propiciando las acciones relajantes que requieran receptividad y se orienten hacia el interior. Por último, cuando las fosas nasales fluyen de manera uniforme, la energía se asocia con el equilibrio psicológico y un estado de autobservación silencioso. Este estado es de tendencia andrógina y se simboliza con el fuego. Se expresa en la quietud mental, se manifiesta en la concentración y la actividad equilibrada de los hemisferios cerebrales y es sabio por naturaleza. Es un estado muy deseable para la meditación, pero como propicia estados de ánimo desapegados que carecen de motivación mundana, no es beneficioso para la actividad diaria. Afortunadamente, esta uniformidad en los niveles de actividad de las fosas nasales ocurre solo brevemente durante el curso del día, excepto en los estados meditativos inducidos.
El ciclo nasal
Siglos atrás, fruto de una profunda introspección, los yoguis descubrieron que en las personas con biorritmos regulares la dominancia de las fosas nasales se alternaba a lo largo del día. Cada fosa nasal está activa por aproximadamente una hora. Este cambio regular fue observado por primera vez por la comunidad científica a finales del siglo XIX y se llama "ciclo nasal".
Los yoguis también descubrieron que algunas actividades despiertan las energías de una fosa nasal en particular. Por ejemplo, sentarse a comer puede despertar la fosa nasal derecha, asociada a la digestión. Escuchar música, por otro lado, puede despertar la fosa nasal izquierda, asociada con la sensibilidad emocional y las artes. Al tomar conciencia de los ritmos de estas energías internas, se puede desarrollar una sensibilidad hacia ellas. Así aprenderás a saber cuándo actúas en consonancia con estas energías, cuándo luchas contra sus corrientes y cómo puedes cambiarlas para adaptarlas a una ocasión particular.
Para armonizar sus acciones externas con estos flujos de energía interna, los yoguis desarrollaron varias técnicas para cambiar voluntariamente el dominio de las fosas nasales. Algunas de ellas solo se basan en la capacidad de concentración, por ejemplo, "absorbiendo" lentamente cada inhalación y "expulsando" cada exhalación mientras te concentras en la fosa nasal que quieres abrir. Otras técnicas yóguicas para cambiar la dominancia de la fosa nasal implican la activación de una respuesta refleja que abre un pasaje nasal y cierra el otro: acostarse sobre un lado, por ejemplo, o hacer presión bajo la axila con el puño o con una muleta recortada, abrirá la fosa nasal opuesta.
Autaprendizaje y práctica de dominancia nasal
En la gente sana, los patrones del ciclo nasal varían notablemente de una persona a otra e incluso varían en momentos diferentes en un mismo individuo. Por ejemplo, se puede observar que a veces una fosa nasal parece estar completamente bloqueada mientras que los otros canales se abren; en otras ocasiones la diferencia en la dominancia es mucho menos evidente. También puedes encontrar que una fosa nasal se mantiene dominante durante todo el día o la mayor parte del mismo. Este tipo de observaciones despiertan la curiosidad y pueden llevar a que nos preguntemos si se trata de indicios de desequilibrios en niveles internos sutiles.
Afortunadamente, no tienes que ir a un laboratorio de ciencias para investigar. Una simple técnica casera para medir tu dominio nasal consiste en exhalar sobre un espejo. Simplemente sostén el borde recto de un espejo de bolsillo contra tu tabique y exhala suavemente. Cuando examines el espejo, notarás dos marcas de condensación, una de cada fosa nasal (el espejo debe estar a una temperatura más baja que tu aliento para que se produzca la condensación). La exhalación que tarde más tiempo en evaporarse es la que proviene de la fosa nasal dominante.
Puedes usar también esta técnica del "espejo frío" para explorar cómo responden tus conductos nasales cuando te acuestas sobre un lado. Comienza midiendo la dominancia de tus fosas nasales con el espejo. Luego, acuéstate tranquilamente (es decir, sin leer, sin música, sin televisión o dispositivos electrónicos) sobre tu lado dominante durante 10 minutos más o menos y repite la medición. ¿Cambió la dominancia de la fosa nasal? ¿Qué tan grande fue el cambio? ¿Fue duradero o volvió a su estado anterior con relativa rapidez?
Podrías considerar investigar un poco más. Mide la dominancia de tus fosas nasales en varios momentos del día o incluso en intervalos regulares a lo largo de una mañana, una tarde o un día entero. ¿Hay actividades diarias que parecen ser más efectivas o agradables al tener una narina abierta en particular? ¿Se relaciona la dominancia de las fosas nasales con tus estados de ánimo? ¿Puedes cambiar la fosa nasal dominante con solo concentrarte en "absorber y expulsar" la respiración a través de una sola narina, como lo hacen algunos yoguis? ¿Puedes establecer una conciencia firme de sushumna durante tu práctica de meditación y así anclar tu concentración?
Recuerda que, en esencia, el yoga es un proceso de autoexploración. Al comenzar tus experimentos, ten en cuenta que vivimos en un mundo complejo, muy diferente al de los antiguos yoguis. La clave para la autoexploración consiste en investigar honesta y sistemáticamente, no en replicar (o, peor aún, sentirse mal por no replicar) sus hallazgos. La autoconciencia que ganarás al realizar estos simples experimentos puede convertirse en un punto de partida para una nueva dimensión en tu práctica de yoga. Puede darte un contexto diferente para muchas de las prácticas que ya realizas y un nuevo punto de vista desde el cual observar tu vida.
Nadi Shodhan Pranayama: una técnica clave
Una hermosa técnica de respiración que ayuda a mantener la mente calmada, feliz y en paz. Algunos minutos al día de Nadi Shodan pranayama es lo mejor para desestresar la mente y liberar la tensión y el cansancio acumulado. Siéntate cómodamente con la columna recta y los hombros relajados. Coloca la punta del dedo índice y el dedo medio de la mano derecha en el entrecejo, el dedo anular y meñique en la fosa nasal izquierda y el pulgar en la fosa nasal derecha. Ahora inhala por la fosa izquierda y suavemente presiona esa misma fosa con el dedo anular y meñique. Inhala por la fosa derecha y exhala por la izquierda. Con esto, se completa un ronda de Nadi Shodhan pranayama. Completa 9 rondas alternando la respiración por ambas fosas. Después de cada exhalación, recuerda inhalar por la misma fosa por la cual exhalaste.
Nadi Shodhan Pranayama ayuda a relajar la mente y te prepara para entrar en un estado meditativo. Así que es una buena idea do a short meditation después de hacer Nadi Shodhan. Trabaja de forma terapeutica para la mayoría de los problemas de circulación o respiratorios. No fuerces la respiración, mantén el flujo suave y natural. No respires por la boca o hagas algún sonido mientras respiras.
Coloca los dedos gentilmente en la frente y en la nariz. En caso de sentirte desganado y bostezando antes de practicar Nadi Shodhan pranayama verifica el tiempo que tomas para inhalar y exhalar. Ninguno. Practicar Yoga ayuda a desarrollar el cuerpo y la mente trayendo muchos beneficios para la salud, sin embargo no es sustituble por medicamentos. Es importante aprender y practicar técnicas de yoga bajo supervisión de un instructor Yoga El Arte de Vivir capacitado.
Esta es una técnica de respiración (Pranayama) y meditación clásica del yoga. A través de la alternancia de la respiración por las fosas nasales consigue un equilibrio de hemisferios cerebrales y una regulación del sistema nervioso. Se considera una respiración para la salud y la relajación. La traducción o significado en Sánscrito de Nadi Shodhana Pranayama es: Respiración para la depuración de los canales de energía. Nadi: Canal, tubo, vena de Prana (energía, fuerza vital). Shodhana: Limpieza, Purificación, depuración. Pranayama: Prana: Respiración o Fuerza Vital // Iama: Control o Extensión.
Nadi Shodhana Pranayama es una técnica muy fácil de aprender, y podemos hacerla en cualquier momento del día. Podríamos usar Nadi Shodhana pranayama como meditación para relajarnos o utilizarlo antes de nuestra respiración profunda o “Yóguica”con la que complementaremos perfectamente esta técnica. También se suele utilizar Nadi Shodhana Pranayama al finalizar una clase de yoga activa como por ejemplo Ashtanga Yoga o Vinyasa Yoga.
Si quieres profundizar más sobre los distintos pranayamas clásicos del Hatha Yoga mira mi Programa de Pranayama aquí. Esta técnica nos ayudará con problemas relacionados con las emociones como la ansiedad, estrés o depresión. Al equilibrarse nuestro hemisferio cerebral derecho (el cual regula todos los aspectos creativos) y nuestro hemisferio cerebral izquierdo (el cual regula el lenguaje y la razón).
Nadi Shodhana Pranayama consiste en respirar de manera alterna por las fosas nasales y ahora lo vamos a explicar en detalle. La respiración por la fosa nasal izquierda activa el Nadi Ida. La respiración por la fosa nasal derecha activa el nadi Pingala. Los Nadis o canales de energía Los Nadis, tal y como se describen en yoga y ayurveda, son canales energéticos con un recorrido y circulación específicas en el cuerpo. Los canales que se van a trabajar en esta meditación son dos de los principales que son el Nadi Ida y Pingala. Estos canales de energía tienen su origen en la base de la columna y describen un recorrido espiral serpenteante ascendente por la columna. Tocan la nariz en su recorrido y penetran en el cerebro llegando hasta la coronilla donde se juntan con el Nadi principal Shusmana.
El canal o nadi Ida toca la fosa nasal izquierda y regula o promueve el sistema nervioso parasimpático. Se le denomina tambien el canal Lunar porque es mas fresco o Yin. El canal o nadi Pingala toca la fosa nasal derecha y regula el sistema nervioso simpático. Se le llama el canal solar porque es mas activo y caliente. A través de esta respiración lo que vamos a hacer es emitir señales de regulación para nuestro sistema nervioso autónomo simpático y parasimpático. Si tu sistema nervioso está regulado tendrás mejor respuesta ante el estrés. Así esta respiración puede ser un buen remedio para frenar el estrés cotidiano y la ansiedad.
Equilibrio de Hemisferios Cerebrales. La importancia de equilibrar los hemisferios cerebrales es fundamental para tu estado psicológico y bienestar emocional. Nuestro cerebro está dividido en dos hemisferios y aunque están interconectados, cada uno de ellos opera de una manera diferente. El hemisferio derecho se encarga de las tareas y percepciones más creativas y sensitivas. Es puro presente y emoción. Nuestro hemisferio izquierdo procesa las tareas más analíticas y lógicas, estableciendo orden y proyección temporal. Siempre suele haber una dominancia de un hemisferio por encima del otro dependiendo de la actividad que realicemos y de nuestro estado vital. De manera natural nuestro cerebro activa el otro hemisferio cuando cambiamos de actividad o estado. Sin embargo pueden darse desequilibrios muy frecuentes por nuestro estilo de vida con mucho estrés y preocupaciones. Esta respiración para equilibrar los hemisferios cerebrales consigue aportar calma y equilibrio a la vez que aporta claridad mental. Puede ayudarte a equilibrar tus hemisferios cerebrales de manera muy eficaz y sencilla.
¿Cómo se realiza Nadi Sodhana Pranayama? Teniendo en cuenta que Nadi Shodhana Pranayama es una técnica de respiración y meditación, lo ideal para practicarla sería hacerlo con la espalda recta sentado en una silla o sentado en postura fácil o de loto. No obstante, si no es posible hacerla sentado, Nadi Shodhana Pranayama puede practicarse también acostados con cabeza apoyada sobre almohadas para facilitar la respiración. Vamos a dejar un brazo extendido con la mano en chin mudra juntando el índice y el pulgar en la yema de los dedos. Con la otra mano vamos a utilizar vishnu mudra dejamos el dedo índice y el dedo medio el dedo corazón hacia la base de la palma. El pulgar, anular y meñique extendidos. Esto va a hacer que podamos tapar una fosa nasal y luego la otra sin necesidad de cambiar la posición de los dedos.
- Tapar la fosa nasal derecha y exhalar por la izquierda.
- Inhalar por la izquierda contando hasta 4 y luego presionar la fosa izquierda.
- Aguantar la respiración contando hasta 16. Exhalar por la derecha contando hasta 8.
- Inhalar por la derecha, retener y exhalar por la izquierda. Repetir.
Vas a notar que es una respiración en forma de “V”Continúa todo el tiempo que precises en la meditación. Durante la meditación los ojos apuntan con la mirada al punto del tercer ojo. Si quieres también puedes trabajar esta meditación con el enfoque de la mirada hacia la punta de la nariz si te es más cómodo o placentero.
Nadi Shodhana Pranayama es una técnica que se puede practicar en cualquier momento del día, pero siempre valdrá la pena hacerlo un tiempo prolongado. El flujo de aire por la fosa nasal izquierda relaja, por la fosa nasal derecha da energía y agudiza la atención. Tu nariz está directamente relacionada con el cerebro y el sistema nervioso. Al inhalar a través de la fosa nasal izquierda se afecta el hemisferio derecho del cerebro, emocional; a través de la fosa nasal derecha se accede al hemisferio izquierdo o lógico. Esto es una ronda, comienza con 5 rondas y lentamente incrementa la cantidad de rondas hasta hacer aproximadamente 9 rondas. Al finalizar la última ronda relaja tus manos y permanece sentado con los ojos cerrados por 3 a 5 minutos antes de abrir los ojos. Es recomendable realizar este ejercicio por las mañanas y por las tardes, no inmediatamente luego de haber comido.
El Arte de Vivir es una fundación que difunde la paz a través de diversos proyectos humanitarios. Esta web utiliza cookies para mejorar tu experiencia en la web. Anuloma viloma es un tipo de pranayama que consiste en la respiración alterna a través de las fosas nasales y el vishnu mudra. En sánscrito, NADI significa conducto o canal de energía, y SHODAN significa limpieza, purificación. Habrás observado que una fosa nasal a veces está más taponada que la otra y nos cuesta más respirar por ella, pero esto varía a lo largo de día. Desde el inicio del yoga, un mudra es un gesto, sello o símbolo sagrado que se realiza con las manos o con los dedos durante las prácticas de pranayama o meditación. El vishnu mudra representa el equilibrio universal y es el que se utiliza normalmente para la respiración alterna.
Siéntate en una postura cómoda, como padmasana o posición del loto, sukhasana o virasana y realiza con tu mano derecha el mudra que te acabo de explicar. Destapa ahora la fosa nasal derecha y cierra la otra con el anular o el meñique. Inhala por la izquierda y aguanta la respiración mientras tapas la izquierda. Cierra el orificio derecho e inhala por el izquierdo. Si no eres principiante en este pranayama puedes probar a hacer esta última opción de respiración alterna completa contando el tiempo en cada inhalación y exhalación para que duren el mismo tiempo.
Prana se puede traducir como energía o como respiración, mientras que ayama se traduce como regulación, control o dominio. La respiración es el puente entre el cuerpo físico y la mente. A través de la práctica del yoga podemos actuar sobre el movimiento y la distribución de prana en el cuerpo e incidir sobre las constantes vitales y la actividad cerebral. “Cuando el prana se mueve, chitta (la mente) se mueve. Cuando el prana está tranquilo, chitta también está tranquila. Por esta quietud (del prana) el yogui alcanza la calma. El objetivo general del pranayama es controlar el prana (mediante la regulación del ritmo de respiración) y, a través, del control del prana, aquietar y clamar la mente.
Normalmente la función respiratoria es un movimiento involuntario que pertenece al plano de la subconsciencia. En la respiración yóguica, el movimiento que produce la expansión de los pulmones es tanto vertical como horizontal. A nivel físico, este movimiento vertical del diafragma favorece el intercambio de gases en los pulmones debido a una mayor extensión de los alvéolos pulmonares. A nivel mental, una mayor amplitud del movimiento del diafragma se traduce en una respiración lenta y calmada, que a su vez influye en la actividad mental en dos sentidos. Puraka y rechaka hacen referencia a las fases de inhalación y exhalación respectivamente. Puraka (inhalación) es la fase activa de la respiración, ya que llenar de aire los pulmones requiere de la actividad muscular necesaria para desplazar el diafragma y abrir la caja torácica. Durante rechaka (exhalación) el diafragma y la caja torácica vuelven a su posición normal sin esfuerzo.
“Parando el prana mediante la retención (de la respiración), la mente se libera de todas sus modificaciones. Kumbaka es la retención de la respiración. Existen dos clasificaciones de kumbaka. Bahya kumbaka_es la retención con pulmones vacíos, tras la exhalación. Antara kumbaka_es la retención con pulmones llenos después de una inhalación. Kevala kumbaka_cuando la retención es espontánea. - Durante la retención se equilibran la inhalación (es decir, la principal actividad de prana vayu, por la que captamos el prana del universo), con la exhalación (función de apana vayu, que rige los procesos de eliminación de toxinas y residuos del cuerpo). Desde la perspectiva del pranayama, kumbaka puede hacer referencia a la suspensión de la respiración nasal en cualquier ciclo del proceso respiratorio. La finalidad de kumbaka no es tanto aumentar la absorción de oxigeno en la sangre como preparar al sistema nervioso para tolerar un porcentaje más elevado de dióxido de carbono en el organismo. El intercambio de gases entre los pulmones y la sangre depende de otros factores a parte del tiempo (presiones parciales de los gases, superficie disponible, entre otros). En cambio, una mayor cantidad de dióxido de carbono en el cuerpo favorece la dilatación de los capilares del cerebro, permitiendo una mayor irrigación a nivel cerebral.
Hay algunas normas básicas para realizar correctamente el pranayama. Dominar la práctica de la respiración yóguica completa y del control de la cintura abdominal. Colocarse correctamente en una de las posturas de meditación. Las más adecuadas son siddhasana, badrasana, virasana, padmasana y swatikasana. Estas posturas permiten que la espalda quede erguida, el tórax abierto y dejan espacio para que el diafragma pueda moverse. Brazos, lengua, garganta deben estar relajados y sin tensión. Practicar con los intestinos y la vejiga vacíos. Es importante realizar bien la técnica de cada ejercicio y no forzar. Permite regular la respiración en las dos fosas nasales.
