Romi filosofía trascendental: fundamentos y avances

portalcenter.cl

En su acepción filosófica, trascendental viene a significar, de un modo general, "lo que trasciende", en el sentido de "lo que está más allá" de alguna realidad, considerada metafísica o gnoseológicamente. A ese conjunto de propiedades del "ser en cuanto ser" se las denomina propiedades trascendentales o, simplemente, "trascendentales". La doctrina de los trascendentales, desarrollada sobre todo por Santo Tomás, considera la existencia de las siguientes propiedades trascendentales: ente (ens), cosa (res), uno (unum), algo (aliquid), verdadero (verum) y bueno (bonum).

Raíces medievales y lectura arquetípica

El tema de los trascendentales fue tratado ampliamente en la Edad Media por diversos teólogos parisienses, entre ellos Felipe el Canciller, Alejandro de Hales, Alberto Magno, y Tomás de Aquino. Aunque las elaboraciones sobre la idea de la trascendentalidad que se recogen en las obras de estos teólogos, así como en el pensamiento de Enrique de Gante, Meister Eckhart, Duns Escoto y otros varían bastante, la doctrina de los trascendentales permite, sin embargo, hacerse una idea de la dimensión propiamente filosófica del pensamiento medieval. Más aún, se ha llegado a pensar que la filosofía medieval puede denominarse con propiedad una filosofía trascendental. Si bien las teorías medievales de los trascendentales puedan variar según el número y el orden de los conceptos trascendentales, según el modo de predicarlos, es decir, por analogía o univocidad, y según su referencia a Dios, todas estas teorías explican el concepto del ente (ens) en términos de las nociones más comunes -communissima- tales como lo uno (unum), lo verdadero (verum), y lo bueno (bonum).

Así, las nociones trascendentales se entienden como aspectos o propiedades del ser, es decir, aspectos derivados de modo necesario del ente. Como aspectos que pertenecen al ente en cuanto tal, las teorías medievales exponen los trascendentales dentro de la metafísica como ciencia de lo real. Aristóteles, lectura medieval mediada por comentaristas islámicos, constituye la fuente más importante para el desarrollo de la teoría de los trascendentales. A este respecto, el texto central es el libro IV de la Metafísica: «[…] contemplar todas las especies del Ente en cuanto ente, y las especies de las especies, es propio de una ciencia genéricamente una. Ahora bien, si el Ente y el Uno son lo mismo y una sola naturaleza porque se corresponden como el principio y la causa, no lo son en cambio como expresados por un solo enunciado…»

Relación ente-unidad y primeras nociones

Según la lectura de Santo Tomás, la metafísica que es filosofía primera, estudia el ente en cuanto ente y los aspectos o propiedades que pertenecen al ente en cuanto tal. Al tratar de la relación entre el ente y lo uno, Aristóteles subraya la identidad real de la unidad con el ente pero también hace hincapié en la diferencia conceptual, ya que se niega la división interior de lo que es uno. El ente y la unidad son realidades idénticas, son equivalentes; y en el orden de la predicación, todo ente es uno. Por consiguiente, el texto de Aristóteles en el libro IV de la Metafísica permite hablar de la convertibilidad del ente y lo uno, es decir, ens et unum convertuntur.

Este texto es el punto de partida para el desarrollo de la doctrina de los trascendentales en la Edad Media. Influyó en obras como la Summa de bono de Felipe el Canciller. La Ética a Nicómaco I, 6 presenta una crítica a la idea platónica del bien: como el bien se expresa en diferentes categorías, no puede haber una única noción universal y única, pues la palabra “bien” se expresa en tantos sentidos como la palabra “ser”.

En la obra De hebdomadibus, Boecio plantea la pregunta: «¿Cómo es que las sustancias, en cuanto que son, son buenas, no siendo bienes sustanciales?» Boecio mantiene el carácter trascendental del bien y su fundamentación teológica. En la tercera parte de su obra insiste en que todas las cosas son buenas en cuanto son, ya que el ser de las cosas procede del primer bien.

Convergencias y aportes de Avicena y Dionisio

La obra del Pseudo-Dionisio De divinis nominibus trata más bien los nombres de Dios (Bien, Ser, Verdad, Belleza, Unidad) aunque Dionisio sostiene que todos los entes se caracterizan por la unidad, el bien y la belleza, ya que todos participan en la unidad, en el bien y en la belleza.

La metafísica de Avicena juega un papel importante en el desarrollo medieval de la teoría de los trascendentales. Avicena clarifica que el objeto de la metafísica es el ente en cuanto ente, y que la metafísica estudia lo que todas las cosas tienen en común. En su Metafísica, Avicena señala primeras nociones impresas en el alma -cosa, ente y lo necesario- y añade lo uno como correlato de lo necesario. Existen dos modos de entender la unidad: lo uno como trascendental y lo uno como principio de número. Esto permite distinguir entre ente como tal y las categorías accidentales que expresan modos de ser.

Trascendentales, predicación y analogía

A pesar de los distintos modos de ser de las cosas, observamos que todas las cosas tienen algo en común: todas son entes. Lo primero que concibe el entendimiento es el ente; por ello, todos los demás conceptos se toman como adición al ente. El ente se predica de todo lo que es, pero no se atribuye de la misma manera a todo; Dios es Ser subsistente, mientras que las criaturas son compuestas y participan del ser. Existen similitudes y desemejanzas entre Dios y las criaturas, y la predicación del ente se hace análogamente segundo su ser.

Los trascendentales se predican de todo ente y no sólo de la sustancia o del accidente; por ello trascienden las categorías. Se dan de dos maneras: (1) considerar el ente en sí, afirmando que es una cosa o res, y que además es unum; (2) considerar el ente en relación con otra cosa, derivándose otros trascendentales como aliquid. El alma, con facultades cognoscitivas y apetativas, relaciona lo verdadero con la adecuación entre ente y la facultad cognitiva, y lo bueno con la voluntad. Lo bello provoca placer al ser aprehendido; por ello, el ente es el primer concepto del intelecto y los trascendentales explican conceptualmente lo que es el ente.

La metafísica, al estudiar el ente en cuanto ente, se presenta como ciencia común (scientia communis), y llega al conocimiento de Dios como principio del ser de todas las cosas, pero no es lo primero en la investigación medieval; lo primero es la ontología del ente y del ser, que son comunes a todas las cosas.

Transcendentalismo en Kant y beyond

Transcendentalismo es un sistema filosófico asociado a Immanuel Kant. En la Crítica de la razón pura, la Estética trascendental explica que el espacio y el tiempo son formas puras de la intuición humana, no existencias externas, sino condiciones a priori para la experiencia. El sujeto consciente reconoce los objetos no tal como son en sí mismos, sino como se comportan en nuestra experiencia. El transcendentaliste niega que podamos conocer las cosas en sí mismas; distinguimos entre apariencia y cosa en sí, con espacio y tiempo como condiciones subjetivas necesarias de toda experiencia.

Kant distingue entre fenómenos (cosas como se nos aparecen) y noumenos (cosas en sí). Su objetivo es mostrar los límites de la cognición humana y sostener que las leyes a priori provienen de la mente. Esta línea dio pie a debates entre corrientes posteriores, como el idealismo trascendental, el realismo ingenuo y lecturas distintas de la deducción trascendental. La discusión continúa en debates contemporáneos sobre si Kant sostiene una economía entre fenómenos y noumena o una visión de dos aspectos de un mismo objeto.

diagrama de trascendentales y ente

KANT ► ESPACIO, TIEMPO y CATEGORÍAS... ¡Explicadas!😎 | Kant #2

tags: #romi #filosofia #trascendentale