El equilibrio de los chakras es fundamental en toda terapia de Reiki. Si bien es algo que puede hacerse independiente y exclusivo, también resulta muy eficaz después de haber estado trabajando con energía cualquiera de los chakras. Esto para cerrar nuestro tratamiento de forma positiva.
¿En qué consiste el equilibrio de los chakras? Lo más importante es tener muy claro antes de nada qué es un chakra. Los chakras son los puntos o centros energéticos a través de los cuales circula nuestra energía. Cuando nuestra energía circula de forma positiva, nos sentimos felices y sanos; pero cuando nuestra energía circula por esos centros energéticos de forma desequilibrada, entonces surgen las enfermedades, el malestar emocional y la infelicidad. Como los chakras son energía y el Reiki es una terapia energética, resulta una técnica muy útil para mantener nuestros centros energéticos en buen estado y para que la energía de nuestro cuerpo circule de forma positiva. Al equilibrar los chakras podremos ayudarnos a prevenir enfermedades, a recuperar el tono vital y eliminar el malestar emocional. Asímismo, nos aporta energía y ganas de vivir. Si te animas a realizarlo todos los días comprobarás que tu mente se despeja y todo cobrará mayor sentido en tu vida. Por último, como toda práctica de Reiki, cuanto más se practica más energía se canaliza, permitiéndote amplificar tus cualidades sanadoras.
Procedimiento para el equilibrio de los chakras
Después de que haber asimilado los tres símbolos clave (debemos recordar que para que funcionen a la perfección es imprescindible la iniciación, aunque podríamos practicar con ellos sin estarlo, pues también nos aportarán beneficios).
PASO 1 Llega tu mano derecha a la zona de tu primer chakra (tu zona genital). Allí, realiza el primer símbolo de Reiki CHO con esa mano y menciona su nombre completo tres veces.
PASO 2 Luego realiza en la misma zona el segundo símbolo SEI y menciónalo tres veces.
PASO 3 A continuación realiza el tercer símbolo HON y menciónalo tres veces.
PASO 4 Una vez activados los tres símbolos en tu cuerpo, lleva tu mano izquierda a tu séptimo chakra (encima de tu cabeza) y apoya la mano en la parte superior de tu cabeza. Mantén la mano derecha dando energía al primer chakra.
PASO 5 Ahora te estás dando Reiki, así que mantén la posición durante 21 minutos. Si te resulta posible, sería muy bueno acompañar la terapia con visualizaciones positivas de limpieza. Es decir, puedes imaginar que una luz blanca te limpia por dentro eliminando tus toxinas y restableciendo el flujo de energía positiva en tu cuerpo. Por supuesto, puedes visualizar lo que más te guste.
PASO 6 Pasado el tiempo, deberás quitar los restos de energía de tus manos. Soplando con fuerza en tus palmas de las manos. Si decides practicarlo todos los días, te recomendamos que anotes en una libreta exclusiva para ello, las sensaciones que vas experimentando y los cambios que van surgiendo. El objetivo principal de esta terapia es la reconexión con uno mismo, eliminar los bloqueos energéticos y la recarga de energía con la consiguiente relajación. Las sensaciones que pueden transmitir una sesión de Reiki varían en función del paciente. Hay personas que conectan muy rápidamente con su interior, otras que solo se relajan y hay quien no siente nada, pero el proceso de transmisión energético ocurre de todas formas.
Una variante de este tratamiento es la de potenciar los efectos del reiki a través de las gemas. Los chakras son centros energéticos responsables de distribuir la energía por todo el cuerpo, uniendo el cuerpo físico con el energético.

Este capacitación y conocimiento ayuda a entender la influencia de cada chakra en la salud física y emocional. Andando por la práctica, el chakra raíz se aborda como base de la columna y su equilibrio influye en la seguridad, la identidad y la conexión a tierra; el chakra sacro se relaciona con la creatividad y la sexualidad; el plexo solar con la autoestima y el poder personal; el corazón con el amor y la empatía; la garganta con la comunicación y la verdad; el tercer ojo con la intuición y la percepción; y la corona con la conexión espiritual y la guía superior.
Los 7 chakras del reiki son la clave para lograr el equilibrio entre la energía propia y la universal. Si buscas resolver tus angustias y dolores desde una perspectiva holística, las terapias alternativas son tu remedio.
¿QUÉ SON LOS CHAKRAS Y PARA QUÉ SIRVEN? Significado chakras
Con el Curso de Reiki a distancia de Deusto Salud aprenderás los fundamentos de una práctica milenaria que se preocupa por el bienestar espiritual y físico. Para ir avanzando en materia, en este blog te hablamos de los principales puntos de fuerza sobre los que trabaja esta disciplina. Si abres el diccionario de la Real Academia Española y buscas la palabra chakra, verás que este término procede del sánscrito, y significa “círculo” o “disco”. Así pues, para entender qué es y para qué sirve el reiki, es importante saber cuáles son los 7 chakras del reiki y de qué manera afectan a las energías de nuestro cuerpo. Cuando todos los chakras gozan de un equilibrio perfecto, tenemos un sentimiento de paz, tranquilidad y bienestar. El ser humano se mueve por energías, por este motivo, controlar los chakras en reiki te ayudará a gestionarlas de forma eficiente y reducir las presiones que surgen en el día a día. Dependiendo de la tradición que nos rija, los chakras pueden ir de 4 a 11. Conoce las características, colores y planos sobre los que actúan los chakras del reiki, para que puedas trabajar en tu energía.
Como su nombre indica, el chakra raíz es el que conecta con el elemento tierra. Atiende a las necesidades más primarias de toda persona: amor, supervivencia, salud y seguridad. Con su color rojo nos transmite enorme fuerza, y es el foco que vincula a la persona con la parte más terrenal de la vida, alrededor de la que va creciendo. Según se señala, si quieres trabajar en su equilibrio, quizás puedan serte de ayuda algunas actividades relacionadas con el elemento fuego, por ejemplo, encender una vela aromática, o tener presente el mantra LAM o HAM.
El chakra sacro, denominado svadhistiana en sánscrito, se relaciona con el color naranja y está situado en la zona genital. Este se vincula a los placeres y las libertades y responde al elemento agua. De su equilibrio depende gozar de una salud sexual plena, sin sentimientos de represión o bloqueo. En el ámbito físico, atiende a los ovarios y testículos.
El chakra Manipura o del plexo solar se encuentra representado con el color amarillo y se sitúa encima de nuestro ombligo. Este punto, relacionado con el elemento fuego, se vincula con sentimientos de autoestima, poder o alegría. Así pues, sumado a los dos anteriormente mencionados, vemos una tríada formada por poder, vida y placer.
En el plano físico, el chakra Anahata o cardíaco, influye en la glándula Timo. Ya en un campo más espiritual y emocional, este punto representa con el color verde o rosa el amor en todos sus ámbitos. Se puede equilibrar con técnicas de reiki, que podrás aprender con el curso de Deusto Salud. Una formación avalada por Asociación Internacional de Reiki Transpersonal y la Asociación Profesional Española de Naturopatía y Bioterapia.
El quinto de los 7 chakras del reiki se sitúa en nuestra garganta y su equilibrio se refleja en el plano de la comunicación. Se identifica con el color azul claro y tiene al éter como elemento. El sexto chakra del reiki se refiere al tercer ojo, que está representado por el color azul oscuro y cuyo elemento es la luz. Este foco energético se centra en las capacidades perceptivas del ser humano. Potenciar su equilibrio ayuda a gozar de mejores aptitudes de concentración.
El último chakra del reiki está fuera del propio cuerpo humano, se alza por encima de su cabeza y lo conecta con el mundo de las deidades, con el cielo. Su representación, con el color violeta, blanco o dorado, refleja su carácter puramente espiritual que dirige la glándula pineal. Utiliza las terapias alternativas para restaurar la energía de los 7 chakras.