Following in his father’s footsteps, one of the greatest teachers of Shotokan Karate-Do began to practice Judo when he was 6 years old and by the age of 16 he was 3 Dan. At that time he saw Yoshitaka practicing Karate-Do in the Shotokan Dojo, sealing his fate and making it crucial for him to choose Shotokan Karate-Do as his life’s choice. Durante W.W.II, Taiji Kase, fue un trainee en un campo de pilotos kamikazes. Pero pareció que el destino intervino con su deber kamikaze, llevando a su supervivencia, ya que su vuelo programado coincidió con la capitulación de Japón. Después de la guerra, Taiji Kase, fue el primer y más joven poseedor de 3 Dan, uniéndose a la JKA y cumpliendo su deseo de ser instructor de karate a tiempo completo. En 1963, como uno de los instructores jefes más cualificados de la JKA, entrenó a instructores más jóvenes, como Shirai, Enoeda y Kanazawa, y los llevó en una gira mundial para difundir el Shotokan karate por el mundo. En 1965 llegó a Europa y desde 1967 hasta su muerte en 2004 vivió en París.
Aunque era miembro de la JKA y uno de los creadores de las primeras reglas de competición, nunca dejó de practicar Karate como un arte marcial Budo. Sin embargo, el desarrollo moderno del Karate llevó a su separación del concepto de Budo. Su creencia era que el desarrollo del Karate-Do hacia una versión moderna lo apartaba del Budo, provocando que el karate perdiera su alma auténtica. Taiji Kase consideró la competición deportiva solo una fase del desarrollo adicional, ya que la competición es solo una realidad limitada del Karate-Do. La mente debe estar libre sin límites, llevando a un nivel superior de Karate-Do que es Budo Karate.
Al igual que Yoshitaka perfeccionó el estilo fundado por su padre, Taiji Kase sensei logró cambiar el curso del Shotokan tradicional. Los cambios estructurales que realizó fueron tan radicales que deberíamos referirnos a ello como un estilo completamente nuevo y único que lleva su sello, el Kase Ha Shotokan Ryu Karate-Do. Estaba fascinado e intensamente influenciado por la tradición samurái japonesa y su código moral Bushido, al que respetó hasta el final de su vida. Kase sensei era un enigma incluso para sus contemporáneos japoneses. Sus demostraciones legendarias y asombrosas de energía Ki liberada, que resultaban en técnicas increíblemente poderosas, desafiaban la lógica común y cuestionaban las capacidades humanas ultimas. Pertenecían al ámbito de fenómenos metafísicos.
Además de numerosas innovaciones técnicas y correcciones a las técnicas aceptadas, introdujo el concepto de Ibuki, una respiración que desencadena un enorme poder corporal y que, con mucho, es el dominio más importante en la práctica, que ni siquiera existe en el Shotokan tradicional. Kase sensei tenía una visión personal precisa: enseñar Karate-Do libre de cualquier condicionamiento deportivo o político. Los conflictos y cambios frecuentes que dominaban el mundo del karate no impidieron su visión, que él logró preservar y allanar el camino para el desarrollo de su propio estilo de karate. El logo de su estilo es Gi, que significa obligación moral y expresa sus profundas creencias en los ideales del código Bushido como la dignidad, la lealtad y la sinceridad.
YOI: Lei forse non sa di rappresentare per molti karateka una sorta di leggenda vivente. M° Kase: Praticavo ya desde hace unos años el karate, cuando en 1944 entré en el cuerpo de la Marina japonesa; allí me di cuenta de cómo la forma de hacer karate era muy diferente de la que estaba acostumbrado. En el ejército la vida era mucho menos importante, el entrenamiento mucho más duro y trágico, ya que era un medio para sobrevivir. La diferencia sustancial entre el karate actual y aquel que practicaba en el ejército era que hoy se debe controlar el golpe para no hacer daño; entonces se controlaba el golpe para no matar. M° Kase: Considerando que el objetivo esencial era abatir al adversario, el entrenamiento se orientaba al fortalecimiento de la técnica; se hacía mucho ejercicio en makiwara, 1000 o 2000 repeticiones por técnica. La parata era crucial para hacer inofensivo al adversario. M° Kase: Cualquier cosa que alguien diga de mí no tiene importancia porque tengo mi camino que seguir; la respuesta sería sonreír a quien me ha ofendido. Debo respetar las ideas ajenas y evitar confrontaciones innecesarias. No sé cuánto viviré, pero sí que debo alcanzar mi camino. En caso de agresión física, reaccionaría para hacer inofensivo al agresor. En Japón, cada familia tenía reglas que respetar para vivir según este principio. En el Japón antiguo, los Samuráis vivían con reglas mucho más severas, y si alguien desobedecía era ejecutado; solo había un modo de pedir perdón: harakiri. Solo la muerte permitía pedir perdón; existía un filo muy fino entre vida y muerte, por lo que era crucial seguir y respetar las reglas. Taiji Kase: Maestro japonés de Karate Do.
- Taiji Kase nace en Japón, 9 de febrero de 1929, en la prefectura de Okinawa, y desde muy joven inicia en la práctica de Karate Do guiado por Gichin Funakoshi.
- A los 6 años practica Judo, alcanza el 2do Dan en 1944 y en ese año comienza su práctica de Karate Do, encontrando el libro Karate-dō Kyohan que lo impresiona.
- Conoce a Funakoshi y es aceptado como su alumno en el Shotokan Dojo; combina Judo con Karate y practica Aikido, conociendo a Morihei Ueshiba y Noriaki Inoue.
- Se gradúa en Ciencias Económicas en la Universidad de Senshu en 1951 y, tras alistarse en la Armada en 1945, la guerra termina; tras la guerra, se une a la JKA y se dedica a enseñar karate a tiempo completo.
- Durante la posguerra opera con una fuerte presencia internacional, entrenando a jóvenes como Enoeda, Shirai y Kanazawa, y difundiendo Shotokan por África, Países Bajos, Bélgica e Italia antes de fijar su residencia en Francia en 1967.
- Desarrolla su estilo propio, Shotokan Ryu Kase Ha, y enseña en París en diversos dojos desde 1970 hasta 1986, cuando decide viajar por el mundo.
In structura, su influencia en el karate francés, europeo y mundial es esencial. Es un instructor principal del Karate Shotokan de la JKA, con una forma de karate personal que llamaba Shotokan Ryu Kase Ha. En su trayectoria, Kase ha formado a vari@s instructores y ha dejado una marca indeleble en la filosofía del karate, subrayando que la práctica debe ser una búsqueda de desarrollo interior y ética, no solo técnica o competición. Su dedicación a la enseñanza lo llevó a abrir y cerrar dojos, a viajar para difundir su arte y a hablar sobre la necesidad de mantener el karate como vía de crecimiento personal y espiritual, más allá de la mera competencia deportiva.
La vida de Taiji Kase está entrelazada con la historia del Shotokan y con la cultura samurái; su legado persiste en la visión de un karate-do que se sostiene sobre la disciplina, la ética y la búsqueda de la verdad interior a través del movimiento, la respiración y la repetición consciente de técnicas para alcanzar la armonía entre mente y cuerpo.

Principios y aportes clave
- Ibuki breathing como pilar de la potencia y energía en el entrenamiento, una innovación central del método de Kase.
- El logo Gi como símbolo de obligación moral y su vínculo con Bushido: dignidad, lealtad y sinceridad.
- La visión de Karate-Do libre de condicionamientos externos y la separación entre deporte y Budo.
- La enseñanza de cinco formas de progresión: desde aprendizaje básico hasta desarrollo del espíritu y la técnica a través de años de práctica constante.
Nota: Este artículo utiliza extractos y narrativas históricas del perfil de Taiji Kase, integrando las ideas y experiencias que definieron su enfoque del karate-Do y su influencia en la JKA y el karate mundial.
La formación de sus ideas sobre la práctica del karate-estilo muestra un énfasis en la calidad de la repetición de técnicas, la observación sensorial y la búsqueda de sensaciones que se repiten para mejorar la ejecución. La ética de su enseñanza se centra en ayudar al otro a progresar en su propio camino, transformando al adversario en un compañero de entrenamiento y evitando la violencia innecesaria, incluso en el contexto de combates intensos del pasado.