Vipassana, o meditación de visión profunda [Insight meditation], es la práctica de una atención cercana y continua a la sensación, a través de la cual uno ve, ultimadamente, la verdadera naturaleza de la existencia. Vipassana es la meditación budista predominante en Sri Lanka y en el Sureste de Asia. Al principio del siglo veinte hubo un resurgimiento importante de esta forma temprana de práctica de meditación guiada por el Venerable Mahasi Sayadaw de Burma. Después de la muerte de Mahasi Sayadaw en 1982, Sayadaw U Pandita fue elegido como su principal preceptor. U Pandita fue uno de los maestros de meditación Vipassana líderes en el mundo, y ha sido una influencia importante para muchos maestros Vipassana de Occidente, incluyendo a Sharon Salzberg y a Joseph Goldstein de la Insight Meditation Society.
Fundamentos y desarrollo histórico
La meditación Vipassana tiene como base una práctica de atención plena que acompaña todas las experiencias: sensaciones, sonidos, olores, sabores, emociones y objetos mentales. Es una técnica fundamental en la formación de muchos maestros y tradiciones, y recibió un resurgimiento notable en el siglo XX con influencias de la tradición birmana y su transmisión posterior a Occidente.
La visión profunda surge a medida que la atención se mantiene de forma continua en el proceso de subir y bajar del abdomen al respirar, permitiendo percibir la interconexión entre mente y cuerpo. La “visión profunda” es un factor mental que, al acercarse al objeto de observación, revela aspectos de la verdad acerca de la existencia en un orden progresivo. Este progreso de la visión profunda describe cómo la mente descubre la naturaleza impermanente, insatisfactoria y sin un yo permanente de los fenómenos.
Vipassana no es una técnica aislada ni una devoción ciega a una doctrina: es una técnica de purificación mental que erradica el sufrimiento y enseña a vivir con calma y equilibrio. Aunque desarrollada por el Buda, su práctica no es exclusiva de una religión, pues su universalidad se basa en la experiencia personal y la observación directa.
Práctica: postura, atención y etiquetado
El Buda sugirió que un lugar en el bosque bajo un árbol, o cualquier otro lugar muy quieto es lo mejor para la meditación. Si sentarte con las piernas cruzadas resulta ser demasiado difícil, se pueden usar otras posturas sentado. Para aquellos con problemas de espalda usar una silla es muy aceptable. En cualquier caso, siéntate con la espalda erguida, a un ángulo correcto del suelo, pero no demasiado rígido.
Cierra tus ojos. Luego coloca tu atención en el vientre, en el abdomen. Respira normalmente -sin forzar tu respiración- tampoco la hagas más lenta, ni la apresures. Simplemente una respiración natural. Afina tu objetivo al asegurarte que tu mente está atenta a cada proceso entero. Sé consciente desde el principio de todas las sensaciones involucradas en el subir del abdomen. Mantén una atención firme a través de la mitad y el final de la subida. Aunque describimos el subir y bajar como tres segmentos, esto se hace sólo para mostrar que tu atención debe ser continua y meticulosa. No observes las sensaciones con una mente excesivamente concentrada buscando exactamente empezar o terminar el movimiento.
Al usar la técnica de etiquetar, tu objetivo no es ganar habilidades verbales. El etiquetar nos ayuda a percibir claramente las cualidades actuales de nuestra experiencia, sin sumergirnos en el contenido. Buscamos una conciencia profunda, clara y precisa de la mente y del cuerpo. La meditación no tiene que terminar tras una hora de estar sentados.
Durante la meditación sentados, si otro objeto infringe fuertemente en la conciencia de tal modo que se lleva la atención del subir y el bajar del abdomen, este objeto debe ser notado claramente. Por ejemplo, si un sonido fuerte surge durante tu meditación, conscientemente dirige tu atención hacia ese sonido tan pronto como surja. Sé consciente del sonido como una experiencia directa, y también identifícalo sucintamente con una etiqueta verbal interna y suave “escuchando, escuchando”. Cuando el sonido se desvanece y ya no es predominante, regresa al subir y el bajar. Este es el principio básico a seguir en la meditación sentados.
Existe diversidad de técnicas, pero Vipassana se distingue por observar la respiración para calmar la mente y luego escanear el cuerpo en busca de sensaciones sin reaccionar ante ellas. Si una sensación es placentera, la observas y la dejas pasar; si es incómoda, la observas y la dejas pasar. Si puedes cultivar esta comprensión en la meditación, puedes aplicarla a toda tu vida.
Práctica en movimiento: la meditación caminando
Durante un retiro es usual alternar periodos de meditación sentados con periodos formales de meditación caminando de aproximadamente la misma duración, uno después del otro a lo largo del día. Un periodo corto, digamos diez minutos de meditación caminando formal antes de sentarse, sirve para enfocar la mente. La meditación caminando desarrolla balance y precisión de la atención, así como durabilidad de la concentración. Un yogui que no hace meditación caminando antes de sentarse es como un coche con una batería agotada.
La meditación caminando consiste en poner atención al proceso de caminar. Si caminamos rápido, nota el movimiento de las piernas, izquierda, derecha, izquierda, derecha, y sigue las sensaciones actuales a lo largo de las piernas. Si te mueves más lento, nota el levantar, mover y colocar cada pie. En cada caso debes intentar mantener la mente sólo en las sensaciones del caminar. Observa qué proceso ocurre cuando te detienes al final de la senda, cuando estás de pie quieto, cuando giras y cuando empiezas a caminar de nuevo. No veas tus pies a menos que sea necesario debido a un obstáculo en el piso.
Para muchos es un descubrimiento fascinante obtener una percepción pura de objetos físicos, como la ligereza, el cosquilleo, el frío y el calor. Normalmente dividimos el caminar en tres movimientos: levantar, mover y colocar el pie. Separamos los movimientos claramente, haciendo una suave etiqueta mental al principio de cada movimiento, y asegurándonos de que la conciencia lo siga clara y poderosamente hasta que termine.
Consolidación de la práctica y beneficios
La práctica de la meditación Vipassana genera beneficios tanto mentales como corporales. En el plano mental, se señala una mayor capacidad de observación, mayor paz y reducción de ansiedad. Fomenta una mejoría en el estado de ánimo y está asociada a la disminución de la presión arterial, la reducción de la tasa cardíaca y un mejor control de las vías respiratorias. Al profundizar la concentración, se perciben de forma más clara la impermanencia y la interconexión entre mente y cuerpo.
La técnica se enseña de forma gratuita en muchos centros y retiros alrededor del mundo, sin remuneración para los instructores. Los cursos de diez días y las prácticas se imparten en recintos propios o alquilados, con calendarios variados y posibilidad de inscripción en línea. Vipassana se considera un arte de vivir y una herramienta de transformación personal que puede ser practicada por cualquier ser humano, sin necesidad de adherirse a una religión específica.
Vipassana en Chile y la difusión global
Vipassana Chile es una organización sin fines de lucro dedicada a la difusión y establecimiento de centros para la enseñanza y el entrenamiento en la meditación Vipassana, en la tradición de Sayagyi U Ba Khin, tal como es enseñada por S.N. Goenka. Vipassana Chile imparte cursos de meditación en el país desde 1995, con más de 100 retiros realizados y alrededor de 3.000 meditadores que han conocido la técnica. En estos años se han actuado retiros en distintas localidades y se ha consolidado la Corporación Vipassana Chile para canalizar las actividades, con foco en fortalecer la práctica, el Sīla (moralidad) y el servicio desinteresado.
Los retiros se realizan en silencio y con el Noble Silencio, y se financian exclusivamente por donaciones de quienes ya han participado en un curso de 10 días. El centro de Vipassana Chile continúa ampliando su labor, con la visión de construir un centro de meditación llamado Dhamma Pasanna, que significa “claridad y brillo del Dhamma” en pali. La red global de centros ofrece retiros en múltiples continentes, con cursos residenciales de diez días y opciones para prisiones, ejecutivos y público general, en numerosos idiomas y lugares del mundo.
Qué es Vipassana en palabras de Goenka
Vipassana significa ver las cosas tal como son. Es una de las técnicas de meditación más antiguas y se enseña como un remedio universal para problemas universales, el Arte de Vivir. Su práctica enfatiza la purificación a través de la auto-observación: empezar observando la respiración para concentrar la mente y, con la conciencia agudizada, observar la naturaleza cambiante del cuerpo y de la mente, experimentando las verdades de la impermanencia, el sufrimiento y la ausencia de un yo permanente. El curso de diez días exige disciplina, silencio y dedicación, y se sostiene que la continuidad de la práctica es la clave del progreso y de la verdadera liberación.

Cómo hacer Meditación VIPASSANA || Jacobo Grinberg
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