Thay escribió esta carta a todos sus alumnos en otoño de 2014, cuando su salud comenzaba a empeorar. Aunque no tenía fuerzas para ofrecer discursos de Dharma, fue capaz de dictar y corregir esta carta, que revela una profunda enseñanza sobre cómo la práctica devocional y la comprensión de Buda pueden entenderse dentro de la tradición de Plum Village.
Thầy nos enseña cómo preservar nuestra práctica auténtica y viva, y a ver al Buddha no como un Dios, sino como nuestro verdadero maestro raíz, nuestra alma gemela. Fragrant Creek Hermitage, 27 de septiembre de 2014.
La imagen del Buddha y la idea de un Maestro raíz
All’epoca in cui Thầy entrò nel tempio, all’età di sedici anni, era consuetudine referirse a Shakyamuni Buddha come al nostro “maestro radice”. Pero el Buddha que Thầy encontró entonces no era tanto un maestro, sino una figura legendaria: capaz de milagros, dotado de inmensos poderes espirituales, muy distinto de otros seres humanos. No encontramos ni al Buddha del Buddhismo de las origines, ni al Buddha Theravada. El Buddha de las origines era un maestro que llevaba una vida simple, pero esta no es la imagen que encontramos en el templo.
Chiamavamo il Buddha “il nostro maestro”, ma in realtà tra noi e Shakyamuni c’era una grande distanza. Shakyamuni era una figura sacra, milagrosa. Solo algunos decenni despues Thầy descubrió la verdadera imagen de un Maestro raíz. Proprio come noi diciamo di avere un Tempio radice, o la nostra Natura radice, así cada uno de nosotros tiene un Maestro raíz.
Y así, cuando Thầy descubrió años después quién era realmente el Buddha, soñó escribir un libro para que otros también pudieran ver al Buddha no como una divinidad milagrosa, sino como un maestro real. Con todo el corazón, Thầy empezó a escribir Old Path White Clouds (Vida de Siddhartha el Buddha, narrada y reconstruida a partir de textos canónicos pali y chino, Ubaldini, 1992), para liberar al Buddha de cualquier aura de misterio y verlo claramente como una persona, un Maestro al que todos podríamos sentirnos cercanos.
El Buddha de la tradición tantric y la devoción matutina
El Buddha que Thầy encontró a los dieciséis años era el Buddha de la Escuela del Tantrismo. En los templos vietnamitas de esa época había dos sesiones de canto: por la mañana, completamente tantricas, cantando dhāraṇī, como Śūraṅgama Dhāraṇī y Mahā Karuṇā Dhāraṇī; por la tarde, la liturgia de la Tierra Pura, dedicada al Buddha Amitābha. Cuando practicamos el Buddhismo Amitābha, la imagen de Shakyamuni Buddha desvanece.
Aunque Thầy practicaba con gran empeño y tenía una Bodhicitta poderosa, estaba determinado a practicar y transformarse. Así, incluso si el Buddha que encontró estaba muy lejano, él podía aceptarlo. Además, la escritura que introduce la Śūraṅgama Dhāraṇī, que nuestros antepasados espirituales habían escogido para el canto matutino, era muy conmovedora. Cada monje novicio y cada monaca novicia que leía ese sutra se sentía profundamente tocado.
El sutra describe la aspiración del Venerable Ānanda a convertirse en Buda para que todos los seres puedan ser liberados. Cada vez que lo recitábamos, en nosotros surgía un sentimiento profundo, y esto empujó a Thầy a seguir practicando. Thầy no lograba ver las contradicciones y el adoctrinamiento de su educación. En este sutra, pasajes conmovedores evocan el voto de servir al mundo y ayudar a liberar a los seres.
La crítica a ciertas interpretaciones del nirvāṇa
La lectura de estos pasajes llevó a Thầy a cuestionar una idea: “No alcanzaré el nirvāṇa para permanecer en este mundo y liberar a los seres”. Esta visión era errónea; el nirvāṇa no es un lugar de simple reposo, sino un estado de liberación que permite trabajar para la iluminación de todos los seres. El nirvāṇa no es ausencia de acción, sino profundidad de realización que sostiene la compasión activa.
La afirmación “no alcanzaré el nirvāṇa porque debo permanecer en el mundo para liberar a los seres” refleja una comprensión incompleta, que dejó preguntas sobre la relación entre la paz interior y el compromiso con el mundo. Thầy, aún joven, necesitaba tiempo para ver que la verdadera libertad integra la paz interior con la acción altruista.
Este análisis condujo a una distinción entre nirvāṇa con residuo y nirvāṇa sin residuo. El nirvāṇa sin residuo sería un estado sin los cinco agregados, pero, ¿cómo podría haber paz, calma y alegría sin cuerpos ni sensaciones? El nirvāṇa con residuo incluye el recorrido y la realización, manteniendo el cuerpo y los agregados. Una visión dualista que separa felicidad y sufrimiento no es coherente con el espíritu del Buddhismo.
La relación entre los cinco agregados y la práctica
En el Buddhismo, los cinco agregados son maravillosos si no nos aferramos a ellos como “nuestro yo” o como “algo que nos pertenece”. Upādāna significa aferrarse; el nirvāṇa no es un lugar donde no existan los agregados, sino un estado en el que los agregados ya no son objetos de apego. Los cinco agregados son deliciosos cuando no se confunden con el yo.
Los jóvenes monjes y monjas que recién comienzan podrían encontrar en Shakyamuni una visión tan llamativa como la que aparece en el Tantrismo: el Śūraṅgama Dhāraṇī introduce imágenes que, para una generación moderna, pueden parecer lejanas. En el Buddhismo de origen y en Theravada no existiría esa clase de visualización, ya que el Buddha no se presenta como una divinidad milagrosa rodeada de protecciones divinas. Sin embargo, en la tradición Tantrica, estos guardianes del Dharma siguen al Buddha y juran defender el Buddhadharma. La imagen de un Buddha rodeado de protetas y guardianes, con atributos simbólicos como el cetro de diamantes, representa la protección del Dharma y la necesidad de escuchar con atención.
En Vietnam se dice que muchos de nuestros templos son “budistas Zen”, pero en realidad en la mayoría se practica BuddhismTantrico y Buddhism de la Tierra Pura. Por la mañana se recitan dhāraṇī y por la noche se invoca Amitābha. La imagen de un Buddha iluminado rodeado por guardianes y recitando un dhāraṇī no es fácil de entender para la juventud contemporánea, que busca un acceso más directo y humano a la práctica.
La visión contemporánea y la necesidad de una práctica accesible
El proemio, donde se formula el voto de Ānanda al inicio del sutra y la recitación de Śūraṅgama Dhāraṇī, contiene también un elogio al propio śūraṅgama dhāraṇī: su capacidad para destruir percepciones erróneas y para cortar cadenas que se han acumulado a lo largo de innumerables vidas, permitiendo realizar el dharmakāya sin vivir numerosas existencias. Las percepciones erróneas son percepciones al contrario: blanco en vez de negro, felicidad en lugar de sufrimiento, permanencia en lugar de impermanencia, y existencia de un yo separado cuando no lo hay.
En los Cuatro Fundamentos de la Atención hay una enseñanza que invita a ver el cuerpo, las sensaciones, la mente y los objetos de la mente como interdependientes y no como bases de un yo fijo. A menudo se enseña a ver el cuerpo como impuro y las sensaciones como fuente de sufrimiento, pero esa visión no captura la totalidad de la experiencia: la verdadera realización implica trascender la dualidad y ver la interconexión de todas las cosas.
El Sutra del Corazón y otros textos muestran que la comprensión de las percepciones erróneas no debe conducir a una negación total de la experiencia, sino a una apertura que permita actuar con compasión y sabiduría en el mundo. En este sentido, la figura del Maestro raíz no es un dios distante, sino un ejemplo vivo de cómo vivir con claridad, valentía y cuidado hacia todos los seres.

Sanskrit Shurangama Dhāraṇī (Original Chanter)/ Standardized Ver./ Mantra to Dispel Negativities
Esta tradición invita a un equilibrio entre la profundidad de la experiencia interior y la responsabilidad de emprender acciones que beneficien a la humanidad. Thầy nos muestra que la devoción no es simplemente repetición ritual, sino una ruta para despertar la compasión activa y sostener la práctica con autenticidad a lo largo del tiempo.
Tabla de conceptos clave
| Concepto | Descripción |
|---|---|
| Maestro raíz | Buda entendido como guía íntimo; figura que inspira y sostiene la práctica, no un dios separado. |
| Śūraṅgama Dhāraṇī | Sutra y mantra que simbolizan la superación de percepciones erróneas y la protección del Dharma. |
| Nirvāṇa con/sin residuo | Distintas visiones de la liberación; una con cuerpo y otros elementos, la otra sin ellos. |
| Quatro fundaments de la atención | Base de la experiencia: cuerpo, sensaciones, mente y objetos de la mente, para cultivar sabiduría. |