Dirección cardinal para practicar yoga y su ritual del saludo a las direcciones

El saludo a las direcciones de Gabriella Cella, también llamado ritual de las puertas de la vida, es un pequeño rito del Yoga Ratna en el que se se dirige al cielo, a la tierra y a los cuatro puntos cardinales. Puede insertarse al inicio de una clase de yoga para crear un espacio “sagrado” y ayudar a los practicantes a separarse de lo externo y concentrarse en la práctica; o puede practicarse de forma independiente como un saludo al nuevo día, una especie de augurio para empezar bien la jornada.

Lo practico desde hace tiempo y lo aprendí directamente de Gabriella Cella, siguiendo sus cursos de formación y seminarios, en los que a menudo comenta que para crearlo se inspiró en la Ceremonia de orientamiento del yoga tibetano. Podéis encontrarlo también en algunos de sus libros, Meditación yoga y Il grande libro dello yoga, aunque en estos es posterior al saludo al alba; yo, en cambio, lo aprendí por mi cuenta y me gusta hacerlo así. Recientemente ha sido incluido, por su cuenta, también en Alla scoperta dello Yoga Ratna. En los libros se encuentra con pequeñas variantes; este que describo aquí es la forma en que lo aprendí y lo practico. Al final de este texto encontraréis un video donde lo muestro.

Cómo se realiza y qué aporta

En pie, con los pies juntos y paralelos entre sí. ¿De qué tienes hoy necesidad? Cada persona se acerca al yoga y a la meditación por motivos diversos. Lo bonito es que yoga y meditación pueden acompañarnos en todas las fases de la vida, independientemente de la edad, la flexibilidad o la experiencia.

¿Nunca has practicado yoga o meditación? Estás en el lugar adecuado. No hace falta ser flexible ni tener experiencia: nuestras prácticas son simples y accesibles. Cuando la mente corre y el cuerpo cuesta relajarse, el yoga, la meditación y la respiración pueden convertirse en aliados valiosos. ¿Te cuesta dormir o te despiertas a menudo por la noche? El yoga para dormir, la meditación guiada y el Yoga Nidra pueden ayudar a relajar cuerpo y mente, favoreciendo un sueño más profundo y reparador.

La cervicalgia, el dolor de espalda, la rigidez o las tensiones acumuladas pueden influir profundamente en nuestro bienestar. A veces no hay un problema por resolver; a veces queremos simplemente estar bien, reservar un momento para nosotros y crear una rutina que apoye nuestro bienestar físico y mental. El yoga no es solo movimiento: es también un espacio de escucha y de consciencia. No existe un camino perfecto, solo el camino correcto para el momento que estás viviendo.

Yoga n' Ride es online, pero nos gusta pensar que es mucho más que una simple colección de clases. Una suscripción, acceso a todas las lecciones, cursos y programas. Soy una profesora de yoga certificada por Yoga Alliance... y la profesora que encontrarás esperándote en la esterilla. Fue maravilloso... hice esta clase en mi jardín, entre la menta silvestre, me siento tan bien… gracias Laura, secuencia perfecta para empezar el día a lo grande. Martina. C. Es una clase espléndida… me dio energía y serenidad. Y luego el sonido del mar, ¡FANTÁSTICO!

Práctica en casa y en estudio: mantener la constancia

La práctica del yoga, como toda “práctica”, debe hacerse. Ya vimos juntos cómo construir una práctica en casa; ahora vemos cómo mantenerla. Practicar en casa es un trabajo completamente personal: frente a uno mismo, sin máscaras. Importante es no juzgarse, sino enrollar la esterilla y empezar a moverse. Tampoco es necesario moverse; la meditación y el pranayama también son yoga. La lectura de las escrituras sagradas es yoga. Cantar mantras, dibujar mandalas. No es necesario moverse todo el tiempo. Mantener la esterilla bajo los pies ofrece una de las sensaciones más increíbles.

En casa, a veces falta motivación, mientras que en un estudio el horario y la distancia pueden ser obstáculos; no obstante, combinar la práctica en casa con la de estudio aporta el equilibrio y el estímulo para mantener la motivación. Una mezcla de práctica en casa y en estudio mantiene la curiosidad, la voluntad y el cuerpo responde con buena salud. Hay días en que el cuerpo vuela de una postura a otra y otros en que nos sentimos como elefantes. Especialmente para nosotras, el cuerpo cambia ciclicamente y el ánimo también. Hacer algo cada día durante 21 días crea un hábito; ¿por qué no empezar por ahí? Día tras día, practicar y observar cómo cambia el cuerpo y la rutina diaria. Incluso si es solo sentarse 15 minutos a respirar o a meditar.

En lugar de ver el yoga como tiempo robado al trabajo o a la familia, cambia el estado mental y piensa en el beneficio que las otras áreas de tu vida obtendrán si tú te encuentras bien. Al inicio de cada práctica escribe o repite tu sankalpa, una intención que te apoye dentro y fuera del tapete. A veces decir “llego hasta el final” es suficiente. Pide ayuda a tu profesor si tienes dudas, a la familia si necesitas apoyo físico o un ajuste, a tus amigos que practican para intercambiar ideas, dudas y preguntas. Involucra a otros para mantener viva la alegría de la práctica. Haz que se convierta en un hábito agradable, sin estresarte. Si incluso el Yoga se convierte en una obligación y no en un placer, no tiene sentido practicar.

A veces decidir si hacerlo o no es lo más difícil. En caso de duda, desenrolla la esterilla y ponte encima. El resto vendrá por sí solo. Crea un calendario de secuencias que ya has probado y compáralo con lo ocurrido el año anterior. Verlo en papel te hará apreciar mucho más tus esfuerzos. Pon un memo en el teléfono. Existen muchas apps para las buenas costumbres; descargar una para añadir tus hábitos mejores que requieren motivación es saludable. Escucha a tu cuerpo: si quieres una práctica intensa o más restaurativa, si necesita meditación o la vertical. El cuerpo es la máquina más inteligente que existe. La capacidad de escucharlo brinda grandes satisfacciones y salud. Toma fotos de tus poses y observa la diferencia de un mes a otro para ver en papel los progresos. Y recompénsate: si consigues practicar todos los días, cuídate regalándote un masaje, por ejemplo. El yoga y la práctica no es solo fatiga.

Encuentra a una amiga/o o un familiar para practicar juntos de vez en cuando. Practicar juntos es beneficioso para el espíritu y la relación interpersonal. Recuerda que, sin importar el estado de ánimo, al final de la práctica te sentirás mejor. No tengas expectativas; celebra y celebra las pequeñas victorias. Mantén un calendario en la pared con los días que has conseguido practicar. Mantenerlo a la vista ayuda. Presta atención a la respiración: respira, respira y respira. Practicar frente a un espejo puede ser frustrante y distractivo; busca un espacio para practicar con los ojos cerrados para “escuchar” desde dentro. Añade una postura en la que quieres trabajar y una que te haga sentir bien; busca variaciones. Mantener el nivel de curiosidad y novedad en la esterilla es un estímulo para volver cada día.

Orígenes y fundamentos del Vastu y su relación con la práctica

La arquitectura vedica integra el yoga y la meditación en un marco de diseño consciente: la casa se convierte en un organismo donde reina la paz, la armonía y la felicidad. El Vastu, ciencia de la arquitectura sagrada, propone que cada espacio se diseñe para favorecer la salud y el bienestar. El cuerpo humano es visto como un microcosmos dentro de una cuadrícula que orienta la distribución de estancias y funciones: cabeza orientada al NE, pies al SW, y el Brahmasthan (centro) libre para evitar cargas pesadas. La habitación destinada al descanso debe ubicarse al SW, con la cabecera apoyada contra un muro sólido y la cabeza orientada hacia el sur o este para favorecer un sueño profundo y en sintonía con la energía terrestre. La oficina o estudio debe mirar al Norte o Este para favorecer la inteligencia y el crecimiento profesional, creando un entorno de paz y armonía que protege la salud psico-física de quien habita.

La clave es que la casa sea un instrumento de salud: el diseño debe evitar intervenciones que pesen sobre su naturaleza. El Yantra es una herramienta para elevar la energía de la casa. El yoga, como disciplina milenaria, busca el bienestar psicofísico y la unión entre cuerpo y mente. El objetivo es que la práctica sea una experiencia de crecimiento personal, no solo un ejercicio físico. En casa, la práctica puede ser una exploración lenta que respeta los tiempos del cuerpo, y en estudio puede aportar la guía externa y la corrección necesaria para evitar lesiones, especialmente en la espalda.

mapa direcciones cardinales yoga

¿Qué tipo de yoga practicar? Más que una lista de estilos, se habla de herramientas comunes: pranayama y asanas son centrales; la diferenciación entre estilos se ha difuminado con el tiempo, dando lugar a una concepción de la disciplina centrada en la experiencia interior y el crecimiento personal. ¿Cuándo practicar? Debe respetar las necesidades del cuerpo: por la tarde, ejercicios muy activos pueden interferir con el sueño. ¿Cuáles son los beneficios? Reducción de inflamación articular y tensiones, entre otros, siempre que la práctica se realice con orientación adecuada. ¿Quiénes pueden practicar? Es apto para casi todos, incluyendo personas con discapacidades motoras que pueden trabajar con asana y pranayama. ¿Qué esperar? Cambios físicos varían según la frecuencia e intensidad, pero el movimiento y la actividad física en general son beneficiosos para un cuerpo diseñado para moverse.

🌙 Saludo a la LUNA PASO A PASO 🌙 Tutorial Chandra Namaskar

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