En la calle José Miguel Carrera en el Barrio República, una casona roja de dos pisos llama la atención desde la vereda del frente. En las tardes se escuchan cantos, rezos y sonidos de címbalos y tambores. De su puerta blanca salen hombres de cabeza rapada y mujeres de faldas largas. Muchos de ellos llevan una señal roja en la frente. Estamos en el templo Iskcon, más conocido como el templo de los Hare Krishna (Iskcon es la sigla en inglés de La Sociedad Internacional para la Conciencia de Krishna).
Dana Kelly (Constanza Cortés) partió a los 14 años visitando el lugar. “Uno no deja de hacer sus cosas por ser un Hare Krishna. El templo es parte de la sociedad mundial de devotos del Dios Krishna, que se estableció en occidente en el año 1966 gracias al maestro Bhaktivedanta Swami (Srila Prabhupada). En Santiago la comunidad está desde hace 25 años. Todos los días se hacen clases abiertas de Bhagavad-Gita, se canta, se reza, se medita. Y los domingos la jornada es un poco más extensa. Si se almuerza aquí está la posibilidad de comer de forma contundente, saludable y a la vez recibir la energía con que fueron preparados los alimentos.”
“Es un rito. Para cocinar tienes que usar una vestimenta especial, no haber comido y no puedes probar la comida. Se cuida la energía” cuenta Dana. Y el sabor así lo delata. Ese día nos tocó probar un arroz al curry con albóndigas de coliflor y zanahoria, salsa de tomate y ensalada con repollo y naranja.
Cuando termino le pregunto a Dana por el adorno en su frente. Dónde: Av. José Miguel Carrera 330, esquina Grajales. Su origen remoto habría sido el vishnuismo que creía que Vishnú era el "Dios supremo" que se manifestó como Krishna. A partir de estas ideas Chaitanya Mahaprabhu enseña que Krishna es más bien el "Dios principal" que un día se habría revelado como Vishnú. Dios ya no sería algo impersonal y desconocido solo algo personal a quien se le puede adorar y con quien se puede relacionar uno. También se define que este anciano hindú habría fundado en Nueva York este grupo y que su origen no habría estado en la India.
Su forma de vestir y de actuar es extraña. Abandonan su familia y viven en comunidad con sus maestros. Krishna es quien conduce el carro de la batalla, se declara la reencarnación del Dios Brahma que era impersonal. Afirman que Krishna sería el Padre y Jesús sería únicamente hijo de Krishna. El no sería Dios y hombre verdadero, Dios consustancial, de la misma naturaleza que el Padre y el Espíritu Santo. Tampoco sería eterno. Todo viene de él y la creación y Dios son uno. El hombre habría sido un espíritu perfecto asociado a Krishna y ha venido a purificarse por los renacimientos y muertes para volver a la "pura asociación anterior".
Para defender su pensamiento llegan a adaptar la idea de nacimiento del Evangelio (Jn 3,1-15). Como Krishna es la antimateria, el hombre que es materia y espíritu debe acercarse a la inmaterialidad. En cuanto a la salvación, la ISKCON defiende que es necesario ganárselas por medio de las obras exigentes. Hay que seguir una disciplina práctica de devoción; esta exige ser fieles a participar en los ritos y ceremonias del culto, en meditar en Krishna, en escuchar y cantar alabanzas. Ellos llegan a la asociación con el Señor. libertad de las reacciones de las actividades primitivas. Este es el yoga de la oración o Bhakti-yoga que lleva a la meta.
El bhakti o servicio devocional consiste en encontrarse completamente satisfecho con Krishna. Es una especie de contemplación, de saborear, de quedarse absorto. 1) Hay quienes no han alcanzado una espiritualidad suficiente y son denominados "Brahman Chari"; van con la cabeza rapada y visten sábana de color rosado-naranja. 2) Otros pueden optar por el matrimonio o permanecer célibes. Si se casa, se convierten en "Grijastras". Su finalidad es la de ayuda espiritual a la mujer, a la que en la secta se le considera como una reencarnación inferior a la del hombre. En este estado pueden tener relaciones sexuales, pero reguladas, ya que la finalidad del acto conyugal es sólo y exclusivamente la procreación, todas las demás relaciones son ilícitas. 3) En el tercer estadío se hallan los que, habiéndose casado, renuncian a la vida familiar, abandonan a la mujer y se consagran al estado de práctica del yoga. Es un grado de vida más perfecto, en el que los devotos van progresando en el conocimiento de la Conciencia Krishna. 4) En su cuartorto estadio se hallan los "San-Yasi". Renuncian a todo lo mundano, aunque siguen usando de ello, pero sin ningún tipo de apego. Su principal dedicación, el testimonio y la formación de los principiantes. Suelen vivir alrededor del templo cuidando de los Brama Chari. Utilizan una especie de rosario de 108 cuentas llamado Yapa y en las noches se ponen el "sleep trascendental" para protegerse sexualmente. Le dan importancia al templo y al maestro espiritual. Escuchar lo que está relacionado con el Señor. Glorificar al Señor. Acordarse del Señor. Oración al Señor. Adorar al Señor. Ofrecer plegarias. Servir al Señor. Ligarse en amistad con el señor. Abandonarse totalmente en el Señor. No jugar: Esta regla incluye también los pasatiempos y los deportes. No puede ser practicado juego de clase alguna por los adeptos.
Además de esto, los devotos no pueden conversar sobre nada que no sea referente al Movimiento para la Conciencia de Krishna o a la ejecución de sus reglas. Los remedios pueden ser usados sólo cuando sean absolutamente necesarios, siempre que no tengan en su composición substancias narcóticas. El manta Hare Krishna es considerado mejor que cualquier remedio para cualquier dolencia del cuerpo. No practicar sexo ilícito: Las relaciones sexuales sólo son permitidas entre casados. El matrimonio es una unión entre los devotos de Krishna para servirle mejor. Si el devoto halla que servirá mejor a Krishna casándose, entonces se debe casar. No comer carne, pescado ni huevos: La comida de los devotos es preparada bajo severa dieta. Es un acto de servicio, dicen. Hay normas y ofrendas ceremonialmente prescritas por Krishna. Además exigen la pobreza en el sentido de no realizar gastos superfluos; algunos no creen que la practiquen, porque poseen casas y coches lujosos. Tienen obediencia incondicional al maestro o gurú y le dan importancia al celibato. Lo que se posee se debe entregar al maestro espiritual. Hay que alejarse de los que no pertenecen a la secta. La aparente ascesis pide no dormir y sacrificarse en la comida; pero se les ha criticado que usando estos métodos han influido en la personalidad y metabolismo de los miembros. La vida humana para el devoto no tiene más que un sólo fin: La realización de su alma espiritual. Se trata de escapar del ciclo de muertes y renacimientos para vivir eternamente en la Conciencia Krishna.
Herederos del hinduismo clásico, los devotos creen en la reencarnación. Sea alma o no devoto de Krishna todos los hombres se reencarnan. Respecto de la muerte existen matices. Si se muere en la bondad se alcanzan los planetas superiores. Cuando se muere en la pasión se nace entre las de actividades primitivas. Y si se muere en la ignorancia se va a los mundos infernales. Al infierno van los que siguen la lujuria, ira y codicia. La Tierra es considerada un miembro del sistema planetario intermedio. Krishna llama la atención al hecho de que, aunque se entre en el planeta más elevado entre todos los planetas, llamado Brahmaloka, aun así va a seguir la repetición de nacimientos y muertes, los demás planetas del universo están llenos de entidades vivas...y aunque entremos en los planetas donde residen los grandes semidioses, seguiremos estando sujetos a la muerte.
Se critica la música rítmica y monótona de esta secta, porque influiría en la personalidad de los que la escuchan, igualmente se afirma que se atenta contra la familia y que sus actividades llevan al estros. Dicen que es una secta recomendada en América Latina para contrarrestar la fuerza y compromiso social de la Iglesia Católica. De hecho muchos países no la aceptan y otros le han suprimido la personalidad jurídica. Cuanto más uno cante, mas fácilmente será capaz de seguir los principios listados abajo, porque al cantar, uno gana fuerza espiritual y desarrolla un gusto superior. Estas cuatro actividades hacen progresar en la vida espiritual especialmente difícil, porque ellas incrementan nuestras ataduras a las cosas materiales. Por lo tanto no están recomendadas para alguien que asume el canto Hare Krishna. Uno debería regularmente leer las escrituras Védicas, especialmente el Bhagavad-gita y el Srimad Bhagavatam. Si uno escucha simplemente acerca de Dios, Sus actividades poco comunes y Sus pasatiempos trascendentales, el polvo acumulado en el corazón debido a la perdurada asociación con el mundo material será limpiado. Para estar totalmente más inmunizado contra la contaminación material, uno debería comer solamente alimentos vegetarianos que han sido espiritualizados por ser ofrecidos al Señor Supremo. Uno debería ofrecer el fruto de su trabajo al Señor Supremo. Cuando alguien trabaja para su propio placer o satisfacción, debe aceptar las reacciones kármicas para sus actividades, pero si uno dedica su trabajo a Dios y trabaja solo para Su satisfacción, no hay reacción kármica. Tanto como sea posible, alguien que es serio en cantar Hare Krishna debería asociarse con otras personas de mentalidades parecidas. Esto da una gran fuerza espiritual. Eventualmente, los cantantes serios desearán tomar iniciación de un maestro espiritual fidedigno. La iniciación es recomendada en las escrituras Védicas, para dramáticamente ayudarle a cantar Hare Krishna y ayudar a despertar nuestra conciencia espiritual original. Srila Prabhupada ha indicado que aquellos deseosos de tomar iniciación deben seguir los principios regulativos mencionados arriba y cantar cada día en cuentas un mínimo de dieciséis rondas. Sri Caitanya Mahaprabhu, la encarnación de Krishna quien popularizó el canto de los santos nombres hace quinientos años en Bengala Occidental, India, presentó el sistema de cantar un número fijo de rondas cada día. Eso, en esencia, es lo que significa la conciencia de Krishna: siempre recordar a Krishna y nunca olvidarlo. Y cantar es la manera más simple de mantener el estado constante de conciencia de Dios, porque la potencia contenida en la vibración del mantra siempre te mantendrá en contacto con Dios y tu propia naturaleza espiritual original. Todas las potencias espirituales innumerables de Dios, incluyendo Su principio de placer trascendental, están contenidos en Sus santos nombres. Por lo tanto, el placer que sentirás mientras empiezas a cantar será mucho más grande que cualquier felicidad material que hayas jamás experimentado.
La Asociación Internacional para la Conciencia de Krishna (ISKCON) es una secta de origen hinduista donde se practican las más conocidas técnicas de reforma del pensamiento. ¿Quién no se ha topado en las calles o en el transporte público con unos jóvenes de cabeza rapada, vendiendo incienso, libros de cocina vegetariana o sobre la reencarnación de las almas? ¿Quiénes son estos jóvenes que con túnicas que nos recuerdan al hinduismo o al budismo se acercan tan amigablemente a ofrecernos su literatura o nos invitan a una degustación de comida vegetariana? Se los conoce como "Hare Krishna".
¿De dónde vienen? La Asociación Internacional para la Conciencia de Krishna (ISKCON), cuyos miembros son conocidos popularmente como "Hare Krishna", es una secta de origen hinduista. Aunque enseñan que sus orígenes se remontan al siglo XVI como una rama del hinduismo, su verdadero origen tuvo lugar en pleno siglo XX, en la India, de donde pasó a Nueva York en 1965 y desde allí al resto del mundo. El fundador de la misma fue el hindú Abhay Charan De, nacido en Calcuta en 1896, quien se adjudicó el nombre espiritual de Su Divina Gracia A. C. Bhaktivedanta, Swami Prabhupada. En 1922 encontró al que sería su Maestro Swami Bhaksidhanta Sarasvati, quién lo proclamó "Sanyasa" (santo) y le ordenó que divulgara por todo el mundo la milenaria ciencia espiritual de la India, conocida como Bhakti Yoga. En 1965 llegó a Estados Unidos, donde poco a poco, comenzó a reunir jóvenes que lo siguieron y fundó su primer templo en Nueva York. Desde entonces no ha dejado de crecer y llegan hoy a 20 mil miembros en el mundo, aunque muchas veces exageran sus cifras. Antes de su muerte eligió a once de sus discípulos más antiguos para que transmitieran a las nuevas generaciones su sendero espiritual y murió el 14 de noviembre de 1977 en Mathura, India. Había escrito más de 70 volúmenes de traducciones y comentarios de los textos religiosos más importantes de la India y sus escritos se transformaron en la guía doctrinal del movimiento.
Doctrina: adoración de Krishna Creen en Krishna, no como avatar de Visnú (así lo entiende el hinduismo), sino como divinidad única, Verdad suprema, Dios omnisciente y omnipotente. Lo homologan al Dios de cualquier fe monoteísta, dirigiéndose a él con la expresión "Hare" que expresa profunda adoración. Para ellos todo procede de Krisna por emanación y todo retorna a él a final de cada ciclo cósmico. El hombre era un ser originariamente espiritual, pero perdió su estado originario y tras su caída, quedó compuesto de un cuerpo burdo, material, de un cuerpo sutil, inmaterial y de un cuerpo espiritual. El cuerpo espiritual es el "yo auténtico" (atmán), que es inmortal, una chispa desprendida del fuego divino de Dios. La aspiración del hombre es alcanzar la "conciencia de Krishna", caer en la cuenta de su naturaleza divina, para no contagiarse del mundo aparente (sensorial) y retornar así a la fusión con Krishna.
- En primer iniciación reciben un nombre nuevo y renuncian a su vida pasada.
- En la segunda adquieren y desarrollan cualidades de guía espiritual.
- En la tercera son llevados a la renuncia total o consagración total de sus pensamientos, palabras y obras a Krishna, recibiendo el título de "Swami".
Su lectura principal es el Bhagavad Gita, pero son normativos los textos y las interpretaciones doctrinales propias del fundador. Recitar mantras y pensar lo menos posible es una norma destacada, así como la prohibición de la "especulación mental" (no razonar). Deben acatar sin reservas todos los textos doctrinales y las libres interpretaciones del fundador. Los "Hare Krishna" para evitar el ciclo de reencarnaciones se dedican exclusivamente al Señor (Krishna), practicando Bhakti Yoga o servicio devocional. Viven en estructuras cerradas bajo riguida autoridad del gurú que preside el templo. Se levantan a las tres o cuatro de la mañana y tienen un primer pensamiento en favor de su maestro espiritual. Luego se duchan con agua fría y ante el altar se pintan con tiza en los brazos, pecho y frente, para luego rezar el mantra. Terminada la meditación personal honran al maestro con ofrenda de flores y asisten una instancia formativa sobre libros sagrados. Cerca de las ocho se sirven un desayuno vegetariano y luego algunos irán a la calle a vender libros, otros realizarán tareas de limpieza y los más nuevos realizan cursos de formación.

Reforma del pensamiento: para la amplia mayoría de especialistas en la materia, es una secta peligrosa donde se practican las técnicas de reforma del pensamiento, convirtiendo al adepto en un esclavo del grupo. Estas son algunas técnicas de manipulación conocidas a partir de sus enseñanzas y prácticas.
- Aislamiento del mundo exterior. Las relaciones íntimas de la familia no son más que una enfermedad de la piel. Cuando una persona se ocupa de los deberes de la conciencia de Krishna, no necesita actuar en relación al mundo material, o con las obligaciones hacia las tradiciones familiares. Si el adepto se vuelve un fanático seguidor de sus enseñanzas, es muy fácil comprender el paulatino alejamiento de su familia y amigos para una consagración total a la secta.
- Debilitamiento físico: dormir poco, alimentación vegetariana extrema y proselitismo; todo ello puede debilitar al joven adepto haciéndolo más dócil a la manipulación.
- No pensar: se prohíbe directamente la "especulación mental".
La influencia de estas prácticas ha llevado a que algunos críticos consideren a la ISKCON como una secta de alta control y exposición a técnicas psicológicas de control. Aun así, la comunidad local enfatiza las actividades positivas: enseñanza del Bhagavad-Gita, cantos y comidas vegetarianas que buscan fomentar una experiencia espiritual y comunitaria.